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A pocas horas de
una importante elección legislativa, el gobierno de Néstor Kirchner
utilizó a unos de sus secuaces, un oscuro funcionario de la provincia de
Buenos Aires, Daniel Bravo, para
lanzar una denuncia contra uno de los compañeros de fórmula de la
principal dirigente de la oposición, Elisa Carrió
Carrió fue
la única oradora para el cierre de campaña.
El
acto comenzó con una proyección gigante en la que se vieron escenas del
conocido dibujo animado del Correcaminos quien a pesar de las infinitas
trampas que le tendía el coyote, su enemigo, siempre salía airoso. Las
alusiones a Elisa Carrió (el Correcaminos) y a Néstor Kirchner (el Coyote)
son evidentes e ingeniosas.
El final mostraba un fondo negro con letras blancas: "La campaña sucia
nunca triunfa".
Ante las denuncias contra Enrique Olivera Elisa Carrió dijo que no
usaría su "estilete agudo", sin embargo aseguró que el presidente Néstor
Kirchner es el "hijo monstruo" de Eduardo Duhalde. Con evidente
ironía, Elisa Carrió no evitó hablar de un tema instalado por el gobierno
de Néstor Kirchner para perjudicarla a pocas horas de la elección, ya que
ella encabeza todas las encuestas más confiables
"Bien pagado tiene Duhalde que le haya salido un hijo monstruo",
sostuvo sin que hiciera falta aclarar que hablaba del Presidente.
Elisa Carrió apuntó all Gobierno, y hacía allí dirigió el discurso que
pronunció sobre el escenario del Teatro Coliseo. Apenas mencionó a su
competidor, Rafael Bielsa, candidato de Kirchner
La jefa del ARI intentó se mostró como la principal líder de la oposición:
"Lo que se está jugando en esta elección es que el único freno al
autoritarismo prepotente e ilimitado de este gobierno es este partido y
este liderazgo".
Al mismo tiempo, entusiasta ante el éxito de la convocatoria, presentó al
mendocino Gustavo Gutiérrez —su ex compañero de fórmula en 2003— como "mi
futuro vicepresidente".
Carrió dijo que la denuncia de Daniel Bravo es una "operación
articulada desde la Jefatura de Gabinete con la complicidad de la
Cancillería". Y volvió a aclarar que las supuestas cuentas - no declaradas
de su compañero de fórmula- en el exterior, no existen.
Durante cuarenta minutos expresó una crítica sostenida. "Pobre pingüino
(El Presidente argentino Néstor Kirchner) que no puede encontrar los mil
millones de dólares que se le perdieron en Santa Cruz", se burló. "Nuevo
ricos del poder", los señaló con el índice. Y entre risas, mencionó a la
"mujer de las extensiones que no habla" (Cristina Fernández, la esposa de
Néstor Kirchner, también candidata)
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Daniel Bravo se ataja
"Fui legislador porteño al mismo tiempo que Alberto Fernández [jefe de
Gabinete nacional], pero de ahí a decir que él me pagó para que
cuestionara a Enrique Olivera es una locura. Yo ni voy a votar al Gobierno
ni estoy operando políticamente. Me llegó una denuncia anónima y la
trasladé a la Oficina Anticorrupción [OA]", respondió al diario LA NACIÓN
Daniel Bravo, director de Deportes de la ciudad de Buenos Aires,
ante la consulta sobre por qué había acusado a Olivera de tener dos
cuentas en el exterior no declaradas.
Carrió y Olivera acusaron al Gobierno de haber operado mediante la
denuncia de Bravo para descalificar al candidato a legislador por ARI.
Bravo negó cualquier conexión con la Casa Rosada.
"Me llegó una nota en un sobre cerrado que revelaba movimientos de una
cuenta bancaria desde el Citibank de Buenos Aires al Credit Suisse de la
Confederación Helvética, más otra cuenta en el HSBC de Nueva York. Ambas
estaban a nombre de Enrique Olivera y tenían balances cerrados en
septiembre y en octubre, respectivamente. La de Suiza tenía fondos por más
de 1.600.000 dólares y la de Nueva York, por más de 560.000. Olivera no
las declaró cuando fue el presidente del Banco Nación", dijo Bravo.
Finalmente, el funcionario porteño dijo: "Carrió usó denuncias anónimas
cuando hizo su informe de lavado. El 90% de su información era anónima y
ella hacía conferencias de prensa todos los días. Ahora se queja. Me come
la cabeza saber quién me mandó la información y por qué, pero no por eso
iba a dejar de pedir que se investigara. Lo que rechazo es eso de que me
pagó el Gobierno. Hice la denuncia porque me llegó la información y nada
más".
Uno de los mejores amigos y colaboradores de Daniel
Bravo, es Mario Pontaquarto, quien
actualmente se halla procesado por haber confesado su participación como
pagador de coimas a senadores nacionales
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