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Vomitar sobre los votos o Eduardo Lorenzo "Borocotó"

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Eduardo Lorenzo "Borocoto"

. Borocoto invoca a Lombroso

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JTC - Eduardo Lorenzo, más conocido como Borocotó, es un de los tantos pillos de la política criolla del tipo del Mauricio Gómez Herrera de las brillantes páginas de "Las divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira" de Roberto J Payró


En los años recientes, el pediatra Borocotó vendió su "prestigio" sucesivamente a: Luis Pati, Eduardo Duhalde, Domingo Cavallo, Mauricio Macri y ahora Néstor Kirchner.
Estos pases son espasmódicos intentos por lograr los más acomodados lugares que proporcionen poder y dinero.

 

Este saltimbanqui de la política criolla vislumbró que los medios de comunicación eran buenos aliados de sus ambiciones. Es así como ejerció una actividad febril que abarcó la atención médica, el periodismo, la divulgación "científica", la política, etc

 

Este perfecto tránsfuga perpetró su última ruindad. Utilizó la estructura política del político Mauricio Macri -que ganó las recientes elecciones en la Capital Federal- para obtener una banca. Pocos días después y antes de asumir, traicionó a su jefe y se abrió a uno de los secuaces de Néstor Kirchner, Alberto Fernández, para saborear las mieles que le ofreció

 

La política argentina está desbordada de pillos de esta calaña. Recientemente se vendió, para similar bajeza, otro de estos ejemplares que saturan el paisaje argentino Daniel Bravo.

Pero el "lombrosista" Borocotó parece exceder hasta la náusea las prácticas humanas más despreciables. Traicionó a sus camaradas políticos, es cierto, pero sobre todo vomitó sobre los votos que, con su nombre, los ciudadanos colocaron en las urnas

 

Pero lo que adiciona más mugre a las pillerías políticas argentinas es la calurosa aceptación por parte del presidente Néstor Kircher, del tránsfuga Borocotó,

 

Al convalidar Kirchner tales amoralidads, parece indicarnos que no sólo las avala sino que, además, las estimula y las genera



Eduardo Lorenzo "Borocoto" y Néstor Kirchner

La Noticia

El vicepresidente de Pro, el partido de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, expresó este jueves su indignación por la decisión de su hasta ayer par partidario, Eduardo Lorenzo Borocotó, de pasarse a las filas del kirchnerismo, y calificó el hecho como "un escándalo".

Rodríguez Larreta expresó que "no hay antecedentes" en la política de que un legislador electo cambie de bancada y se pase a su anterior oposición antes mismo de asumir, al tiempo que aseguró que la cúpula del PRO se enteró de la decisión de Borocotó "por los medios".

"Yo me incorporo al grupo (oficialista), con un deseo común, pero como independiente", aseguró a Radio 10 "Borocotó", quien ocupó el tercer lugar en la lista de candidatos por Propuesta Republicana (Pro), que encabezaba el líder de Compromiso para el Cambio (CPC), Mauricio Macri.

También, desde el macrismo se indicó que "llama poderosamente la atención que tome esta decisión un día antes de la votación del juicio político al jefe de gobierno de ciudad", cuando se conoce que "nuestro bloque está por la apertura del juicio político".

Allegados a Macri, por su parte, contaron a la agencia DyN que al empresario "lo sorprendió la decisión de Borocotó y que está dolido porque ni siquiera avisó lo que iba a hacer", aunque aclararon que "por el personaje que está del otro lado, Alberto Fernández, no le sorprendió que ocurriera esto".

Borocotó quien hoy ocupa una banca en la Legislatura porteña, expresó su respaldo al presidente Néstor Kirchner y destacó que el gobierno nacional "ha aceptado todas estas ideas mías" en materia de salud, y "eso es lo más importante, que veo que se abre un espacio donde puedo hacer cosas".

El legislador hizo estas declaraciones tras reunirse en la Casa Rosada con Kirchner y el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien anunció a la prensa el acercamiento del médico.

Este jueves, Borocotó debe votar por sí o por no en la Legislatura el juicio político a Aníbal Ibarra. Ahora, se presume que se opondrá. Su casa amaneció empapelada con carteles con la leyenda "La masacre de Cromañón que no se repita. Basta de corrupción".

La vivienda está ubicada en la calle Parejas 4355 del barrio porteño de Villa Devoto, y los carteles, tipo calcamonías, cubrían casi todo el frente y la vereda.

Borocotó invoca a Lombroso

El conocido médico, periodista y ahora legislador de Compromiso para el Cambio –el bloque que responde al Ing. Mauricio Macri– desarrolló un curioso alegato de control social. Sostuvo que “mientras la ciencia no resuelva el problema, los legisladores debemos dar soluciones”. En el transcurso de la discusión del código de convivencia, el 19 de agosto pasado, Borocotó expresó sus puntos de vista en el debate acerca de la edad de imputabilidad (Luego resultó con 44 votos a favor y 7 en contra mantener la edad actual: en la ciudad de Buenos Aires no se podrá imputar responsabilidad por una contravención a un menor de 18 años).

Afirmó el legislador que “se sabe que no todos los chicos son puros, que no todos los jóvenes son idealistas y que no todos los viejos somos venerables” para agregar más adelante: “Se sabe, hoy en día, que, con la manipulación genética, en lugar de llevar un perrito, vamos a poder pasear por la calle, por aquí, por Perú, llevando un león con una correa. Y esto es porque le han quitado ese gen” (aunque no lo aclaró, el contexto hace suponer que se trataría de un gen de la violencia).

“Cuando se hablaba del Petiso Orejudo, del Pibe Cabeza –continuó el legislador de la banca macrista– sin conocer nada de genética los psiquiatras en aquel momento hacían referencia a un “perverso instintivo”. Más adelante puso el ejemplo de los violadores, para abonar su tesis genética: “No existe, en toda la historia de la medicina, un solo caso de violador que no sea reiterativo”–dijo.

Las manifestaciones del legislador produjeron cierto estupor: no se estaba discutiendo el Código Penal sino el Código contravencional de la ciudad de Buenos Aires, cuyas transgresiones no resultan en penas de carcel sino en penas de multas y no se llaman “delitos” sino “infracciones”.

Entre las repercusiones a la intervención del doctor Borocotó aparecieron referencias a otro médico, el italiano César Lombrosso (1835–1909) quien trato de discernir una posible relación entre la psicopatología criminal y los defectos físicos. Su principal argumento era la existencia de una clase de criminales que serían retrocesos a una etapa más primitiva de la evolución humana. Lombroso sostenía que tales criminales exhibían un porcentaje de anormalidades físicas y mentales más alto que los no criminales, entre ellas tamaños inusuales del cráneo y asimetrías de los huesos faciales.

En definitiva, si las elucubraciones del legislador de Compromiso para el Cambio respecto a los avances de la ciencia llegaran a materializarse podríamos llegar a tener –según esta particular visión de la ciencia y la sociedad– no sólo un país sin delincuentes sino también una ciudad libre de infractores. A medida que se fuesen descubriendo y controlando los genes responsables de distintas conductas, los ciudadanos de Buenos Aires nos iríamos beneficiando con la desaparición de las violaciones al semáforo en rojo, los ruidos molestos, etc. etc.

No deja de preocupar la posibilidad de un avance tal que suprima toda forma de indisciplina, desobediencia, rebeldía o desacato. Sería el fin de la transformación social, la literatura y el arte en general: todos ellos abrevan en el conflicto. Compromiso para el Cambio –el bloque del doctor Borocotó– debería transformarse, entonces, en Compromiso para el Mantenimiento del Statu quo.


 

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