|
1105 - Eduardo Lorenzo, más
conocido como Borocotó, es un de los tantos pillos de la política criolla
del tipo del Mauricio Gómez Herrera de las brillantes páginas de
"Las divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira" de Roberto J Payró
En los años recientes, el
pediatra Borocotó vendió su "prestigio" sucesivamente a: Luis Pati, Eduardo Duhalde,
Domingo Cavallo, Mauricio Macri y ahora Néstor Kirchner.
Estos
pases son espasmódicos intentos por lograr los más acomodados lugares que
proporcionen poder y dinero.
Este saltimbanqui de la política
criolla vislumbró que los medios de comunicación eran buenos aliados de
sus ambiciones. Es así como ejerció una actividad febril que abarcó la
atención médica, el periodismo, la divulgación "científica", la política,
etc
Este perfecto tránsfuga perpetró
su última ruindad. Utilizó la estructura política del político Mauricio
Macri -que ganó las recientes elecciones en la Capital Federal- para
obtener una banca. Pocos días después y antes de asumir, traicionó a su
jefe y se abrió a uno de los secuaces de Néstor Kirchner, Alberto
Fernández, para saborear las mieles que le ofreció
La política argentina está
desbordada de pillos de esta calaña. Recientemente se vendió, para similar
bajeza, otro de estos ejemplares que saturan el paisaje argentino
Daniel Bravo.
Pero el "lombrosista" Borocotó parece
exceder hasta la náusea las prácticas humanas más despreciables.
Traicionó a sus camaradas políticos, es cierto, pero sobre todo vomitó
sobre los votos que, con su nombre, los ciudadanos colocaron en las urnas
Pero lo que adiciona más mugre
a las pillerías políticas argentinas es la calurosa aceptación por parte
del presidente Néstor Kircher, del tránsfuga Borocotó,
Al convalidar Kirchner tales amoralidads, parece indicarnos que no sólo las avala sino que, además, las
estimula y las genera
La Noticia
El vicepresidente de Pro, el partido de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez
Larreta, expresó este jueves su indignación por la decisión de su hasta
ayer par partidario, Eduardo Lorenzo Borocotó, de pasarse a las filas del
kirchnerismo, y calificó el hecho como "un escándalo".
Rodríguez Larreta expresó que "no hay antecedentes"
en la política de que un legislador electo cambie de bancada y se pase a
su anterior oposición antes mismo de asumir, al tiempo que aseguró que la
cúpula del PRO se enteró de la decisión de Borocotó "por los medios".
"Yo me incorporo al grupo (oficialista), con un deseo
común, pero como independiente", aseguró a Radio
10 "Borocotó", quien ocupó el tercer lugar en la lista de candidatos por
Propuesta Republicana (Pro), que encabezaba el líder de Compromiso para el
Cambio (CPC), Mauricio Macri.
También, desde el macrismo se indicó que "llama
poderosamente la atención que tome esta decisión un día antes de la
votación del juicio político al jefe de gobierno de ciudad", cuando se
conoce que "nuestro bloque está por la apertura del juicio político".
Allegados a Macri, por su parte, contaron a la agencia
DyN que al empresario "lo sorprendió la decisión de Borocotó y que
está dolido porque ni siquiera avisó lo que iba a hacer", aunque aclararon
que "por el personaje que está del otro lado, Alberto Fernández, no le
sorprendió que ocurriera esto".
Borocotó quien hoy ocupa una banca en la Legislatura
porteña, expresó su respaldo al presidente Néstor Kirchner y
destacó que el gobierno nacional "ha aceptado todas estas ideas mías" en
materia de salud, y "eso es lo más importante, que veo que se abre un
espacio donde puedo hacer cosas".
El legislador hizo estas declaraciones tras reunirse en
la Casa Rosada con Kirchner y el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
quien anunció a la prensa el acercamiento del médico.
Este jueves, Borocotó debe votar por sí o por no en la
Legislatura el juicio político a Aníbal Ibarra. Ahora, se presume que se
opondrá. Su casa amaneció empapelada con carteles con la leyenda "La
masacre de Cromañón que no se repita. Basta de corrupción".
La vivienda está ubicada en la calle Parejas 4355 del
barrio porteño de Villa Devoto, y los carteles, tipo calcamonías, cubrían
casi todo el frente y la vereda.
|
El caso Borocotó: Otro durísimo golpe a la credibilidad
política
Alfredo
Raúl Weinstabl
Leer texto
Borocotó invoca
a Lombroso
El conocido médico, periodista y ahora legislador de
Compromiso para el Cambio –el bloque que responde al Ing. Mauricio
Macri– desarrolló un curioso alegato de control social. Sostuvo que
“mientras la ciencia no resuelva el problema, los legisladores
debemos dar soluciones”. En el transcurso de la discusión del código
de convivencia, el 19 de agosto pasado, Borocotó expresó sus puntos
de vista en el debate acerca de la edad de imputabilidad (Luego
resultó con 44 votos a favor y 7 en contra mantener la edad actual:
en la ciudad de Buenos Aires no se podrá imputar responsabilidad por
una contravención a un menor de 18 años).
Afirmó el legislador que “se sabe que no todos los chicos son puros,
que no todos los jóvenes son idealistas y que no todos los viejos
somos venerables” para agregar más adelante: “Se sabe, hoy en día,
que, con la manipulación genética, en lugar de llevar un perrito,
vamos a poder pasear por la calle, por aquí, por Perú, llevando un
león con una correa. Y esto es porque le han quitado ese gen”
(aunque no lo aclaró, el contexto hace suponer que se trataría de un
gen de la violencia).
“Cuando se hablaba del Petiso Orejudo, del Pibe
Cabeza –continuó el legislador de la banca macrista– sin conocer
nada de genética los psiquiatras en aquel momento hacían referencia
a un “perverso instintivo”. Más adelante puso el ejemplo de los
violadores, para abonar su tesis genética: “No existe, en toda la
historia de la medicina, un solo caso de violador que no sea
reiterativo”–dijo.
Las manifestaciones del legislador produjeron
cierto estupor: no se estaba discutiendo el Código Penal sino el
Código contravencional de la ciudad de Buenos Aires, cuyas
transgresiones no resultan en penas de carcel sino en penas de
multas y no se llaman “delitos” sino “infracciones”.
Entre las repercusiones a la intervención del
doctor Borocotó aparecieron referencias a otro médico, el italiano
César Lombrosso (1835–1909) quien trato de discernir una posible
relación entre la psicopatología criminal y los defectos físicos. Su
principal argumento era la existencia de una clase de criminales que
serían retrocesos a una etapa más primitiva de la evolución humana.
Lombroso sostenía que tales criminales exhibían un porcentaje de
anormalidades físicas y mentales más alto que los no criminales,
entre ellas tamaños inusuales del cráneo y asimetrías de los huesos
faciales.
En definitiva, si las elucubraciones del
legislador de Compromiso para el Cambio respecto a los avances de la
ciencia llegaran a materializarse podríamos llegar a tener –según
esta particular visión de la ciencia y la sociedad– no sólo un país
sin delincuentes sino también una ciudad libre de infractores. A
medida que se fuesen descubriendo y controlando los genes
responsables de distintas conductas, los ciudadanos de Buenos Aires
nos iríamos beneficiando con la desaparición de las violaciones al
semáforo en rojo, los ruidos molestos, etc. etc.
No deja de preocupar la posibilidad de un avance
tal que suprima toda forma de indisciplina, desobediencia, rebeldía
o desacato. Sería el fin de la transformación social, la literatura
y el arte en general: todos ellos abrevan en el conflicto.
Compromiso para el Cambio –el bloque del doctor Borocotó– debería
transformarse, entonces, en Compromiso para el Mantenimiento del
Statu quo. |
|