Argentina Al día
Como quería el FMI o
Mentiras navideñas

Jorge Lanata

Ir al catálogo
de monografías y textos
sobre otros temas

Glosarios
Biografías
Libros en línea

Buscador
Central


¡El FMI está de fiesta! - Kirchner tiene la obligación de auditar la deuda externa

“¡¡¡Minga al FMI!!!”
"La Argentina se va a desendeudar paso a paso"
"No nos van a correr más con el Fondo"
“¡Vamos a pelear todos los días con el FMI!”
“No vamos a pagarle al Fondo a costa de que cada vez más argentinos vean postergados su acceso a una vivienda digna, a un trabajo seguro, a la educación de sus hijos o a la salud.”
-
Del Presidente Néstor Kirchner, en distintas etapas de su gobierno.

La palabra “desendeudamiento” no está en el diccionario de la Real Academia Española…
La palabra “pagar” sí se encuentra con facilidad en las páginas custodiadas por los celosos académicos.  La palabra “pagar”, claro, tiene peor imagen.
La Argentina convivió durante toda su historia con diversos eufemismos, y entonces no era extraño que, a fines de 2004, el término “desendeudamiento” viera la luz.  Después de todo, ya habíamos llamado “Ley de Solidaridad Provisional” a la que se quedó con los aportes de los jubilados; “flexibilización laboral”, por precarización del empleo y pérdida de conquistas sociales o “Intangibilidad de los Depósitos”, antes de que los bancos se quedaran con el dinero de los ahorristas.
Algunos funcionarios un poco excedidos en sus lecturas de policiales clase B decidieron bautizar a la operación de desendeudamiento: la llamaron “Rotas Cadenas”.
El plan era bien claro: se trataba de pagar la deuda con el FMI echando mano a las reservas del Banco Central.
La idea, sin embargo, pertenecía al propio Fondo y fue expresada por primera vez en un memorándum del 12 de Julio de 2004, titulado “Argentina: un análisis de sustentabilidad de la deuda”, con su correspondiente sello de “Secret” en el encabezamiento.
Meses después el papel del Fondo sorteó la censura K, y fue publicado por Maximiliano Montenegro en Página 12, bajo el título: “Los roles cambiados”.
En el punto 11, el documento original del fondo dice: “las autoridades argentinas parecen subestimar significativamente los recursos disponibles para el servicio de la deuda, lo cual se refleja en su rechazo a considerar el pleno uso de las reservas del Banco Central para el pago de servicios de la deuda al Fondo”.
Los norteamericanos no necesitaron usar palabras inexistentes: en este documento y en los siguientes, usaron alternativamente tres términos:
-         “precancel”: obviamente, precancelar, esto es pagar por adelantado.
-         “full repayment debt”: devolución total de la deuda.
-        “deleverage”: es la reducción de instrumentos financieros o créditos de capital utilizados para incrementar el pago potencial de una inversión. La palabra es técnica pero muy común y significa lo contrario a “apalancamiento”.
 
Las “Rotas cadenas” hicieron sordos ruidos en el Gabinete, el presidente K fue, desde el comienzo, partidario de realizar la operación en una sola etapa, y Lavagna propuso hacerlo gradualmente.
Aunque el jueves por la tarde el ex ministro salió de su oficina de Saavedra para emitir un comunicado favorable, la medida nunca habría podido tomarse de haber estado en su sillón de economía.
Pero volvamos a los viejos buenos tiempos en los que Roberto Lavagna pensaba que Felisa Miceli era una gordita inofensiva: el 19 de julio de 2004, recibida la idea del Fondo del “full repayment debt” con plata del Central, Héctor Torres, representante argentino frente al organismo, les trasladó en una respuesta el enojo del ministro Lavagna.
Torres les escribió textualmente: “En varias partes del documento, se refieren (ustedes, el Fondo) al uso de las reservas por parte de las autoridades argentinas para efectuar pagos de la deuda sugiriendo (nuestra) renuencia a hacerlo.
El staff del FMI sabe perfectamente que las reservas no pertenecen al Tesoro argentino y que usar esas reservas violaría la ley argentina.
Las reservas del Banco Central de la Argentina pertenecen a sus ciudadanos y son manejadas por su Banco Central independiente como lo considera apropiado”.
En otra parte, la Argentina responde: “El staff del FMI debería estar al tanto de que es muy improbable que el gobierno pueda garantizar el apoyo legislativo suficiente para aprobar una ley que autorice la apropiación de las reservas para reducir la exposición del Fondo con la Argentina”.  “La reducción de las reservas – finaliza- aumentaría peligrosamente la vulnerabilidad de la economía.”.
Horas después, el vocero del Fondo, Thomas Dawson, declaró a la prensa en Washington que el organismo estaba
dispuesto a “considerar una propuesta argentina de pago anticipado”.
 
Hagamos número redondos (“el precancel explicado a los niños”)
 Nada rinde mejor que la plata invertida en los medios: en la mañana del viernes, tanto Infobae como Página/Oficial titularon su tapa ayudando a consolidar la confusión general: “deuda cancelada”, dijo el diario de Gerardo Daniel Hadad, y simplemente “pagado”, en la tipografía de un sello de cajero, tituló Página.
El apoyo de alguna prensa fue tan, pero tan franco, que hasta podía entenderse la nota de Ámbito financiero, habitualmente en una jerigonza que, a veces, evita los sujetos, y otra, los predicados: estaban a favor.
Algunas aclaraciones necesarias, en números redondos:
-         La deuda con el FMI representa el 7,45% del total de la deuda pública.
-         La deuda externa argentina –pagado el total del fondo- se eleva a unos 120.000 millones de dólares, de los cuales unos u$s 15.000 millones se deben al Banco Mundial y al BID, y el resto está en bonos privados de distinto vencimiento escalonado.
-         Las reservas del Banco Central serán, a fines de 2005, de unos 26.900 millones de dólares.  A ese total deberán descontársele u$s 9.810 millones para el Fondo.
-         El pago por adelantado al Fondo significa un ahorro de unos 842 millones de dólares, aproximadamente lo mismo que el país percibiría en concepto de intereses por mantener el dinero en el banco de Basilea, donde actualmente se encuentra.
-         Los intereses que la Argentina ha pagado al Fondo son los más bajos del mercado: entre el 3,5% y el 6,25%.  Si se toma el caso de los 1.000 millones prestado por Chávez, la Revolución Bolivariana le cobra a la Argentina un interés del 9%, el mismo que contempla la deuda nueva tomada en bancos particulares.
-         En los últimos 4 años, la Argentina le pagó al Fondo 19.000 millones de dólares; y 6.000 millones, al Banco Mundial y al BID.  Un récord en la historia del país.
-         Según el aprobado Presupuesto 2006, la Argentina pagará el año próximo, en concepto de deuda externa, 6.000 millones de dólares de intereses; y los 2.000 millones que ahorra al cancelar con el Fondo, serán destinados al denominado Fondo Anticíclico, algo así como un botecito para el Titanic en el caso de que la historia se repita.
 
¡¡AR-GEN-TINA!!
¡¡AR-GEN-TINA!!
 
- Antes aplaudimos a  Rodríguez Saá por no pagar y ahora a Saá Rodríguez por pagar de golpe –decía el viernes por la mañana el senador radical independiente Rodolfo Terragno por Radio del Plata.
Las encuestas convocadas por la versión web de los medios gráficos eran coincidentes: un 80% de los usuarios estaba de acuerdo con la medida K; un 12% la juzgaba apresurada y un escaso 8,5% no estaba de acuerdo con ella.
El festejo del día anterior en la Casa de Gobierno había reunido al sindicalista Moyano con las Madres y Abuelas, a Rattazzi con Aníbal Ibarra, Elsztain y Zanola, Luis DÉlia y de Mendiguren, todos gritando al unísono: “argentina, argentina”.
Bastaba cerrar los ojos para imaginarse el 1 a 1, Malvinas, el “que se vayan todos” o la “campaña anit-argentina”.
Todos saltaban ahí, en nombre de una palabra inexistente.  Nunca antes hicimos tan exactamente lo que el Fondo quería.  La deuda externa, de 120.000 millones de dólares, por un momento había desaparecido.  Tampoco existían los 6.000 millones de dólares de intereses de año que viene.
Muerto el Fondo, ya nadie trataría de condicionarnos a nosotros, argentinos progresistas y trabajadores.
Las naciones del G7, dueñas del Fondo, y de todas nuestras privatizadas, no van a volver a pedir nada y, mucho menos, aumentos de tarifas.
Llegará –dijo Felisa exaltada- una furia inversora y todos seremos, finalmente, felices sin ningún esfuerzo.
Tampoco importaba destinar esos 10.000 millones a los jubilados, los hospitales, la educación, los planes de inversión a mediano plazo o los créditos a la PyMes.  Eso llegará, claro que llegará, pero mañana.  O pasado mañana, a más tardar. Cuando volvamos a estar despiertos.

 

 

 

 

Principal-|-Consulta a Avizora |-Sugiera su Sitio | Temas Que Queman | Libros Gratis
Publicaciones | GlosariosLibro de Visitas-|-Horóscopo | Gana Dinero


AVIZORA
TEL: +54 (3492) 434313 /+54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 /
+54 (3492) 15 669515 ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m. Avizora.com