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Ubicación de
las papeleras de la discordia
061106 - Montevideo - Uruguay -
Patear la pelota afuera o la crisis de la imaginación -
En otra muestra de su incapacidad como estadista, de su necesidad de ganar
tiempos comiciales y de desactivar a los incómodos ambientalistas,
Néstor Kirchner le
pasó la pelota al
rey de España.
Los hechos ocurrieron durante una edición más de
la Cumbre Iberoamericana. Los esforzados ciudadanos que la financian, pueden
concluir que esta cumbre fue innecesaria, aburrida, mezquina, timorata e
inoperante. Dos de las "estrellas" más esperadas, Lula y Chávez no
asistieron. El reciente ganador en Brasil prefirió mostrarse distendido, en
traje de baño y en una playa de su país, mientras que el venezolano creyó
más importante inaugurar una estación del metro en Caracas.
Una de los más "importantes" acontecimientos
generados que pudo cazar la prensa, fue el del presidente argentino Néstor
Kirchner pidiéndole al rey de España para que le ayudara a resolver algo que
él no puede resolver: el conflicto con el Uruguay por la instalación de las
papeleras. Conflicto que por otra parte no existiría si no fuera porque los
poderosos ambientalistas de Gualeguaychú lo crearon. Antes de las protestas
ambientalistas, el gobierno Argentino casi no hablaba ni conocía muy bien el
tema.

Desde ya que
Juan
Carlos de Borbón aceptó encantado -su existencia se
justificaría por facilitaciones de este tipo-. Además instala su presencia
en espacios mediáticos, desempolva su escritorio político y mitiga un poco
el hastío de sus siestas reales.
Por supuesto que el uruguayo Tabaré Vásquez, también aceptó con gusto,
mientras pensaba para sí mismo a la manera de
Galileo: "Sin embargo se
siguen construyendo".
130706 -
La Haya
le dijo no a Argentina
Como era de esperar La Haya le
dio la razón a Uruguay. Era de esperar, porque la decisión de acudir a este
tribunal, por parte de Néstor Kirchner de Argentina, fue otra de las
improvisadas y apresuradas medidas de la estrategia de su su política
exterior. Incapaz de negociar con su par de Uruguay, Tabaré Vázquez, se
movió sobre la base de conjeturas meramente comiciales.
Néstor Kirchner, primero pasó por alto el delito de los cortes de rutas
internacionales perpetrados por un grupo de ambientalistas de la ciudad de
Gualeguaychú que parecen moverse con mucha holgura económica y que no ponen
el mismo énfasis por luchar por el medio ambiente de Argentina en general,
como si esa zona entrerriana constituyera un territorio casi excluyente.
Luego realizó un acto político en la zona conflictiva con el único fin de
desarticular la protesta.
Al mismo tiempo y con el propósito de que el tema fuera para largo y se
diluyera en medio de otros de los tantos problemas que padece su país, se
presentó ante La Haya con un equipo técnico y legal a todas luces
improvisado e inexperto.
Ahora tras el no de La Haya, la posta parece haber caído, nuevamente, en
manos del grupo de ambientalistas de Gualegauychú, quienes ya amenazaron,
tiempo atrás, con desconocer un resultado desfavorable de la Corte
Internacional y volver a los cortes de rutas internacionales. Mientras tanto
Kirchner, no parece aún decidido a reunirse con Tabaré Vázquez, presidente
de Uruguay, dejando de lado prejuicios y mezquinas especulaciones.
130706 - Fuente BBC - La
Corte Internacional de Justicia de La Haya emitió este jueves 13 de
Julio del 2006, su fallo sobre la construcción de dos papeleras en Uruguay,
diciendo que ese país no tiene que suspender la edificación de las
fábricas, tal como lo reclamaba su vecino argentino.
"No hay suficiente motivo para una medida provisional
de suspender la construcción", dijo Rosalyn Higgins, presidenta de la Corte
Internacional de Justicia.
Argentina acudió al tribunal alegando que Uruguay violó
los tratados bilaterales al autorizar la construcción de dos plantas de
celulosa en la rivera de un río fronterizo.
Los jueces decidieron sobre la solicitud del gobierno de
Néstor Kirchner de que las obras se suspendan hasta que se estudie con mayor
profundidad el posible impacto ambiental en la región.
"Tenemos una gran confianza en que la Corte impida que se
contaminen las aguas del río Uruguay y por eso estamos bregando", había
dicho el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Jorge Taiana.
Protestas
El gobierno de Tabaré Vázquez ha mantenido que las firmas encargadas del
proyecto, la española Ence y la finlandesa Botnia, aplican estrictas medidas
de protección del entorno.
El embajador uruguayo en La Haya, Carlos Mora, dijo que "es importante lo
que diga la Corte, pero también es importante el día después, lo que van a
hacer los países. Se inicia otra etapa que habrá que seguir con atención".
Montevideo
teme que las protestas organizadas por manifestantes argentinos, que han
bloqueado en los últimos meses varios pasos fronterizos, puedan
multiplicarse si el fallo es negativo para Argentina.
170406 -
Ahora, un milagro.
Declaraciones de ambos lados del charco parecen alentar ahora la
participación de la Iglesia para resolver un conflicto que sólo puede
resolver la política. Una política inteligente, generosa, flexible y de
largo plazo que no parece estar en las capacidades intelectuales de los dos
presidentes. Estos más bien se comportan como mandatarios caprichosos que
miden al milímetro los réditos comiciales de todo lo que emprenden. Sólo
entienden la realización del bien si produce beneficios para mantenerse en
el poder.
¿Porqué recurrir a la Iglesia si sólo la política puede ayudar a resolver
una crisis como esta? Excepto que todos reconozcamos a la Iglesia como una
institución que también lleva adelante "políticas" y suele ser tan
pragmática como el más "vivo" de nuestros políticos vernáculos.
El ejercicio de la política es algo que los gobiernos generalmente le niegan
a la Iglesia. Y la Iglesia, generalmente niega el ejercicio de esta
actividad. Ambos coinciden en que la misión de los representantes de Dios en
la Tierra es solo apostólica
Así las cosas, informe va
informe viene, el culebrón agrega una nueva incidencia a esta triste
historia de dos países que descubren, cada cierta cantidad de años, que no
tienen el gobierno que creyeron haber elegido
Informe del Banco Mundial
Mientras tanto, los dos gobiernos (nadie sabe quién es el verdadero y
autorizado vocero para hablar de este tema) se regocijan con lo que creen
que es un informe -el del Banco Mundial- que los favorece. Y por lo menos en
esto tienen razón: Documentos de este tipo, burocráticos y oportunistas
frente a una controversia binacional, no pueden ser otra cosa más que
ambiguos, al menos por el momento
080406
-
"Estas
cumbres deben llevarse a cabo entre las dos máximas autoridades con
autoridad [sic] para decidir. Así las cosas, la reunión que resolvería
esta cuestión debería llevarse a cabo, entonces, entre el presidente
Kirchner y el presidente de Botnia".
Estas son las agraviantes palabras que el Ministro del Interior argentino
Aníbal Fernández, escupió tras negarse el gobierno uruguayo a continuar las
conversaciones sobre el problema de las plantas pasteras. Otra prueba de la
enorme impericia de los funcionarios argentinos para abordar
diplomáticamente este grave problema de política exterior. Estas
manifestaciones y hechos oportunistas y patrioteros, sólo evidencian una
gran falta de recursos y la enorme impotencia que padece la cancillería y el
presidente Néstor Kirchner.
Los ambientalistas de Entre Ríos, más allá de que los
asista la razón en sus demandas, han consumado un delito federal al
cortar rutas internacionales. Esto lo saben, el vacilante
Jorge Busti, gobernador de Entre Ríos y correveidile del ejecutivo, como
el presidente mismo. Sin embargo, hasta ahora no se han expresado claramente
al respecto.
El mismo Busti sugirió la alucinante propuesta de llamar a un plebiscito
para... consultar a los entrerrianos para que digan si está bien cortar
rutas internacionales... o sea, si esta bien o mal cometer un delito.
Lo cierto es que, en estos momentos, la actitud uruguaya y la actitud de los
ambientalistas piqueteros, se han constituido en dos verdaderos frentes
-externo e interno- ante los cuales el gobierno de Néstor Kirchner ignora
qué hacer, ya que su preocupación máxima no es -a todas luces- el problema
del daño ambiental, sino el rédito comicial en riesgo en un año preelectoral
030406
-
1. Ahora Botnia dice que no suspende lo que dijo
que suspendería.
2. Tabaré dijo que las plantas se harán sí o sí, "despejando" el camino
hacia un arreglo
3. Los ambientalistas amenazan con nuevos cortes de rutas internacionales, o
sea que para defender reclamos justos, volverían a delinquir
4. Los Fernández argentinos y Kirchner hacen su aporte diciendo que son
optimistas
Con este estado de cosas y con tanta incompetencia, los argentinos no pueden
dejar de preocuparse seriamente por la impericia en el tratamiento de este
tema. Pero seguramente temblarán si piensan que, por ejemplo el tema
Malvinas está en manos de estos mismos dirigentes actuales
290306
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Una
historia absurda con incierto desenlace
270306
-
Botnia
suspendió
240306
-
Si Botnia y Ence
no suspenden la obra, no hay reunión, dijo uno de los funcionarios
Fernández
0306 -
Dos presidentes que no están a la altura de las circunstancias
Dos presidentes que anteponen intereses personales de corto plazo a las
necesidades inmediatas de sus países y de la región; dos presidentes que
carecen de la visión necesaria como para anticiparse a los hechos; dos
presidentes que ponen a sus países, absurdamente al borde de un conflicto
bélico.
Los uruguayos en su orilla, manifestando por la continuidad de las obras y
la garantía de las fuentes de trabajo: ¿indiferentes al riesgo ambiental?
Los argentinos en su orilla, manifestando por el riesgo ambiental
¿indiferentes a las violaciones ambientales que se perpetran a lo largo y
ancho de su propio país?
Kirchner sin comprensión elemental de política exterior y de geopolítica,
dando manotazos irresponsables para tratar de apagar un fuego que él mismo,
demagógicamente, contribuyó a crear, manejando a un impresentable gobernador
de la zona: Jorge Busti.
Tabaré, entre dos fuegos (interno y externo), con un discurso vacilante que
pretende conformar a a todos los sectores, tengan o no razón, práctica
lamentable de la tradicional política criolla.
En fin, pérdida de tiempo, dinero, bienes; agotamiento moral, desprestigio
regional e internacional; postergación de urgentes problemas sociales como
el hambre y la pobreza en aumento; abandono de foros de discusión de
problemas regionales al borde del colapso como el del agua y la desembozada
avanzada de la penetración norteamericana en la zona
Más allá de eventuales levantamiento de cortes o cese de manifestaciones,
los antecedentes de estos hechos deben servir de lección tanto a uruguayos
como argentinos, para comprender mejor el verdadero nivel de conducción e
interés en los problemas sociales de su clase dirigente actual
0306 -
Tras haberse dado el lujo de llegar a este peligroso punto, Tabaré Vázquez y
Néstor Kirchner dejaron de jugar a las escondidas y decidieron pensar en
cosas más importantes que sus mezquinos réditos comiciales.
Parece que ambos, ahora enredados en torpes disputas regionales, ignoran la
historia en común de los países que gobiernan, debilitan el ya raquítico
Mercosur y, lo que es peor, alientan a las acechadoras sonrisas
oppenheirmeristas de sus enemigos comunes.
120306 -
Fuente
a Página/12 -
Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, dos
presidentes que por lógica deberían tener más cosas en común que
diferencias, anunciaron ayer en Santiago de Chile que tras dos breves
reuniones habían alcanzado un acuerdo para destrabar el conflicto originado
entre Argentina y Uruguay por la instalación de dos papeleras. El acuerdo
contempla que las empresas Ence y Botnia paralicen las obras de construcción
de sus dos plantas en Fray Bentos y los asambleístas de Gualeguaychú
levanten los cortes de ruta, en ambos casos por 90 días. En ese plazo,
Kirchner y Tabaré mantendrán dos reuniones, una en Colonia y otra en Mar del
Plata, en las que buscarán una salida a la controversia. La solución pasaría
por la integración de una comisión de especialistas de prestigio que se
encargarán de controlar que las plantas no contaminen el medio ambiente.
Luego del anuncio, el presidente argentino se preocupó de remarcar que la
relación con el gobierno uruguayo nunca había corrido peligro. “Siempre nos
mantuvimos en contacto, el diálogo no se cortó”, explicó Kirchner
La cuenta regresiva de la reunión de ayer habría que iniciarla en el mensaje
de apertura de las sesiones ordinarias de Kirchner en el Congreso. Cuando ya
parecía que todos los puentes entre ambos se habían roto –o cortado, dado el
caso–, el Presidente trató a Tabaré con palabras afectuosas. Lo llamó
“hermano” y “amigo”, pero también le pidió la paralización de las obras por
90 días como condición para sentarse a negociar.
A partir de allí el problema se trasladó a los negociadores designados para
el caso: el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, y el secretario
general de la Presidencia de Uruguay, Oscar Fernández. El argentino
reclamaba que se detuviera la construcción de las plantas, el uruguayo le
respondía que primero se levantaran los cortes de ruta. Como el huevo y la
gallina, en versión rioplatense. Con todo, esa instancia de negociación
sirvió para derrumbar el muro que se había formado entre ambos gobiernos,
hasta hacía poquito muy amigos. Allí surgió la necesidad de que las dos
medidas se dieran en forma simultánea, y que la resolución debía llegar de
la mano de un diálogo entre los presidentes.
El conflicto ya había escalado más allá de lo esperado. Argentina anunció y
aprobó en el Congreso la presentación de un recurso ante la Corte
Internacional de La Haya para detener las obras. Uruguay prometió acudir a
la OEA, llevar el tema al Mercosur y Tabaré se encuentra pronto a iniciar
una gira por la región para explicar la posición de su país en un negocio
que le significará una inversión de 1200 millones de dólares.100406 - Fuente
Castellanos -
Papeleras: ¿Y ahora qué?
El gobierno peronista ortodoxo de Kirchner encamina su política
exterior hacia en descalabro diplomático de proporciones
impredecibles. Uruguay dispuso el cese de las negociaciones
bilaterales y refirió el entredicho por la instalación de las
pasteras a la Comisión Regional del Mercosur que, para colmo
irónico, preside la Argentina. El farsante estrella de la política
nativa -Chacho Alvarez- deberá actuar, esta vez sin la red de
hipocresías que cultivó como alimento de su carrera signada por el
oportunismo. Pero además, los orientales presentarán en La Haya un
recurso contra el corte de fronteras, algo que el Tribunal
Internacional condenará, sin atenuantes.
Aníbal
Fernández, matón grosero de entresijos bonaerenses, aupado al
ministerio del Interior, hombre de pesadas, compadres cuchilleros y
aprietes, llamativamente parecido al caudillo conservador Barceló,
que suele disfrazarse de gaucho, soltó frases ofensivas para el
presidente Vázquez, otrora “hermano” del progresismo
latinoamericano. Irresponsable, con mentalidad mafiosa dijo que el
cacique santacruceño debería reunirse con el titular de Botnia,
porque el jefe del Estado uruguayo no tiene poder. La provocación
tiene marca orillera y retoma un estilo popularizado por Menem
cuando negociaba con los jefes corporativos a expensas de las
instituciones republicanas.
En rigor Fernández habla por su
experiencia; ante una controversia, el Estado nativo reúne a
capitanes de las corporaciones que bajan o suben el pulgar en
función directa con los subsidios que reciben para sus faenas
prebendarias: el caso del transporte es paradigmático en la
Argentina coimera.
El gobierno uruguayo tiene aquilatado
prestigio internacional por honrar sus contratos, por eso recibe
inversiones externas y no será una reyerta con los “machos
platenses” lo que modifique una larga tradición procedimental.
Nadie, hasta hoy, ha probado
fehacientemente que las pasteras Botnia y ENCE contaminen más allá
de los porcentajes considerados como aceptables para un ecosistema
determinado. Todas son hipótesis de organizaciones ecologistas que
nunca hablaron del Riachuelo, de Celulosa Argentina SA, o de las
papeleras de Zárate y Tucumán.
La facción neofascista gobernante ha
“malvinizado” el asunto de las papeleras como reacción despechada
porque las empresas no pagaron las coimas exigidas por Busti para un
aposento en este lado del río. Este dato es manejado por los
organismos internacionales porque la entidad finlandesa se ocupó en
difundirlo urbi et orbi desde hace varios años.
No hay dudas, para quienes conocen el
talante del Tribunal Internacional, que el corte fronterizo será
priotitario en el tratamiento desde la óptica del derecho
internacional. Uruguay adelantó una pieza porque el gobierno
peronista vive sujeto a la determinación de asambleístas de dos o
tres ciudades que sobrepujan con preceptos constitucionales y violan
tratados internacionales. El resto del país mira, desinformado o
atrapado en la telaraña de la propaganda del partido gobernante,
rasgo frecuente en los sistemas de dominación nacional populistas.
En la Argentina, los problemas
ambientales nunca escalaron a la tesitura del interés general. Baste
recordar que María Julia Alsogaray fue ministra del ramo y que en el
presupuesto nacional la partida destinada a resolver deficiencias
medio ambientales es ridícula.
El daño que la improvisación
aventurera infligirá al país será severo, más allá de razones y
sinrazones sobre la contaminación. El colofón, previsible, obvio en
materia de relaciones internacionales, es simple. Uruguay construirá
sus plantas; el movimiento de los entrerrianos languidecerá hasta
desaparecer en acciones simbólicas y la coyunda kirchnerista habrá
propinado otro baldón al desprestigio internacional que hoy rodea a
una nación fuera de la ley.
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