Argentina Al día
Clandestinidad y precarización laboral en la Argentina del 2006
Claudio Lozano, Ana Rameri y Tomás Raffo

Ir al catálogo
de monografías y textos
sobre otros temas

Glosarios
Biografías
Libros en línea

Buscador
Central

Argentina está peor que en los 90 - Jorge Busti: Impresentable gobernador - ¿Contaminan las papeleras? - Papeleras sobre el Uruguay Río de los Buitres

120406 - Clientelismo político y pasos en falso hacia la justicia social

Claudio Lozano, Ana Rameri y Tomás Raffo (especial para ARGENPRESS.info) - Fecha publicación:12/04/2006

Así se titula el exhaustivo informe realizado por el equipo de trabajo que coordina el diputado nacional Claudio Lozano. Sólo en base a referencias oficiales elaboradas por el INDEC, los autores revelan una segunda lectura omitida sistemáticamente de la agenda pública del gobierno. Además del conocido espíritu flexibilizador del sector privado, que oculta un 52,2 % de trabajadores en negro, el dato curioso es que las instituciones estatales le hacen sombra con un 24,1 % de trabajadores en situación precaria. Causas, efectos y contradicciones de una sociedad segmentada por la pobreza y la marginación social.

Síntesis y Conclusiones

1) Al cuarto trimestre del 2005 el 46% de los asalariados no están registrados. Son 5.033.802 trabajadores que se encuentran en situación de clandestinidad e ilegalidad laboral.

2) En el sector privado el 52,5% de los asalariados no están registrados. Son 4.373.369.

3) En el sector público el 24,1% del personal no está registrado. Estamos diciendo que casi 600.000 de trabajadores están en una relación clandestina con un patrón que a su vez es el responsable de controlar este tipo de prácticas.

4) El 13,3% de los asalariados tiene estipulado un tiempo de finalización de su contrato laboral. Son 1.456.137 trabajadores. De estos el sector público concentra 1.191.716 trabajadores lo cual indica que el sector público es quien más aprovecha los distintos aspectos normativos que le permiten flexibilizar la contratación de sus trabajadores.

5) En el sector privado es más importante el período de prueba como mecanismo flexibilizador del contrato laboral.

6) De los asalariados considerados tales por tener un plan de empleo el 54,5% se concentra en el sector público, el 29,4% en el privado y el 16,1% en otros establecimientos.

7) La convertibilidad y la salida devaluacionista de la misma constituyen el marco en el que se expande la precarización laboral. En 1990 la tasa de asalariados no registrados era del 25,2% y termina en el 38,5% en el 2001. Luego asciende a 44,8% en el 2003, 48,5% en el 2004 y al 46% en el 2005.

8) Durante la fase de recuperación de la actividad económica 2003-2005, con tasas del 9% anual, se crearon 2.532.976. De estos, 1.752.588 fueron asalariados no registrados. Es decir, el 70% de los puestos de trabajo asalariados creados.

9) Mientras el salario promedio del trabajador no registrado es de $ 391,8 al 4to. Trimestre del 2005, los registrados evidencian un promedio salarial de $ 1.072

10) El predominio del no registrado se observa en actividades como servicio doméstico (96,2%); Agricultura y ganadería (79,3%); construcción (68,8%); comercio (51,7%) y hoteles y restaurantes (51,1%).

11) Solo cuatro sectores concentran el 60% de los asalariados no registrados. Son servicio doméstico (21,5%); Comercio ( 16,2%); Industria (12,5%) y construcción (10,4%).

12) Considerando el 1.649.893 desocupados, los 2.731.643 cuentapropistas de subsistencia y los 5.033.802 asalariados no registrados, resulta que 9.415.338 trabajadores son precarios. Por ende, el 60,7% está precarizada.

13) Respecto al 2001 el poder adquisitivo de quienes están ocupados se redujo un 10,6%. Sin embargo, este promedio encierra comportamientos dispares. Los cuentapropistas superan en apenas un 1% la inflación, los no registrados han perdido un 21,4% y los registrados perdieron un 1,2%.

14) Los trabajadores registrados a medida que ingresan perciben un salario menor. La formalización del empleo reemplaza la precarización contractual por la precarización en los ingresos.

15) La verdadera presión sobre el mercado laboral no se expresa solo en la tasa de desocupación. El 32,8% de la PEA (5.361.516 personas) buscan empleo. Es decir, muchos ocupados siguen buscando trabajo.

16) Hay 1.649.893 desocupados de los cuales solo el 3% cobró indemnización y apenas el 1,9% cobra el seguro de desempleo. Evidencias que muestran que el flujo que alimenta la desocupación es el trabajo clandestino.

17) A septiembre del 2005 el Poder Ejecutivo Nacional tenía contratado el 7,7% de su planta. Es decir 21.594 agentes. Los dos Ministerios que encabezan el ranking de personal contratado son Economía y Trabajo.

Se dice que el trabajo en negro es aquel que no está registrado en la Seguridad Social. Es decir es aquel trabajador asalariado cuyo patrón no realiza los aportes y contribuciones a la seguridad social. Este trabajador no tiene seguro contra riesgo del trabajo, no tiene cobertura médica, tampoco puede cobrar el seguro de desempleo, puede ser echado sin causa, y si persiste en esta situación tampoco podrá jubilarse (porque la legislación actual exige 30 años de aportes)

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) al 4to trimestre del 2005 (último dato disponible) el 46% de los asalariados no están registrados. Son 5.033.802 trabajadores que se encuentran en situación de clandestinidad e ilegalidad laboral.

Textos sobre Ciencias Sociales y Filosofía - Elecciones legislativas argentinas 2005 - El monocultivo de soja transgénica - Delitos internacionales y principio de jurisdicción universal El caso de Irak - Llamado a los jueces del mundo - Temas Que Queman
 
Ver cuadro Nº 1.

Cuadro Nº 1: Tipo de Asalariado según registración. 4to trimestre 2005.

La práctica de no registrar a los trabajadores de una relación asalariada está ampliamente difundida en la Argentina. En el sector privado el 52,5% de los asalariados no están registrados. En el sector público los asalariados no registrados representan el 24,1% del total de asalariados. Vale aclarar que aquí se agregan el total de personal del sector público nacional. Es decir incluye los trabajadores de los tres Poderes del Estado Nacional, los Estados Provinciales y Municipales. No deja de ser llamativo el hecho de que casi 600 mil trabajadores del sector público estén en una relación contractual clandestina. Difícilmente pueda existir un combate efectivo al trabajo en negro cuando el propio Estado usufructúa de esta práctica. de policía En los otros tipos de establecimientos (ONGs, cooperativas, fabricas recuperadas, etc) el porcentaje de asalariado en negro es del 42,8%.

Cuadro Nº 2: Tipo de Asalariado según registración y ámbito. 4to trimestre 2005

Es en el sector privado donde se concentra la práctica de los patrones de no registrar a sus trabajadores. Ya vimos que el 52,5% de los asalariados privados están en un relación contractual clandestina. Del total de asalariados en negro el 86,9% se concentra en el sector privado, el 11,7% en el sector público y el 1,4% en otros tipos de establecimientos.

Cuadro Nº 3: Asalariados no registrados según ámbito. 4to trimestre 2005

Otra de los aspectos en que se traduce la flexibilización laboral para los asalariados remite al tiempo de la relación contractual. En teoría una relación de trabajo asalariada se reconoce como tal en tanto existe un patrón que fija las condiciones en que se incorporará la fuerza de trabajo contratada. Al mismo tiempo se supone que la contratación del trabajador es por un tiempo indefinido en tanto prospere la actividad que se encare. No obstante este rasgo de la relación asalariada y a partir de la vigencia de diversas normas que han flexibilizado el criterio de duración del contrato laboral, actualmente el 13,3% de los asalariados tiene estipulado un tiempo de finalización de su contrato laboral. En el sector público el porcentaje es mayor: es del 14,3%, en otros tipos de establecimientos es del 31,4% y en el sector privado es del 12,6%.

Cuadro Nº 4: Tipo de Asalariado según finalización y ámbito. 4to trimestre 2005

En términos de personas las tasas anteriores implican que 1.456.137 asalariados tienen un contrato laboral con un tiempo cierto de finalización. De estos, el sector público concentra a 1.191.716 asalariados (representa el 82% de estos asalariados). Es decir que el sector público es uno de los que más aprovecha los distintos aspectos normativos que le permiten flexibilizar la contratación de sus trabajadores.

Cuadro Nº 5: Tipo de Asalariado según finalización y ámbito. 4to trimestre 2005.

De los asalariados que tienen definido un tiempo de finalización de su jornada laboral, el 15,1% es porque la relación laboral depende de un plan de empleo, el 7,7% porque está dentro del período de prueba que establece la normativa actual y el 4,4% porque trabaja a partir de un programa de Beca ó Pasantía. En el sector público la incidencia de los planes de empleo trepa al 42,7% de los asalariados con tiempo de finalización, mientras que las pasantías y/o becas explican el 11,1% de los mismos. En el sector privado es más importante el uso del período de prueba como mecanismo flexibilizador del contrato laboral.

Cuadro Nº 6: Asalariados con finalización según tipo de Asalariado, finalización y ámbito. 4to trimestre 2005.

En lo referente al Plan Jefes y Jefas de Hogar, el Ministerio de Trabajo informa que a octubre del 2005 existen 1.472.187 beneficiarios del plan. La fuente de la encuesta del INDEC capta de estos a 614.536 que están en una relación de trabajo asalariada. Estos representan el 5,6% del total de asalariados.

Cuadro Nº 7: Asalariados según perciban plan Jefes /as. 4to trimestre 2005

De los asalariados con planes de empleo el 54,5% se concentra en el sector público (son 334.684 asalariados), el 29,4% en el sector privado y el 16,1% en otros tipos de establecimientos.

Cuadro Nº 8: Asalariados con plan Jefes /as según ámbito. 4to trimestre 2005.

Para el sector público los asalariados con planes de empleo representan el 13,7% del total de asalariados y para el sector privado el 2,2%.

Cuadro Nº 9: Asalariados con plan Jefes /as según ámbito. 4to trimestre 2005.

Una reflexión general sobre la existencia y profundidad del trabajo en negro en el país. Sin dudas de que el trabajo en negro emerge como uno de los aspectos en que se traduce la reestructuración económica, social y política iniciado con la dictadura de 1976. Al calor de la desindustrilización y la emergencia de la desocupación estructural se crearon las condiciones para hacer posible la precarización de los asalariados. Este proceso se vivió con particular intensidad durante la convertibilidad y se profundizó con la salida devaluacionista. Como muestra el cuadro en 1990 la tasa de asalariados no registrados era del 25,2%, salta al 33,4% en 1992, termina en 38,5% en el 2001 y a partir del nuevo tipo de cambio, con la creación de empleo emergente, se ubica en 44,8% en el 2003, en 48,5% en el 2004 y 46% en el 2005.

Cuadro Nº10: Tasa de Empleo no Registrado. Total Aglomerados Urbanos. Período 1990 – 2003. Onda Mayo. EPH Puntual. 2004 – 2005 EPH continua

Gráfico Nº11: Tasa de Empleo no Registrado. Total Aglomerados Urbanos. Evolución 1990 – 2003. Onda Mayo. EPH Puntual. 2004 – 2005 EPH continua

Como muestra el Gráfico Nº 1, más allá de las oscilaciones puntuales de un año respecto de otro, la tendencia es a un crecimiento sostenido de la tasa de asalariados en negro. Así cuando en 1992 la tasa supera el 30% no vuelve a estar por debajo de ese nivel (como en 1990 y 1991). Cuando la tasa supera el 35% en 1997 toma un nuevo piso estructural en el cual se mantendrá hasta que en el 2002 supere el 40%. En el 2004 la tasa superó el 45% y actualmente se mantiene en el 46%.

En el nuevo contexto económico de fuerte crecimiento durante el 2003 – 2005 a tasas del orden del 9% se crearon 2.532.976 puestos de trabajo asalariado. De estos 1.752.588 correspondieron a asalariados no registrados (equivale al 70% de los puestos de trabajo asalariados creados). Así, mientras el total de asalariados creció un 30%, los no registrados crecieron un 53,4% y los registrados apenas el 15,2%. Es decir en el contexto actual de crecimiento económico ha predominado la creación de puestos de trabajo en negro.

Cuadro Nº 12: Creación de puestos de trabajo asalariado según registración. 2001 – 2005.

La razón es simple: el asalariado en negro permite al patrón maximizar la tasa de ganancia por unidad de trabajo. Es común que en un mismo establecimiento convivan asalariados registrados y no registrados realizando las tareas con igual (o a veces mayor para el trabajador en negro) intensidad la labor productiva. La mayor tasa de ganancia se deriva del simple hecho de que el asalariado en negro percibe un salario que en promedio es de $391,8 mientras los registrados perciben un salario promedio de $1.072. Es decir la brecha salarial entre los registrados y los no registrados es de 2,7 veces a favor de los registrados. Esta razón explica porque en el contexto de crecimiento económico lo que más se expandió fue la creación de puestos de trabajo no registrados.

Cuadro Nº 13: Brecha de salarios entre registrados y no registrados. 4to trimestre 2005.

La no registración de los asalariados es una práctica que se difunde en prácticamente todos los sectores de actividad económica. El ranking lo encabeza el servicio doméstico (96,2% de trabajadores en negro), los trabajadores urbanos de la “agricultura, ganadería,…” (79,3%), la construcción (68,8%), la actividad comercial (51,7%), los hoteles y restaurantes (51,1%), las actividades de subsistencia englobadas en servicios comunitarios, sociales y personales (48,6%), el transporte, almacenamiento y comunicaciones (48,8%) e inclusive la industria manufacturera (40,1%).

Cuadro Nº 14: Tasa de asalariados no registrados según sector de actividad económica. 4to trimestre 2005.

A pesar de que es una práctica patronal que se extiende a todos los sectores de actividad, en apenas 4 sectores se concentra el 60% de los asalariados no registrados. Son el servicio doméstico (concentra el 21,5%), el comercio al por mayor y menor (concentra el 16,2%), la industria manufacturera (concentra el 12,5%) y la construcción (concentra el 10,4%).

Cuadro Nº 15: Asalariados no registrados según sector de actividad económica. Estructura relativa. 4to trimestre 2005.

Hasta aquí una mirada sobre la problemática de los asalariados no registrados que es lo que comúnmente se asocia con trabajo en negro. Sin embargo una mirada más amplia sobre las condiciones de trabajo supone considerar la situación de los trabajadores por cuenta propia y de los trabajadores que no encuentran empleo (es decir los desocupados). En el caso de los cuentapropistas hay que discriminar aquellos trabajadores por cuenta propia que tienen un título universitario y ejercen su profesión de aquellos que no tienen título y se desempeñan en trabajos de baja capitalización (gasistas, plomeros, carpinteros, pintores, vendedores ambulantes y demás chanquistas). Estos últimos se desempeñan en actividades de subsistencia ante la imposibilidad de insertarse en una relación asalariada. Si se tiene en cuenta a los 1.649.893 desocupados, a los 2.731.643 cuentapropistas de subsistencia y a los 5.033.802 asalariados no registrados, resulta que 9.415.338 de trabajadores son precarios. Es decir el 60,7% de la fuerza laboral argentina está precarizada. Ver cuadro Nº 15.

Cuadro Nº 16: Trabajadores precarios. 4to trimestre 2005

Cuando se compara la evolución de los ingresos de los distintos trabajadores con respecto a la situación del 2001 se observa que los asalariados no registrados presentan una caída del poder adquisitivo de sus salarios del orden del 21,4%. Para el caso de los asalariados registrados la caída es del 1,2% y para los cuentapropistas de subsistencias hay un leve aumento del 1%.

Cuadro Nº 17: Evolución de los ingresos reales de los distintos trabajadores. Oct 2001 – 4to trimestre 2005.

Sin embargo la precariedad laboral no sólo se remite al tipo de relación contractual que tenga el trabajador. También existe precariedad para los asalariados formales. Esta precariedad viene por el lado de los ingresos. Cuando se compara el ingreso al que acceden los trabajadores formales en su puesto de trabajo se observa que los que ingresan lo hacen con un salario menor de los que ingresaron antes. Así los trabajadores que se insertaron en una relación formal durante el 1er semestre del 2005 lo hicieron con un salario medio de $967, los que ingresaron durante el 3er trimestre del 2005 lo hicieron con un salario medio de $836,2 y los que ingresaron en el 4to trimestre lo hicieron con un salario medio de $708,4. Es decir la formalización de los nuevos puestos de trabajo se resuelve por la vía de una precarización de los ingresos.

Cuadro Nº 18: Salario promedio de los asalariados formales según ingreso en el puesto

La precariedad laboral de la argentina se asocia con la vigencia de una tasa de desocupación estructuralmente alta. La misma es el resultado de que la presión laboral, una de cuyas medidas refleja la tasa de actividad (que mide la proporción de los que participan del mercado laboral trabajando o buscando trabajo respecto del total de la población), es superior a la creación de puestos de trabajo (medido por la tasa de empleo). La tasa de actividad del 45,9% es superior a la tasa de empleo del 41,3%. Esta diferencia origina que la tasa de desocupación (entendidos como aquellos que buscan activamente trabajo y no lo encuentren) sea del 10,1% de la Población Económicamente Activa (PEA). La tasa de subocupación del 11,9% de la PEA es un primer indicador del grado de subutilización de la fuerza laboral (porque son ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales y desean trabajar más).

Cuadro N º 19: Tasas básicas del mercado laboral. Total Urbano. 4to Trimestre 2005.

Sin embargo la tasa de desocupación del 10,1% considera como ocupados a aquellos que desempeñan una tarea como contraprestación de un plan de empleo. El propio INDEC en un apartado de su comunicado de prensa realiza esta depuración. Descontando los planes de empleo la tasa de desocupación es del 12,7% y el total de desocupados supera los 2 millones de personas.

Cuadro N º 20: Tasas de desocupación según se considere el efecto de los planes .Total Urbano. 4to Trimestre 2005.

Más allá de que una tasa de desocupación del 12,7% de la PEA es una tasa estructuralmente alta, tampoco refleja adecuadamente la fragilidad laboral de los trabajadores. Esto en virtud de que la misma considera como ocupados a aquellos trabajaron aunque sea 1hora en la semana de referencia de la encuesta. Este criterio supone que un desocupado que no puede conseguir trabajo pero eventualmente realizó una changa sea considerado como ocupado.

El INDEC toma este criterio como una primera mirada sobre el mercado laboral. Sin embargo en la EPH que elabora tiene dos preguntas que son relevantes para comprender la dinámica laboral. La primera pregunta es si la persona, con independencia de si trababa ó no, busca trabajo. La segunda es si, con independencia que busque o no trabajo, desea trabajar más. De estas preguntas se puede construir dos indicadores: el primero el de la disponibilidad de la fuerza laboral y el segundo de la presión efectiva sobre el mercado laboral.

La disponibilidad de la fuerza laboral mide a todas aquellas personas que, con independencia de si son ocupados ó desocupados, desean trabajar más. Estos representan el 40,7% de la PEA. Es decir son 6.643.571 argentinos que desean trabajar más. Este deseo obviamente refleja una insatisfacción con el lugar que hoy tienen en el mercado laboral. Sea porque están desocupados o sea porque estando ocupados trabajan pocas horas (caso de los subocupados) ó porque trabajando las horas legales el ingreso que perciben no es satisfactorio. Por ende este indicador puede ser leído como el grado de insatisfacción laboral.

La presión efectiva sobre el mercado laboral mide el conjunto de personas que buscan activamente una ocupación. En este indicador se agregan al conjunto de desocupados (que buscan pero que no encuentran), a los subocupados que demandan empleo (trabajan menos de 35 horas semanales, quieren trabajar más y buscan activamente otro trabajo), a los ocupados plenos demandantes (trabajan entre 35 y 45 horas semanales) y los sobre ocupados (trabajan más de 45 horas semanales). Para el caso de los ocupados plenos y los sobreocupados, el indicador refleja la debilidad de los ingresos que obliga al trabajador a buscar trabajo a pesar de prácticamente no disponer de horas para hacerlo. La presión sobre el mercado laboral abarca al 32,8% de la PEA. Es decir implica que 5.361.516 personas buscan activamente un empleo para mejorar su inserción laboral.

Cuadro N º 21: Disponibilidad laboral y presión efectiva sobre el mercado laboral. Total Urbano. 4to Trimestre 2005.

Esta presión laboral es la que permite la flexibilización de las condiciones laborales de los ocupados. Es decir es la que permite que el trabajador ocupado sea prácticamente un rehén de las condiciones laborales que le impone el patrón. Es decir es la que permite la flexibilización de las formas de contratación así como la flexibilización de los ingresos (que inclusive afecta como vimos a los asalariados formales).

Resolver la excesiva presión laboral que impacta sobre el mercado laboral supone reconocer que esta presión es el efecto de la insuficiencia de los ingresos de los hogares. Falta de ingresos que hace que tengan que buscar trabajo los integrantes que debería formar parte de la población pasiva (menores de 18 años y población mayor de 65 años). Es la que obliga al jefe de hogar aún estando ocupado a buscar otra actividad para completar ingresos. La falta de ingresos es, como dijimos, resultado del proceso de desindustrialización de la economía y la explosión de la desocupación. Resolver este problema exige, a nuestro entender, dos políticas económicas que están hoy ausentes: POLITICA DE INGRESOS por vía de mecanismos universales (asignación para todos los menores de 18 años, para todos los mayores de 65 años, Seguro de empleo y formación para todos los jefes de hogar desocupados con un valor que permita cubrir la canasta de pobreza de $850 y no los paupérrimos $ 225 actuales). Y POLITICA DE REINDUSTRIALIZACION, sobre la base de dotar de densidad al tejido productivo, privilegiar el impacto en el empleo, en las pymes y en las economías regionales.

Bloque desocupados

La tasa de desocupación del 10,1%, si bien subestima las personas con problemas de empleo, muestra la cantidad de personas que no realizaron ningún tipo de labor productiva porque no consiguieron trabajo a pesar de haberlo buscado activamente. Son los marginados absolutos del mercado laboral. Son 1.649.893 argentinos que están excluidos de la más elemental forma de ganarse la vida. De estos apenas el 3% cobró indemnización, y apenas el 1,9% cobra el seguro de desempleo (de entre $250 y $400 por mes y que para colmo dejarán de cobrarlos a los sumo en un plazo de 1 año que es lo que dura el seguro). El resto de los desocupados actualmente no perciben ningún tipo de ingresos de la seguridad social.

Cuadro Nº 22: Total desocupados según percibieron indemnización ó cobren seguro de desempleo. 4to trimestre 2005.

Cuando se analizan las causas por la que está desocupado para aquellos que tuvieron una ocupación anterior, el primer lugar lo ocupa la finalización de un trabajo temporario (27,8%), le sigue en importancia el despido ó cierre (12,8%), la insuficiencia o falta de pago (el 5,3%). Entre estas 3 causas explican 46% del total de desocupados.

Cuadro Nº 23: Total desocupados según causa de despido. 4to trimestre 2005.

Cuando se observan a los desocupados según aquellos que tuvieron un empleo anterior resulta que los que estaban registrados representan apenas el 9,3% del total de desocupados; que los que tenía un Plan de Empleo representan el 1% de los desocupados, los que estaban en un trabajo con un período de prueba representan el 4% de los desocupados y que el 73,8% de los desocupados actuales provine del sector privado.

Cuadro Nº 24: Total desocupados según empleo anterior. 4to trimestre 2005.

Bloque del gobierno nacional

La información del Boletín Fiscal de septiembre del 2005 (último disponibles) muestra que en el Poder Ejecutivo Nacional existen 21.594 agentes que han sido contratados en función de los decretos Nº 1184 / 2001 y Nº 1421 / 2002. Es decir el 7,7% de los agentes del Poder Ejecutivo Nacional están bajo la forma de un contrato de trabajo que le niega la estabilidad del empleo público que fija la Ley Marco de Regulación del Empleo Público Nacional (Ley 25.164).

Cuadro Nº 25: Agentes del Poder Ejecutivo Nacional y otros Entes según tipo de relación. Septiembre 2005

Estos contratados se distribuyen entre las distintas dependencias del Poder Ejecutivo Nacional. El Ministerio que encabeza el ranking de personal contratado es el de Economía y Producción (17% de los contratos del Poder Ejecutivo Nacional), le sigue el Ministerio que supuestamente debe estar a la cabeza del combate contra las diversas formas de precarización del empleo: de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (el 15,6%), el de Desarrollo Social emplea al 14,8% de los contratados.

Cuadro Nº 26: Agentes contratados del Poder Ejecutivo Nacional según Ministerios. Septiembre 2005


Principal-|-Consulta a Avizora |-Sugiera su Sitio | Temas Que Queman | Libros Gratis
Publicaciones | GlosariosLibro de Visitas-|-Horóscopo | Gana Dinero


AVIZORA
TEL: +54 (3492) 434313 /+54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 /
+54 (3492) 15 669515 ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m. Avizora.com