|
020707 -
Fuente
Perfil -
Rubén Lasagno - Documento histórico: el
día que Cristina Kirchner forzó a Santa Cruz a avalar la privatización
de YPF
El
17 de septiembre de 1992, sólo siete días antes de la venta de
YPF,
Cristina Kirchner tomó la palabra en una sesión de la Legislatura
santacruceña para presionar a los diputados a que aprobaran la
privatización de la hasta entonces petrolera estatal.
El proyecto impulsado por la actual senadora y posible
candidata presidencial declaraba la “Necesidad de sanción del proyecto
de Ley nacional ‘Ley de Federalización de los Hidrocarburos y de
Privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales’”. Hoy, el gobierno
kirchnerista, no pierde oportunidad para atacar a la década de
los '90 y los procesos de privatización. Los números de Santa Cruz estaban
entonces en rojo y la venta de YPF permitiría llenar las arcas
provinciales. Una semana después, el hoy secretario
general de la Presidencia, Oscar Parrilli, defendió en el
Congreso Nacional la venta de la empresa
para “fortalecer a Menem”.
El proyecto tratado en la legislatura
santacruceña fue firmado por Cristina Fernández de Kirchner,
el actual secretario de Inteligencia de la Nación, Héctor Icazuriaga, y
los diputados Ana Ester Parisari y Argentino Alvarez..
La entonces diputada requería al
presidente de la Legislatura que “se expida exigiendo a los
diputados nacionales del Distrito que posibiliten el
tratamiento del proyecto de Ley de la Nación que trata sobre la
transferencia del dominio público de los Yacimientos de Hidrocarburos
del Estado Nacional a las provincias en cuyos territorios se
encuentre, en tanto se juega allí la perspectiva de futuro de
nuestra Provincia (...)”.
El 17 de septiembre de 1992, siete días antes de la aprobación de la
venta de YPF, la actual senadora por Buenos Aires y posible candidata
presidencial llevó la voz cantante en una sesión especial de la
Legislatura santacruceña para presionar a los diputados nacionales por
esa provincia a que aprobaran la privatización de la hasta entonces
petrolera estatal. El proyecto fue avalado por el actual jefe de la SIDE,
Héctor Icazuriaga. Una semana después, el hoy secretario general de la
Presidencia, Oscar Parrilli, defendió en el Congreso Nacional la venta
de la empresa para “fortalecer a Menem”.
El 31 de diciembre de 1990 mediante el Decreto N° 2.778, el Poder
Ejecutivo Nacional transformó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Sociedad del Estado en YPF S.A. El proceso de venta siguió en octubre de
1992 cuando, mediante la Ley 24.145, se privatizó el resto del capital
social disponible y se transfirió a las provincias el dominio de los
yacimientos de los hidrocarburos. Los meses previos a finalizar la
venta, el debate en la Cámara de Diputados de la Nación no tuvo tregua.
En ese entonces, Cristina Fernández, que es Kirchner, era diputada
provincial en Santa Cruz.
El 17 de septiembre de 1992, siete días
antes de la aprobación de la venta de YPF, la Cámara de Diputados de la
provincia de Santa Cruz se reunió en sesión ordinaria y trató sobre
tablas, y a mano alzada, el proyecto impulsado por Cristina Fernández de
Kirchner, quien ante la Cámara de Diputados declaró textualmente la
"Necesidad de sanción del proyecto de Ley nacional ‘Ley de Federalización de los Hidrocarburos y de Privatización de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales". Se trató casi de un pedido desesperado. El
proyecto fue firmado por Cristina Fernández de Kirchner, el actual
secretario de Inteligencia de la Nación, Héctor Icazuriaga, y los
diputados Ana Ester Parisari y Argentino Alvarez. La agencia de noticias
OPI Santa Cruz tuvo acceso al diario de esa sesión. A continuación, los
fundamentos que expresó la diputada Kirchner ante la Honorable Cámara de
Diputados. Dijo expresamente:
Señor presidente: Venimos a requerirle
que, a través de una declaración, nuestra Honorable Legislatura se
expida exigiendo a los diputados nacionales del Distrito que posibiliten
el tratamiento del proyecto de Ley de la Nación que trata sobre la
transferencia del dominio público de los Yacimientos de Hidrocarburos
del Estado Nacional a las provincias en cuyos territorios se encuentre
(trámite parlamentario 78-s-1992) en tanto se juega allí la perspectiva
de futuro de nuestra Provincia ya que es aquella norma el marco adecuado
para la resolución de las controversias que frente al Estado Nacional
hemos tenido. Es que un conjunto de legisladores de la Cámara de
Diputados de la Nación, cada uno con sus respectivas razones, vienen
obstruyendo la posibilidad de que aquella Ley de Federalización de
Hidrocarburos y de Privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales
tenga siquiera su tratamiento en esa Cámara. Como se comprenderá,
ninguna argucia reglamentaria debe estar puesta al servicio de retrasar
las soluciones que nuestra Provincia necesita. Del dictado de esa ley
depende hoy el envío de los 480.000.000 de US$ y el pago de nuestra
parte en la licitación de las áreas ya concretada.
En este orden de ideas, que se posibilite
el tratamiento y la sanción del proyecto sancionado ya que en la
Honorable Cámara de Senadores de la Nación cobra para nuestras cuentas
una doble importancia. En lo económico posibilita la mejora de nuestras
cuentas y en lo institucional, nos torna creíbles y respetables en
cuanto damos cumplimiento a la palabra empeñada.
Por supuesto, esta exigencia debe hacerse sin perjuicio
del respeto que la investidura y la propia función que nuestros
diputados nacionales ejercen, pero con la firmeza que la situación
exige.
Proponemos tal declaración de aptitud moral que nos da el hecho de haber
desoído cualquier presión partidaria o gubernamental, o cualquier
cuestión de disciplina partidaria, a la hora de defender nuestro
territorio. Nadie podrá desde la perspectiva de una supuesta obligación
impuesta por la disciplina partidaria oponerse a la declaración ni dejar
de cumplir sus postulados, cuando está en juego, como está, la
perspectiva del futuro económico provincial, como el prestigio de la
Provincia como también el de la Cámara en particular.
|