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Armando Cavalieri, dirigente eterno del gremio mercantil y
muy cerca de Cristina Kirchner y del Ministro de Trabajo Carlos
Tomada, exhibe un patrimonio y una opulencia económica que no
parece tener que ver con sus ingresos, ni con sus deberes
sindicales, ni con la miserable situación salarial de sus
"compañeros" empleados de comercio.
251107 - Perfil -
Leonardo Nicosia / Mariano Confalonieri
El impactante patrimonio del líder gremial
Propiedades y negocios con el sello de Cavalieri
Una estancia de 5.000 hectáreas en Roque Pérez y un club de
campo en Lobos valuados en casi 100 millones de pesos. Una
cerealera, un tambo, garajes y empresas de repuestos
automotores. Esto es parte del imperio que el sindicalista tiene
a nombre de su hijo y sus socios.
Siempre se sospechó que Armando Oriente Cavalieri no sólo se
dedicaba a su eterno papel de presidente del Sindicato de
Empleados de Comercio. Muchas veces surgieron versiones que le
atribuyeron propiedades y negocios, pero él siempre se preocupó
por desmentirlas. Siempre se exhibió cerca del poder, pero al
mismo tiempo siempre evitó revelar hasta dónde llegaban los
beneficios de estar en esa posición.
Sin embargo, después de muchos años de conjeturas, PERFIL pudo
comprobar y reconstruir el inmenso imperio que han logrado
edificar durante los últimos años Cavalieri y su socio y amigo
Roberto Francisco Gómez, asesor del gremio mercantil. Una
estancia de 5.000 hectáreas valuada en 80 millones de pesos, un
club de campo de 92 hectáreas cotizado en 19 millones de pesos,
una productora cerealera, un tambo, una empresa de
emprendimientos sociales y deportivos, inmobiliarias, garajes y
empresas de repuestos automotor forman parte de este gigantesco
conglomerado esparcido entre la Capital Federal y las
localidades bonaerenses de Lobos y de Roque Pérez.
En total hay nueve firmas que son administradas desde la misma
sede porteña, ubicada en la calle Francisco Beiró 4385, en donde
hay varias oficinas distribuidas en dos pisos. Allí trabaja
Sebastián Cavalieri, hijo menor del líder sindical, y quien
figura en los papeles como el socio de los Gómez, tanto de
Alicia Carbone, esposa de Roberto, como de su hijo Norberto.
Todo este complejo entramado se pudo descifrar a partir de que
en febrero pasado Sebastián blanqueó su participación en una de
las empresas del conglomerado, Estgar SA, y registró como su
domicilio legal las oficinas de Beiró.
“No voy a hablar del tema, no tengo nada que ver con lo que hace
mi hijo”, se despegó con su estrategia habitual Cavalieri padre
cuando PERFIL intentó consultarlo por sus negocios inmobiliarios
y agropecuarios, después de una conferencia que brindó esta
semana junto con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
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Armando
Cavalieri y su estancia |
Imponente. “¡Ah! La estancia de Cavalieri”, dice sin sorprenderse un
dirigente de la Sociedad Rural de Roque Pérez, cuando PERFIL pregunta
por La Federala. Son 5 mil hectáreas con silos imponentes que se ven
desde la ruta 205, un edificio de cuatro pisos con ascensores, cabina de
vigilancia, casco y un chalet sólo para los que la cuidan.
En esta gigantesca estructura funcionan una acopiadora de cereales y un
tambo, que en los últimos años se han transformado en una extensión de
los negocios inmobiliarios de la sociedad Cavalieri-Gómez.
Según el informe de impacto ambiental presentado por La Federala, al que
tuvo acceso este diario en exclusiva, allí trabajan 60 empleados, y se
producen 5 mil litros de leche diarios, más de 3 mil kilos de soja, 3
mil kilos de trigo y 6 mil kilos de maíz por cosecha, por hectárea. La
estancia tiene sofisticada tecnología, como los cañones auto-propulsores
de riego. Este equipamiento garantiza que, aunque haya sequía, no falte
agua.
Los vecinos del lugar afirman que Cavalieri va una vez por mes. “Cada
vez que viene, Gómez lo lleva a hablar con los empleados”, explica a
PERFIL un propietario de Roque Pérez.
Stand by. El club de campo es un proyecto que quedó a mitad de camino.
Los tres chalets que tiene en su interior fueron recomprados a sus
propietarios originales, que pretendían vivir en el barrio privado, y
ahora sólo es ofrecido a los turistas para alquilar. El restaurante
estaba concesionado hasta hace tres meses, pero ya no funciona. El salón
de fiestas es casi lo único que les da más rédito. Está alquilado todo
el año para eventos. En la recepción del lugar hay un plano que delata
un proyecto también frustrado: un hotel spa & resort “La Federala” que
todavía no fue construido. Una porción fue vendida a la comuna local,
según lo confirmó a PERFIL el intendente de Lobos, Gustavo Sobrero, con
el objetivo de hacer una planta de reciclado de residuos.
Serán millones. Roberto Gómez fue el año pasado a proponerles a dos
martilleros de Lobos que pusieran a la venta en sus inmobiliarias los
318 lotes de su barrio privado.
Los dos martilleros fueron consultados por PERFIL. Fernando Blanco
explicó a este diario que el valor de cada lote por su ubicación y por
su fin comercial inmobiliario fue tasado en 63 mil pesos cada uno. “Vale
muchísimo por el lugar (está frente al aeródromo y a una cancha de golf
de 18 hoyos) y porque está parcelado. A nosotros nos vino a ver Gómez,
el propietario, y quedamos en que los lotes saldrían unos 63 mil pesos.
Luego, Gómez desistió”, detalló Blanco.
El martillero Oscar Burbridge agregó más datos: “El valor de la hectárea
para siembra es de entre 19 mil y 23 mil pesos, y para cría de ganado es
de entre 10 mil y 13 mil pesos. En el caso de la estancia La Federala
tienen explotación mixta, con lo cual habría que entrar al lugar para
hacer una tasación”, precisó.
Si se considera que cada hectárea vale unos 16 mil pesos, y que en la
estancia hay 5 mil hectáreas, su valor ascendería como mínimo a 80
millones de pesos. En tanto que el precio de los 318 lotes que componen
el club de campo oscila los 19 millones de pesos.
Las oficinas. En las oficinas de Beiró se administran todas las
propiedades y negocios que el tándem Cavalieri-Gómez tienen en Roque
Pérez y Lobos. Allí también funciona una concesionaria de autos, un
amplio garaje para automóviles y una empresa de repuestos para
vehículos. En la fachada hay una chapa que anuncia: “Roberto Francisco
Gómez, Dr. en Ciencias Económicas”.
PERFIL llamó al único número que figura en la guía telefónica con esa
dirección. “Sebastián Cavalieri no se encuentra, pero déjeme un teléfono
y yo le paso el mensaje”, contestó una secretaria.
—¿Con cuál empresa de Sebastián Cavalieri estoy hablando?
—No, disculpe, yo no le puedo dar tanta información...
—¿“Tanta información”? Le estoy preguntando con qué empresa estoy
hablando.
—Sí, le pido disculpas, pero tuvimos algunos problemas y yo tengo que
cuidar mi trabajo.
La mujer tenía razón: la información sobre cuántas empresas funcionan
ahí adentro es muchísima. Y conviene guardarla en secreto. Es que
aparecen nada menos que nueve compañías en ese pequeño lugar. El caso
más claro es Estancia La Federala SA, que tiene su domicilio fiscal en
el primer piso del edificio. Es el mismo que declaró Sebastián Cavalieri
como “domicilio especial” hace pocos meses. Fue en febrero de este año,
cuando asumió como vicepresidente de Estgar SA, una sociedad de
“servicios inmobiliarios” que también fijó su dirección allí.
Otro vínculo se puede encontrar en el Club de Campo La Federala, que
tuvo su sede –como otras dos empresas rurales– en el piso de arriba. Y
Cavalieri junior también declaró un domicilio especial en ese segundo
piso. Lo hizo en el mes de marzo, cuando creó una compañía llamada
Garaje Neptuno SA y la inscribió en el mismo lugar.
¿Puede ser una mera casualidad? La cadena de conexiones no se agota con
la coincidencia de domicilios. Sebastián Cavalieri tiene una sociedad
comercial con la esposa y el hijo de la cara visible de las estancias,
Roberto Gómez. En efecto: Alicia Carbone y Norberto Gómez fueron sus
socios directos cuando crearon Garaje Neptuno SA.
Grande, pa. Sebastián Cavalieri tiene apenas 30 años y ya es todo un
empresario, según se desprende de los registros de las firmas que
figuran a su nombre. No se le reconoce actividad dentro del sindicato de
su padre. Pero sí parece depender mucho de él. El martes 20 de noviembre
PERFIL recibió el llamado de Gerardo Rodríguez, abogado de la familia
Cavalieri desde hace más de treinta años.
“¡Sebastián no tiene nada que ver con las estancias, si es un chico casi
analfabeto!”, aseguró al comienzo de la entrevista telefónica.
—¿Cómo que es casi analfabeto?
—Le quiero decir que no puede estar vinculado a un campo porque no está
capacitado para nada, es una persona que no tiene luces. El vive del
padre.
Su padre, el famoso Armando Oriente, hace 30 años era un simple delegado
de base. A lo largo de los años fue dando señales del incremento de su
patrimonio, en algunos casos de manera escandalosa. En 1994 lo
descubrieron veraneando en el Caribe y se desató una fuerte polémica.
Su amigo y socio histórico, Roberto Gómez, tiene 79 años y, además de
asesorar al Sindicato de Empleados de Comercio, siempre se muestra con
Cavalieri padre y se presenta como el dueño formal de las propiedades en
las que son socios.
Su primer gran negocio –junto con su hermano Julio– fueron las playas de
estacionamiento para automóviles. “Tenían la mitad más uno de los
garajes de la Ciudad de Buenos Aires”, comentó la esposa, Alicia
Carbone, en una entrevista telefónica con PERFIL.
“Gómez es un amigo mío de toda la vida, pero eso no quiere decir nada”,
se defendió Cavalieri años atrás cuando le preguntaron por su relación
con las estancias. Pero la documentación reunida ahora por PERFIL parece
indicar que esa amistad no es su única conexión con los campos
millonarios.
Los hombres de armando
ROBERTO GOMEZ:
- Es economista. Se ha desempeñado como asesor económico del Sindicato
de Empleados de Comercio (SEC) y de otros gremios alineados con Armando
Cavalieri. El gremialista ha reconocido públicamente ser su “amigo”.
- Su esposa Alicia Carbone y su hijo Norberto Gómez son socios de
Sebastián Cavalieri, hijo menor del sindicalista, en la empresa Garaje
Neptuno SA.
- Es el presidente del directorio de La Federala SA. A su nombre también
figura en el club de campo del mismo nombre. Se sospecha que Armando
Cavalieri está detrás de Gómez como dueño de estas propiedades.
- Las oficinas de Estancia La Federala SA y la de una empresa de
Cavalieri junior tienen el mismo domicilio. PERFIL comprobó que en esa
dirección se los puede ubicar tanto a los Gómez como a Sebastián
Cavalieri.
SEBASTIÁN CAVALIERI:
- Es el hijo menor del presidente del Sindicato de Empleados de Comercio
y la Federación de Empleados de Comercio. A diferencia de su hermano
Pablo, no se le conoce participación en la actividad gremial.
- A pesar de ello, Cavalieri junior forma parte del directorio de dos
empresas: Garaje Neptuno SA, dedicada a playas de estacionamiento, y
Estgar SA, a los servicios inmobiliarios. En la primera de estas firmas
él, Norberto Gómez y su madre son socios. Todas estas empresas operan en
el mismo domicilio.
- Su relación con los Gómez excede los negocios. Por ejemplo, acaba de
regresar de Brasil de vacaciones, adonde estuvo junto con Norberto
Gómez, hijo del asesor del SEC.
- Según el abogado de la familia Cavalieri, es “un cuasi analfabeto, que
no tiene muchas luces y que vive del padre”.
Pelea con los vecinos
Si uno pregunta por la estancia La Federala o menciona el nombre de
Roberto Gómez entre los propietarios rurales de Roque Pérez, es probable
que no reciba los comentarios más elogiosos.
Desde hace cinco años un grupo de 60 productores se ven afectados por
inundaciones que arrasan con parte de su cosecha y el ganado. Agrupados
desde el “Consorcio de Cooperación Rural” aseguran que el foco de sus
problemas se inicia en La Federala S.A.. El campo que figura a nombre de
Gómez está ubicado en la última parada del canal Dichiara, antes de la
desembocadura en el arroyo Saladillo. Para evitar el desborde generado
con las grandes lluvias, desde La Federala decidieron construir un
dique, sin tener en cuenta que así se entorpecía el drenaje del 30% de
la superficie del distrito.
“Tenemos el agua hasta la frente. Este hombre tapó el canal y propone
hacer uno externo a la estancia. Pero ni él, ni nadie resuelven el
problema”, explica Marcelo Mitidieri, propietario de un campo lindante
con La Federala, mientras muestra parte de la tierra con bañados
generados tras las inundaciones. “En el municipio nos dijeron que
teníamos que pagar 15.000 pesos a un agrimensor para hacer la obra. Pero
no sabemos cómo es el proyecto y si nos va a beneficiar”, agrega
Mitidieri. Desde el municipio aseguran que el problema debe resolverse a
nivel provincial. Mientras tanto los propietarios, aguardan una
respuesta, que todavía no llega.
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