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171207 - CIPCE -
La justicia debe ordenar el decomiso del dinero de Micelli
Frente a las recientes noticias relativas a la declaración en
sede judicial de la ex ministra y al intento de destruir
documentos necesarios para probar el origen de los fondos
encontrados, CIPCE Centro de investigación y prevención de
la criminalidad económica) expresa la necesidad de que se
decomise dicho dinero.
Las explicaciones brindadas por Felisa Micelli respecto del
escándalo de la bolsa de dólares encontrada en el baño de su ex
despacho en el Ministerio de Economía no convencieron ni a los
jueces ni a la sociedad. La ex ministra, que modificó
sustancialmente su declaración, sigue sin dar una razón lógica
sobre la aparición de dos abultados fajos de dinero en un
despacho del Estado.
El CIPCE manifiesta su preocupación por la gravedad que este
hecho comporta, tanto por la afectación institucional a la
integridad de la función pública, como por el mensaje confuso y
desalentador que genera para la sociedad civil que la ex
ministra no pueda explicar la verdad de los hechos,
especialmente frente al sorpresivo “nuevo rol social” que
cumplirá en la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Pedro Biscay, Director del CIPCE expresó que “... el dinero
encontrado en el baño del ministerio no tiene un origen claro.
Esto perjudica al Estado y la sociedad porque fue encontrado
dentro de un despacho público. La justicia debe decomisar ese
dinero disponiendo su uso para obras sociales, dando así un
mensaje claro a los corruptos y funcionarios deshonestos que
utilizan el aparato del Estado para fines privados”.
Miceli: investigan la destrucción de pruebas de la causa
- La Nación
La Justicia investiga la destrucción de una prueba documental en
el caso de la bolsa: un registro que demostraba que, en contra
de lo que afirmó Felisa Miceli, el dinero que se encontró en su
despacho había salido, pocos días antes, de una financiera de
San Martín.
El documento fue encontrado, escondido, en el fondo de un tacho
de basura del Banco Central.
Era de la empresa de transporte de caudales Prosegur y probaba
la ruta que habían seguido 100.000 pesos que terminaron en el
baño de Miceli, envasados al vacío y numerados, desde el Banco
Central hasta la financiera Caja Cuenca. En ese punto, se pierde
el rastro y no se sabe cómo llegaron al despacho de la ministra.
El fiscal del caso, Guillermo Marijuán, cree que salieron en
negro de la financiera.
Ahora, la Justicia busca determinar, quién, por qué y bajo qué
órdenes se intentó destruir el documento.
Se trataba de guías originales de Prosegur, del 21 de mayo, que
documentaban la remisión. Fueron encontradas por personal del
banco en una caja de cartón donde se tiran papeles que se donan
a la Fundación Garrahan. "Una norma interna dice que todos los
papeles deben ser triturados y ordena revisar lo que se tira en
las cajas", explicó una fuente con acceso al expediente, que
relató que personal de seguridad del banco se presentó para
relatar que había descubierto el documento. No sabía que en el
expediente ya había copias.
Contradicciones
Este no sería el primer documento que desaparece. Entre los
delitos que se le imputan a la ex ministra está haber destruido
el acta original en la que la policía dejó constancia de los
100.000 pesos y los 31.000 dólares que encontró en el despacho
de Miceli el 5 de junio.
El fiscal Marijuán, que investiga esta presunta maniobra para
destruir pruebas, afirmó ayer que la situación de la ex ministra
es complicada después de la contradictoria declaración que
brindó anteayer a la Justicia.
"Miceli está mintiendo", dijo Marijuán a LA NACION. "Sus
manifestaciones no hicieron más que complicar su situación
porque no sólo carecen de sustento probatorio, sino que se
contradicen con numerosas pruebas ya existentes". La expectativa
del fiscal es "que se avance en el procedimiento con el dictado
de un procesamiento".
De las explicaciones de Miceli surgieron contradicciones:
* El origen del dinero que le encontraron en su despacho. En un
primer momento, su vocero informó que el dinero era de la
ministra. Después, ella dijo que una parte se la había prestado
su hermano Horacio y otra parte era de ella. Anteayer, ante la
jueza federal Servini de Cubría, sostuvo que era otro hermano,
José, el que le había prestado 100.000 pesos. Alegó además que
este hermano está enfermo y que, por eso, no había dicho la
verdad antes. También agregó una nueva prestamista: una amiga de
apellido Orfeo. Como entre sus llamadas no tiene comunicaciones
con ella, Miceli dijo que lo arregló todo personalmente.
* El termosellado. Los 100.000 pesos que aparecieron en el baño
de la ministra estaban ordenados en ladrillos termosellados y
numerados por el Banco Central. Miceli sugiere que le cambiaron
el dinero. Pero el problema es que ella no denunció que esos
billetes no eran los suyos cuando se los entregaron. Si no era
su dinero ¿por qué no lo denunció? En su indagatoria, ella dijo
que antes de llevar el dinero al ministerio lo había
acondicionado con "banditas elásticas" y bolsas de forma similar
al termosellado. Así, ella puede alegar que confundió el dinero
que le colocaron con el que era suyo, explicó una fuente de la
causa.
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