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. Gran
Bretaña se reserva el derecho de reclamar la Antártida Argentina
. Canciller argentino Tainana
no está a la altura delas circunstancias
140508 -
Malvinense - La imagen lo dice todo. Cuando sectores de
Cancillería salían a desmentir cual era la pretensión británica,
negaron la posibilidad que incluya a Tierra del Fuego, ¿pues
este mapa quién lo hizo? Son las cartillas que entregan a cada
visitante que visita las Islas Malvinas... ¿Hubo protesta de
Cancillería al respecto? Nada.
Cuando decíamos que las pretensiones británicas
que aunque aún no han sido presentadas en la ONU, incorporaban
hasta la Isla de los Estados, parte de la provincia de Tierra
del Fuego, no estábamos equivocados.
En las imágenes se puede observar una cartilla que es entregada
a cada visitante que ingresa a Malvinas. La misma, ha sido
confeccionada por las autoridades británicas de las Islas.
Ese es el pensamiento británico y el que inculcan a los isleños
y a todo aquel que visita el archipiélago. Esas son las
pretensiones británicas, y por más que Cancillería o algún otro
funcionario de organismos estatales pretenda inducir que aquí no
hay riesgo de entrega de territorio, debemos ser conscientes del
reclamo que Gran Bretaña está realizando. Pues, si enseña así a
sus ciudadanos, con el transcurso del tiempo, será mucho más
difícil poder hacerles ver la realidad, que todo ese territorio
es argentino.
Ya no es solo Malvinas. Ya no es solo sus aguas circundantes.
Ahora avanzan más allá, porque Argentina nunca le ha impuesto un
límite y siempre ha contemplado y legalizado las maniobras a los
británicos. Primero en 1986 al ceder 200 millas alrededor de las
islas, no hubo acciones adecuadas y ya es casi imposible
recuperar esa porción rica en recursos pesqueros. Ni siquiera
nunca, ningún Canciller luego del 86 ha intentado plantear la
problemática ni acción decidida a recuperar ese territorio por
el que ni siquiera se había peleado en la guerra de 1982.
Ahora, no se está realizando nada serio para intentar evitar
esta nueva usurpación, y con el correr de los años, no
sorprendería ver en la Isla de los Estados, flameando la bandera
británica; o mejor dicho, la bandera de las Islas Malvinas
inglesas...
Gran Bretaña
se reserva el derecho a reclamar por la Antártida Argentina
El Reino Unido aseguró que no reclamará por ahora derechos de
soberanía sobre una vasta porción de la Antártida, precisamente
sobre el territorio que se superpone con los que reclaman
Argentina y Chile, pero no descartaron futuros reclamos...
Así lo comunicó la diplomacia británica el viernes ante la
Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU, pero
se reservó el derecho a hacerlo en el futuro.
Con esta presentación, el gobierno británico cumplió la fecha
límite, de mayo 2009, fijada por la Comisión de Límites de la
ONU para que los países realicen una revisión de sus límites
submarinos.
Lógicamente, Gran Bretaña tiene una jugada estratégica. Primero
conseguir el consenso de Europa sobre la Antártida, (por ello su
inclusión en el Tratado de Lisboa) y luego ante una frágil y
débil diplomacia argentina, que a su vez encontrará al país
envuelto en una crisis política-económica-social, arremeterá con
su reclamo sobre la Antártida.
La Argentina por su parte, en vez de repoblar el continente
blanco, sigue con su política de desguace, descuidando las bases
antárticas. Un claro ejemplo es el rompehielos Irízar, que no se
lo tendrá operativo hasta dentro de dos años. ¿Se intentó hacer
uno nuevo? No, se alquila uno solo en los meses de verano, el
resto del año que Dios nos ayude si pasa una desgracia en
nuestra Antártida Argentina.
Canciller Taiana no está a la
altura de las circunstancias
En el día de hoy (30 de Abril del 2008) realizará nuevamente una
débil protesta formal a Gran Bretaña, como anunciamos que
justamente eso era lo único que se haría. La misma empresa que
explorará en el Mar Argentino y que promueve la queja de
Cancillería, es la que opera en Salta para extraer agua y
recursos mineros...
Hoy Cancillería realizará un reclamo formal a Londres. Se
ratificará que la Argentina desconoce las licencias de
exploración petrolífera otorgadas por el gobierno británico de
Malvinas a cuatro compañías con sede en Londres. Cancillería
denunció esa actividad como ilegal desde 2005.
¿De qué sirve esa "queja" en la práctica? Si un desconocido
usurpa un cuarto de mi casa, y con el tiempo, en vez de utilizar
todas las vías posibles para expulsarlo de mi hogar, le doy
algunas ventajas y favorezco que también pase por mi cocina, y
use el baño... así nunca se irá de mi casa, justamente, a la
larga me terminará expulsando de mi propiedad.
Lo mismo hace el gobierno nacional. Porque una de las cuatro
empresas petroleras que explotará a fines de año, según indica
un informe de la compañía BHP Billiton, también opera en la
provincia de Salta, extrayendo recursos mineros. Y además,
extraerá agua, para una minera ubicada en Chile, bombeando seis
mil litros de agua por hora de Argentina, hacia el país vecino.
Taiana no está a la altura de las circunstancias porque como
venimos diciendo hace semanas, hoy en día, se requiere algo más
que la presentación de una queja o reclamo.
Medidas que acompañen esa queja, en el campo político,
económico, social, etc.
Y justamente, desde hace 26 años los argentinos nos encontramos
inmersos en la desmalvinización, impuesta por los gobiernos de
turno, para facilitarle el camino a Gran Bretaña y su
usurpación, ya no solo de Malvinas, sino del Mar Argentino y de
otros recursos naturales estratégicos, que son regalados a las
empresas extranjeras de la Comunidad británica de naciones.
Dice además Cancillería en su comunicado:
"la iniciativa diplomática argentina procura evitar que Londres
conceda más autorizaciones –unilaterales- para exploración y
explotación hidrocarburífera en los territorios en disputa de
soberanía".
Eso mismo dijeron hace seis meses cuando había solo dos
empresas. Hoy ya son cuatro y otra vez se presenta el mismo
reclamo. Si el primero fracasó este también ya que es idéntico
al anterior y para peor, los británicos ven que Cancillería
Argentina no tiene una sola idea distinta ni otro recurso para
poder impedir que nuevas empresas exploren en Malvinas. Estas
falencias con las petroleras británicas son idénticas a lo que
sucede con los permisos de pesca.
El gobierno nacional nada hace, y Taiana parece una estatua más
de las que conforman el Palacio San Martín.
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