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170708 - Julio
Cobos, un vicepresidente agobiado, acobardado, dueño de un
precario vocabulario, pidiendo perdón por anticipado,
proponiendo que los senadores -que ya habían votado-
reconsideren su decisión usando un cuarto intermedio, finalmente
atrapado por su propia inseguridad política y vacilación
moral, votó en contra de sus jefes políticos -los Kirchner-
logrando así que el matrimonio presidencial mordiera el polvo
del campo argentino.
"No fue un voto -el de Julio Cobos- por
convicción, fue un voto por conveniencia"
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Elisa Carrió
Resultados: 36 votos a favor de los
Kirchner y 36 votos a favor del Campo. Votaron una vez y luego
ratificaron este resultado. El Vicepresidente Julio Cobos debió
desempatar y lo hizo en contra de los Kirchner.
Esta vez no alcanzaron ni los aprietes, ni las
promesas económicas a expensas del pueblo, ni las promesas de
cargos públicos importantes, ni las inveteradas amenazas de la
política criolla.
170708 -
BBC -
Max Seitz
- El Senado argentino rechazó en la madrugada de este jueves el
polémico esquema de impuestos a las exportaciones de granos que
enfrentó durante más de cuatro meses al campo con el gobierno.
Tras una prolongada y reñida sesión,
el vicepresidente de la nación y titular de la Cámara alta, Julio
Cobos, se vio obligado a desempatar la votación, en la que 36
legisladores se pronunciaron a favor de los tributos y 36 en contra,
y causó sorpresa al desestimar el proyecto oficial.
"Hoy es el día más difícil de mi
vida. El país está partido en dos. Se debe buscar el consenso, que
no está presente aquí", explicó Cobos.
"No puedo acompañarlos y esto no
significa una traición. Estoy actuando según mis convicciones. Le
pido a la presidenta (Cristina Fernández) que envíe un nuevo
proyecto de ley que contemple las distintas propuestas. Que la
historia me juzgue y pido perdón si me equivoco", completó.
Su voto puso fin a unas 18 horas de
debate y frenéticas gestiones del oficialismo y la oposición para
conseguir el apoyo de varios legisladores indecisos.
El sistema impositivo rechazado por
el Senado, que se conoce como "retenciones móviles", establece que
las alícuotas a la soja, el girasol, el maíz y el trigo aumentan si
se registran alzas en los precios internacionales de esos granos.
El gobierno afirma que la medida
tiene como objetivo redistribuir la riqueza, pero los agricultores
opinan que los gravámenes, que pueden superar el 40%, son
"confiscatorios".
Las "retenciones móviles" habían sido
aprobadas por la Cámara de Diputados hacía diez días.
Reacciones
La actitud de Cobos, un político de
la opositora Unión Cívica Radical (UCR) que se sumó al oficialismo,
causó sorpresa en la Casa Rosada, donde esperaban que su voto fuera
favorable.
Según los analistas, con su decisión
el vicepresidente profundizó las diferencias que ya tenía con la
presidenta Fernández en torno del conflicto con el campo.
Cobos buscaba un proyecto de ley más
consensuado sobre el esquema tributario en disputa, mientras que el
gobierno insistía en que se aprobara su medida original.
El voto negativo del vicepresidente
ha generado especulaciones sobre su continuidad en la administración
de Cristina Fernández.
Simpatizantes del gobierno
descontentos con el rechazo a las "retenciones móviles"
protagonizaron incidentes en las inmediaciones del Congreso.
Mientras tanto, los dirigentes del
campo festejaron con euforia lo que consideraron un "triunfo" en el
Senado.
"Esto lo hicieron ustedes, que
pelearon por un país federal, contra una forma de gobernar
autoritaria, que no da lugar a la discusión", dijo el presidente de
la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, ante centenares de
agricultores que celebraban en el barrio porteño de Palermo.
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Agradezco a los legisladores que nos apoyaron y
especialmente al vicepresidente de la nación
Eduardo Buzzi, líder rural
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"Agradezco a los legisladores que nos
apoyaron y especialmente al vicepresidente de la nación", añadió.
Lo cierto es que la disputa por las
'retenciones móviles' no termina aquí. Ahora el gobierno tiene que
enviar su proyecto nuevamente a la Cámara baja, donde debe conseguir
dos tercios de los votos, o bien debe elaborar otra propuesta para
que la discuta el Congreso.
La votación en el Senado se produjo
luego de que el martes centenares de miles de argentinos
participaran en dos actos convocados, uno, por el gobierno y, otro,
por los dirigentes del campo para medir sus fuerzas.
El sector agrario reunió a unas
220.000 personas frente al Monumento a los Españoles, en Buenos
Aires, mientras que el oficialismo congregó a 90.000 simpatizantes
frente al Congreso.
El conflicto
El sistema impositivo en discordia
entró en vigencia el 11 de marzo. La disconformidad del agro
desencadenó cuatro paros en más de 100 días, que consistieron en
bloqueos de carreteras y la suspensión de la comercialización de
granos.
El país estuvo al borde de una crisis
de desabastecimiento, la economía -que crecía a un ritmo anual de un
8%- comenzó a frenarse, la inflación se disparó y el consumo y las
inversiones cayeron.
En el plano externo, el conflicto en
Argentina -el tercer productor mundial de soja- ha empujado hacia
arriba los precios internacionales de los granos.
La presidenta Fernández decidió
someter las retenciones a debate en el Congreso en junio, cuando el
enfrentamiento entre el gobierno y los líderes rurales llegó a su
mayor grado de hostilidad, los "cacerolazos" volvieron a las
principales ciudades del país y surgieron voces disidentes dentro
del oficialismo.
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