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221008 -
Daniel Scioli, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, es otro de
los casos más lamentables de ejercicio de la política y la
administración pública que exhibe una Argentina sumida en un mar de
corrupción.

Acosado por
olas de inseguridad y delito en su provincia, este ejemplar de la
política criolla más berreta, puso en marcha su cerebro y sólo pudo
balbucear que es necesario bajar la edad de imputabilidad de los
menores. Sabemos que su inteligencia no alcanza más que a esto, pero
indigna su discurso tan demagógico como desesperado, en una época en que
la Provincia de Buenos Aires exhibe crueles niveles de
desigualdad
social. Daniel Scioli, que entró a la política de la mano de Carlos
Menem (a quien luego abandonó para prosternarse ante los Kirchner) fue
uno de los cómplices de la defección del estado como protector (de
función indeclinable) de la niñez y de la infancia.
Sus luces no
le permiten actuar (y también lo hace mal) más que sobre los efectos,
nunca sobre las causas.
(Ver:
El gobernador Scioli y
la dignidad)
221008 -
Crítica - La receta anti-inseguridad de Scioli es "bajar la edad
de imputabilidad"
El gobernador bonaerense abrió un debate que enfrenta a juristas de todo
el país desde hace años. También confirmó que hubo tres detenciones, 10
allanamientos y dos pedidos de captura vinculadas al crimen del
ingeniero Barrenechea, aunque aún no se dio con el autor material del
hecho.
Rodeado de sus ministros de Desarrollo Social y Justicia, el gobernador
bonaerense Daniel Scioli afirmó que “hay que bajar la edad de
imputabilidad de los menores involucrados en delitos graves”.
Las polémicas declaraciones –la edad de imputabilidad es un tema que
enfrenta a juristas de todo el país desde hace años- se enmarcaron en
una conferencia de prensa en la que el gobernador enumeró “las acciones”
que el Poder ejecutivo provincial está ejecutando para detener a los
autores materiales del crimen del ingeniero Ricardo Berrenechea,
fusilado en su casa de San Isidro en un intento de robo cometido ayer,
presuntamente, por menores de edad.
“Hay que abrir en todo el país el debate sobre la imputabilidad de los
menores”, señaló el gobernador y dijo que otros países de la región,
como Paraguay, Uruguay y Brasil, “replantearon estas políticas” y el
Código Penal alcanza a los niños desde los 12 y 13 años.
Lea:
Argentina: El hambre no tiene tácticas moderadas
Sciolli advirtió que en territorio bonaerense viven unos
400.000 menores de edad “sin trabajo y sin estudio”. “Nos hacemos cargo
(de ellos), sin excusas”, dijo y agregó que el Estado provincial trabaja
con microcréditos y becas de estudio para darles contención, un dato que
minutos antes había desarrollado, escuetamente, su ministro de
Desarrollo Social, Daniel Arroyo.
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