Cargando


 

Avizora Atajo Publicaciones Noticias Biografías

Argentina
Recesión en Rafaela, la ciudad modelo de Cristina Kirchner - Parte 1

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Julio César Strassera
- Los Kirchner compran voluntades mediáticas
-
La próxima guerra… La guerra del agua
-
700 mil mujeres dejan de ser analfabetas
- Cristina de Kirchner y el petróleo argentino

 

 

 

 

Parte 1 / Parte 2

. Bajas ventas, bajos precios en esta Navidad
.
El campo, el más dañado en la recesión rafaelina


231208 - A continuación el periodista rafaelino Francisco Marzioni desarma una de los mitos kirchneristas con respecto al interior de la nación, la ciudad de Rafaela en la provincia de Santa Fe. Lo hace con el rigor periodístico y la honestidad que no caracteriza ciertamente a la inmensa mayoría de los medios de esa ciudad. Marzioni, en esta nota, hace oír firmemente la voz de los habitantes del interior; su nota es de opinión y opinión no condicionada por miserables halagos y limosnas municipales, políticas y empresariales. Es una valiosa y valiente nota que, es de esperar, contagie y desempolve la siesta provinciana de otros periodistas locales buenospadresdefamilia.

231208 -
Perfil - Francisco Marzioni (desde Rafaela) Una Navidad con recesión en Rafaela, la ciudad modelo de Cristina Kirchner (primera parte)

Una semana antes de las elecciones, la Presidenta elogió la producción rafaelina pero hoy la cadena de pagos está rota.



Fue una semana antes de ganar las elecciones cuando la entonces senadora y candidata Cristina Fernández llegó a Rafaela, provincia de Santa Fe, invitada por el empresario local José Luis Basso, para conmemorar la exportación número 8000 de su fábrica de válvulas. Allí, la esposa de Néstor Kirchner destacó el modelo productivo que se lleva adelante en esta ciudad enclavada en el corazón de la pampa gringa, que alberga a más de 450 industrias y un sector agropecuario floreciente, basado en la producción de leche.

Entre otras declaraciones, en aquel entonces recalcó que Rafaela es "un ejemplo de la Argentina que reclamamos, necesitamos y estamos construyendo, por su calidad de trabajo y la competitividad de su gente. Esto es lo que los argentinos estamos necesitando, demandando y construyendo. Muchas gracias por el ejemplo".

Esto fue hace poco más de un año, el 19 de octubre de 2007. Hoy la economía de Rafaela transita un momento muy difícil, en una crisis que comenzó en marzo de este año de la mano del conflicto entre campo y el Gobierno nacional.

El coletazo fue inevitable para esta comunidad agrícola-industrial, cuyo sólido entramado económico se vio afectado, principalmente, por la desesperante situación de los productores, y, por otro lado, las constantes intervenciones oficiales en las exportaciones. Pero el sector más perjudicado, sin duda alguna, es el comercio minorista, el que mueve la llamada "economía real" y rige el termómetro social.

Un indicador que muestra un preocupante estado en vísperas de Navidad, época donde el consumo debería generar reactivación en el sector comercial y de servicios, pero en cambio se encuentra en pleno proceso de freno, y en algunos casos un retroceso que alcanza el 40 % con respecto al año pasado, que amenaza con extenderse más allá del nuevo período. (Ver nota relacionada).
 

La importancia de Rafaela radica en ser el epicentro comercial de una región que incluye 47 pequeñas localidades nucleada en el Departamento Castellanos, figura que según las estadísticas del IPEC, desde 2007 contiene a 175.317 habitantes, de las cuales Rafaela es su capital y resguarda a poco más de 100 mil personas, según otro informe del INDEC fechado en el mismo año.

La producción de leche, cereales y soja son los pilares de la economía. Luego, la masa de trabajadores que genera una industrialización fuera de serie y un comercio y servicios cada vez más numeroso –entre los tres rubros ocupan al 89 % de los trabajadores, según datos oficiales- son los que completan el campo de consumidores dentro de esta región que funciona prácticamente en soledad. Es por eso que Rafaela, en el decir popular, se ganó el mote de “La isla” y “La perla del oeste”, porque los embates propios de los vaivenes económicos argentinos suelen esquivar este punto de la geografía santafesina.

Pero el conflicto campo-Gobierno fue el detonante que dañó gravemente este floreciente tejido económico. Y esto pudo notarse en profundidad durante el paro, donde los comerciantes del microcentro se adhirieron en un 90 por ciento a las medidas de fuerza del sector primario, manteniendo sus puertas cerradas durante un día entero, en sintonía con los productores que decidieron no comercializar, revelando el gran malestar en la localidad por la puja política.
No sólo la pelea política cortó el flujo de dinero provocado por las inversiones de la soja –que generó un boom de la construcción que dio origen a los edificios más altos y modernos de la ciudad- sino que también dañó irremediablemente la cadena de pagos que comienza en el sector agropecuario y termina en los comedores, servicios, restaurantes, tiendas de ropa, negocios de maquinarias, grandes tiendas comerciales. Esta cadena de pagos rota es la herida de una economía en la cual el agro jugó un papel decisivo desde la fundación de la ciudad, hace más de 127 años.

//Cristina de Kirchner visita la fábrica de válvulas en Rafaela. Acompañada por José Luis Basso, Omar Perotti, intendente de Rafaela, y Jorge Obeid, ex gobernador de Santa Fe

Bajas ventas, bajos precios en esta Navidad

La economía regional no se recuperó luego del conflicto entre campo y Gobierno, que jaqueó el entramado productivo rafaelino.Rafaela vuelve a sentir el embate de la crisis, producto de un freno en el consumo que comenzó en marzo de 2008 y parece no terminarse. La economía regional no se recuperó luego del conflicto entre campo y Gobierno, que prácticamente jaqueó el entramado productivo rafaelino, colonia agrícola-industrial donde las principales exportaciones son precisamente, las de leche en polvo, que trabadas una y otra vez por las erráticas medidas del Gobierno, fueron las únicas del conglomerado exportador local que bajaron su volumen de ventas al exterior durante el último año.

El comercio es, sin dudas, el sector más afectado por la crisis, que llega justo a pocos días de la Navidad y afecta especialmente al rubro de los servicios. Una recorrida de Perfil.com por el microcentro de esta localidad ubicada a 90 kilómetros de la capital santafesina y a 530 de Buenos Aires, despejó toda duda sobre la recesión que golpea a Rafaela, la ciudad modelo de Cristina Fernández.

"En nuestro negocio las ventas cayeron muchísimo en relación al año pasado", destaca Amalia, gerenta de un moderno negocio de ropa, uno de los rubros más populares del comercio local. " La situación es totalmente diferente esta Navidad a la del 2007, en especial en cuanto a la disponibilidad de plata. Mientras que el año pasado con exhibir nuestra mercadería en la vidriera ya alcanzaba para estimular la venta, hoy tenemos que recurrir obligatoriamente a descuentos en los precios para poder vender", reconoce y agrega: "Hoy el secreto de la venta está en los precios bajos".

Las palabras de Amalia parecen ser un verdadero manual de instrucciones, en especial en los negocios del rubro. Mientras que el microcentro cuenta en 500 metros con varias decenas de negocios de venta de ropa, en cada vidriera existe una cuidadosa exhibición de precios e invitaciones de oferta. Descuentos del 10, 20 y 30 % son las promociones más comunes. Ni siquiera los negocios más caros y exclusivos evitan la estratagema: en la tradicional sastrería Bari, que desde hace varias décadas vende las más exclusivas prendas para hombre, admiten que "la gente compra muchos menos que en el año pasado", y que "el que en la navidad del 2007 se llevó una campera de cuero para regalar, ahora probablemente se lleve una camisa", destacando que, aunque continúen optando por la alta costura, los compradores son mucho más cuidadosos con el gasto. Inclusive, el local de ropa femenina "Silvana" exhibe una curiosa leyenda: "crisis=oportunity", exhortando en perfecto inglés a aprovechar las ofertas que nacen de la crisis. A su lado, un cartel que indica "Lovely price" invita al cliente potencial a consultar en el interior.

Uno de los primeros recortes de un consumidor cauto es la comida en restaurantes. Daniel Buffa, el titular de Cyrano -uno de los principales bares del microcentro- se anima a ponerle un número a la recesión. " Las ventas cayeron un 40 por ciento. Eso lo puedo afirmar sin miedo porque es muy evidente. Desde que empezó el conflicto entre el campo y el Gobierno, las ventas vienen en picada". Según Buffa, la tendencia a gastar menos de los consumidores queda clara porque "en nuestra sucursal ubicada en un supermercado, donde los precios son más bajos, desde el café hasta la comida, la venta es mucho mayor que en nuestra casa central. Es que la gente ya no busca calidad sino precios bajos, la tendencia se revirtió con respecto a otros años en estos últimos meses".

De este modo, el empresario explica la crisis asegurando que "el problema es que se frenó no tanto el consumo de los que viven en la ciudad como de los que son de los pueblos cercanos: productores, viajantes de comercio, familias. Ellos son uno de los principales grupos que sostienen la economía de servicios en la ciudad".

La misma hipótesis tiene Sergio, un remisero que desde hace diez años recorre las calles de la ciudad. "La cantidad de viajes bajaron entre 30 y 40 por ciento en este último tiempo. La gente cuida mucho la plata y tiene miedo, y como hay crisis entonces recorta los gastos de servicios. Y el remis a veces es un lujo que no se permiten", explica. "La gente del campo y de los pueblos son nuestros clientes que mejor pagan. Y son los que en este tiempo dejaron de viajar".

El campo, el más dañado en la recesión rafaelina

El agro se vio severamente dañado no sólo con el conflicto, sino con las medidas distorsivas del Poder Ejecutivo. Las agresiones del Gobierno nacional hacia el sector agropecuario golpearon con fuerza en la ciudad modelo de la presidenta. A nivel productivo, el agro de Rafaela y la región se vio severamente dañado no sólo con el conflicto, sino con las medidas distorsivas del Poder Ejecutivo. Y a diferencia de lo que ocurre en las economías de las grandes capitales, la mala situación del sector agrícola se traduce directamente en una baja en las ventas de todo tipo de productos y servicios, generando un efecto de recesión en la economía regional.

El 10 de diciembre, al cumplirse un año de la gestión Fernández –declarado "día de luto" por los productores agropecuarios- las sociedades rurales de Rafaela, Sunchales y Humberto Primo –tres entidades que impulsaron fuertes reclamos al Gobierno- emitieron un comunicado donde se explica que "el productor lechero se encuentra en situación de quebranto, con un precio de la leche cada vez más bajo, insumos dolarizados, granos a precios muy lejanos a los de pizarra" y que "las industrias no pudieron exportar, cuando el mundo requería de todos nuestros productos, menos podrán hacerlo ahora ante semejante escenario", y por esto comprenden que "no pueden cumplirse los acuerdos firmados", en referencia al documento que propuso el secretario de Comercio Guillermo Moreno para que las lácteas paguen 1 peso por litro de leche producida al tambero, el mismo que, pocos días después de firmarse, fue incumplido por las usinas lácteas, que pagaron poco más de 80 centavos cada litro.

Los mismos productores, principales víctimas de este desmanejo, comprenden que la desfavorable situación de las lácteas ante los controles gubernamentales para la exportación no les permite cumplir el acuerdo, una situación que el único que no parece comprenderla es el propio titular de la cartera, que hace pocos días volvió a exigir a las industrias que cumplan lo incumplible.

Los desmanejos en el tema lácteo merecen un capítulo aparte, pero basta con tener en cuenta que el Departamento Castellanos alberga más de 1200 tambos, es decir, unidades de producción de leche, convirtiéndose en la cuenca lechera más importante del país, junto con Villa María. El productor agropecuario rafaelino promedio es tambero que complementa su producción con carne o trigo. Sólo Rafaela alberga la mitad de estas unidades primarias, que se suman a 12 empresas procesadoras de productos lácteos, componiendo una cadena agroindustrial basada en la leche que, sin dudas, no tiene copia en el país. Entonces, las decisiones del Gobierno Nacional en materia de lácteos son definitivas para esta región. Y precisamente, el problema de la lechería es el principal callejón sin salida para el campo argentino, el sector más castigado después de la soja.

Y en cuanto al oro verde, la Rural destaca en el comunicado que "la soja perdió el 30 por ciento de su valor internacional y las retenciones no se han modificado" y que "bajaron las retenciones al trigo y al maíz, en el preciso momento en que no hay trigo cultivado y la exportación de maíz está cerrada". Lo que indican los ruralistas es clave, pues en este año la producción de trigo ha descendido en esta zona un 80 por ciento, según un informe de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la caída más pronunciada en el país del área sembrada para este cultivo, y una cifra que asombra a los propios productores. Esta grave situación de las principales producciones agropecuarias de la región Rafaela, se traduce directamente en una depresión del comercio y un alerta en la producción industrial que se vio reflejada en un informe realizado por el Centro Comercial e Industrial, gremio que nuclea a los comerciantes e industriales de la ciudad.

Parte 1 / Parte 2

 


 

 

 

 

AVIZORA.COM
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com