Israel, Inglaterra y USA alegan que iniciaron una
guerra «contra» el terrorismo, pero lanzaron una guerra «con»
terrorismo, invasiones a otros países y tortura.
Véanse, los artículos de
Naomi Klein sobre la tortura en
Abu Ghraib y Guantánamo. Le debemos a
Noam Chomsky el recordatorio
de las veces que USA lanzó guerras «con» terrorismo: Contras en
Nicaragua, Plan Cóndor en Sudamérica.
Argentina encabeza
investigaciones contra militares por genocidios sucedidos en los
años 70, pero «no hay permiso» para investigar el «padrinazgo»
de
Kissinger para el Plan Cóndor.
No deberíamos conformarnos, sólo con «carne nacional» en los
atentados Embajada y Amia..
Aceptando sin
conceder que la pista israelí es lógica,¿puede Argentina
investigar?
Quién lo intente, aunque sea el mismísimo Mario Vargas Llosa,
será acusado de antisemita. Embajadores israelíes, lanzaron tal
anatema, cuando algún resultado judicial no comulgaba con la
«teoría», con la que acomodan los atentados.
Dañaron al pueblo
argentino, pero hay especial sufrimiento en los gauchos judíos.
Se sabe que hay «colaboración» del lobby judío en el
encubrimiento, judíos progresistas denuncian que el «juicio
sucio» de Galeano tuvo acompañamiento de la dirigencia judía.
A pesar de la
evidencia, resulta inimaginable una pista israelí. Nos pasa como
a los norteamericanos, que ven con terror, la posibilidad de que
la masacre de las Torres gemelas y el ataque al Pentágono, sea
obra de su propio gobierno.
El «11-S» le
facilitó a USA mayor armamentismo e invasión a Irak. Asimismo,
lograron el primer coup d’état a la democracia mas avanzada del
mundo.
Hoy reina en EEUU la suspensión de libertades constitucionales,
gracias al «Acta Patriótica», un engendro mas brutal que el
«Proceso de reorganización Nacional» argentino de 1976.
Nuestra
investigación, no nos lleva al derrotismo, comparando con
Atocha, Londres y EEUU, las investigaciones judiciales
argentinas, son las mas avanzadas.
Se avanzará más
cuando se pregunte al ex juez Galeano y al doctor Teilleldín qué
fue lo que se negoció con Eldad Gaffner, un falso fiscal israelí
que violó leyes nacionales e internacionales.
Ni sueñe con pruebas secretas este falso fiscal, que fue
denunciado por la Unidad Amia del Minist. de Justicia,
reconocido por el TOF (Tribunal Oral Federal) y publicado, por
el periódico judío Nueva Sión.
El juez que sucedió
a Galeano -Canicoba Corral- no investiga al falso fiscal
israelí, pero nos envió un camión símil SWAT aterrorizando al
vecindario, reclamándonos documentación secreta de la SIDE,
robada del juzgado.
Las partes
interesadas en la causa amén del periodismo, silencian el robo
de esta documentación secreta. Sin embargo, se abrió una causa
judicial luego de que informáramos a la SIDE y nos presentáramos
ante Nissman. No entendemos, porqué con el video de C. Libarona
hicieron un circo mediático y con esta documentación se muerden
la lengua.
Al igual que con
aquel video, el delito menor es el robo. Lo importante es que
esta documentación revela pobreza de la SIDE con las pistas
musulmanas.
Es característico de
un buen espía, exhibir indirectamente, que tras 12 años, no hay
prueba seria contra árabes. De manera indirecta la SIDE, empieza
a abandonar su esclavitud al servicio de «plantar» pistas
musulmanas.
¿Qué oculta
realmente la SIDE?
A nuestro parecer, los servicios de inteligencia ocultan aquello
que no pueden mostrar. Si ciudadanos de a pie apreciamos con un
desprejuiciado estudio las pruebas que conducen a la pista
israelí, suponemos, que la SIDE sabe mucho más. Pero no largarán
prenda, hasta que se den condiciones, para cuestionar la
política «terrorista» de Israel y Estados Unidos.
La vaticinada
debacle de Bush y las críticas hacia el rol del lobby israelí en
Estados Unidos (vea la revista VEINTITRÉS Internacional de mayo
y junio 2006) crean condiciones para que aparezca prueba nueva y
se valore la existente, sugiriendo responsabilidad de EEUU e
Israel en el encubrimiento, quizás hasta en la autoría.
La Señora Camioneta
Ford de la embajada y Mademoiselle Traffic Renault en la AMIA,
son inocentes. La cosa es automática: salen en libertad los
coches bombas, se ilumina la pista israelí. Pero estos dos
automóviles inocentes podrán salir en libertad si la grey judía
apoya al gobierno nacional.
El general israelí
Zeev Livne «encontró» un trozo de motor y un gobierno y jueces
argentinos «colaboraron» con el hallazgo irregular.
La posibilidad de explosión «interior», como bien dice el
intelectual judío Gabriel Levinas, es rechazada porque
implicaría alguna responsabilidad de los directivos de AMIA.
Teilleldìn y Galeano
tienen un as de bastos para mostrar que la traffic Renault es
inocente y un as de espadas para revelar que se dialogó y
negoció con un fiscal israelí.
En la embajada
(1992), la Policía Federal determinó de inmediato la explosión
interior y solicitó al juez instructor (Dr. Alfredo Bisordi) la
detención de los repartidores de materiales. Pero, esa misma
noche Roni Gorni, jefe de seguridad de la embajada, «convenció»
al gobierno del coche-bomba.
Ni una palabra más, se prohibió investigar la explosión
interior, hasta 1996, cuando una pericia de ingenieros
argentinos volvió a machacar: «explosión interior».
Luego del
peritaje vino una hecatombe
Embajada, DAIA y AMIA lanzaron ataques contra ingenieros y
ministros de la Corte hasta que estos decidieron un debate entre
partidarios de la teoría israelí (coche bomba) y los de la
explosión interior. La Audiencia se realizó en 1997, pero en
lugar de Pública fue secreta, aunque se filtró que perdieron los
peritos de la doctrina israelí.
La victoria
argentina, contra la teoría israelí fue la debacle. Los embates
del embajador Aviran recrudecieron hasta que los cortesanos
delegaron todo en una Secretaría Especial. Tal secretaria siguió
las pistas indicadas por el gobierno de Israel, hasta encajonar
todo en un freezer.
De qué magnitud será
la presión de Israel y USA para el encubrimiento, que el doctor
Bisordi, hoy juez de Casación Federal, declaró (marzo 2002) ante
una comisión legislativa con la presencia de Elisa Carrió,
abundando en prueba de ingerencia de Israel en la causa
embajada. ¿UD. conoce las denuncias efectuadas por la doctora
Carrió?.
A fines del año
pasado, nos presentamos a la Corte Suprema, sintetizando las
pruebas que testimonian explosión interior, denunciando las
múltiples y variadas presiones israelíes y solicitando que se
inicie el estudio de la pista israelí.
¿Nos invade el
pesimismo? No. En la causa embajada la prueba apuntando a la
pista israelí es abrumadora, pues ni el menemismo se atrevió a
destruirla. Para tal barril de pólvora, bastará el fósforo de un
toque periodístico, un soplido de la nueva corte o un gesto del
ejecutivo. Alentamos a los familiares de las víctimas a que
ingresen a la causa y sugerimos a nuestros hermanos bolivianos,
que pidan el apoyo de Evo Morales.
La historia
«musulmana» se repitió en el atentado AMIA; a toda costa había
que acusar a los musulmanes porque está visto que “por guión”
usan coches bombas. En la AMIA a horas de la explosión, cosa que
parece probada en el juicio oral, se presionó a los heridos para
que dijeran que habían visto una Trafifc, mientras que los
expertos consultados los primeros días declaraban en los medios
que había «otra» explosión interior.
Fue Jorge Lanata uno
de los periodistas que mejor interrogó a todos aquellos
testigos, que debiendo ver algún coche bomba el día del
atentado, no vieron nada.
¿Por qué razón de
estado, Israel y Estados Unidos realizarían actos de
encubrimiento tan evidentes y los sostendrían en el tiempo, si
no estuvieran involucrados sus intereses en los ataques?
Los investigadores del atentado a las Torres Gemelas, parten de
una pregunta relacionada con la anterior: ¿A quién benefician
estos atentados? La respuesta es única: a los países que definen
su política exterior sobre la base de una guerra mundial contra
supuestos terroristas árabes.
Telleldín vale mas
como soporte de una camioneta bomba trucha que como dedo
acusador contra la policía bonaerense. Hay elementos en la causa
para probar la inocencia de mademoiselle traffic Renault.
Ni hablar del conductor suicida también plantado, porque el
papelón representado por el fiscal Nissman cuando juró ante el
mundo que lo había encontrado le valió ser motivo de las bromas
del periodista Hugo Presman.
Pareció durante un
tiempo que el armado funcionaba, los restos de una traffic
habían sido plantados a la fuerza y nadie protestaba. Pero
Renault peritó que no había restos de carrocería «mellizada» por
Telleldin, lo cual les obligó a sacar de la galera «otra» Trafic.
Esta segunda camioneta fue buscada con ahínco, pero no aparece,
falta que pidan ayuda a brujos y mentalistas.
El encubrimiento,
está tercerizado por carne de cañón argentina, pero a nuestro
entender depende de presiones directas de Israel y a través de
sus organizaciones (DAIA y AMIA).
La población judía
argentina, la más importante y prestigiosa de Latinoamérica, con
un progresismo ganado en mil batalla hoy está aterrorizada por
políticas de estado de Israel, que están siendo cuestionadas en
el mundo entero.
Lea el libro que
Mario Vargas Llosa escribió tras su reciente visita a Gaza (Israel-Palestina).
Le parecerá que lo financiaron los barbudos de Hamas. Si la
derecha liberal denuncia contundentemente lo que están
haciéndole a los palestinos, es porque «se viene el holocausto
del mito» de un Israel de Walt Disney.
Nuestros luchadores
judíos maniatados por el terror a ser acusados de antisemitas no
pueden de mistificar políticas de Israel; por suerte no ocurre
lo mismo a nivel internacional.
Hay un Gulag
israelí, con disidentes como Mordechai Vanunu, Barry Chamish,
Israel Schamir y otros, que denuncian y piden ayuda a nivel
internacional. En Israel, el criollo Daniel Baremboim soporta
con entereza, insultos y bofetadas.
Los cowboy judíos
Blankfort y Chomski siguen denunciando. Los Rabinos
Antisionistas, afincados en Nueva York se ufanan de dar «misa»
en Teherán y acusan al militarismo sionista de ser la fábrica
más poderosa de antisemitismo. Vargas Llosa invita a conocer
vida y obra de Amos Oz, Ilan Pappe, Meir Margalit, Claudia Levin,
Gideon Levy, Yehuda Shaul, Amira Hss, Benny Morris y Allegra
Pacheco entre otros.
¿Por qué los
progresistas judíos argentinas, siguen al margen de esta
revolución mundial del judaísmo?
Quizás uno de los «beneficios» de ambos atentados, es el
sometimiento de la grey judía a toda y cualquier política de
Israel.
En la cumbre de
presidentes de Mar del Plata, el presidente Bush presionó para
que lo ayudemos en «su guerra santa».
Contra los que presagiaban «relaciones carnales», el presidente
americano recibió una negativa del presidente Kirchner, quien
dijo: «Unidos contra el terrorismo, pero no sólo contra el que
tú promueves amigo Bush, sino contra el de toda bandería».
¡Para qué! A unos
días del «no» de Kirchner, el lobby Sionista norteamericano,
junto al fiscal Nissman y con apoyo del FBI juró ante el mundo
que se había logrado una «confesión» de los hermanos del
conductor suicida.
Veinticuatro horas
más tarde del anuncio del fiscal Nissman, el gobierno argentino
realizó la operación de inteligencia mas brillante de esta
historia. Se facilitó un Exocet a Rolando Hanglin, que mostró
que la patraña del fiscal AMIA, era casi tan desopilante como el
pago a Teilleldìn. Jorge Lanata bromeó con la ensalada de barro
que hizo Nissman con Berro (nombre del falso conductor suicida).
Y en un lujo de espíritu, el periodista Hugo Pressman, describió
el desaguisado con humor.
La SIDE y nuestro
gobierno pueden y deben realizar acciones de inteligencia contra
las maniobras de encubrimiento. El gobierno argentino puede
impedir «embarramientos» de la cancha, aunque intervenga un
fiscal argentino, el máximo lobby judío internacional y el
mismísimo FBI.
La vergüenza
nacional e internacional fue mayúscula cuando la familia del
falso conductor suicida dijo a Hanglin que Nissman fabulaba.
Pero el lobby sionista volvió a la carga nuevamente y fue peor.
Juntaron en USA al fiscal Nissman con dirigentes de la AMIA,
llevándolos a nuestro entender a la peor y mas nefasta de las
trampas. Una Agencia Judía de Noticias con sede en Washington,
puso en evidencia este cónclave.
A gente del derecho,
les pareció tan ostentosa la profanación de leyes y la
intromisión extranjera que se realizó una denuncia penal contra
los fiscales Nisman y Martínez Burgos, los responsables del
American Jewish Commitee y aquellos de la AMIA.
Se viene el
estallido de la crítica contra el sistema de terrorismo, tortura
y guerras atribuidos a Israel, Inglaterra y Estados Unidos. La
Argentina, recuperando el peso de la comunidad judía progresista
más prestigiosa de Latinoamérica, debe ponerse a tono.
Argentina se atreve
con los militares genocidas, pero arruga ante el Kissinger,
guionista del Plan Cóndor. No nos permitamos similar debilidad,
para investigar los atentados a la embajada y la AMIA.
Se inicia el
principio del fin de una política mundial iniciada al fin de la
Guerra Fría, caracterizada por golpes de Estado en USA y tortura
desde Abu Ghraib a Guantánamo. Este orden mundial que el mundo
entero denuncia desde los árabes, pasando por los judíos
demócratas y los propios americanos, tuvo en los actos de
terrorismo de nuestro país, uno de sus globos de ensayo.
En fecha reciente
hemos ofrecido al juez Canicoba Corral, que nos enfrente en
careo con el embajador Munir Menem, el que a todas luces se
supone mentor del tour de Monser Al Kasar a la Argentina y a
quien nosotros denunciamos por haber destruido documentación
oficial de la Casa Rosada. Asimismo, pedimos al juez similar
medida con los doctores C. Corach y H. Anzorregui.
A los representantes
de los gobiernos de Israel y Estados Unidos les pedimos que
emulando el mea culpa argentino en la OEA, reconozcan, para
empezar que obstaculizan la investigación de ambos atentados.