270907 -
Laura Ginsberg (En la foto), dirigente de la Agrupación por el Esclarecimiento de
la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA), criticó el discurso del
presidente Néstor Kirchner ante la ONU, al afirmar que busca "tapar la
responsabilidad del Estado argentino en la comisión de este crimen”
Según explicó, la solución pasa por "abrir los archivos secretos", pero
no lo hacen porque "ocultan las responsabilidades del Estado”.
Ginsberg, quien cobró notoriedad en un recordado discurso en los
primeros aniversarios del atentado, cuando acusó al ex presidente Carlos
Menem y su ministro Carlos Corach, sostuvo que " no estamos para nada
satisfechos con el discurso del presidente Kirchner en Naciones Unidas".
Al hablar por radio América, la dirigente de APEMIA, grupo disidente de
los familiares de las víctimas del atentado a la mutual judía, dijo que
Kirchner intentó "llevar el reclamo al orden de lo jurídico a nivel
internacional, cuando ya sabemos a nivel nacional, la vía jurídica que
se transitó en estos 13 años ha sido un fracaso absoluto".
"La propuesta de Kirchner es reducir la importancia y relevancia
política de este crimen a una expresión jurídica", advirtió Ginsberg,
quien recordó que se pide colaboración internacional "con la más que
corrupta Justicia argentina, que ni siquiera puede poner preso al ex
juez (Juan José) Galeano".
En otro orden, lamentó "este beneplácito y esta casi diría satisfacción
que manifiesta la dirección judía y un grupo de familiares, producto de
una serie de acuerdos con el gobierno de Kirchner".
La dirigente dijo no saber si Irán "tuvo que ver o no" con el atentado,
y en ese sentido advirtió que "hasta que el Gobierno no abra los
archivos secretos que tiene cerrados", no podrá salir a la luz este
dilema.
"El presidente Kirchner ha cumplido sus acuerdos con todas las partes,
con la dirección judía local, con la dirección judía internacional y con
las demandas del Departamento de Estado norteamericano", aseguró.
Advirtió que " está claro que lo que está haciendo Kirchner es poner la
causa AMIA al servicio de la causa internacional de la guerra y la
intervención, y nada tiene que ver con la justicia".
Para Ginsberg, quien perdió a su marido en el ataque de 1994, la
solución pasa por " abrir los archivos secretos y crear una comisión
independiente del Estado" que investigue el caso.
Pero advirtió que el Presidente se niega a abrir los archivos porque "
allí se ocultan las responsabilidades del Estado no solo en la
investigación, también de la comisión misma del delito".
Según dijo, "el mensaje de Kirchner viene de alguna manera a presentar
algo que creemos que se está gestando: un acuerdo llevado a cabo no solo
con la dirección judía local, sino con la diplomacia iraní" para cerrar
lo más rápidamente el caso.
Además, apuntó hacia la dirección judía (AMIA y DAIA), al afirmar que
"ha abandonado cualquier reclamo concreto y cualquier denuncia contra el
aparato del Estado para satisfacer el reclamo norteamericano y de la
Embajada de Israel. También están subidos a esta política de acusación
de terrorismo internacional", apuntó Ginsberg.
"Quieren tapar la responsabilidad local del Estado argentino. Kirchner
fue a buscar a Naciones Unidas el apoyo de otros países del mundo para
que le sostengan las espaldas y quede totalmente tapada la propia
responsabilidad del Estado argentino en la comisión de este crimen",
concluyó la dirigente judía.