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200110 -
El político y ex-diputado Mario Cafiero y representantes de
distintas organizaciones sociales y políticas, convocan a una
marcha para el próximo viernes 22 de Enero a partir de la 17 en
la Plaza congreso de Buenos Aires; así, los ciudadanos podrán
expresar su rechazo al pago de la deuda externa argentina, por
no haber sido debidamente auditada y examinada. Esta propuesta
se fundamenta sólidamente en el histórico fallo del juez
Ballesteros del año 2000 que declara ilegítima la deuda; fallo
que fue permanentemente ignorado por el Congreso Nacional y por
la Corte Suprema de Justicia, desde entonces hasta hoy.
NO AL PAGO DE LA DEUDA ILEGITIMA Y FRAUDULENTA.
SI A QUE LOS DINEROS DEL PUEBLO VUELVAN AL PUEBLO.
Las personas y organizaciones abajo firmantes hemos decidido
unir esfuerzos y acciones para desterrar el saqueo económico y
el flagelo social que para el Pueblo Argentino significa la
deuda externa.
Para ello hemos decidido la organizarnos bajo la forma de la más
amplia unidad por el NO pago de la deuda, ilegitima y
fraudulenta. Un espacio abierto y democrático para la
participación de todas las personas y organizaciones políticas y
sociales que defiendan el interés de la Nación y del Pueblo,
frente a los intereses de la banca internacional y sus socios
internos.
Sostenemos que la deuda externa es ilegítima y fraudulenta, como
lo ha sentenciado la Justicia argentina en la
causa Olmos. Sostenemos que ningún acto jurídico ha podido
ni podrá nunca sanear su origen ilegitimo, ya que el delito no
debe rendir beneficios. La deuda externa tiene su origen en la
dictadura 1976-1983 y por lo tanto fue, es y será una deuda
odiosa o sea nula.
Sostenemos que la deuda es también fraudulenta por diversos
delitos cometidos en las sucesivas renegociaciones
(capitalización, Plan Brady, canjes, megacanje, vaciamiento del
2001,etc ). Exigimos que se aceleren todas las causas judiciales
abiertas, ya que su resultado favorable puede implicar anular lo
actuado. Denunciamos que en ninguna renegociación se realizó una
auditoría previa, ni registro de acreedores, ni se verificó la
deuda reclamada.
Sostenemos que la última renegociación realizada en el 2004 por
Kirchner y Lavagna fue una verdadera estafa nacional e
internacional, cuyas consecuencias recién ahora salen a la luz.
La deuda que los K dicen que mataron, en realidad goza de buena
salud y aumenta día a día. Pese al maquillaje que intentaron
destruyendo el INDEC -para detener el crecimiento de la deuda
ajustada por CER- la misma sigue creciendo. Para pagar los
vencimientos e intereses metieron la mano en cuanta caja
encontraron a mano, empezando con las provincias y los
jubilados.
Ahora con el Fondo del Bicentenario se intenta pagar una parte
de la deuda con las reservas del Banco Central, para así poder
“volver a los mercados financieros internacionales”. O sea, se
paga ahora, para que supuestamente les vuelvan a prestar. De una
forma parecida al famoso “blindaje” de fines del año 2000, que
terminó en la crisis del año 2001. En ambos casos poniendo a las
reservas del sistema financiero argentino como garantes del
pago, las que son ni más ni menos que el ahorro acumulado por
millones de argentinos.
Estamos en contra de que las reservas del Banco Central se usen
para pagar la deuda, pero tampoco aceptamos que se utilicen para
fugar capitales del país. En los últimos cuatro años, Redrado
permitió que se fugaran 40.000 millones de dólares de la
Argentina. Es por este motivo que debería ser destituido.
Repudiamos el método de gobernar con decretos de necesidad y
urgencia o el veto parcial de las leyes. Pero alertamos que el
gobierno y el grueso de la oposición parlamentaria sólo discuten
las formas, en el fondo están de acuerdo: hay que pagar la deuda
y volver a los mercados de crédito internacional. Por ello, el
pueblo argentino no debe llamarse a engaño y rechazar los pactos
espurios entre el bipartidismo -PJ y UCR- y de otros socios
menores.
Exigimos al Congreso que respete los fallos judiciales que
demuestran la ilegitimidad y fraude de la deuda y que obre en
beneficio del interés popular. Exigimos inmediata suspensión del
pago de la deuda pública hasta que una Auditoria Pública que de
una respuesta exhaustiva a las pregunta de si ¿Realmente
debemos?. Y si es así ¿A quién debemos?, ¿Por qué debemos?
¿Cuánto debemos? ¿Qué comisiones se pagaron? ¿Dónde fueron los
fondos?. Proponemos que la Auditoria Pública sea controlada por
una COMISIÓN INVESTIGADORA DE LA DEUDA EXTERNA integrada por
personas de intachable trayectoria y por organizaciones
populares.
Dado que ya se ha pagado o renegociado deuda ilegítima, exigimos
que se pongan en marcha mecanismos legales para recuperar el
patrimonio público despojado y que los responsables asuman sus
responsabilidades penales y civiles.
Todo ello es necesario y será posible en tanto acabar con la
eterna deuda sea una verdadera causa de unidad nacional y
popular. Para ello necesitamos poner en marcha un vasta
movilización política, cultural, jurídica, educacional y social.
Cuya primera tarea consiste en una campaña de esclarecimiento
que ponga en el debate popular el problema de la deuda y las
posibles soluciones. Exigimos que las organizaciones de
trabajadores y movimientos sociales se pronuncien públicamente
sobre la cuestión de la deuda.
Estamos convencidos que la solución pasa por que el Pueblo
recupere la capacidad de decidir su propio destino. La salida al
eterno problema de la eterna deuda es convocar a que el Pueblo
decida. Por ello proponemos la realización de una Consulta
Popular Vinculante sobre la cuestión de la deuda externa.
BAJO LAS SIGUIENTES CONSIGNAS CONVOCAMOS A UNA MARCHA CONTRA EL
PAGO DE LA DEUDA ILEGITIMA Y FRAUDULENTA PARA EL PRÓXIMO VIERNES
22 DE ENERO A LAS 17 HS DESDE EL CONGRESO A PLAZA DE MAYO:
. No al pago de la ilegítima y fraudulenta deuda externa.
. No al pacto de los que quieren pagar a toda costa, ni con
decretazos, ni con acuerdos bajo la mesa.
. Si a que los dineros del Pueblo vuelvan al Pueblo en salud,
educación, trabajo y vivienda.
. Si a una campaña de debate y esclarecimiento por la deuda para
convocar a una Consulta Popular que decida sobre la deuda.
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