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El presidente del Tribunal, el juez Luis Imas,
evidenciando una inquietante inhabilidad para la lectura, logró
informar el tristísimo fallo absolutorio de
Carlos Menem, Emir
Yoma,
Oscar Camilión... y del resto de los demás acusados.
140911
-
Irina Hauser -
Página12 -
DESPUÉS DE TRES AÑOS DE JUICIO, ABSOLVIERON A LOS DIECIOCHO
ACUSADOS POR EL TRAFICO DE ARMAS A ECUADOR Y CROACIA
Menem y Yoma consiguieron un fallo inesperado
A más de dieciséis años de los decretos secretos que
habilitaron la venta ilegal de armas, el ex presidente, su ex
cuñado y el ex ministro
Oscar Camilión fueron absueltos. La
fiscalía apelará la sentencia que dejó “atónitos” a los
querellantes.
Dieciséis años desde que comenzó la investigación penal. Cerca
de tres años de juicio oral. 384 testigos. Imputados que
confesaron la maniobra. Transferencias millonarias documentadas.
Equipos de funcionarios judiciales y contadores trabajando full
time. Exhortos. Declaraciones de embajadores por
videoconferencia. 495 cuerpos de expediente. Un pedido de
condena de la fiscalía a ocho años de prisión para los
principales responsables en seis días de alegato. Otro de la
Aduana. Así y todo, la causa por la venta de 6500 toneladas de
armamento a Ecuador y Croacia terminó en una sentencia que,
excepto los acusados, nadie esperaba: el ex presidente
Carlos Menem y
los otros diecisiete imputados, entre ellos su
ex ministro de Defensa Oscar Camilión y su ex asesor y
cuñado Emir Yoma, fueron todos absueltos. Para la mayoría del
Tribunal en lo Penal Económico 3 (TOPE) no hubo contrabando.
Aquí no pasó nada. A su vez, los jueces ordenaron abrir una
investigación penal por presunto falso testimonio contra el ex
jefe del Ejército Martín Balza, actual embajador en Colombia.
Los fundamentos se conocerán recién el 7 de noviembre. “No
entiendo de dónde sale esta sentencia. ¿Estuve en otro juicio?
¿La querella estuvo en otro juicio? Puede haber matices, ¿pero
este abismo? Esto no lo vi en mi vida”, le dijo el fiscal
Mariano Borinsky a Página/12, y anunció que la resolución será
apelada.
(Ver:
¿Argentinos informantes de la embajada de Estados Unidos?)
Menem, que buscará sin trabas otro mandato como senador, había
llegado a juicio oral acusado por la firma de tres decretos
secretos que, entre 1991 y 1995, permitieron exportar armas a
Ecuador y Croacia, dos países que estaban en guerra y a los que
no se les podían vender material bélico por disposición de
Naciones Unidas. En los decretos figuraban dos destinos
irreales: Panamá y Venezuela. Según los fiscales Borinsky y
Marcelo Agüero Vera, el ex presidente sabía adónde iban las
armas, se envió más cantidad que la asentada en los decretos y
se distribuyeron al menos 20 millones de dólares de reintegros
del contrabando. El planteo estuvo en sintonía con los fallos de
primera instancia y de la Cámara en lo Penal Económico y en el
juicio se sumaron datos. De la maniobra que describieron como
“contrabando agravado” sostuvieron que participaron distintas
áreas del Estado a través de Camilión, Yoma, el ex interventor
de Fabricaciones Militares Luis Sarlenga, al intermediario y
presunto traficante de armas Diego Palleros, al jefe de la
Fuerza Aérea Juan Paulik, directores de Fabricaciones Militares
y funcionarios de Cancillería (ver aparte).
El presidente del TOPE3, Luis Imas, comenzó a leer la sentencia
en plena tarde. Pronunció los nombres, números de documento y
fecha de cumpleaños de todos los acusados, mientras otro juez se
adormecía. Enumeró los rechazos a nulidades y cuando todo hacía
pensar que después de anunciar “el tribunal resuelve” diría la
palabra “condenar”, entonces dijo “absolver”. “A Emir Yoma”,
agregó. Y tras dos nombres más, “a Carlos Saúl Menem”. Ahí se
produjo un murmullo, y sonaron unos aplausos aislados. El
riojano, en la última fila, bajó los párpados y mostró los
dientes. Palmeó a sus abogados. Imas dijo “absolver” dieciocho
veces en total. Los fiscales y la querella quedaron atónitos.
Alguno transpiraba. El fallo fue dividido: el voto mayoritario
fue de Imas y Horacio Artabe; Gustavo Losada votó en disidencia,
por condenar a todos menos a la ex verificadora de la Aduana
María Teresa Cueto y a Paulik.
(Ver: El Partido Socialista le respondió al
kirchnerista Omar Perotti
de Rafaela)
Yoma, hoy un hombre ancho con el rostro intacto, salió
envalentonado. Los movileros, con cierta impotencia, le
preguntaban si se arrepentía de algo, y que cómo podía ser que
ni supiera del contrabando. “Yo nunca fui funcionario”, contestó
superado. A su lado emergía como de otros tiempos –pero como
melena gris– el abogado Mariano Cúneo Libarona. A Yoma le había
tocado decir sus últimas palabras unas horas antes: “Asevero
haber sido una de las personas inocentes en la historia
argentina que ha sido más investigada”, se victimizó. Más tarde
acusó a los gritos a los periodistas de “mentirosos”. Al salir,
tuvo un cruce verbal en el pasillo con el abogado Ricardo Monner
Sans, autor de una de las primeras denuncias, aunque una línea
fundamental se abrió tras la explosión de la Fábrica Militar de
Río Tercero, vinculada al intento de ocultar el faltante de
armas enviadas a Ecuador y Croacia (ver aparte). Camilión,
mesurado, dijo que fue “un fallo ajustado a derecho”.
Menem esperó un rato largo para dejar tribunales y se escabulló
cuando quedaba poca prensa. A la mañana temprano había dicho con
la voz cascada que tenía “fe y esperanza”. Como si supiera.
El fiscal Borinsky salió de la sala de audiencias “shockaeado”,
confesó. “Se hicieron tres años de juicio, mostramos que 17
personas son penalmente responsables, y ahora el TOPE absuelve a
todos: o los fiscales estamos locos o no entiendo para qué se
hizo este juicio”, le dijo Borinsky a este diario. “El dispendio
jurisdiccional que significó, la sociedad pendiente, todo para
esta conclusión. Yo no me levanté un día e inventé una
imputación. Procesé casi 400 testimonios, trabajé con
contadores, analizamos cuentas, documentos”, señaló. “Además de
que se enviaron armas a destinos prohibidos, se demostró que
Palleros recibió 53 millones de dólares, pagó 33 por el material
y distribuyó 20 millones a funcionarios, varios de Fabricaciones
Militares, que desde ya no hacían esto solos. Yoma a través de
gente de su entorno recibió por lo menos 200 mil dólares.
Camilión también recibió dinero. Es parte del dinero producido
por el contrabando”, aseguró. Borinsky, quien está por asumir
como juez de la Cámara de Casación, pero dijo que sus sucesores
apelarán, una vez conocidos los fundamentos de la absolución
masiva.
Una de las pocas concesiones a la fiscalía fue la denuncia
contra Balza por falso testimonio. El actual embajador testificó
en junio de 2010 que jamás vio armas argentinas en la guerra de
los Balcanes y que en el Ejército “no faltó ni una bala”. Según
los fiscales, testigos y pruebas lo desmentirían. Por el mismo
delito se investigará contra Aurelia Hoffman, quien trabajó con
Yoma.
La querella de la Aduana apelará también, anunció el abogado
Carlos Lobos Oroño. La sentencia es “inexplicable”, advirtió.
“Los hechos existieron, el delito existió”, enfatizó. Recordó
que “uno de los imputados confesó el contrabando”, en alusión a
Sarlenga, de Fabricaciones Militares, quien en 2001 se convirtió
en el primer arrepentido cuando dijo que en el gobierno todo el
mundo conocía el verdadero destino de las armas, que las órdenes
del envío las daba Yoma y señaló a Palleros. La sentencia será
revisada por Casación, que en ciertos casos –como Cromañón– se
ha tomado más de un año para resolver. Luego podría terminar
todo en la Corte.
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