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210911
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Ernesto Ponsati -
Prensa Red -
Justicia argentina barranca abajo:
Menem es absuelto por tráfico ilegal de armas
La absolución concedida a
Carlos Menem
y otros 17 acusados en la escandalosa causa relacionada al
tráfico ilegal de armas a Croacia y
Ecuador a principios de la
década de 1990 indica lo desacreditada que está la justicia en
este país.
Dos de tres magistrados de la Cámara actuante coincidieron en
que no había elementos suficientes para condenar a los
imputados. El voluminoso expediente contiene, entre otras cosas,
los decretos secretos firmados por Menem y varios de sus
ministros que autorizan la venta de armamentos a esos dos
países.
En el caso del primero, había un embargo de armas dispuesto por
la
ONU -organismo al que la Argentina pertenece y cuyas
disposiciones está obligado a cumplir- en el marco de la
sangrienta guerra de los Balcanes, y en el segundo, aparte de
tratarse de dos pueblos hermanos, nuestro país era garante de la
paz entre ambos.
(Ver:
¿Argentinos informantes de la embajada de Estados Unidos?)
No es redundante recordar que para que esos armamentos viajaran
a Europa hubo que embarcarlos en secreto, en una operación
absolutamente ilegal; tampoco es posible olvidar que los obuses
enviados a Croacia eran piezas que estaban en uso por el
Ejército Argentino y que fueron "puestas a nuevo" en la Fábrica
Militar de Río Tercero, que voló por los aires en noviembre de
1995, siniestro que dejó 7 muertos y daños millonarios y que la
Justicia aún no terminó de investigar.
Respecto de los fusiles FAL que fueron enviados a
Ecuador,
se comprobó que incluían unidades deterioradas e imposibles de
usar. Además, se recurrió al artilugio de hacer una
triangulación vía Panamá. No
solamente se engañó al adquirente (Ecuador)
sino qué se involucró maliciosamente a un tercer país que, como
los otros dos, está ligado al nuestro por lazos históricos y
culturales.
Toda una trama siniestra y tramposa que fueron dejando al
descubierto los detalles trascendidos a medida que se iba
engrosando el expediente. Los fundamentos del dictamen se
conocerán recién los primeros días de noviembre, de modo que
hasta ese entonces la sociedad no podrá enterarse de cómo
hicieron los jueces para absolver a los acusados de perpetrar
tan tremenda conjura.
De cómo explican un contrabando sin contrabandista o cómo
justifican los decretos, resoluciones y documentos que sirvieron
para concretar esos actos delictivos. ¿Es que no hubo delito, ni
dinero, ni daños, ni conductas engañosas, ni efectos
colaterales, ni suicidios sospechosos, ni un helicóptero caído
en el campo de Polo en Buenos Aires, ni la voladura de Río
Tercero?
(Ver:
El Partido Socialista le respondió al
kirchnerista Omar Perotti
de Rafaela)
Únicamente una administración de justicia desacreditada (1)
puede llevar a buen puerto lo que a la mayoría de los argentinos
nos parece una muestra más de la impunidad que rodea a ciertos
estamentos del poder.
Del poder, en este caso, que fue; pero que sigue siendo y
aparentemente continuará siendo. Resta esperar que la ya
anticipada apelación permita descorrer, aunque sea parcialmente,
los velos que mantienen ocultos los pormenores del caso más
flagrante de corrupción institucional de las últimas dos
décadas.
Nota:
(1) Hace mucho que no se publican las encuestas sobre la imagen
de las instituciones ante la sociedad, pero recordamos que hasta
las últimas conocidas la Justicia se encontraba en un nivel muy
bajo de imagen, cerca de sindicalistas y políticos.
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