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291006 - Fuente BBC - El
gobierno boliviano logró, cerca de la media noche del sábado, un acuerdo
con todas las empresas petroleras que operan en Bolivia.
De
esa manera, la nacionalización de los hidrocarburos, decretada el 1 de
mayo, quedó consumada.
En un acto festivo e interrumpido insistentemente por
aplausos, los ejecutivos de ocho compañías extranjeras firmaron nuevos
contratos de operación con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB).
Las empresas que aceptaron las nuevas reglas de
juego en Bolivia son Petrobras Bolivia, Petrobras Energía, Repsol YPF,
Andina, British Gas, Chaco, Matpetrol y Pluspetrol. Estas ocho compañías
se unieron a Total y Vintage, que firmaron sus convenios en la noche del
viernes.
El plazo para la suscripción de los nuevos acuerdos
venció a la media noche del 28 de Octubre
Con la firma de los nuevos contratos, las empresas
aceptaron subir la renta petrolera a favor del Estado de 50 a 82 por
ciento en los campos grandes, devolvieron la propiedad del gas a YPFB y
se convirtieron en prestadoras de servicios. Además, YPFB participará en
toda la cadena hidrocarburífera.
El presidente Evo Morales aseguró que con los nuevos
impuestos, el Estado subirá sus ingresos de US$500 millones a US$1.000
millones anuales. E, incluso, adelantó que dentro de cuatro años, el
país percibirá una renta de 4.000 millones de dólares anuales, gracias
al contrato de compra venta de gas suscrito con Argentina.
Sin expulsiones
Morales, en el discurso que pronunció luego de la
firma, dijo que Bolivia estaba viviendo "una noche histórica porque acá
estamos consolidando la nacionalización de los hidrocarburos. Misión
cumplida".
Luego aseguró que su objetivo de recuperar los
hidrocarburos se produjo "sin expulsar a nadie, sin confiscar a nadie,
pero también es una nacionalización sin indemnización".
El Mandatario enfatizó en que se respetará la
seguridad jurídica y que los nuevos contratos se cumplirán al pie de la
letra.
Los convenios, una vez suscritos por las petroleras,
deben pasar al Congreso Nacional para su ratificación.
Sin embargo, las tareas del gobierno en el cambio de
la política hidrocarburífera aún no terminan. Por un lado, el
fortalecimiento de la estatal petrolera aún está en proceso y, por otro,
los proyectos de industrialización todavía no tienen financiamiento,
excepto por una planta separadora de gas que construirá en sociedad con
Argentina.
Y, quedan pendientes dos grandes temas con las
brasileña Petrobras: la situación de las refinerías y el nuevo precio
del gas. El Gobierno boliviano pretende conseguir la mayoría accionaria
en las refinerías que son de propiedad privada de Petrobras y, además,
busca elevar el precio del gas que vende a Brasil, tal como lo hizo con
Argentina.
En el curso de las negociaciones, las empresas que
mayores complicaciones presentaron son Petrobras y la española Repsol.
Morales se refirió la madrugada de este sábado a ambos
casos. Envió un mensaje de amistad al presidente brasileño Lula da Silva
y dijo que "con Brasil estamos obligados a vivir en un matrimonio sin
divorcio, por nuestros pueblos, porque ambos nos necesitamos".
Y, sobre el presidente del gobierno español, José Luis
Rodríguez Zapatero, dijo que "es una garantía y una esperanza para que
Europa nos abra las puertas".
Petrobras y Repsol son las empresas petroleras más
grandes que operan en Bolivia. Entre ambas controlan el 51 por ciento de
las reservas de gas. Le siguen, en orden de importancia, British Gas
(Reino Unido) y Total (Francia.
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