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Sebastián Piñera es el nuevo
presidente de Chile |
170110
- Con el 99,2% de los votos escrutados, los guarismos revelan
que el postulante conservador aventaja en 3,23 puntos a su rival
Eduardo Frei, representante de la Concertación gobernante y de
tendencia centro-izquierdista.
El subsecretario del Interior, Patricio Rosende, hizo la lectura
del conteo de esta segunda vuelta electoral, que otorgó un
51,61% de la preferencia a Piñera y 48,38% a Frei, a nivel
nacional.
Pero antes de conocer el resultado final, el concertacionista
salió a reconocer su derrota.
“Le deseo éxito en su gestión. Espero que prevalezca el diálogo,
los acuerdos y las conquistas sociales que tanto nos ha costado
lograr… Confío en que se privilegie el interés colectivo y el
bien común de nuestra patria”, declaró Frei, rodeado de sus
colaboradores y visiblemente agotado.
La presidenta Michelle Bachelet se comunicó telefónicamente con
Piñera para felicitar por su triunfo a quién será su sucesor.
En el comando de Piñera, el que habló fue su generalísimo de
campaña, Rodrigo Hinzpeter.
“Estamos muy contentos, muy orgullosos y muy satisfechos sobre
el trabajo que hemos hecho. Nos están dando la oportunidad de
cambiar Chile para mejor, hacer para los más humildes y para la
clase media un país más próspero, más amable y más feliz”,
anunció el colaborador del empresario, que ocupará el palacio de
La Moneda hasta 2014.
Una vez que concluya el conteo, el ballotage 2010 habrá
confirmado su carácter “histórico”: el candidato electo llevará
a la derecha al poder por primera vez en más de medio siglo,
poniendo fin a 20 años y cuatro presidencias sucesivas de la
Concertación, la alianza política más duradera de la democracia
chilena.
Blancos y nulos, pocos
Según los datos difundidos, Piñera cosechó, en promedio, más
votos en el sur del país, mientras que su contrincante fue
favorito en los distritos del norte.
El anuncio de los resultados correspondientes a la región
metropolitana de Santiago, donde la alianza ganadora obtuvo
mayoría, hizo estallar los primeros festejos en el comando de la
Coalición por el Cambio, una alianza de partidos integrada por
la Renovación Nacional (RN) -a la que adscribe el candidato
electo-, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y otras fuerzas
de corte conservador.
Del total de sufragios contabilizados, el 97% fue válidamente
emitido, lo que echó por tierra las especulaciones sobre el peso
que tendrían los votos en blanco o voluntariamente anulados.
En el final de la campaña, se había anticipado que podrían ser
muchos, como forma de expresión del descontento ante las dos
candidaturas de este ballotage, pero –según el escrutinio
parcial- éstos sumarían en conjunto poco más de 3 puntos.
Final abierto
Chile ya tiene experiencia en segundas vueltas de finales
ajustados: en el primer ballotage de su historia, en 2000,
Ricardo Lagos le sacó poco más de un punto al conservador
Joaquín Lavín, mientras que la actual presidenta, Michelle
Bachelet, llegó a La Moneda tras triunfar por un 3,5% por sobre
el mismo Piñera, en 2005.
En primera vuelta, sin embargo, la diferencia entre Frei y
Piñera había sido amplia: 29,6% para el primero, 44% para el
ganador.
La expectación, en esta oportunidad, se exacerbó por un aparente
cambio de tendencia en la intención de voto en los últimos días,
hecho público en un sondeo de una reconocida consultora de
opinión.
Según la encuesta MORI, la distancia entre los dos contendientes
se había achicado a sólo 1,8%, cuando las proyecciones
anteriores hablaban de unos 5 puntos a favor de Piñera.
Ahora, deberá esperarse al recuento “voto a voto” para conocer
el guarismo exacto. Según la prensa chilena, éste podría hacerse
público sobre las 23, hora local - BBC
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