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China: Resultados económico-sociales del 2010

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030511 - Julio A. Díaz Vázquez*

 

Introducción


Por más de una razón el 2010 resultó un año exitoso en el ascenso económico-social-político para
China. Constituyó el año recién concluido el término del 11no. Programa de Desarrollo (2006-2010) del país; como promedio el incremento quinquenal del Producto Interno Bruto (PIB) superó el 10% anual; China, se convirtió en la segunda economía del mundo, desplazando a Japón; en el primer exportador de manufacturas; se reafirmó como la segunda potencia global por los montos del comercio exterior; concentra el 35% de las reservas de divisas del planeta (1/2011) con 2 billones 700 mil millones de dólares. Todo ello, en una coyuntura económica internacional marcada, desde finales del 2008, por una profunda crisis de la economía mundial aún no está superado.

Por otra parte,
China afianzó su imagen internacional, tanto por haber efectuado con todo esplendor los XXIX Juegos Olímpicos en el 2008, como por la organización, con relevante impacto universal, de la Expo Mundial de Shanghái en el 2010. El próximo decenio 2010-2020, integrado en los Programas de Desarrollo Económico-social XII y XIII, representaran hitos decisivos en la ascensión de China a la supremacía en la economía planetaria. La década vendrá determinada por reafirmar las transformaciones estructurales que implican el cambio de modelo de crecimiento, marcado ahora por el incremento del consumo interno, las modificaciones del ordenamiento de la economía nacional, con énfasis en el equilibrio en el desarrollo de las fuerzas productivas y el progreso social.

Comportamiento Macroeconómico

En el 2010 el PIB creció en 10.3%; el monto del comercio exterior se elevó hasta los 2 billones 970 mil millones de dólares, creciendo en más de un 13%, con lo cual
China se reafirmó como la segunda fortaleza comercial del mundo; las exportaciones alcanzaron un billón 547 mil 300 millones de dólares, incrementándose en un 13%; las importaciones totalizaron un billón 364.2 mil millones de dólares, para un aumento del 14%; mientras el saldo comercial, alcanzó los 183 mil 600 millones de dólares, lo que representó una disminución del 10% con respecto al 2009.

En tanto, la inversiones directas extranjeras (IDE) en
China, en el 2010, subieron hasta los 105 mil 740 millones de dólares, elevándose en un 12%. Mientras, las inversiones foráneas de China (excluyendo las financieras) llegaron a los 59 mil millones de dólares, con lo cual el país se convirtió en el 5to inversor internacional. Al cierre de diciembre del 2010 lo invertido por China en el exterior – según fuentes no oficiales --, se calculaba en los 279 mil millones de dólares; de los cuales el 71% correspondían a Asia, el 2% a Oceanía, en América Latina, el 18%, en África, el 4% -- aunque en este continente es donde logran el mayor índice de crecimiento anual--, en Europa, el 3%, y en América del Norte, el 2%. En enero del 2011, las reservas de divisas del país llegaron a los 2 billones 700 mil millones de dólares.

Tampoco puede ignorarse que, entre otros logros,
China ya constituye el segundo mayor mercado de diamantes, el tercer mercado bursátil y turístico del mundo. Sin embargo, dos parecieron ser las mayores preocupaciones macroeconómicas del país en el 2010. Una, mantener en márgenes tolerables la subida del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se elevó en un 4.4%; el más alto de los dos últimos años. El otro tema lo concentró el rechazo a las presiones externas por la apreciación del yuan. En este sentido, China ha seguido manteniendo la postura de proceder a la adecuación gradual del valor del yuan que responda a las exigencias de la marcha de la economía interna del país.

Al mismo tiempo,
China ha continuado apoyando al dólar, al mantener la adquisición de bonos del Tesoro de Estados Unidos que, según los estimados asciende a cerca de un billón de dólares; aunque también, y no solo con declaraciones, apuntala al euro con la compra de bonos del Gobierno de Grecia, España (6400 millones de euros) y Portugal. Todas estas operaciones han estado acompañadas de los reclamos por establecer un nuevo orden monetario internacional independiente del dólar. En este sentido, ya se habla de incluir el yuan entre las monedas que forman parte de los Derechos Espaciales de Giro – dólar, yen, libra esterlina, euro -- (DEG); aunque todo indica que este será un proceso que tiene por delante mucho camino por recorrer.

Es posible afirmar que, en el 2010, en la política monetario-financiera predominó la cautela como contrapartida de los casi cinco billones de yuanes que, en el 2008-2009, se inyectaron a la economía interna para contrarrestar los efectos de la crisis económica internacional destapada desde finales del 2008. El Banco Central de China desde temprano anunció la subida de las tasas de interés e incrementó los encajes de reserva de los bancos, así como se acompañó de mayor control toda actividad bancaria. Por ejemplo, solo en Guangdong fueron disueltos 26 bancos ilegales. Entre otras medidas, no faltó la apertura económica al autorizarse abrir nuevas industrias y sectores a las actividades privadas, así como iniciar los estudios para reformar el sistema fiscal y tributario.

En resumen, en la promoción de medidas que faciliten en el próximo futuro la in- ternacionalización del uso del yuan, así como fortalecer su influencia en particular, en el entorno regional, desde mediados de año se aprobó un plan piloto para que 20 provincias, regiones y municipalidades lo empleen en sus vínculos con socios extranjeros. Muy significativo resulta que China ha creado su propia Agencia Calificadora, la Dagong Global Rating, primera de su clase no occidental, para evaluar los riesgos globales y los créditos soberanos, cuyas adquisiciones ya se extienden a numerosos países.

Desempeño de la Economía

El programa anti crisis, entre otros objetivos, contempló un significativo impulso a la mejora y desarrollo de las infraestructuras vial y de telecomunicaciones. Sobresalieron la construcción y modernización de la red ferroviaria, de carreteras, aeropuertos, nuevas líneas de teléfonos en particular, de celulares, que sobrepasan los mil millones, así como promover las condiciones idóneas para el desarrollo de las regiones centrales y occidentales del país. Destacado lugar, lo representó la creación del área de desarrollo económico de Liangjiang teniendo como centro al Municipio Especial de Chongqing.

Por otro lado, con miras al próximo futuro, y mucho dicen como China prioriza ambos sectores estratégicos, fue creada la Comisión Nacional de Energía y Seguridad Alimentaria. Desde el 2009 las importaciones de petróleo superaron la producción (190 millones de toneladas) nacional; y representaron en el 2010, el 56% del consumo. Mientras, la disminución de la superficie cultivable y la degradación de los suelos – está fijado que no puede ser menor de los 120 millones de hectáreas --, es otra preocupación que está impulsando el arriendo de tierras, adquisiciones, etc., en otras latitudes del globo.

La garantía de fuentes energéticas seguras y la seguridad alimentaria son consideradas firmes bases para cortar todo malestar que lleve a poner en peligro la estabilidad social.

Además, es relevante el esfuerzo que China está dedicando a la innovación científica y tecnológica; en el próximo decenio se ejecutará un Plan Nacional de Desarrollo de Talentos. Mientras, ha proseguido con empeño la construcción de su propio sistema de navegación y posicionamiento global. No se puede pasar por alto que, en el 2010, en el país el 40% de los estudiantes en las universidades se concentraban en las carreras de ciencias e ingeniería; más del doble que en los Estados Unidos; cada año China gradúa más de 600 mil ingenieros. El porcentaje del PIB dedicado a I+D pasará del 1,75% actual, al 2,50% para fines del XIII (2016-2020) Programa de Desarrollo Económico-Social.

Por otra parte, en el 2010, resultaron de relevancia los ingresos fiscales al superar los 8 billones de yuanes; la tasa de crecimiento de las entradas del fisco ha venido a reafirmar la fortaleza y solidez del presupuesto del Estado, cuyo déficit está por debajo del 3%. Mientras, en un 8,3% los ingresos medios de los campesinos superaron el nivel de los últimos cuatro años, logrando un alto ín- dice por séptimo año consecutivo. En la etapa 2006-2010 la creación de empleo

Creció como promedio en 11 millones de nuevos puestos de trabajo. En tanto, la producción de cereales constituyó un record histórico al sobrepasar los 546 millones de toneladas.

A mediados del 2010, China ligeramente revalúo la tasa de cambio del yuan con respecto al dólar, en torno al 2,5%. Por la incidencia en muchas esferas de la economía y sociedad, el país en más de una ocasión ha declarado que se apega a una política de iniciativa propia, sin presiones externas, control y pasos progresivos en la revaluación de la moneda, manteniendo la estabilidad del tipo de cambio en los límites de un nivel moderado y equilibrado. El salto dado por IPC en noviembre, cuando llegó al 5,1%, elevó la variación anual hasta el 4,4%, lo cual despertó la alerta del Gobierno en la implementación de medidas que frenaran la circulación monetaria, así como incrementar la oferta, en primer lugar de artículos alimenticios de primera necesidad y bienes de amplio consumo popular.

El 2010 significó un importante paso en la reducción en las emisiones de sustancias nocivas a la atmósfera; el país, en el resultado final del año logró disminuir los contaminantes ambientales en un 10%. Fue cumplida la meta de reducir el consumo de materias primas y energía en un 20% en quinquenio 2006-2010. No obstante, China se ha convertido en el mayor fabricante mundial de autos; y lo que es más relevante, en el primer mercado, al superar las ventas de coches los 18 millones de unidades.

Sin embargo, la sucesión de numerosos accidentes en materia ambiental a lo largo y ancho del país, se ha sumado el agravamiento de algunos problemas estructurales y el aumento de las protestas sociales relacionadas con el medio ambiente. C hina, ha prohibido el otorgamiento de préstamos a las industrias contaminantes; asumió el compromiso de informar cada dos años de sus avances en la reducción de emisiones. Asimismo, varias provincias chinas se han visto obligadas a cortar la electricidad para cumplir sus objetivos ambientales. La sequía resultó uno de los problemas más serios en 2010, al afectar a más de 7,7 millones de hectáreas.

A su vez, la contaminación ocasional de diferentes ríos también ha privado de acceso a agua potable a cientos de miles de residentes en diferentes ciudades, lo que ha provocado la imposición de fuertes sanciones a varios gobiernos locales Solo el 49,3% del agua de China es apta para el consumo humano, mientras que otro 24,3% no es apto ni para el uso industrial o agrícola, según fuentes oficiales. A favor de la labor gubernamental habría que decir que, las protestas sociales, contra diferentes proyectos industriales que afectarían a recursos naturales denotan la existencia de una conciencia ambiental creciente entre la ciudadanía.

En el plano del diálogo internacional en materia ambiental China ha proseguido defendiendo su apego a normas que sean justas y equilibradas teniendo en cuenta los distintos niveles del desarrollo económico y responsabilidades históricas, si bien reconoce que los resultados han sido más bien parcos. La controversia en torno a la renovación del Protocolo de Kioto se saldó en Cancún con un balance que China calificó de positivo, aunque insuficiente y de mínimos según los observadores independientes.

Finalmente, China redujo el saldo en el superávit comercial; pero ello amortiguó las presiones, principalmente por parte de Estado Unidos y la Unión Europea (UE); en América Latina resalta el abultado saldo que obtiene en las relaciones con México, aunque ha ratificado su interés en buscar vías para equilibrar los intercambios comerciales. Como primer paso las importaciones crecieron en mayor medias en el 2010, que las exportaciones. Si bien, el balance externo de China le es favorable, por regiones tiene déficit como son los casos de América Latina y Asia.

La Esfera Étnica y Social

Ante todo, hay que destacar que en la agenda política, el Primer Ministro Wen Jiabao, ha reiterado la necesidad de acompañar los extraordinarios éxitos alcanzados en el desarrollo económico-social del país, con una mayor transparencia en la gestión gubernamental y estatal, así como abrir más espacios a la participación ciudadana. El 2010 conoció de la disputa con Google, al decidir este motor de búsqueda en Internet, no censurar la Red, y remitir a sus usuarios a Hong Kong.

La creación de nuevas páginas Web está sometida a rígidas normas; sin embargo, los casi 500 millones de internautas chinos animó Google a consumar un arreglo con las autoridades chinas. El Presidente Hu Jintao estrenó su propio microblog; en tanto el Wen Jiabao, chateó con internautas sobre variados temas de interés social.

Por otro lado, hasta las fuentes informativas externas reconocen la que en el país se instrumentación medidas que tienden a una mayor exigencia sobre los funcionarios públicos, que trascienden los patrones habituales donde resalta la idoneidad en la gestión de los conflictos sociales, en particular cuando involucran hechos de violencia. Ha entrado en vigencia un código ético para avalar un gobierno limpio, que incluye la declaración expresa de bienes, ingresos y situación familiar; igualmente, se han promulgado penalizaciones más severas para los funcionarios o militantes del Partido involucrados en acciones corruptas de bienes sociales.

Ejemplarizantes resultaron las condenas de Huang Songyou, Vicepresidente del Tribunal Supremo, condenado a cadena perpetua por soborno; Zheng Shaodong, ex ministro adjunto de Seguridad Pública, ejecutado por abuso de poder; y Huaw Guangyu, uno de los mayores millonarios del país, que debe guardar prisión por 14 años por corrupción. Otro suceso escandaloso resultó el otorgamiento del premio Nobel de Paz aun conocido disidente chino. Suceso que provocó la fuerte reacción del Gobierno de China; puso en evidencia que los políticos de Occidente – en este caso, el gobierno de Noruega --, no pierden oportunidad para orquestar campañas que opaquen el relevantes papel que China teje en sus relaciones internacionales.

En otro orden, en el 2010, China soportó desastres naturales como el terremoto en la provincia de Qinghai (Yushu), o desplazamientos de tierra en la provincia de Gansu – una de las más pobres del país --, que dejaron un alto salto de victimas y cuantiosas pérdidas materiales. Situaciones que recibieron el apoyo inmediato de las más altas instancias del Gobierno y el Partido.

Relevancia ha tomado las presiones que una emergente sociedad civil -- evidenciada en publicaciones digitales y blog de internautas--, con respecto al debate en marcha sobre la necesidad de reformar el hukou, o permiso de residencia, junto con la política del hijo único. La ciudad de Chongqing ha iniciado un programa piloto en estos órdenes que debe completarse en el 2020.

Estas problemáticas se suman a la necesidad de reducir las tensiones étnicas en las regiones del Tibet o Xinjiang. Está en marcha una política de doble vía; por una parte, la apuesta por impulsar el turismo, ha llevado a la aplicación de programas para mejorar las infraestructuras básicas, y estimular el desarrollo económico-social y, por otro, implementar medidas fiscales y permitir pagos transfronterizos en yuanes.

En particular en la Autonomía de Xinjiang, en la capital Urumqi, fue removido el liderazgo en la Región; el reforzamiento de la seguridad pública incluyó designar 5 mil nuevos agentes, así como restablecido el servicio de Internet. Asimismo, otras medidas en materia de incremento de cuadros locales o de promoción de la enseñanza y el uso de los idiomas de las nacionalidades minoritarias evidencian, más allá de una mayor sensibilidad sobre el tema étnico, un reconocimiento de lo mucho que debe hacerse aún en lo tocante a la atención de los grupos minoritarios, en especial, a los que habitan en Tibet y Xinjiang.

La importancia que el liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh) le concede a la estabilidad territorial quedó demostrada en la organización, en el 2010 de dos importantes reuniones de trabajo donde, respectivamente, se abordaron las problemáticas del Tíbet y Xinjiang. Resultaron esos eventos muestra del la crucial valor que se le otorga a la lucha contra el secesionismo. No faltaron por parte de los dirigentes del PCCh y del Gobierno los gestos de compromiso con la seguridad en los dos territorios, tanto a través de sus visitas en momentos de dificultades, como fue el caso de las nevadas en Xinjiang como de firmes apuestas en materia de desarrollo en las que, además, ha invitado a comprometerse a la comunidad empresarial de la diáspora.

Por otra parte, el 2010, aportó acontecimientos inéditos en el panorama laboral de China. En la Zona Económica Especial (ZEE) de Shenzhen, en instalaciones industriales de la firma taiwaneses Foxconn ocurrieron protestas que dieron lugar a suicidios, huelgas, reivindicaciones salariales, etc. Lo interesante de todo ello, fueron convocados a contrapelo de las organizaciones sindicales; Internet y teléfonos celulares resultaron los medios para movilizar los trabajadores. Sirvieron para llamar la atención sobre las difíciles condiciones laborales en que trabajan y viven muchos obreros chinos; las exigencias se han extendido a otras plantas fabriles: taiwanesas, japonesas y surcoreanas. Sucesos que derivaron en aumentos salariales y una nueva dinámica sindical en la que las negociaciones colectivas han ganado terreno frente quietismo del sindicalismo oficial.

En tanto, el paisaje laboral chino siguió sumando con persistencia la crónica negra de las muertes originadas por los numerosos accidentes de trabajo que, en el 2009, se habían reducidos en un 8,4%; en el sector minero cobraron más de 2 mil 400 vidas los accidentes trágico; fueron clausuradas 1 355 pequeñas explotaciones mineras. Drama que las instancias gubernamentales han reconocido como manifiestamente mejorable. Mientras, el desempleo urbano se mantuvo en cifras algo superior al 4%. Hecho que en buena medida se vio favorecido por la liberalización operada en ciertos sectores, la aplicación de medidas administrativas, así como por el envío de miles de licenciados universitarios a las zonas rurales para contribuir a su desarrollo, aliviando la presión en las ciudades.

Por otro lado, como muestras de malestar social se interpretaron los ataques a guarderías y escuelas en diferentes partes del país. La raíz de esos sucesos se achaca directamente a las dificultades de integración de los inmigrantes rurales; sucesos que son agravadas por la insuficiencia o inexistencia de servicios sociales que respondan a sus necesidades, una discriminación cada vez más insostenible y que, se vincula con las demandas por reformar del sistema de hukou.

En respuesta, parece que el experimento en el ámbito de la salud, en 16 ciudades en la asistencia hospitalaria pública y por igual en la educación, están encaminados a lograr que los ciudadanos ahorren menos y gasten más; y contribuya a crear un modelo económico-social basado en el consumo que reduzca la dependencia de las inversiones y las exportaciones, hasta hoy el principal recurso para activar el crecimiento de la economía.

Resultó significativo que en el 2010 la Academia de Ciencias Sociales de China (ACSCh) advirtió una vez más sobre las negativas consecuencias que pueden acarrear el aumento de las desigualdades y los desequilibrios en la estabilidad del país. Ha llamado la atención en varias direcciones fundamentales. La primera, parte del PIB destinada a salarios se ha reducido del 56,5% en 1983 al 36,7% en 2005; 2009, se acercó al 40%. La segunda, el nivel de satisfacción social con los precios o la vivienda, se halla en los niveles más bajos de la última década. En tercer lugar, las desigualdades ente los ingresos urbanos (19 109 yuanes; 2 900 dólares) y rurales (5 919 yuanes; 898 dólares) superan la relación 3:1; y en algunos casos se acercan a 6:1; mientras el coeficiente de Geni se eleva por encima de 0,54.

En otro orden ha insistido, por ejemplo, en materia de género , deben destacarse ciertos avances en la represión de algunas conductas delictivas como el tráfico de personas, principalmente mujeres y niños, en un país donde se sigue agravando el desequilibrio demográfico en materia de sexos, 119,5 hombres por cada 100 mujeres en 2009, la proporción más alta del mundo. Según la ACSCh, 24 millones de hombres podrían no tener pareja en 2020.

Relaciones Económicas y Política Exterior

El quehacer de China en el ámbito de los vínculos exteriores tuvieron variadas manifestaciones que, reafirmaron la explosiva irrupción del país, en la economía internacional. Ante todo, hay que destacar el papel desempeñado dentro del Grupo-20, donde acrecienta a ojos vistas su dinámico activismo. En el 2010 se convirtió en el tercer país con poder voto en el Banco Mundial (BM); accedió a peldaños ejecutivos en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras organizaciones universales. Es reconocido que la crisis financiera que recorre las finanzas mundiales, ha servido al país para amplificar su presencia en los más apremiantes problemas que aquejan al planeta.

Con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los miembros de la Asociación de Estados del Sudeste de Asia – Indonesia, Filipinas, Tailandia, Myanmar, Camboya, Vietnam, Brunei, Laos, Singapur, Malasia -- (ASEAN) y la firma (29/6/2010) del Acuerdo Marco de Cooperación Económica con Taiwán (AMCE), pusieron de manifiesto el creciente liderazgo de China en la región asiática. Así, la firma del AMCE con la Isla ha relanzado a nuevas alturas los intercambios en diversos sectores de la economía y sociedad. El continente es ya el primer socio comercial de la Isla (111,500 millones de dólares); se efectúan 370 vuelos de pasajeros semanales y 48 de mercancía; las inversiones del continente se acercaron a los 2 mil 500 millones de dólares.

Los vínculos con países africanos, latinoamericanos y otros, en particular, los que poseen abundantes recursos naturales y energéticos se multiplicaron (Zambia, Guinea, Angola, Nigeria, Australia, Perú, Venezuela, Tailandia, Uzbekistán etc.); además, se destacó en paralelo los gestos en relación con los países en vías de desarrollo, al otorgar exención de aranceles al 60% de importaciones de 26 estados africanos; y estableciendo numerosos acuerdos en materia agrícola o tecnológica con países de América Latina, así como promoviendo foros de inversiones o centros de investigación para profundizar la cooperación económica y científico técnica.

En el 2009-2010, China superó al BM como el mayor prestamista al Tercer Mundo. También resultó llamativo que el país continuó comprando tierras o tomándolas en arrendamiento en otros lugares. En Rusia adquirió en arriendo casi 427 hectáreas; así como compras en Brasil, Kazajistán y otros países africanos. Sin embargo, se apreció que el pasado año estuvo plagado de conflictos comerciales teniendo como principales protagonistas a la UE, por el calzado, módems de red inalámbrica de banda ancha, entre otros; los Estados Unidos por el pollo, sales de fosfato de potasio, papel estucado, enrejados de acero, energía eólica, etc. Por su parte, China impuso aranceles antidumping sobre diversos productos, aceros norteamericanos, y de Rusia, etc. Significativos fueron las diferencias con Argentina, centradas en el aceite de soja.

Por otra parte, fijando la mirada en la política exterior de China hay que decir que resultó, en el 2010, activa y, a la vez, cargada de nuevos retos y tensiones. Ante todo, figuraron en primer lugar los acercamientos y posturas controvertidas en los ámbitos económicos y políticos, especialmente en los vínculos con los Estados Unidos. Entre los sucesos que trascendieron en la agenda bilateral figuraron, entre otros, la visita del Dalai Lama a la Casa Blanca; la intransigencia y posturas adoptadas por los estadounidenses entorno al diferendo entre la República Popular Democrática de Corea – Corea del Sur organizando provocadoras maniobras militares; y los intentos de Norteamérica de servir de mediador en los diferendos que China mantiene con algunos de los Estados de la ASEAN en el Mar Meridional de China.

En el caso del Japón varios fueron los acontecimientos que enturbiaron los vínculos entre los dos países. El apresamiento de un buque pesquero chino originó la suspensión de visitas previamente acordadas y contactos en varias esferas; el cese de exportaciones de tierras raras y el aumento de las tensiones que envuelve la disputa territorial entorno a la soberanía de las islas Diaoyu-Senkaku, paralizaron los tratos en relación con el futuro de la Comunidad del Este Asiático. Sin embargo, con la India fluyeron los intercambios al más alto nivel, aumentaron los lazos comerciales, fue creado un Foro Económico, así como profundizado los empalmes referidos a las cuestiones de la defensa.

Igualmente, las visitas recíprocas en ambas direcciones de altos dignatarios de la UE y China, mostraron una ostensible mejoría; el país asiático mostró en más de un gesto apoyo a la fortalecer el papel de euro – compra de bonos a España, Grecia, Portugal, etc.--; en tan to más de un dirigentes europeo se pronunció por el cese del embargo de la venta de armas a China establecido en 1989. En el caso de Rusia, el intercambio y contactos cimentados en la multifacética cooperación energética y militar recibió un espaldarazo con la estancia de presidente Medvedev en Beijing.

Por otra parte, China terció en las tensiones por las que transitaron los vínculos Pyongyang-Seúl, llamando al diálogo, así como se excluyeran las sanciones para dirimir las diferencias que separan a las dos Coreas. Mientras, los vínculos con los países de América Latina, del Golfo Pérsico, Asia Central o África en especial, con Sudáfrica, a quien apoya para su ingreso en el Grupo de los BRIC (Brasil, India, Rusia, China) progresan y afianzan en las esferas económico-científico-técnicas, donde se combinan la diplomacia partidaria y estatal, dado el número de delegaciones que recorrieron en el 2010 a los países de esas regiones.

. También China desplegó una activa participación en lo externo tendente a mejorar la imagen internacional, fomentando sus compromisos con la cooperación y la ayuda a los países en vías de desarrollo, cuestión que tuvo en Haití un claro exponente, con independencia de los vínculos de la Isla con Taiwán. Adquirió compromisos en la lucha contra la piratería en el golfo de Adén, en contribuir a la estabilidad de Afganistán, así como en la participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich y en la Cumbre de Seguridad Nuclear de Washington. Dispone de 251 misiones en el mundo, muy próximas a las 289 de Estados Unidos.

El 2010 arrojó importantes logros en lo que toca al acercamiento entre China Continental y Taiwán. Además de la firma del AMCE cristalizaron de alianzas en ámbitos de importancia estratégica, finanzas, petróleo, petroquímica, energía solar y eólica, esfera digital, etc., entre empresas de uno y otro lado del Estrecho. No solo se ha reflejado este alentador clima en la esfera económica; también en lo político se ha suscitado un vivo debate, donde el cambio de rumbo más significativo lo ha dado el Partido Democrático Popular que abogaba por la independencia de la Isla, y ahora se pronuncia por el diálogo con el Continente. Por primera vez, en muchos años el llamado consenso de 1992 parece consolidarse, sentando las bases para avanzar en otras esferas sociales e históricas.

Por último, quedan subyacentes las diferencias por las ventas de armas por parte de Estados Unidos a Taiwán. El Pentágono no ha dejado de alegar preocupaciones por el desarrollo militar de China, las visitas de militares taiwaneses jubilados al Continente, así como por la asimetría en el orden de la defensa entre la Isla y el Continente que, en el fondo tienen el objetivo de justificar más suministros armamentísticos a Taiwán. Queda claro que los Estados Unidos seguirán utilizando, lo que es estrictamente un problema interno chino, como justificación para crear obstáculos al acelerado protagonismo del gigante asiático.

A Modo de Conclusiones

El 2011 es de prever que estará signado por la implementación de las medidas que lleven a vías de hecho la ejecución del nuevo modelo de desarrollo económico-social que, tendrá entre sus objetivos prioritarios, atenuar el ritmo de crecimiento del PIB alrededor del 7-8%; aunque ya existen pronósticos que fijan el aumento muy por encima del 9%. Corresponde al primer año del XII Programa (2011-2015) que inicia un decenio clave para el próximo devenir de China, pues deberá consolidar el lugar de las mutaciones no solo económicas, sino también sociales y políticas. En el 2012 las riendas del país pasaran a cargo de la quinta generación que corresponde por entero a los nacidos con o después de la Revolución.

Sin embargo, parece útil señalar que el decenio 2010-2020 tendrá que, sin desconocer los descomunales saltos que China ha logrado en los pasados 30 años, superar ingentes obstáculos para dejar atrás el estatus de país en vías de desarrollo. Así, parece de interés comenzar por recordar que la renta per cápita en el 2009, del país era de 3.650 dólares al año por persona. Lo que significa que China todavía se encuentra por debajo de la media mundial. De los 213 países que analiza el BM el país ocupa el puesto 125.

Si atendemos a la distribución de los trabajadores por sectores, en 2009, el 38,1% de los ocupados radicaban en la agricultura, el 27,8% en la industria y el 34,1% en la esfera de servicios. Datos que muestran que China está lejos de la composición ocupacional propia de los miembros del club de los desarrollados. El sector terciario, por ejemplo, representó tan sólo el 43% del PIB, mientras en los países con ingresos medios y altos esta cifra está entre el 50% y el 70%. Los número de trabajadores en la industria de China en el 2009 corresponden a los de Estados Unidos entre 1870-1910, esto es, porcentaje de hace un siglo.

En lo referido a la productividad del trabajo, la contribución de cada trabajador chino al PIB del país es de unos 5 mil 855 dólares; cifra que representa tan sólo cerca de un 6% de lo que aporta un estadounidense, casi un 8% de lo que produce un japonés y aproximadamente el 25% de lo aportado por un ruso. Dicho de otro modo, un norteamericano produce tanta riqueza como 16 chinos, un japonés como 13 y un ruso como 4 veces.

Si se considera el tamaño de la población del país, más del 20% de la mundial, China presenta falta de recursos naturales. En este orden, puede afirmarse que sufre una escasez de medios preocupante en muchas materias primas. Por ejemplo, el petróleo y el gas natural de que dispone per cápita no llega al 10% de la media mundial. En agua potable por persona son tan sólo un 23% de los que cuenta Estados Unidos, y un 63% de los que dispone Japón; correspondiéndole un tercio de la media mundial por habitante.

Por otra parte, hay que agregar que a la escasez de recursos se suma la forma ineficiente en la que se utilizan. En 2009, China casi representó casi el 9% del PIB mundial, pero consumió cerca del 50% de todo el carbón y más del 10% del petróleo. Este despilfarro de recursos significa que China paga una factura energética que supone aproximadamente el 20% del total mundial. Para generar riqueza, además del exceso de trabajadores, China emplea en demasía muchos recursos, lo que implica serios problemas para crear un modelo de desarrollo económico-social sostenible.

En lo social, ya el envejecimiento de la población causa preocupaciones. Desde el 2003, cuando los mayores de 65 años llegaron al 7,5%, el país ha entrado según los baremos internacionales en una fase de envejecimiento. Como se suele decir, China podría ser uno de los primeros países – Cuba puede ser otro -- en hacerse viejo antes de alcanzar desarrollo y riqueza, provocando un fuerte desequilibrio en la economía nacional. En el 2009 el porcentaje de la población mayor de 65 años llegó al 8,5%.

Otro de los desafíos apremiantes de China está dado por lo bajo del consumo interno. Uno de los desequilibrios más fuertes que ha experimentado la economía china ha consistido en que durante muchos años crecimiento y desarrollo dependieron de las inversiones, manteniendo tasas de consumo de la población muy deprimidas. Ésta es una de las claves que explica el cambio de modelo para incrementar el progreso económico, intentando dejar atrás un esquema empresarial exportador con escaso valor añadido. Ahora se trata de implementar un modelo más innovador impulsado gracias al consumo de la población. Sin embargo, entre el año 2000 y el 2009, el consumo interno descendió en más de 14 puntos porcentuales, situándose muy por detrás de la media mundial del 60-70% del PIB.

Finalmente, está el desfase en la educación y la tecnología. Este es otro de los grandes retos del Gobierno para intentar pasar de Hecho en China ha Creado en China. En la actualidad, el presupuesto dedicado a I+D es del 1,75% del PIB, mientras la media de los países desarrollados está por encima del 2%. En Estados Unidos es del 3% de un PIB de casi 14 billones de dólares. En educación, el presupuesto del Estado en China en poco supera el 3% del PIB, las promesas para llegar al 4% se incumplen desde hace años, mientras que la media mundial es del 4,5% y en los países desarrollados, en general, supera el 5%.

Además, las empresas chinas todavía no tienen un alto valor competitivo global. Mientras países como Alemania, Japón o Corea del Sur consiguieron en sus fases de desarrollo económico crear empresas globales competitivas, China todavía le falta tener una empresa nacional que goce de prestigio mundial. A pesar de que en la lista del año 2010 de 500 empresas más fuertes había 54 empresas chinas; pero lo cierto es que la gran mayoría son monopolios estatales de energía, banca o comunicación.

Por último, no puede pasarse por alto que ni Beijing ni Shanghái son el espejo exacto de China. En el territorio nacional convive más de una China. Las provin- cias situadas en el centro y occidente del país presentan grandes desniveles en sus desarrollos económico-sociales, así como grandes diferencias de ingresos. Reto que en buena medida debe resolver el decenio 2010-2020.

Nota del autor: Sirvieron de base informativa para la confección del presente resumen anual del comportamiento económico-social de China, en el 2010, las fuentes de los sitios WEB siguientes: Observatorio de la Política China, del Instituto Gallego de Análisis y Documentación Internacional (IGADI), Spanish.China.Org.Cn; Zai-China.Org; Agencia de Prensa Xinhua y publicaciones del Buró de Estadísticas de China.

* Julio A. Díaz Vázquez es profesor Consultantedel Centro de Investigaciones de la Economía Internacional en el Departamento de Macroeconomía.


 

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