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Elecciones 2006: Reeligen a Uribe

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. ¿Regresa el populismo?

290506 -
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, fue reelecto este domingo como primer mandatario del país para el periodo 2006-2010.

Con más de 90% de las mesas de votación escrutadas, Uribe obtuvo alrededor de 7 millones de votos, un 62% del total, lo que hace innecesaria una segunda vuelta electoral.

¿Quién marca el rumbo?
(Álvaro Uribe y George Bush, en la foto de la derecha)

El segundo lugar lo ocupó el ex-magistrado de la Corte Suprema, Carlos Gaviria, abanderado de la coalición de centro-izquierda, Polo Democrático, con 22% de la votación.

El veterano dirigente del partido Liberal, Horacio Serpa, volvió a fracasar en su tercer intento por llegar a la Presidencia. Obtuvo poco más de 10% de los votos.

El proceso transcurrió sin incidentes significativos de alteración del orden público, aunque sí se reportaron algunas irregularidades.

La Misión de Observadores Electorales, un grupo de organizaciones civiles que supervisa los comicios, denunció la suplantación de electores como la principal irregularidad durante la jornada.

El mismo grupo denunció, además, que en algunos lugares del interior del país efectivos de la fuerza pública, grupos paramilitares y guerrilleros impidieron el acceso de personas a los centros de votación o les retuvieron la cédula de ciudadanía para no permitirles votar.

También se informó del allanamiento de una sede del opositor Polo Democrático por parte del ejército en la localidad de La Calera, cerca de Bogotá.

Votaron temprano

Carlos Gaviria, abanderado de la coalición de centro-izquierda Polo Democrático, votó en la ciudad de Medellín a primera hora.

Más tarde, el presidente Álvaro Uribe, quien aspira a la reelección, depositó su voto en Bogotá.

"La democracia es un tesoro que hay que cuidar" dijo el candidato-presidente poco después de votar.

Previamente, Uribe había dicho a la BBC que si resulta reelecto está dispuesto a iniciar un proceso de paz con el principal grupo guerrillero del país, las FARC, pero sólo si ellas "actúan con buena voluntad".

Además, el mandatario desmintió la versión de que propondría una nueva reforma electoral para aspirar a una segunda reelección.

Por su parte, Carlos Gaviria dijo que cualquier solución a la violencia en Colombia debe pasar por temas como la pobreza y la desigualdad.

Voto en el extranjero

En el consulado español de Madrid, en España, se presentaron largas colas de votantes.

España es uno de los principales destinos europeos de los emigrantes colombianos hacia Europa.

En Venezuela, el país que cuenta con más centros de votación para estas elecciones, se esperaba la participación de más de 80 mil colombianos en las elecciones de hoy.

Los centros de votación abrieron a las 8 de la mañana y cerraron a las 4 de la tarde. Cerca de 27 millones de colombianos estaban inscritos para votar. Para ello utilizaron 52.000 mesas de votación.

La Registraduría Nacional, el organismo responsable de los comicios, anunció que a las 7:30 de la noche se darán a conocer los primeros resultados.

En Colombia no están permitidas las encuestas a boca de urna.

260506 - Si en Colombia la guerra no se ha acabado, si el narcotráfico no ha desaparecido y si la economía despegó pero la pobreza y el subempleo siguen siendo muy altos, ¿por qué el presidente Álvaro Uribe es el gran favorito para ser reelegido este domingo 28 de mayo?
 

Esa pregunta, que se están haciendo muchos analistas en Colombia y en el exterior tiene mucho sentido, porque hace cuatro años Uribe llegó al poder con la promesa de un país sin guerrilleros, sin paramilitares y sin drogas. Y porque también ofreció hacer mucho en el campo social.

Hasta ahora, su gobierno ha contenido a la guerrilla, pero no la ha derrotado; ha negociado con los paramilitares, pero estos no han desaparecido; ha erradicado centenares de miles de hectáreas de coca, pero continúan los cultivos y los laboratorios para el procesamiento de drogas y aunque la economía se ha reactivado, se ha perdido la calidad del empleo.

Entonces, ¿por qué es casi un hecho la reelección de Uribe? "Por una combinación de varios factores", le responde a la BBC Elisabeth Ungar, profesora de Ciencia Política de la Universidad de los Andes en Bogotá.

"Existe la sensación de que todo ya está decidido. Y en esa medida los electores no cuestionan mucho las ejecutorias del Presidente", dice.

Uribe ¿populista?

Según la experta, en el favoritismo del Presidente también incide mucho el estilo de gobernar. "Uribe es paternalista. A veces bravucón y a veces bonachón. Reprende cuando tiene que reprender, apela a los diminutivos. Es la representación de la figura de autoridad", agrega.

Uribe, que es elocuente y hábil frente a los medios de comunicación, logra conectarse con la gente del común.

Va cada semana a pueblos y ciudades, y durante largas jornadas con la comunidad -que son transmitidas en directo por televisión- interviene en la discusión y a veces en la solución de asuntos locales, muchos de los cuales ni siquiera son de su competencia.

Cuando ocurre una desgracia o su gobierno tiene un revés, es frecuente que Uribe se ponga del lado de los afectados y las víctimas, y sea el primero en exigir resultados.

Todo eso puede explicar en buena parte la popularidad del Presidente y la aprobación de su gestión, que según las encuestas bordean el 70 por ciento.

 

"No le cobran lo que no hizo"
 

A lo anterior se unen otros factores. Ungar señala que los demás candidatos presidenciales de importancia -Carlos Gaviria y Horacio Serpa- "no han hecho propuestas alternativas".

"Es paradójico. A Uribe no le están cobrando lo que no hizo. No capturó a ningún pez gordo de la guerrilla, no ha acabado la guerra, el proceso con las autodefensas es muy deficiente, y siguen rampantes la corrupción y la politiquería que prometió desterrar", agrega.

Otra experta, la ex congresista María Cristina Ocampo, directora de la maestría en políticas sociales de la Universidad Javeriana, dice que en estos cuatro años Colombia vivió un proceso de "derechización" bajo Uribe.

"Forzada Colombia a escoger entre el presidente Uribe y el 'Mono Jojoy' -uno de los principales jefes de la guerrilla de las Farc- escogió a Uribe", agrega.

Según Ocampo, "en un país como Colombia, que lleva muchos años en guerra, parar la guerra era hace cuatro años una propuesta de gobierno más allá de cualquiera otra propuesta económica, social o de libertades ciudadanas. Lo sorprendente es que hoy siga siendo lo mismo y que el sentimiento colectivo sea que tenemos que sostenernos en Uribe".

Ella cree que todo se debe a una combinación del principio hobbsiano de parar la guerra y luego construir prosperidad, y a una "astuta, hábil y sistemática manipulación de la opinión pública".


Menos de la mitad


Pero, además, Ungar llama la atención sobre la debilidad de los partidos políticos, que "están muy golpeados". Y advierte que es muy grave "un país centrado en una persona, porque en el momento en que la popularidad del Presidente caiga o este pierda apoyo en el Congreso, no tiene soporte, ni cimientos que lo mantengan".

Un connotado seguidor de Uribe, el ex vicepresidente Humberto De la Calle, dice que en el tema crítico del orden público no encuentra alternativa distinta. "A Colombia le conviene continuar con esta política por lo menos durante un tiempo. No descartaría que una reelección de Uribe lleve a las Farc a buscar un diálogo sincero", dice.

Las últimas encuestas preelectorales, reveladas el pasado fin de semana, le daban a Uribe una intención de voto entre el 54 y el 61 por ciento frente a Gaviria, con alrededor del 23 por ciento y Serpa, con algo más del 10 por ciento.

Lo más paradójico es que, no obstante sus aparentes altos niveles de popularidad, es muy probable que Uribe sea reelegido en una jornada donde los niveles de abstención podrían superar el 50 por ciento, como ya es tradicional en Colombia


¿Regresa el populismo?
 

Para algunos críticos, la evolución política de varios países latinoamericanos hacia la izquierda es un regreso al populismo, uno de los males seculares de la cultura política de muchos países en desarrollo.

Otros replican insistiendo en que "populismo" es un rótulo usado arbitrariamente para descalificar a cualquier gobernante que se aparte de la ortodoxia en la política económica e intente aplicar políticas de corte social.

BBC Mundo entrevistó a Michael Reid, editor para las Américas del semanario británico The Economist, revista que acaba de dedicar un extenso artículo a lo que denominan "la batalla por el alma de América Latina".

Reid discute el fenómeno del populismo en América Latina, reserva fuertes críticas al presidente venezolano Hugo Chávez y sugiere que Europa debe limitar sus alianzas en la región a países plenamente democráticos.

Primero que nada, ¿Cómo definen ustedes el populismo?

Es un concepto muy difícil de enmarcar. Pero básicamente uno puede referirse a movimientos populistas al detectar tres características. Primero, es un movimiento personal, basado en más en un líder político y no en un partido. En segundo lugar, se caracteriza por la búsqueda de alianzas poli clasistas, a diferencia del socialismo por ejemplo, que se basa en la lucha de una clase.

Y tercero, siempre existe un fuerte ingrediente nacionalista.

The Economist dijo en varios artículos que el populismo se inició en Europa, pero que se ha convertido en una característica de América Latina ¿Por qué?

Es cierto, tuvo sus comienzos en Rusia y se registró en Europa e incluso Estados Unidos en siglos pasados. Pero es en América Latina donde se ha arraigado con más fuerza.

Quizá la clave esté en la desigualdad, y en la capacidad de estos líderes en movilizar las masas.

Cabe recordar que incluso hoy el movimiento hegemónico en Argentina es el Peronismo.

En Perú parece resurgir el APRA.

Pero algunos líderes políticos de la región e incluso periodistas se quejan de que apenas un país se desvía de las políticas de mercado y de los patrones de integración más tradicionales enseguida se le tacha de populista.

Es cierto, en muchas ocasiones se utiliza el término como un insulto.

Pero lo útil aquí es identificar de qué se está hablando.

Chávez se refiere a un debate entre el "neoliberalismo", y él, que se yergue como el opositor principal del neoliberalismo, junto con una serie de aliados en el resto de América del sur, gobiernos de izquierdas.

Ahora, me parece que no es eso lo que está pasando. La distinción importante es entre populismo y democracia. Me parece que dentro de la misma "izquierda", hay más de una izquierda.

Hay una izquierda social demócrata, que acepta el capitalismo, y que está en el poder en Chile, Uruguay y Brasil, por ejemplo.

Chávez es una figura clásica populista, cuya relación con la democracia es extremadamente ambivalente y cuyo liderazgo está basado en un personalismo.

El hecho de que sea militar no es casual.

Muchos de los grandes dirigentes populistas eran militares.

Hay mucha diferencia entre la Revolución Bolivariana, que es básicamente un movimiento personalista de Hugo Chávez, y por ejemplo, el Partido de los Trabajadores en Brasil, que es un partido de varios centenares de miles de miembros que pagan sus cuotas.

Usted mencionaba la desigualdad. ¿Hasta qué punto la reducción de la desigualdad puede terminar con el populismo?

Creo que la desigualdad forma parte del caldo de cultivo del populismo, porque éste da lugar a un discurso que promete una salvación, un nuevo mundo, que rechaza las reformas incrementales que son el método a través del cual históricamente la mayoría de las sociedades han avanzado.

Entonces, una reducción en la desigualdad, efectivamente reduciría las posibilidades del populismo.

El hecho de que por ejemplo la UE advierta de que en América Latina hay movimientos que atentan contra sus valores, o que el primer ministro británico Tony Blair llame a la responsabilidad, ¿ayuda o empeora las cosas?

Me parece que, para América Latina, la recuperación, o, dependiendo del país, el logro pleno por primera vez de la democracia en los últimos 20 años, ha sido un avance histórico de gran importancia desde el punto de vista político, de los derechos humanos y de las posibilidades de avanzar hacia el desarrollo.

Me parece crucial para América Latina que se mantenga ese logro, que no se desperdicie esa oportunidad.

Me parece que es importante que Europa indique que va a tener relaciones de colaboración, cooperación y alianza solamente con gobiernos plenamente democráticos.

Pero, por ejemplo, Chávez respondió muy mal a esas recomendaciones. ¿De alguna forma no aleja también el hecho de que Europa quiera señalar el camino a América Latina?

No , simplemente está diciendo con qué tipo de gobiernos va a tener alianzas y va a colaborar.

Efectivamente, me parece que corresponde a los latinoamericanos definir su propia suerte.

Pero corresponde a los europeos indicar que solamente van a tener relaciones estrechas con gobiernos plenamente democráticos, sin lugar a discusión

 

En este reportaje, Michael Reid no define lo que el llama "gobiernos plenamente democráticos" y mucho más se cuida de indicar quién determina qué o cuándo un gobierno es "plenamente democrático".
 


 

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