Por la dignidad y la soberanía
- Declaración de Quito contra la intervención de Estados Unidos en Ecuador
El Martes 28 de septiembre a las 17:00 (5pm), en
la ’Sala Capitular’ del monumental Convento de San Agustín, en el Centro
Histórico de Quito, donde el 10 de Agosto de 1809 los Próceres de lo que
hoy es el Ecuador firmaron el Acta de Independencia de Quito, patriotas
del país se reúnen para lanzar y suscribir la Declaración por la Dignidad
y la Soberanía
La Declaración, auspiciada por un grupo de más de un
centenar de ciudadanas y ciudadanos de las más diversas tendencias e
ideologías y procedencias económicas y sociales, señala que la dominación
de intereses foráneos sobre los nacionales viene ocasionando destrucción,
desesperanza, desconcierto y debilitamiento de fe en la capacidad de la
Nación para existir como verdadero Estado.
Como expresión de la pérdida de soberanía se señalan la
cesión de la conducción de la política económica al Fondo Monetario
Internacional, el endeudamiento externo que atenta contra el bienestar del
pueblo ecuatoriano y es un instrumento de control político, la pérdida de
la soberanía monetaria, la mala administración y entrega de nuestra
riqueza petrolera al capital extranjero, el desconocimiento de las leyes
ecuatorianas y el sometimiento del país a tribunales internacionales, como
en el caso de la Occidental Petroleum Company.
La Declaración rechaza la concesión de la Base de Manta,
que no sólo ha lesionado la soberanía nacional sino que ha permitido que
se violen nuestros espacios territorial, marítimo y aéreo, se admita la
presencia de tropas estadounidenses y se comprometa al país en el
conflicto colombiano. Por otro lado, el Tratado de Libre Comercio amenaza
destruir la producción agropecuaria y farmacéutica, la artesanía y la
industria; fomentar el ingreso masivo de productos usados o prohibidos en
otros países; restringir el acceso al agua y a medicamentos genéricos;
sobreexplotar los recursos naturales y sacrificar nuestra biodiversidad,
conocimientos y valores ancestrales, imponiéndonos una concepción de
propiedad intelectual que implica el saqueo de nuestros recursos
biológicos y culturales.
Con la tesis de que el patrimonio natural, la salud, la
cultura y la vida de los ecuatorianos no son negociables, el Grupo por la
Dignidad y la Soberanía se propone como un espacio de encuentro pluralista
que desarrollará acciones públicas para recuperar la dignidad y la
soberanía del país.
El grupo responsabiliza al actual gobierno por haber
arrastrado al Ecuador a niveles inimaginables de indignidad y descrédito
debido a su incapacidad e inmoralidad; por haber aislado al país de los
comunes intereses latinoamericanos y por haberlo sometido impúdicamente a
la hegemonía de los Estados Unidos.
Quito (Ecuador) - 27 de septiembre de 2004
Ecuador desciende vertiginosamente por la pendiente a la
que la ha llevado la ineptitud y sumisión de varios de sus gobernantes. La
dominación de intereses foráneos sobre los nacionales ha ocasionado
destrucción, desesperanza, desconcierto y pérdida de fe en la capacidad de
la Nación para existir como Estado independiente. Unidos, desde nuestra
diversidad, ciudadanas y ciudadanos de distintas posiciones y tendencias
ideológicas, políticas y económicas, hacemos un llamado a la conciencia
nacional para decir ¡Basta! Ha llegado la hora de recuperar la dignidad y
la soberanía del país.
Responsabilizamos al actual gobierno por haber arrastrado
al Ecuador a los niveles más bajos de indignidad y descrédito debido a su
ineptitud e inmoralidad; por haber aislado al país de los comunes
intereses sudamericanos y por haberlo sometido impúdicamente a la
hegemonía de los Estados Unidos.
El gobierno ha cedido la conducción de la política
económica al Fondo Monetario Internacional, permitiéndole intervenir hasta
en las decisiones más elementales de nuestra organización administrativa y
fiscal. El endeudamiento externo a más de atentar contra el bienestar del
pueblo ecuatoriano es un instrumento de control político. El Ecuador
aumentó su dependencia al haber renunciado a su soberanía monetaria.
La riqueza petrolera ha sido abusivamente administrada y
entregada al capital extranjero en condiciones desventajosas para el país.
Paradójicamente, quienes debieron proteger los intereses nacionales son
los principales defensores de las petroleras y del capital transnacional.
Para ello, se ha utilizado el Tratado Ecuador-Estados Unidos de Protección
de Inversiones, instrumento que desconoce las instancias judiciales y
administrativas del Ecuador y somete al país a tribunales internacionales,
como en el caso de la Occidental Petroleum Company.
Se lesionó la soberanía nacional al conceder la Base de
Manta a un país extranjero, bajo el pretexto de controlar el narcotráfico.
Este convenio ha sido extendido, de facto, durante el actual régimen
permitiendo la violación de nuestro espacio territorial, marítimo y aéreo,
y admitiendo la presencia de tropas estadounidenses y mercenarios
extranjeros que nos comprometen en el conflicto colombiano. A esto se suma
el consentimiento de fumigaciones y la violación a nuestro territorio
atentando contra la vida de nuestra población fronteriza. Todo esto con la
complicidad de la Cancillería y del alto mando de las Fuerzas Armadas, y
la permanente intervención de la Embajada de los Estados Unidos.
Los últimos pasos dados por el régimen en materia
bancaria, tributaria y de contratación pública son una muestra más de su
afán de favorecer a la oligarquía, a los banqueros corruptos y a las
transnacionales.
En estas condiciones de sometimiento a los Estados Unidos,
el Tratado de Libre Comercio coloca en peligro a la Nación. El TLC
destrozará la producción agropecuaria y farmacéutica, la artesanía y la
industria, eliminando fuentes de empleo; restringirá el acceso al agua y a
medicamentos genéricos; sobreexplotará los recursos naturales, sacrificará
nuestra biodiversidad, los conocimientos y valores ancestrales,
imponiéndonos una concepción de propiedad intelectual que implica el
saqueo de nuestros recursos biológicos y culturales.
Frente a esta situación, proponemos:
1. Auditoría de la deuda externa y de los contratos del
Estado.
2. No al involucramiento del Ecuador en el Plan Colombia.
3. Denuncia del convenio y cierre de la Base de Manta;
recuperación de la soberanía aérea y marítima.
4. Consulta popular sobre el ALCA y el TLC.
5. Renegociación del Tratado Ecuador-Estados Unidos de
Protección de Inversiones y revisión de la legislación que atenta contra
nuestra soberanía.
6. Política petrolera, energética y de recursos naturales
que dé prioridad a los intereses nacionales.
7. Respeto de los derechos humanos y colectivos, y
vigencia de las garantías constitucionales.
8. Educación basada en valores cívicos y principios éticos
que fortalezcan la unidad y la soberanía nacional.
9. Promoción de la unidad de pueblos, naciones y Estados
de Sudamérica.
10. Construcción del proyecto nacional.
Ante lo expuesto, convocamos a las mujeres y los hombres,
civiles y militares, de todas las provincias y nacionalidades del Ecuador,
a organizarnos y luchar para devolver a la Patria su dignidad y su
soberanía.
¡Recuperemos el orgullo de ser ecuatorianos!