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020112 -
Genocida Francia vrs genocida Turquía. El primer ministro turco responde a la acusación francesa
sobre el genocidio armenio
2011
231111 -
Murió Danielle Mitterrand
101011 -
Libia,
el botín del Rey Sarkozy
071011 -
USA a la conquista de África usando a su cadete Sarkozy
200411 -
Los
viejos demonios galos
070411 -
Sarkozy, el minúsculo esbirro del imperio
280111 -
"En Francia reina la injusticia"
2010
221010 -
Francia estalla. Sarkozy bajo asedio
111010 -
Nosotros, los gitanos
260810 -
Sarkozy: ¡detengan a Carmen y Esmeralda!
220310 -
Elecciones 2010 en Francia: "La insurrección por
las urnas”
130210 -
Burkas:Hipocresía y racismo
2009
140809 -
Francia y Alemania dicen que salieron de la recesión
180309
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Sarkozy retoma conducción en la OTAN, bajo los
preceptos de Estados Unidos
2008
020808
-
La responsabilidad francesa en el genocidio de
Bosnia:
Radovan Karadzic, Srebrenica y Chirac
220708 -
Operación Sarkozy: Cómo la
CIA puso uno de sus agentes en la presidencia de la República
Francesa
2007
110607 -
Sarkozy ganó otra vez
160507 -
Ahora manda Sarkozy
060507 -
¡Merde! Sarkozy presidente
160407 -
Elecciones 2007 -
Se va la segunda
2006
100406 -
Triunfó el pueblo movilizado. Perdió
Chirac: Derogó la CPE
0306 -
Marzo 06: ¿Otro Mayo
68?
1205 -
Ojo con Sarkozi
1105 -
Estado de emergencia ¿Es Francia
sólo el principio?
0505 -
Los franceses le dijeron "NON" a la Constitución Europea
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Francia y Holanda son los dos países que decidieron
someter la Constitución Europea a consulta popular. En el primero ganó el
"No", en el segundo los sondeos anticipan un final similar
La Carta Magna busca lograr una mayor integración
política entre los 25 países miembros de la Unión Europea, pero la idea no
ha logrado convencer a todos y muchos temen que los países pierdan
identidad y se cree un "super Estado"
En el caso francés, muchos de los opositores a la
Constitución sostienen que el país perderá influencia en la Unión Europea.
Además, creen que la Constitución conduce al bloque
hacia una dirección económica "neoliberal", que podría amenazar el modelo
de seguridad social que brinda el gobierno.
Además, muchos consideran que el rechazo a la Carta
Magna europea puede ser interpretado como un voto castigo al gobierno
local.
Sergio Carrero, investigador del Centro de Estudios
Europeos en Bruselas considera que "hay una tendencia bastante clara de
que actitudes referentes a la Constitución dependen muchísimo de cómo se
esté desarrollando el ambiente político a nivel estatal".
El experto en temas europeos agregó que en muchos casos
los ciudadanos desconocen totalmente los principios que establece el texto
constitucional y que su voto sólo refleja el apoyo o la oposición al
gobierno.
Incertidumbre
Hasta ahora 9 de los veinticinco países que integran la
Unión Europea aprobaron la Constitución. Pero para que entre en vigor
todos deberán refrendarla antes de noviembre de 2006.
Si un estado la rechaza, el camino a seguir no está del
todo definido.
Iñigo Méndez de Vigo, europarlamentario español que
presidió la delegación del Parlamento Europeo en la convención que redactó
la constitución de la UE, dijo a BBC Mundo que un "no" francés sería una
enorme decepción pero que eso no detendría el proceso de ratificación.
Algunos de los últimos países en integrarse a la Unión
también están interesados en hacer oír su opinión. Según explicó Krzystof
Bobinski, de la Fundación Unia & Polska en Polonia, "muchos de los
pequeños Estados piensan, ¿por qué Francia debe tomar la decisión por
todos los demás?".
Existe la posibilidad de realizar un segundo referendo
en el caso de que un país decida por el "no". Sin embargo, los analistas
coinciden en que esto es poco probable.
Sergio Carrero, del Centro de Estudios Europeos en
Bruselas, dijo a BBC Mundo que la última palabra la tendrá el Consejo
Europeo que se reunirá a fines de junio.
"En principio todos los países tienen derecho a
pronunciarse. Pero si tenemos dos "no", por ejemplo, en el caso de Francia
y Holanda, dos estados tradicionales de la Unión Europea, yo creo que los
representantes debatirían si merece la pena seguir adelante o si se
necesita un "plan B" para evaluar cuáles han sido los fallos y qué medidas
se pueden llevar a cabo para solucionar los problemas que una no
ratificación de la Constitución pueden traer a la Unión Europea", afirmó.
¿Crisis?
El eventual rechazo a la Constitución plantea varios
escenarios posibles. De acuerdo a analistas, uno es la conformación de un
grupo de países más pequeño, posiblemente integrado por estados
fundacionales de la Unión Europea, que buscarían integrarse más
rápidamente que el resto.
Para muchos, uno de los significados más importantes del
eventual rechazo a la Constitución es que pondría de manifiesto la
incapacidad de la Unión Europea de tomar una de las dos mayores decisiones
desde su ampliación en mayo de 2004. La que todavía queda por delante es
la aceptación o no de Turquía como miembro de la Unión.
"Esta Constitución da fuerza a lo que muchos han llamado
identidad europea", dice el analista Carrero. "Un "no" daría un mensaje
bastante negativo sobre el aspecto político de la Unión Europea".
La defensa del "sí"
Los partidarios de la Carta Magna como el
europarlamentario Iñigo Méndez de Vigo están seguros que los Estados no
perderán su identidad con una aprobación de la Constitución Europea.
"Europa nunca será un super Estado. El artículo I de la
Constitución define a la Unión Europea como una unión de Estados y de
ciudadanos, por lo tanto los estados seguirán teniendo su propia
personalidad, sus propias competencias. La Unión Europea lo que hace es
complementarlas", afirmó.
En todo caso, más allá del "No" francés y de la decisión
holandesa, el proceso seguirá adelante pero el camino no será fácil,
especialmente en estados como Polonia, República Checa, Dinamarca y el
Reino Unido.
Aunque un "no" en algunos de estos países no causaría un
impacto tan fuerte como el rechazo a la Constitución en Francia u Holanda,
de todas formas la entrada en vigor de una futura Carta Magna quedaría en
duda.
0405 -
El derecho a morir es ley en Francia
0405 -
Debaten la Constitución Europea
0404 -
¿En qué anda Chirac?
El arrasador triunfo de la izquierda en las elecciones regionales ha
obligado al presidente
Jacques Chirac, a introducir cambios en su Gobierno y a ordenarle que se
olvide de las reformas de corte liberal que pretendía introducir, pero ya
puesta la mirada en las próximas presidenciales. Joaquín Prieto
en El País dice que, para ello, ha emprendido una nueva estrategia
apoyado en Dominique de Villepin, de quien espera que traslade a la
política interna su buena imagen internacional, y en Nicolas Sarkozy,
cuya brillante actuación ha premiado con el regalo envenenado de Economía y
Hacienda.
Suspensión de los experimentos liberales en Francia
El jefe del Estado,
Jacques Chirac, ha preferido ceder en la mayor parte de las
reformas sociales emprendidas y garantizar que las indispensables, como la
del Seguro de Enfermedad, no se harán por decreto, contrariamente a lo
anunciado por su primer ministro hace pocas semanas. Chirac
se enfrenta a una marea roja que le acusa de haberse apropiado del
82% de los sufragios recibidos en su reelección, como si hubieran sido todos
suyos y no el fruto del miedo a la extrema derecha, y de utilizarlos contra
la izquierda para acabar con el pacto social vigente en Francia desde el fin
de la Segunda Guerra Mundial.
La imagen más simbólica del repliegue es la función atribuida a
Dominique de Villepin. El brillante ministro de Exteriores, que
recorría los escenarios mundiales "colocando de nuevo a Francia en el mapa",
pasa a ocuparse de la política interior de Francia. Los pasillos del poder
interpretan esta medida como un paso para que de aquí salga el próximo
Primer Ministro
Es difícil dirigir un país sin controlar las redes políticas y los
servicios de información del Estado. Éstos son los poderes que De
Villepin adquiere en Interior -además del mando sobre 260.000
policías y gendarmes-, que le dan la oportunidad de afirmarse como el
principal brazo político del presidente. El resto de los cambios realizados
responde a un juego de cálculos internos e intentos de hacerse con las
banderas de centristas e izquierdistas moderados, como la creación de un
Ministerio de Cohesión Social, de alcance desconocido, aunque se presenta a
su titular, Jean-Louis Borloo, como la cara más social en el entorno
de Chirac.
¿Hacia dónde va Cgirac, ahora? Los que han preparado este giro piensan
que la sociedad no estaba en contra de las reformas iniciadas -pensiones,
recorte del seguro de paro, suavización de la jornada de 35 horas, reducción
de créditos a la investigación, preparativos para la privatización-, sino
que el enfado se debe al parón en la actividad económica. De los
crecimientos del PIB en la época del Gobierno de Lionel Jospin
(4,2% en 2000, 2,1% en 2001) se ha pasado a rozar la recesión en 2003; vaya
usted a explicarle al ciudadano medio cuánto de eso se debe a la coyuntura
internacional y cuánto a la gestión nacional.
Francia es un gran país, con empresas punteras en todos
los sectores, el cuarto del mundo en la atracción de capitales exteriores,
un enorme dinamismo de su competitividad exterior, una de las
productividades más altas de Europa y una elevada inversión pública en
investigación y desarrollo, aunque pueda parecer lo contrario a causa de la
dimisión de miles de jefes de equipos de investigación en instituciones
públicas
Sin embargo:
Hay alrededor de 10% de desempleo (más que el el 2002)
Dificultad para manejar el déficit
Serios planteos contra la eficiencia de 6 millones y medios de trabajadores
estatales
Pero a la cabeza de Francia se encuentra un hombre,
Jacques Chirac, que en mayo hará 30 años que fue nombrado
jefe del Gobierno por primera vez y que aún continúa en la cumbre del poder,
uno de los estadistas más veteranos del planeta. Para lograrlo hay que ser
un maestro en el arte de la maniobra, del cálculo político.
Por eso, Chirac apenas se ha inmutado por un resultado
adverso en las urnas. Frente a la marea de votos rojos (49,92% de la
izquierda, contra 36,84% de la derecha), el presidente se enroca en el
tablero y propone continuar la partida. Una respuesta más directa a la
sanción de las urnas habría generado un Gobierno más reducido y con una
importante renovación de personas; en lugar de esto, el nuevo Gobierno
cuenta con 43 miembros, cuatro más que el precedente, y un reparto de cartas
distinto entre el mismo núcleo básico de personas. Se trata de ganar tiempo.
El jefe del Gobierno saliente, Jean-Pierre Raffarin, ha
hecho de policía malo, negando dinero a los investigadores, recortando
prestaciones a los temporeros del espectáculo, autorizando reducciones en el
seguro de paro, anunciando la reforma del Seguro de Enfermedad por decreto y
anticipando una clara voluntad privatizadora de empresas públicas; y ahora
el policía bueno, Chirac, le manda seguir en el Gobierno
entrante, pero le da instrucciones de que se olvide de las órdenes
anteriores y se dedique a contemporizar.
"Villepin se aburre en el Quai d'Orsay", confiaba una de sus
colaboradoras más cercanas del Ministerio de Exteriores, en los días previos
al cambio de Gobierno. Ahora toca preparar las próximas elecciones
presidenciales y ahí es donde Chirac quiere a De Villepin, sobre todo porque
ha fichado a un buen conocedor de la maquinaria europea, Michel
Barnier, para que le resuelva la fastidiosa (a ojos franceses) pero
indispensable negociación de las nuevas instituciones de la UE.
A su vez, relevar a Nicolas Sarkozy en Interior no
suponía mayores problemas. Sarkozy no es el alto
funcionario del Estado que, como Villepin, servirá siempre fielmente allí
donde diga el presidente, sino que quiere ser presidente él mismo. Ha
conducido una batalla extenuante en sus 23 meses en Interior, para demostrar
a los electores que él es el más rápido y el más eficaz a la hora de coger
el toro por los cuernos. Continuar en Interior, después de un balance
brillante, podría haberle expuesto a un repunte de la criminalidad o un
incidente inesperado que le hiciera caer de la cima. Salir de esa cartera
dejando un buen recuerdo popular puede resultarle más rentable, de cara al
futuro, que haber desatado una crisis negándose a aceptar el encargo de
Economía y Hacienda, por envenenado que sea el regalo para un hombre al que
Chirac y Raffarin han colocado, de propina, a dos amigos respectivos como
ministros adjuntos
Antecedentes
He aquí un resumen de los principales conflictos que precedieron a la
campaña electoral de las elecciones regionales:
- Pensiones. En la primavera de 2003 se tramita la ley
sobre las pensiones en el Parlamento. Su finalidad es equiparar los derechos
de los funcionarios y empleados del sector público a los del sector privado,
alargando en 2,5 años el tiempo de cotización para que aquéllos puedan
alcanzar el mismo nivel de pensiones. Una vez logrado, todos verán
progresivamente aumentado el tiempo de trabajo. Esta ley provoca dos meses
de conflictos callejeros y huelgas, pero el Gobierno consigue sacarla
adelante.
- Festivales. En el verano de 2003 se produce la
suspensión en cadena de los principales festivales culturales, un hecho de
similar impacto al que tendría en España la suspensión de todas las corridas
de toros de una temporada. La razón es la protesta de los trabajadores
temporales del espectáculo al recorte del cálculo de sus indemnizaciones
durante los tiempos en que no trabajan. La protesta continúa en otoño e
invierno.
- Canícula. Casi 15.000 personas mueren en Francia
durante la fuerte oleada de agosto de 2003. El Gobierno, ausente por
vacaciones, reacciona tarde. Provoca la primera caída importante de la
popularidad del primer ministro Raffarin.
- Parados sin seguro.En enero de 2004, un contingente de
230.000 parados se queda sin prestación de desempleo por un nuevo criterio
de cálculo, inspirado por el objetivo de reducir el déficit.
- Condena de Juppé. En enero se produce la condena
judicial del presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UNP), Alain
Juppé, por un viejo asunto de financiación ilegal de la política en el que
el tribunal se muestra muy severo. Chirac intenta aplazar la crisis en el
partido defendiendo públicamente a Juppé como un hombre imprescindible para
Francia.
- Ciencia. En febrero de
2004, los investigadores y científicos organizan protestas para obtener 20
millones de euros, que consideran indispensables para mantener en
funcionamiento las instituciones públicas de investigación
010404
Tras una rotunda derrota electoral en las regionales francesas, el
presidente de Francia, Jacques Chirac, formó un nuevo gobierno
Chirac decidió que el hasta ahora ministro del Interior,
Nicolas Sarkozy, pase a ocupar el Ministerio de Economía y Finanzas.
Entretanto, el actual Ministro de Relaciones Exteriores, Dominique de
Villepin, reemplazará a Sakozy en la cartera del Interior.
Según la lista anunciada por el Palacio del Elíseo, al frente de la
cancillería francesa estará el comisario europeo Michel Barnier.
Una de las novedades del nuevo ejecutivo es la creación de un nuevo
Ministerio del Empleo, Trabajo y Cohesión Social, encabezado por
Jean-Louis Borloo.
Este martes, Chirac ratificó en su puesto al primer ministro, Jean
Pierre Raffarin, pese a que éste había presentado su renuncia luego de
que en los comicios del pasado domingo la oposición de izquierda lograra el
control de casi todas las regiones francesas.
Los socialistas consiguieron más de la mitad de los votos, frente
al 37% de la centro derecha, con lo cual conservaron las ocho regiones que
controlaban y le arrebataron doce a sus contrincantes.
Eso significa que de las 21
principales regiones, sólo Alsacia continúa bajo control del partido de
gobierno.
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