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Integrantes de la brigada
medica "Henry Reeve , que partió hacia Haití a prestar ayuda
por el devastador terremoto que azoto a ese país caribeño,
en el aeropuerto internacional "José Martí", en Ciudad de La
Habana, el 13 de enero de 2010. AIN FOTO/Marcelino VAZQUEZ
HERNANDEZ/are |
230110 - Dave
Lindorff - Los médicos de
Cuba fueron los
primeros en ayudar
En los primeros días críticos tras el terremoto que azotó
Haití
sólo dos agencias de noticias estadounidenses informaron de la
rápida respuesta cubana a la crisis.
Una de ellas fue Fox News,
que afirmó, erróneamente, que los cubanos estaban ausentes en la
lista de países caribeños vecinos que habían prestado ayuda.
El
otro medio fue el Christian Science Monitor (una respetada
agencia de noticias que cerró recientemente su edición impresa),
que informó correctamente de que
Cuba
había enviado a 30 médicos
a
Haití.
The Christian Science Monitor, en un segundo artículo, citaba a
Laurence Korb, ex subsecretario de Defensa y actualmente miembro
del Center for American Progress, quien declaraba que los
EE.UU.,
que lideran los esfuerzos de socorro en Haití, deberían «pensar
en aprovechar los conocimientos de la vecina Cuba", que, señaló,
"cuenta con algunos de los mejores médicos del mundo –
deberíamos de tratar de aerotransportarlos a Haití”.
Por lo que respecta a los demás medios de comunicación de EE.UU.,
simplemente ignoraron a Cuba.
En realidad, omitieron informar de que Cuba ya contaba con casi
400 médicos, paramédicos y otro personal sanitario enviado a
Haití para ayudar en el día a día de las necesidades sanitarias
del país más pobre de las Américas, y que esos profesionales
fueron los primeros en responder al desastre, levantando un
hospital justo al lado del principal hospital de Puerto
Príncipe, derribado por el terremoto, así como un segundo
hospital de campaña en otra parte golpeada de la ciudad.
Lejos de "no hacer nada" tras el desastre, como afirmaban los
propagandistas derechistas de Fox-TV, Cuba ha sido uno de los
países que ha respondido de manera más eficaz y crucial a esta
crisis, puesto que antes del terremoto ya había creado una
infraestructura médica que fue capaz de movilizarse rápidamente
para empezar a tratar a las víctimas inmediatamente.
Como era previsible, la respuesta de emergencia estadounidense
se ha centrado principalmente, al menos en términos de personal
y dinero, en el envío de la enormemente costosa e ineficiente
maquinaria militar estadounidense -una flota de aviones y un
portaaviones-, un factor que debe tenerse en cuenta al examinar
la cifra de 100 millones de dólares que la Administración de
Barack Obama afirma haber destinado para ayuda de emergencia a Haití.
Teniendo en cuenta que el coste de operar un portaaviones,
incluida la tripulación, es aproximadamente de 2 millones de
dólares al día, solamente el envío de una compañía a Puerto
Príncipe durante dos semanas consumirá una cuarta parte de la
anunciada ayuda estadounidense, y aunque muchos de los soldados
enviados ciertamente trabajarán en ayudar, distribuyendo y
custodiando suministros, la larga historia estadounidense de
brutal control militar/colonial de Haití inevitablemente induce
a temer que otros soldados se dedicarán a asegurar la
supervivencia y control de la elite haitiana de políticos
parásitos proestadounidenses.
Por otro lado, los EE.UU. han ignorado el día a día de la
permanente crisis humanitaria de Haití, mientras que Cuba ha
estado haciendo el trabajo de proporcionar atención sanitaria
básica.
No es que fuera difícil encontrar a los cubanos en Puerto
Príncipe. Democracy Now! disponía de un informe, igual que lo
tenía la revista Noticias de Cuba con base en Washington. Lo que
pasa es que contar a los estadounidenses las buenas acciones de
un país pobre y orgullosamente comunista no es precisamente algo
que los medios corporativos estadounidenses estén dispuestos a
hacer -
Counterpunch - Traducido para
Rebelión
por LB
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