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020110 -
Los españoles llegaron a Haití la noche de navidad del 24 de
diciembre de 1492, donde los colonizadores instalaron el Fuerte
de la Natividad. En 1804
Haití
declaró su independencia, siendo la primera República que se
dibujaba en Centro y Sudamérica, para beneplácito de Francisco
de Miranda y
Simón Bolívar, quienes recibieron de los haitianos todo el
apoyo para lograr la independencia.
¡Gracias al pueblo haitiano,
Venezuela,
Colombia,
Ecuador,
Perú,
Bolivia y
Panamá son naciones libres e
independientes! El 12 de marzo de 1806,
Alexander Petión, colaborador
del entonces presidente Jean Jacques Dessalines, hace entrega a
Miranda de la "Espada Libertadora de Haití", símbolo de la
independencia y la lucha por la liberación de su pueblo, para
que en su puño sirviera de estandarte de la independencia que
pretendía llevar desde Venezuela
hasta el Río de la Plata en
Argentina… Al momento de recibir tan significativo objeto,
Miranda la eleva hacia el cielo para dirigir a sus hombres
palabras de efervescente patriotismo
"¡Pueblo de Haití! juro ser fiel y leal al pueblo libre de
Suramérica, independiente de España, y servirle honrada y
lealmente contra todos sus enemigos y opositores"
La "Bacchus" y la "Bee" eran otras dos embarcaciones que
acompañaban al "Leander" capitaneada por Francisco de Miranda
con destino a las costas de Ocumare, llevando como el estandarte
el amarillo, azul y rojo que se convertirá en la bandera de los
países liberados por Simón Bolívar, la cual fue confeccionada el
3 de agosto de 1806 en la heroica isla de Haití.
Miranda fracasa en su intento libertador, y vuelve a Haití para
devolver la "Espada Libertadora de Haití" que le había entregado
Petión, con la amargura de no haber logrado su cometido… Diez
años más tarde, otro será el héroe que empuñará el símbolo de la
libertad haitiana.
El 21 de diciembre de 1816 Simón Bolívar se encuentra en Jacmel
para dirigirse a Venezuela, al igual que lo hizo su compatriota
Francisco de Miranda desde ese mismo puerto… El Libertador no
contaba con recursos y el español Pablo Morillo amenazaba al
Presidente Petión de invadir la isla si éste ayudaba a Bolívar;
ante el dilema planteado, el pueblo haitiano toma la iniciativa
de colaborar con la expedición libertadora, y para ello hacen
una gran colecta pública que aporta los recursos necesarios para
la expedición libertadora. No importó el aislamiento económico
que padecía la isla con la amenaza de corsarios españoles,
franceses e ingleses, y aún así el pueblo entregó sus pocas
pertenencias para apoyar la liberación de sus hermanos
americanos. El 21 de diciembre de 1816 Bolívar se despide en el
puerto de los Cayos de San Luis, agradecido con ese gesto
sublime del pueblo haitiano, a quienes se dirige con un emotivo
discurso de agradecimiento:
"Perdida Venezuela y la Nueva Granada, la isla de Haití me
recibió con hospitalidad: el magnánimo Presidente Petión me
prestó su protección y bajo sus auspicios formé una expedición
de trescientos hombres comparables en valor, patriotismo y
virtud a los compañeros de Leonidas ¡¡¡Gracias al pueblo de
Haití mis compatriotas serán nuevamente libres!!!"
La expedición fue un rotundo fracaso cuando, al igual que
Miranda, Bolívar no pudo invadir a Venezuela a través del puerto
de Ocumare… Bolívar vuelve a Haití con la carga de la derrota,
pero encuentra a un pueblo dispuesto a ayudar nuevamente con
dinero, armas y pertrechos para una nueva Expedición. Por
segunda vez Alexander Petión, hijo de padre francés y madre
mulata, ahora presidente de Haití, le presta por segunda vez a
Bolívar toda la colaboración. El pueblo haitiano no sólo le
aporta los recursos financieros, sino la fuerza moral que
necesita el venezolano para emprender la nueva aventura
libertadora. Petión despide a Simón Bolívar en el puerto de
Jacmel con estas palabras:
"Pido a Usted, que cuando llegue a Venezuela, su primera orden
sea la Declaración de los Derechos del Hombre y la libertad de
los esclavos"
…y para que pueda cumplir con esa misión, le hace entrega del
símbolo de la emancipación de Haití: es la "Espada Libertadora
de Haití", la misma que empuñó durante la guerra contra los
franceses, la que utilizó Miranda en sus dos fallidos intentos
por libertar a su Patria, y la que en 1807 le permitió instaurar
una República en el sur y oeste de Haití de la que fue nombrado
presidente vitalicio…
Como bien escribió Paúl Verna:
No era una espada de oro ni llevaba piedras preciosas, como la
que la municipalidad de Lima obsequió a Bolívar a raíz de la
victoria de Ayacucho, y conocida desde entonces como la "Espada
del Perú" y más tarde "Espada del Libertador", cuya belleza y
esplendor hacen de ella una deslumbrante joya de alta
orfebrería, tal vez la más bella espada del mundo…
Esta "Espada Libertadora de Haití" era más bien una "escuálida
espada" sin mayores detalles ornamentales; pero sí de un metal
de excelente filo y calibrado peso, con su empuñadura de bronce
que ostentaba el escudo de Haití, y que acompañó a Simón Bolívar
durante toda su Gesta Libertadora. Es la "Espada de Haití" que
lo inmortalizará como insigne guerrero y lo acompañará durante
nueve años de duro batallar: la que combatirá en la Guayana y en
la célebre Angostura, la que se elevará en los recintos de los
Congresos en emotivos discursos, la que atravesará la temible
cordillera blanca del Páramo de Pisba para liberar a Nueva
Granada, la que vencerá en Pantano de Vargas, la que destrozará
en Boyacá al ejército español para entrar victoriosa a Bogotá,
la que peleará en Carabobo para lograr la independencia e
Venezuela, la que triunfará en Bomboná para consolidar la
liberación del Ecuador, la que hará historia en la célebre
batalla de Junín que junto a la de Ayacucho lograrán la
independencia del Perú; pero sobre todo, será la espada temible
de Bolívar que pondrá de rodillas a la Corona Española y hará
correr despavorido a los más aguerridos ejércitos.
Es el símbolo de Haití que logro en nueve años la emancipación
de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá Es la
espada con el Escudo de Haití que usó Simón Bolívar en más de
trescientos combates, la que intercambió en signo de paz con
Pablo Morillo para lograr el armisticio que ayudó a la
independencia del continente, la que saludó a
José de San Martín en la célebre entrevista de Guayaquil, la
que utilizó el Libertador para conducir su ejército implacable,
la que alzó en signo de gloria cuando era recibido por los
pueblos jubilosos… y será la espada que siempre conservará
Bolívar hasta la última de las batallas por la independencia.
No obstante el agradecimiento infinito que seis naciones
Bolivarianas le deben al pueblo haitiano, el hambre y la miseria
se apoderó de ese pueblo que prácticamente se muere de hambre, y
ante la indiferencia del resto del continente, para sobrevivir
en la miseria, se ve en la necesidad de comer tortas de barro
cocido en manteca como el único nutriente que encuentran en su
entorno de devastación, muerte y miseria atroz, en que la han
convertido los amos del mundo en su empeño enfermizo de dominar
a los pueblos. En 1915 Haití fue intervenido por los Estados
Unidos, y a partir de entonces cayó la desgracia en la isla en
varios períodos de guerra civil hasta 1957 cuando se inicia un
período de gobierno dictatorial al mando de
Françoise Duvalier y su hijo, quienes enterraron al pueblo
en la pobreza -
La Gazeta
Nota de Atajo
Alexandre Pétion (Anne
Alexandre Sabès, Puerto Príncipe, 1770 - † id., 1818), militar y
político haitiano. En 1791, participó en la revuelta negra
contra los colonizadores, pero, por desacuerdos con François
Dominique Toussaint-Louverture, emigró a Francia, desde donde
regresó a Haití con la expedición de Charles-Victor-Emmanuel
Leclerc (1801). Luchó contra Toussaint Louverture y Jean Jacques
Dessalines, pero en 1802 se pasó al bando insurrecto. Nombrado
Primer Presidente de la República en 1807, en 1816 obtuvo el
cargo a perpetuidad y promulgó una Constitución.
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