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051009 -
Micheletti dice ahora que
"Fue un error" expulsar a Zelaya
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Adolfo Facussé, golpista | |

Roberto Micheletti, golpista | |

Romeo Vásquez, golpista |
El golpista mayor de Honduras, Roberto Micheletti, dijo por
primera vez que la expulsión del presidente Manuel Zelaya a
Costa Rica el pasado 28 de junio y a manos del ejército no fue
una decisión acertada.
Micheletti, hizo estas declaraciones en una entrevista con la
revista brasileña Veja; agregó que la orden de detener y
destituir a Zelaya "fue legal" y la dio la Corte Suprema.
También echó la culpa a los militares a cargo de la
operación, quienes fueron únicos responsables de la expulsión
del presidente Zelaya del país. Para atemperar estos cargos
contra el ejército Micheletti dijo que fue para evitar un
"derramamiento de sangre".
"Sí, fue un error, pero tenemos que considerar que las personas
que habían ido a cumplir esa tarea tenían miedo (los
militares hondureños). Zelaya tiene seguidores y se podría haber
provocado un enfrentamiento", afirmó el golpista Micheletti
También y ya en el colmo de la cobardía, dijo: "Yo no soy
responsable de esa decisión. Sólo fui informado del
procedimiento más tarde, pero me contaron que lo hicieron por
temor a que estallara un conflicto", agregó Micheletti.
Las declaraciones de Micheletti se producen días después de que
el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo
Vázquez, dijera a los periodistas congregados en Tegucigalpa que
no fue idea del ejército detener por la fuerza a Zelaya.
"Si no, yo sería el Jefe de Estado, y yo no soy el jefe de
Estado sino un subordinado del poder civil", dijo Vázquez, que
además se pronunció a favor del diálogo para solucionar la
crisis política de Honduras.
Estas acusaciones públicas cruzadas, entre el golpista político
Micheletti y el golpista militar Romeo Vásquez son la prueba de
que estamos frente a una desbandada de pusilánimes bravucones,
ignorantes e incapaces de sostener mínimas convicciones,
suponiendo que las tengan. Estos espécimen de idiotas útiles
fueron sirvientes de la oligarquía hondureña que se esconde
detrás de ellos y de la ultraderecha política norteamericana que
controla buena parte del partido Republicano, el Pentágono y la
CIA
Hoy lunes vence el plazo de 10 días que Micheletti había dado a
Brasil para definir el "estatus" del presidente depuesto Zelaya,
quien se encuentra refugiado en su embajada en Tegucigalpa,
desde su regreso el pasado 21 de septiembre.
Luego de esta bravuconada, el presidente Lula da Silva dijo que
"el gobierno brasileño no acata ultimátum de golpistas ni
reconoce como gobierno interino a usurpadores del poder"
Se anuncia un diálogo entre las partes de un conflicto que ya
lleva más de tres meses, al tiempo que el presidente Manuel
Zelaya pidió la suspensión del estado de sitio y del cerco
militar alrededor de la embajada de Brasil.
Zelaya expresó a los medios de su país que está casi resuelto
"el 90%" de las condiciones para el inicio de las negociaciones,
aunque resaltó que la restitución de los derechos civiles era
imprescindible para entablar un diálogo "sincero".
La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció que esta
semana delegaciones de golpistas y de Manuel Zelaya se reunirán
para iniciar conversaciones para encontrar una salida a la
crisis hondureña.
Los
empresarios hondureños (los más poderosos de ellos están
detrás del golpe), agrupados en la Asociación Nacional de
Industria, propusieron la intervención de una fuerza de paz
internacional que observe la transición de poder y la
celebración de elecciones el próximo 29 de noviembre. Esta
"inocente" propuesta intenta encubrir también el miedo que hoy
los asalta por haber hecho el ridículo frente al mundo y por
temor a terminar en la cárcel por haber atentado contra la
democracia y contra todos los hondureños.
Adolfo Facussé, miembro de una notoria familia golpista
y oligarca de Honduras, aclaró que la propuesta no incluye a
Brasil, sino a las naciones que se han mantenido neutrales como
"Canadá, Colombia y Panamá". Estos dos últimos países,
mantuvieron una "neutralidad" que para el caso de Honduras en el
panorama internacional actual, es consentimiento al golpe. Esto
indica que también a los Facussé y a sus representados, los
embarga el temor a ser enjuiciados y castigados por el pueblo de
Honduras.
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