Cargando

Irak
Quién es Geoffrey D Miller:
La ruta de un torturador

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Imágenes torturadas Susan Sontag
-
Have They No Shame?
- Referéndum Venezuela
- ¿Qué significa obrar bien?
-
¿Es que no tienen vergüenza?

 

 

Geoffrey D. Miller

 

El general que llevó el método de Guantánamo a las cárceles de Irak - Gustavo Sierra  Clarín 130504

Geoffrey D. Miller es un general estadounidense de dos estrellas, dientes mucho más grandes que su boca y unos ojos chiquitos de acero. Y pasará a la historia por ser el hombre que exportó los métodos para interrogar, torturar y castigar a los prisioneros desde el campo de Guantánamo hasta la infame cárcel iraquí de Abu Ghraib

Miller se hizo cargo en octubre de 2002 del centro de detenidos de la base aeronaval de Guantánamo, enclavada desde hace cien años en pleno territorio de Cuba. Hacía apenas unas semanas que habían comenzado a llegar allí prisioneros de la Guerra Antiterrorista, la mayoría transportados drogados y maniatados desde Afganistán, pero también desde Pakistán y hasta algunos países europeos. Llegaron a ser 660. Desde entonces, salvo algunas pocas liberaciones, esos hombres permanecen en un limbo jurídico sin derecho a la defensa ni contacto con sus familias y son constantemente interrogados

Cuando las cosas comenzaron a complicarse en Irak, el Pentágono envió a Miller para que estudiara el caso. En septiembre del año pasado, el general visitó varios centros de detención iraquíes y se concentró, particularmente, en la cárcel de
Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad, la misma en la que el régimen de Saddam Hussein mantenía y torturaba a decenas de miles de presos políticos. De acuerdo al informe del general Antonio Taguba, que hizo explotar la última semana el escándalo de las fotos de los soldados estadounidenses torturando a los prisioneros iraquíes, Miller encontró graves fallas de organización y "métodos poco efectivos para obtener información". Por esa razón recomendó que los guardias participaran de todo el proceso y que se encargaran de "ablandar" a los prisioneros antes de que pasaran a manos de sus interrogadores de las Fuerzas Especiales (léase la CIA)

Al Pentágono le pareció tan buena la recomendación que en marzo pasado nombró a Miller como el nuevo jefe de todos los centros de detención en Irak, con oficina principal en la cárcel de
Abu Ghraib. Para entonces, ya se conocía el informe del general Taguba que denunciaba la tortura sistemática y predecía el escándalo que luego provocaron las fotos. Entre uno y otro destino entrevisté a Miller en su oficina de Guantánamo. Nos recibió junto a otros tres colegas de Europa y Japón con una sonrisa amplia y diciéndonos que "acá no queremos ocultar nada"

En esa charla, Miller aseguró que allí no se torturaba a los prisioneros, pero aceptó que se usaban "métodos de coerción" como interrogarlos por 16 horas seguidas, mantenerlos confinados durante 23 horas y media por día, transportarlos drogados, premiarlos o castigarlos con la comida y tener un sistema de "recompensas" para los que "colaboren con sus interrogadores". También dijo que trabajaban con él 70 agentes especializados en "obtener información" de los prisioneros y que hasta ese momento, todo el sistema había sido "muy exitoso"

Miller es un hombre aficionado al golf y en sus ratos libres se ocupaba de poner a punto una cancha bastante raída de césped ubicada entre la zona comercial de la base de Guantánamo y el campo de prisioneros Delta. Su esposa, Pamella Ellis, una mujer amable y graciosa que nació en el mismo pueblo que su esposo, Menard, Texas, y a quien conoce desde que iban juntos a la escuela primaria, comentó a los periodistas que donde hubiera sido destinado Miller "siempre tiene que haber un campo de golf"

Cuando llegó a Irak, Miller impuso su estilo en Irak y hasta dividió Abu Ghraib en cuatro sectores —como lo había hecho en Guantánamo— que van de unos de extrema seguridad a otros de baja seguridad y para que un prisionero pueda ser trasladado debe entregar la información que buscan sus interrogadores. En este complejo carcelario iraquí de unas 100 hectáreas hay más de 4.000 prisioneros. El sector de máxima seguridad, conocido por los guardias simplemente como "Hard" (duro), consiste en un bloque de 203 celdas individuales. Allí alojan a hombres y mujeres y es donde se tomaron la gran mayoría de las fotos que muestran los abusos contra los prisioneros. El segundo sector se lo llama "Campo Ganci" y es un sector abierto de ocho bloques con capacidad hasta para 4.800 presos, la mitad confinados en tiendas de campaña. Luego aparece el "Campo Vigilante", con unos 600 prisioneros. Y por último está el Campo Avalancha que fue construido en los últimos meses para albergar a los prisioneros de "mejor comportamiento" y es el único que tiene ventiladores de techo y duchas individuales para combatir el calor del desierto

En todos sectores, el general Taguba encontró que se habían producido "numerosos incidentes de abusos criminales sádicos, flagrantes y perversos"

En la visita que hizo un pequeño grupo de periodistas estadounidenses la semana pasada a
Abu Ghraib, el general Miller dijo que ya no ocurría nada de todo eso allí y aseguró que el jefe de los interrogadores, el coronel Foster Payne de la 504 Brigada de Inteligencia, estaba revisando las 53 técnicas recomendadas en el manual de interrogatorios elaborado por el Ejército. "Entre 8 y 10 de estas técnicas más agresivas van a ser restringidas o prohibidas", aseguró Miller

Manual del Buen torturador
- Fuente The Guardian

Desde 1983 enseña cómo "quebrar" a los prisioneros.  Se usó en Honduras bajo la supervisión política de John Negroponte, para doblegar a opositores de izquierda. Negroponte fue nombrado ahora, embajador de EE.UU. en Irak


Cada vez hay más evidencias de que las torturas a las que fueron sometidos los prisioneros iraquíes por parte de soldados de EE.UU. no fueron "aisladas", como intenta demostrar la Casa Blanca. Por el contrario, los abusos y humillaciones que sufrieron los detenidos son exactamente los tormentos que figuran en un manual de la CIA redactado en 1983 para ser utilizado en Honduras, contra opositores "izquierdistas".

El "Manual de entrenamiento para la explotación de los recursos humanos" enseña cómo quebrar psicológicamente a los presos, y fue una de las herramientas utilizadas por los militares hondureños que, en los '80, torturaron y asesinaron a miles de supuestos subversivos. Los militares contaban con el apoyo del entonces embajador de EE.UU. en Tegucigalpa, John Negroponte.

El diplomático ha sido duramente cuestionado por su papel en los tiempos de exterminio de opositores hondureños, pero también por la influencia que ejercía entonces en toda la convulsionada Centroamérica. Ahora, Negroponte ha sido designado como embajador en Irak.

Las explicaciones del manual, al que accedió el diario británico The Guardian, son claras: "El propósito es inducir la regresión psicológica en el sujeto a través de una fuerza exterior para doblegar su voluntad para resistir. La regresión es básicamente la pérdida de autonomía", indica.

Un artículo publicado por el diario británico señala la similitud entre las instrucciones redactadas en 1983 y las torturas que en los últimos meses utilizaron los soldados estadounidenses contra los prisioneros iraquíes.

Una de las fotos de los abusos, que los últimos días dio la vuelta al mundo, muestra a un hombre encapuchado, de pie sobre una caja, con cables atados a sus piernas y brazos, bajo la amenaza de ser electrocutado si se caía. Este es, justamente, uno de los ejemplos de tortura enumerados en el texto de la CIA, que sostiene que es mejor amenazar con la electrocución que realizarla.

"La amenaza de coerción generalmente debilita o destruye la resistencia con más efectividad que la coerción misma. Por ejemplo, la amenaza de infligir dolor puede causar un miedo más dañino que la sensación inmediata de dolor", especifica el manual.

"Si un sujeto se rehúsa a cooperar después de que la amenaza ha sido hecha, se debe aplicar (la electrocución). De lo contrario, las siguientes amenazas resultarán ineficaces", agrega. Según se supo en las últimas semanas, a partir de informes de la Cruz Roja Internacional y de declaraciones de algunos soldados estadounidenses, otro de los métodos usados para atormentar a los prisioneros en Irak era dejarlos durante varios días encerrados en celdas de cemento, sin ningún tipo de ventilación.

La explicación se encuentra en el documento de la CIA: "La detención debe planificarse para incrementar los sentimientos de aislamiento de cualquier cosa familiar que lo aliente".

El manual también explica qué se puede obtener a través de las humillaciones sexuales a los prisioneros. "La situación de interrogatorio es en sí misma perturbadora para quien la enfrenta por primera vez. El objetivo es potenciar ese efecto, romper radicalmente con las emociones y asociaciones psicológicas que son familiares. Cuando esta meta se alcanza, la resistencia se deteriora seriamente", detalla el texto.

Washington no niega la existencia del manual. Según un documento de 1992, publicado ayer en el sitio web "Archivos de Seguridad Nacional", de la Universidad George Washington, el entonces secretario de Defensa y hoy vicepresidente, Dick Cheney, decía que los manuales de inteligencia del ejército estadounidense, utilizados antes por la CIA para entrenar a militares de Latinoamérica en técnicas de interrogatorios contenían "material ofensivo y objetable" que "debilita la credibilidad de EE.UU. y podría causar conflictos significativos". Con todo, esas instrucciones siguen vigentes.

 

 

 

 

AVIZORA.COM
TEL: +54 (3492) 452494
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com