Irán Al día
Irán y la Crisis de la Energía Atómica

Ir al catálogo
de monografías y textos
sobre otros temas

Glosarios
Biografías
Libros en línea

Buscador
Central

Irán divide a las potencias - Acuerdo nuclear entre Irán y Rusia - ¿Qué pasa realmente con Irán? - El enigma Ahmadineyad - Irán constituye un desafío para todos - Israel Al día

Desarrollo de los hechos

130306 -
Jesús A. Núñez Villaverde - Aparentemente, la decisión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de traspasar el dossier nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU parece apuntar a una crisis inminente. Sin embargo, más allá del cúmulo de declaraciones altisonantes que tanto los dirigentes iraníes como los principales representantes de la administración Bush (seguidos a cierta distancia de los de la Unión Europea, Rusia o China), cabe imaginar que el lento proceso de toma de decisiones en el marco de la ONU concede todavía un tiempo considerable a ambas partes para reconducir la situación y evitar el estallido de un conflicto que provocaría desarrollos altamente desestabilizadores incluso más allá de Oriente Medio

 

Por lo que respecta a Estados Unidos, que presenta a Irán como la principal fuente financiera actual del terrorismo internacional y como un proliferador nuclear convencido, no puede suponerse que su interés por neutralizar a un actor tan poderoso en el Golfo Pérsico como es hoy Irán llegue al extremo de optar a corto plazo por soluciones militares. Es tan alta su exposición al riesgo, tanto en Afganistán como en Iraq, que la simple opción de abrir un tercer frente militar en la zona se convertiría directamente en una locura inmanejable. De ahí que las autoridades de Washington insistan en que estamos todavía en una etapa de juego diplomático, en el que se pretende hacer ver a Teherán la voluntad de oponerse firmemente a sus pretensiones nucleares, al tiempo que se intenta tranquilizar a Israel y neutralizar la influencia iraní sobre la comunidad chií en Iraq, para no complicar aún más los, hasta ahora infructuosos, esfuerzos por controlar la situación derivada de la ilegítima invasión realizada hace ya tres años.

Se trata, en resumen, de aumentar la presión de manera sostenida, impidiendo que Irán pueda lograr su objetivo actual de convertirse en líder de una región de la importancia estratégica del Golfo Pérsico (en la que se acumulan las dos terceras partes de las reservas probadas de petróleo). Para ello no parece haber reparos en forzar las normas internacionales, exigiendo a Teherán lo que no está en el
Tratado de No Proliferación (TNP) y preparando al Consejo de Seguridad para que llegue a adoptar una resolución que imponga sanciones futuras. Por mucho que preocupe la deriva iraní, es preciso reconocer que, más allá del hecho de que no hubiera comunicado en su día que iba a iniciar determinadas actividades en el ámbito nuclear, hasta hoy no hay pruebas de que esté desarrollando un programa militar en este campo, tal como se ve obligada a reconocer la AIEA en sus informes más recientes. Por otro lado, el enriquecimiento de uranio, etapa clave en el proceso de fabricación de armas nucleares, es una actividad permitida por el TNP a todos sus miembros. Resulta, por lo tanto, difícil imaginar cómo va a poder el Consejo de Seguridad prohibir tal cosa a Irán, sin caer en contradicciones y en discriminaciones que algunos países tratarán de evitar en cualquier hipotética decisión sobre el asunto (Rusia y China ya han mostrado sobradamente sus reticencias a seguir la senda marcada por Estados Unidos).

A pesar de las apariencias, Irán no está abandonado ni a su suerte ni ante una situación desesperada. Por una parte, mantiene apoyos considerables en el exterior (con Moscú y Pekín entre los más notables), dado el interés de algunos en aprovechar su experiencia en este terreno para mejorar sus cuentas financieras y abrirse un hueco en un mercado tan exigente, mientras que otros están dispuestos a mostrar cierta resistencia a Washington en su afán de imponer siempre sus criterios. Por otra, es consciente de su propio poder, tanto económico (puede perturbar seriamente los mercados mundiales de gas y petróleo) como militar (no sólo con sus fuerzas armadas, sino también con los pasdaran de la Guardia Revolucionaria Islámica, con una capacidad de combate prácticamente similar), que obligan a cualquier posible atacante a meditar muy profundamente cualquier decisión contra territorio iraní. Además, su influencia entre los chiíes iraníes (pero también sobre los que habitan en las principales áreas de producción petrolífera en Arabia Saudí) le concede una baza añadida para disuadir a quien pretenda atentar contra sus intereses.

En definitiva, queda tiempo por delante y todos creen que ese tiempo juega a su favor. Estados Unidos porque considera que eso le permitirá madurar al Consejo de Seguridad para adoptar sanciones, mientras confía en que mejore la situación en Iraq y en Afganistán (donde al OTAN se apresta a asumir la dirección de las operaciones y a aportar más soldados, lo que se traducirá previsiblemente en una reducción de la presencia militar estadounidense). De esta forma, si las sanciones no son suficientemente disuasorias, se abriría una nueva puerta a una futura intervención militar contra Irán.

Para este último, porque cree que la habitual lentitud de los organismos internacionales le permite ir avanzando en el desarrollo de un programa que ya desde los tiempos del sha apunta nítidamente a dotarse de capacidades nucleares (las previsiones más sólidas apuntan a un plazo de entre tres y cinco años). Teherán entiende, acertadamente, que en el mundo de hoy el acceso a la categoría de potencia nuclear le reporta unos beneficios netos de valor incalculable: consolidar su pretensión de liderazgo regional (cuando su principal rival, Iraq, está sumido en una profunda crisis) y blindarse contra cualquier posible amenaza a su soberanía (no hay que olvidar que figura como uno de los integrantes del "eje del mal" y que se siente rodeado por Estados Unidos, desde Iraq, Afganistán, Paquistán y otros países de la zona). A los ojos de los actuales responsables políticos iraníes, se trata de una recompensa que resulta lo suficientemente atractiva como para arrostrar los riesgos que puedan derivarse de un juego tan peligroso como el que vienen llevando a cabo desde hace ya mucho tiempo.

* Jesús A. Núñez Villaverde - Director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid)


120306 - La temeraria decisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)
decidió que Irán anuncie que ya no está considerando una
propuesta rusa que buscaba aliviar las tensiones entre Teherán y Occidente por el programa nuclear iraní.

Los mecanismos de funcionamiento del control de la expansión nuclear por parte de las Naciones Unidas evidencian un alto grado de parcialidad e hipocresía ya que las reglas funcionan para algunos países y para otros no

El vocero de la cancillería iraní, Hamid Reza Asefi, dijo que la oferta de Rusia de enriquecer uranio iraní en su territorio "ya no está en el orden del día de la República Islámica".

El portavoz señaló que esto se debe a que "las circunstancias han cambiado", haciendo referencia a la decisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de derivar el caso iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde podría recibir sanciones.


090306 - Irán al Consejo de Seguridad

La crisis internacional desatada por el programa nuclear iraní ha alcanzado peligrosos niveles.
 

En una reunión celebrada en su sede en Viena, Austria, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) decidió presentar un informe ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que podría conducir a que la ONU le imponga sanciones a Teherán.

El informe dice que el organismo no ha podido verificar que el programa atómico iraní sea exclusivamente con fines pacíficos.

El embajador de Estados Unidos ante el OEIA, Greg Shulte, aseguró que Irán está tratando de adquirir el material, la tecnología y los conocimientos necesarios para producir armas nucleares.


Desafío

Lejos de acobardarse, Irán dijo que podría tomar represalias contra Estados Unidos, a quien acusa de sustentar la confrontación.

"Estados Unidos tiene el poder de causar daño y dolor, pero también es susceptible a sentirlos en carne propia. Así que si EE.UU. prefiere escoger ese camino, que se atenga a las consecuencias", dijo el jefe de la delegación iraní que asistió a la reunión del OEIA, Javad Vaidi.

Washington ha respondido que las últimas declaraciones iraníes constituyen una provocación.

El director del OEIA, Mohammed El Baradei, le dijo a ambas partes que bajen de tono y expresó su esperanza de que todavía se pueda encontrar una solución política a la crisis.

El Baradei añadió que el OEIA seguirá realizando investigaciones en Irán.


Sanciones

El corresponsal de la BBC James Robbins dijo, desde Viena, que transferir la disputa de la capital austriaca a Nueva York implica algo más que cambiar de continente.

"Ese traslado lleva la confrontación a un nivel político mucho más alto, donde los resultados son potencialmente menos predecibles y más peligrosos".

"El Consejo de Seguridad comenzará a debatir el tema iraní la próxima semana. No tratará de castigar o aislar a Irán inmediatamente, pero hará una fuerte declaración, con la esperanza de que Irán cambie de curso", señaló Robbins.

 

"Si eso fracasa, se podrían imponer sanciones específicas, por ejemplo restricciones de viaje a miembros del gobierno iraní o una prohibición formal de hacer cualquier tipo de enriquecimiento de uranio, y sólo después podría dictar sanciones comerciales o económicas más generales", añadió.

Sin embargo, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China y Rusia, han advertido que se opondrán a imponer cualquier tipo de sanciones.

"Estamos convencidos de que no hay una solución militar para esta crisis. Me parece que esa es también la posición del Reino Unido y Alemania, según han declarado sus ministros en público", dijo el titular de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov.

"No creo que ningún tipo de sanciones destinadas a resolver crisis haya logrado su objetivo en la historia reciente", concluyó.


060306 -El caso iraní al borde del Consejo de Seguridad

Irán descartó los pedidos para que suspenda sus labores nucleares y advirtió que reanudará la producción de combustible atómico a gran escala si el organismo de vigilancia de la ONU envía su caso al Consejo de Seguridad.

El Gobierno iraní advirtió sobre las repercusiones que tendría que el contencioso sobre su programa nuclear llegue a Naciones Unidas y pidió a la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que evite tomar decisiones políticas en su reunión del lunes en Viena.

 

Ali Lariyani, secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN), sugirió que el examen del caso en la ONU modificaría su decisión de no usar la exportación de crudo como arma negociadora.

 

La víspera de que la Junta de Gobernadores del OIEA evalúe un informe sobre el programa nuclear de Irán, y previsiblemente remita el contencioso nuclear iraní ante el Consejo de Seguridad de la ONU, los principales responsables del plan atómico iraní reiteraron la postura de Teherán desde el inicio de la crisis.

 

Lariyani, principal negociador iraní dijo a periodistas que no se retractaran de su proyecto de beneficiarse de la energía nuclear ni aun cuando el caso iraní sea llevado ante el Consejo de Seguridad.

 

No hay acuerdo ni con Rusia ni con la UE

 

Aparte de las habituales advertencias, los responsables iraníes mostraron su optimismo y no descartaron la posibilidad de lograr un acuerdo de última hora con la Unión Europea (UE) o Rusia, países con los que Irán mantuvo conversaciones en los últimos días.

 

Los ministros de Exteriores de la troika europea -Alemania, Francia y Reino Unido- no consiguieron ningún acuerdo durante sus conversaciones del pasado viernes en Viena con Lariyani.

 

Irán tampoco ha logrado ningún acuerdo en sus negociaciones con Rusia sobre la oferta de Moscú de enriquecer uranio para la República Islámica en territorio ruso para poder así controlar que no se desvíe del uso pacífico.

 

EEUU amenaza la amenaza

 

Irán enfrenta "consecuencias tangibles y dolorosas" si continúa con sus actividades nucleares y Estados Unidos usará "todas las herramientas a su disposición" para frenar esta amenaza, dijo un alto funcionario estadounidense el domingo, de cara a la reunión internacional clave por Irán.

 

El embajador de Estados Unidos para las Naciones Unidas, John Bolton, hablando en una convención de Judíos-Americanos, dijo que era muy pronto para que el Consejo de Seguridad de la ONU imponga sanciones a Irán, pero que otros países ya estaban hablando del tema y Washington estaba "tomando medidas defensivas para soportar la amenaza nuclear de Irán"


Principal-|-Consulta a Avizora |-Sugiera su Sitio | Temas Que Queman | Libros Gratis
Publicaciones | GlosariosLibro de Visitas-|-Horóscopo | Gana Dinero


AVIZORA
TEL: +54 (3492) 434313 /+54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 /
+54 (3492) 15 669515 ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m. Avizora.com