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La campaña electoral concluye en Irán entre duras acusaciones de complot y corrupción

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120609 -
Terminó la votación en Irán

Millones de iraníes sufragaron en comicios que son seguidos con interés dentro y fuera del país y que van a decidir si Irán continúa el camino de la tradición, que representa Ahmadinejad, o si escoge a alguno de los reformistas moderados que se le enfrentan, como Mir Hossein Mousavi y Mehdi Karroubi.


Los dos principales candidatos a la presidencia iraní se atribuyeron la victoria en los comicios de este viernes, en los que debido a la alta participación se mantuvieron las urnas abiertas más tiempo de lo previsto.

Según la agencia estatal de noticias de la nación islámica, IRNA, el actual mandatario, el conservador Mahmoud Ahmadinejad, ganó las elecciones generales.

Sin embargo, el reformista Mir Hossein Mousavi también dijo ser el triunfador de la decisiva cita. Según uno de sus más cercanos colaboradores, Mousavi venció con un 65% de los votos.

Las encuestas habían anticipado que la pelea final sería entre Ahmadinejad y Mousavi pero nadie vaticinó la cantidad masiva de votantes que acudieron a emitir su voto y obligaron a las autoridades electorales a extender en más de una ocasión el cierre de la jornada.

Si ningún postulante logra superar el 50% de los votos, los dos primeros deberán medir sus fuerzas en una segunda vuelta, que podría celebrarse la próxima semana.

100609 -
El presidente ultraconservador Ahmadineyad y el reformista Musavi, principales candidatos a dirigir el país en la etapa de
Barak Obama | Los jóvenes, y el uso de las nuevas tecnología, pueden convertirse en un factor clave para los resultados del viernes

>>Conozca a cada uno de los candidatos>>

Cierra la campaña en Irán tal como ha ido transcurriendo, en medio de duras acusaciones entre los dos principales candidatos: el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, actual presidente, y el reformista moderado Mir Hosein Musavi. El presidente iraní ha cerrado la campaña electoral con nuevas críticas contra sus predecesores, a los que acusó una vez más de corrupción y complot para derrocar su gobierno. Su contrincante ha pedido en cambio una gran movilización contra el gobierno de Ahmadineyad para evitar un "
Irán destruido". Las elecciones, que se celebrarán este viernes, deciden el presidente iraní en plena "era Obama", con un país económicamente mermado a causa de la crisis y políticamente aislado en el contexto internacional.

La movilización de los jóvenes a través de las nuevas tecnologías y la guerra sucia entre los cuatro candidatos –que incluye, por ejemplo, el cierre de periódicos por parte de las autoridades iraníes-, pueden decidir el devenir del país este próximo viernes.

Ahmadineyad carga contra sus predecesores

Los ataques de Ahmadineyad a sus predecesores reformistas no cesaron ni en el último día de campaña. El presidente iraní les acusó de complot contra su persona y gobierno y de corrupción cuando éstos estaban en el poder.

Y fue más allá. Dos días antes de que se celebren las elecciones, Ahmadineyad comparó la campaña de sus rivales con una "guerra psicológica" y "tácticas propagandísticas" que "recuerdan a Hitler".

Los tres rivales de Ahmadineyad lo acusan de mentir a la población utilizando estadísticas falsas sobre el índice de la inflación en el país. Según el banco Central, la inflación se situó en un 25 por ciento el año pasado (que en el calendario persa finalizó en marzo, pero el actual presidente la sitúa en un 15 por ciento.

Ahmadineyad amenazó a sus detractores con la cárcel. En virtud de la Constitución iraní, quien "difame y acuse al presidente de mentir" ha de ser castigado, dijo el mandatario.

Y las críticas también fueron contra sus predecesores -los reformistas- en el Gobierno. "El gobierno de las reformas (de Mohamad Jatamí) no fue más que la continuidad del gobierno de (Ali Akbar Rafsanyani), quien ahora trabaja para lograr sus propósitos", dijo el mandatario antes decenas de miles de personas concentradas en la Universidad de Sharif, en el sur de Teherán.

Ahmadineyad mantuvo la estrategia de acoso al ex presidente, a cuya familia acusan de ser la mafia que controla las fuentes de riqueza en
Irán, y advirtió a sus partidarios de tener cuidado con las conspiraciones.

"Intentan provocar enfrentamientos callejeros", recalcó Ahmadineyad aludiendo a Rafsanyani quien en una carta emitida al líder supremo iraní ha advertido de que la continuación de las acusaciones del presidente del gobierno puede provocar tensiones en la calle ya que "el pueblo no podrá aguantar más que los grandes personajes de la revolución sean atacadas de esta forma".

Ahmadineyad, cuyo periodo de administración está marcado por una fuerte inflación y crisis económica, dijo que sin embargo "somos partidarios de la lógica y superaremos todas las acusaciones y los insultos".

Musavi pide el voto para evitar un "Irán destruido"

Su principal rival en los comicios de este viernes, el candidato independiente pro reformista Mir Husein Musavi cerró por su parte la campaña electoral con un multitudinario acto en la universidad del Lorestán, en el oeste del país, donde animó a los votantes a acudir a las urnas para evitar "un Irán destruido".

Musavi llegó al recinto universitario acompañado por su mujer, Zahra Rahnavard, donde le esperaban más de 60.000 personas y un cordón de jóvenes unidos por lazos verdes.

"Nos hemos reunidos aquí, y en todo el país, porque no queremos un Irán destruido", dijo el ex primer ministro ante una multitud enfervorizada. Musavi aprovechó el último acto de campaña electoral para volver a criticar una vez más, con dureza, la política exterior y la gestión del económica del actual presidente. Según el candidato pro reformista, Irán no merece la pobreza, y ésta no es más que el resultado de una mala administración de parte del actual Ejecutivo.

Unos comicios claves

Más de 46 millones de iraníes están convocados a las urnas el próximo viernes para elegir el décimo Gobierno desde el triunfo en 1979 de la revolución islámica que derrocó al último Sha de Persia, el pro occidental Mohamad Reza Pahlevi.

A escasos dos días la votación pocos se atreven a pronosticar un resultado, aunque todo apunta a que la victoria se la disputarán el presidente y el propio Musavi, con el clérigo reformista Mehdi Karrubi en tercer lugar y más alejado el conservador Mohsen Rezai.

En caso de que ninguno de los cuatro candidatos que concurren superen el cincuenta por ciento más uno de los votos emitidos y contados como válidos, los dos aspirantes más votados disputarán una segunda vuelta una semana después.

Musavi, que dirigió el Gobierno entre 1981 y 1989, se define como un reformista que cuida los principios conservadores de la revolución, lo que le ha permitido tanto atraer a los jóvenes que esperan reforma y más apertura, como a aquellos conservadores que critican a Ahmadineyad pero recelan de la etiqueta reformista.

El presidente, por su parte, cuenta con el apoyo de las clases más desfavorecidas, las zonas rurales, el Ejército y las milicias más conservadoras.

Las nuevas tecnologías movilizan a los jóvenes

La dura batalla entre los candidatos, plagada de insultos y acusaciones de corrupción entre los candidatos, también se ha librado en Internet y los teléfonos móviles.

La red y los mensajes telefónicos ha sido la clave en la enorme movilización que se ha producido entre los jóvenes, sobre todo entre aquellos que apoyan la corriente reformista de Musavi. En especial, las alertas telefónicas en un país donde casi dos tercios de la población tiene un aparato móvil frente una tercera parte de los que acceden a internet.

Empujados por mensajes como "cada teléfono móvil es una plataforma electoral y cada sms es un voto para (Mir Husein) Musavi", miles de personas se han lanzado a las calles en un fervor electoral sin apenas precedentes.

Desde las primeras horas de la tarde hasta pasada la medianoche de ayer la avenida quedó colapsada por miles de jóvenes en una fiesta electoral sin parangón en Irán.

Los seguidores del presidente, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, no se han quedado a la zaga y han utilizado el móvil para convocar cadenas humanas de apoyo como la que hoy tendrá lugar en el centro de la ciudad y alertar, por ejemplo, del último discurso que el mandatario dará en la Universidad de Sharif.

El Consejo de Guardianes pide neutralidad

El Consejo de Guardianes instó hoy a los observadores electorales de las cuatro candidatos a la Presidencia de Irán a permanecer neutrales durante la jornada de votación del viernes. En un comunicado divulgado, el organismo, que debe validar el resultado final, pide a todos los participantes en los comicios "un extra de atención".

Algunos candidatos, en especial el reformista Mehdi Karrubi, han expresado sus dudas sobre la limpieza de los comicios. Igualmente, han expresado su temor a que los observadores tengan problema de acceso a los centros de votación. Irán no ha permitido, sin embargo, la presencia de observadores internacionales en los comicios. - La Vanguardia

 


 

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