EE.UU.: 150.000
Reino Unido: 8.000
Corea del Sur: 3.600
Italia: 3.085
Polonia: 1.700
Ucrania: 1.600
Georgia: 898
Rumania: 730
Japón: 550
Dinamarca: 496
Bulgaria: 450
Australia: 400
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Giorgio Napolitano
Presidente de Italia
Mayo 2006 -
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290404 - Berlusconi retrocedió, pero...
acecha -
La medida ya no rige
La explicación del Gobierno
Un colaborador cercano de la Ministra italiana de Educación
justificó la resolución adoptada por el Régimen de derecha argumentando "es
que la juventud necesita de los mitos y de las leyendas".
Más papista que el Papa
Al contrario de lo que ha hecho el Gobierno italiano, la Santa Sede no
exige en el siglo XXI tanto respeto hacia la explicación bíblica en las
escuelas
Frente a la ola de protestas, la ministra italiana de Educación, Letizia
Moratti, afirmó ayer que la enseñanza de la teoría de la evolución de
Darwin será asegurada desde la escuela primaria. "La discusión de la teoría
darwiniana, fundamento de la moderna ciencia biológica, es asegurada en la
formación de todos los jóvenes de los seis a los 18 años", dijo la Ministra
270404 - Parece una pesadilla, pero Berlusconi existe.
Darwin fue. Aunque parezca una pesadilla, es real, el gran científico
inglés y su teoría de la evolución de las especies, considerada una de las
bases de la ciencia, han sido expulsados de las aulas italianas
Sin aviso ni explicaciones, el Ministerio de la Instrucción Pública
quitó la enseñanza del evolucionismo y de la figura e importancia de Charles
Darwin del plan de estudios para los alumnos de 13 y 14 años.
Los adolescentes recibirán lecciones sobre la historia humana de acuerdo a
la única teoría considerada "correcta" por los ultramontanos: la historia
bíblica de la Creación.
"No lo puedo creer, estamos dando un salto hacia atrás impresionante",
afirma desconsolado el profesor Renato Dulbecco, premio Nobel de Medicina.
Lo mismo dice Rita Levi Montalcini, otro premio Nobel de Medicina italiano,
que con científicos de la talla de la astrofísica Margherita Hack, el
genetista Bruno Dallapiccola y otros, publicaron una protesta en los medios
de comunicación. La decisión de cancelar la teoría de la evolución de Darwin
de las escuelas medias es "estúpida y antihistórica", afirma
Dallapiccola.
Uno de los más grandes oncólogos europeos, que es doctor Honoris Causa de la
Universidad de Buenos Aires, el profesor Umberto Veronesi, escribió ayer un
artículo en el diario La Repubblica dirigido a su amiga Letizia
Moratti, la ministra de Instrucción Pública, que comienza así: "Yo estoy con
Darwin".
"Lamento disentir con mi amiga Moratti, pero quien hace ciencia y en ella
cree a fondo no puede callar frente a un decreto que excluye la teoría de la
evolución de la formación de los adolescentes. Charles Darwin no es sólo el
más famoso científico del mundo, es la personificación del deseo de
comprender lo que existe: la naturaleza, los animales, la vida y sus
equilibrios. Con la exclusiva ayuda del razonamiento, prescindiendo de
cualquier visión trascendente", sostuvo el respetado catedrático.
Según voceros de la ministra, la idea es que la juventud "necesita de
mitos y leyendas" como criterio didáctico a edad temprana para luego
estar en condiciones de captar mejor "la verdad prosaica de la ciencia".
"Hay que enseñar la teoría paso a paso, de acuerdo a criterios didácticos",
dijo la ministra. Pero ni siquiera el Vaticano tiene ya una posición tan
categórica contra Darwin.
La Iglesia fue siempre considerada enemiga del evolucionismo y abanderada
del Creacionismo, al igual que los "fundamentalistas" protestantes, que
exigían una lectura literal de la Biblia, afirmando que Dios había creado el
mundo de las tinieblas en seis días y que al séptimo descansó. Pero la
Iglesia cambió en las últimas décadas su visión. El Papa Juan Pablo II
escribió que "los nuevos conocimientos conducen a reconocer en la teoría de
la evolución algo más que una hipótesis". La ministra Moratti, considerada
una católica de hierro, en la línea conservadora del gobierno de
centroderecha de Silvio Berlusconi, advirtió a los "científicos famosos" que
protestan que "la teoría de la evolución será explicada a los jóvenes de la
escuela media superior".
La enseñanza de la creación bíblica en lugar del evolucionismo de Darwin ha
provocado históricas polémicas en EE.UU.. Los sectores más
reaccionarios de la derecha cristiana han logrado que la ley, en algunos
Estados, obligue a las escuelas religiosas a desechar la teoría científica.
Muchos de esos grupos llevaron a George Bush a la presidencia.
"Una diferencia inferior
a un grano en una balanza
puede determinar qué
individuos han de vivir
y cuáles perecerán"
-
Charles Darwin
El caso Darwin en Italia hace más fuerte el tufillo reaccionario que
perfuma el estilo del gobierno. Hace unos días la Cámara de Diputados aprobó
un proyecto de ley que establece que la tortura no es tortura si se la
practica una sola vez. Debe ser reiterada. El escándalo que siguió
probablemente impedirá que el disparate se convierta en ley, pero da una
idea de una cierta
mentalidad que gana a veces a la actual mayoría
Darwin fue.
Charles Darwin nació en Sherewsbury,
Inglaterra, en 1809
Era hijo y nieto de médicos. Su abuelo, Erasmus Darwin fue un célebre médico
y poeta del siglo XVIII, precursor de sus
teorías y al que no llegó a conocer
Su madre, Susannah Wedgewood murió cuando él tenía ocho años y la hermana
mayor (de los seis hermanos, cuatro eran chicas) asumió la tarea de
educarlo.
Después de estudiar medicina en Edimburgo durante dos años, ingresó en
Cambridge para estudiar teología. Uno de sus profesores, el botánico Dr.
Henslow le hizo recuperar su interés por las ciencias naturales, y en
especial por la geología, botánica y entomología.
Por recomendación suya se embarcó en el Beagle como naturalista de la
expedición del capitán Fitzroy de 1831. Durante cinco años recorrieron
América del Sur y las islas del Pacífico y el joven Darwin fue recogiendo
observaciones sobre las que basaría toda su posterior obra de investigación. Al
regreso de su viaje se casó y recopiló las notas del viaje, que publicó
entre 1840 y 1843 con el título "Zoología del viaje del Beagle". En
1851 publicó también un valioso estudio sobre los cirrípedos (una subclase
de crustáceos marinos).
Pero no fue hasta 1859 que publicó el libro en que había estado
trabajando desde su regreso, hacía casi veinte años: "El origen de las
especies".
El libro contiene una teoría explicativa de la
evolución, llamada darwinismo, basada en numerosas observaciones, y que
desde el mismo momento de su publicación supuso la inmersión de Charles
Darwin en los continuos debates, críticas y enfrentamientos con muchos
científicos.
En "El Origen del Hombre", publicado en
1871, defendió la teoría de que la evolución del hombre parte de un animal
similar al mono. Las autoridades religiosas lo calificaron de ateo y
blasfemo.