|
071206
- Nydia Egremy -
Minutos antes de dictar una conferencia en la
Universidad Nacional Autónoma de México, James Petras, autor del término
“Estado imperial”, al que identifica a Estados Unidos como el país que
“impone nuevas reglas que moldean el comportamiento de los demás
estados", comparte su análisis sobre la herencia política que recibe de
su antecesor el próximo presidente de México.
¿Recibe
Calderón Hinojosa
una república bananera como herencia de
Vicente Fox?
No creo que sea un
presidente bananero, sino un presidente petrolero en el sentido de que
su principal meta es profundizar la privatización de Pemex, como ha
dicho el famoso investigador John Saxe Fernández en su libro La
compra-venta de México, y eso me parece fundamental. No lo confundamos
con los
Somoza del pasado, que entregaban bananas, ahora hablamos de la
principal fuente de energía en el mundo y particularmente para Estados
Unidos. Es mucho peor que un bananero, el petrolero entreguista es lo
peor que puedes imaginar.
Es claro que Calderón es un
continuador de Fox en todo sentido, sin Fox no podría haber ganado las
elecciones, porque todo estaba arreglado a partir del instituto
electoral, los fraudes y las diferentes maniobras que utilizaron.
Incluso, Fox utilizó el aparato del Estado, por eso Felipe Calderón
tenía muchos recursos para presentarse.
Petras es el mismo
intelectual de acción que tras el golpe de Estado de
Augusto Pinochet
integró el Tribunal
Bertrand Russell sobre la represión en América
Latina, de la mano con
Julio Cortázar y
Gabriel García Márquez.
La producción editorial de
este luchador social alimentó ya a dos generaciones de estudiantes y
simpatizantes que devoran su temática especializada en la problemática
latinoamericana, sus reflexiones sobre el conflicto entre clases
sociales, el imperialismo, el Estado y la transición a la democracia.
¿El gobierno de Calderón
tendrá que alinearse a la guerra contra el terrorismo que comanda Bush?
Lo vemos en la aplicación
de la represión en Oaxaca, la militarización de un pueblo, la represión
y desaparición de docenas de maestros que buscan mejorar su vida y las
condiciones de trabajo. Esa es una indicación de la lógica interna de
esta guerra.
Más allá, la expresión más
contundente es el hecho que la
CIA y la DEA, así como la FBI, funcionan
aquí en México como en Texas y en California, como si fuera territorio
estadounidense. No hay ningún respeto a las fronteras, y en este sentido
yo observaría que no se trata de un problema de colonialismo económico,
sino de un colonialismo de los servicios especiales de Estados Unidos,
que han penetrado la sociedad y hacen lo que se les da la gana.
James Petras es doctor en
filosofía por la Universidad de California, que antes de graduarse fue
militante de los derechos humanos y entre 1960 y 1973 enseñó y dirigió
investigaciones en América Latina, particularmente en Chile, donde
colaboró con el gobierno de Salvador Allende.
¿El Estado mexicano
impondrá a los ciudadanos una política de seguridad semejante a la que
la administración Bush impuso a los estadounidenses?
Me llamaron de México para
decirme que me entrevistarían a la una y media de la tarde, cuando llegó
el momento de esa entrevista mi teléfono dejó de funcionar por más de
una hora y después volvió a funcionar. Eso fue para bloquear la
entrevista con la radio nacional de México. Eso es algo normal ahora.
Está muy extendida esta
política de lo que llaman ’seguridad’, que realmente es de inseguridad
que tenemos de comunicarnos por teléfono, por Internet, por correo
electrónico, por fax. El gobierno de los Estados Unidos ha dicho
públicamente que tiene bajo vigilancia a miles o cientos de miles, si no
millones de personas en todas sus comunicaciones más íntimas y creo que
México, bajo los gobiernos actuales, es una extensión de la política
estadounidense, es muy factible que estén aplicando las mismas medidas
aquí.
El profesor de la Universidad del Estado de Nueva York en
Binghamton afirma que todos los días no despierta pensando que vive en
la mayor superpotencia de la historia, “no pienso en la omnipotencia,
pienso en nuestra resistencia y el desgaste tremendo del presidente Bush
por la lucha de millones de hormigas que debilitamos la política
imperialista. Hemos denunciado el poder del sionismo en el gobierno y
hemos tenido impacto ampliando el número de simpatizantes, se puede ver
en el repudio a George W. Bush en las pasadas elecciones legislativas”.
|