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100109 -
EUobserver
- Leigh Phillips - Traducido del
inglés para Rebelión por Beatriz Morales
Bastos
Según han revelado las ultimas estadísticas de Bruselas, en
2007 los Estados miembro de la Unión Europea autorizaron la
exportación de armas a Israel por valor de 200 millones de
euros. Francia es, con mucho, el principal proveedor al Estado
judío de armas europeas.
Según el informe de la UE de 2008 sobre licencias de exportación
de armas, publicado en diciembre de 2007 para el año en curso y
que consolida las cuentas que deben presentar cada año los
Estados, 18 Estados miembro autorizaron un total de 1.018 de
dichas licencias a Israel por valor de 199.409.348 euros.
Según puede revelar EUobserver, Francia, Alemania y Rumanía son
los tres principales exportadores. Francia emitió licencias de
exportación por valor de 126 millones de euros, Alemania
autorizó 28 millones y Rumanía, 17 millones.
En respuesta a las peticiones de los políticos de la oposición
de que el gobierno de Reino Unido detuviera sus exportaciones de
armas a Israel y presionara a otros Estados miembro de la UE
para que hicieran lo mismo, un portavoz de Asuntos Exteriores
británico afirmó: “No aprobamos ninguna exportación relacionada
con defensa si juzgamos que existe un riesgo de que sean
utilizada para una agresión externa o una represión interna. De
manera rutinaria denegamos las licencias de exportación cuando
creemos que existe algún riesgo de ello. Cualquier solicitud
relacionada con Israel se considera según estas bases”.
El código de conducta de armas de la UE
La UE ha mantenido un código de conducta sobre exportación de
armas desde 1998, pero se supervisa a nivel de cada Estado
miembro, no en Bruselas, de modo que si [el primer ministro
británico] Brown quisiera dar ese paso, tendría que convencer a
los otros 26 Estados miembro.
En 2007 Bulgaria, Alemania, Polonia, Rumanía y Reino Unido
exportaron a Israel armas pequeñas y munición por valor de 12
millones de euros.
La República Checa, Alemania, Rumanía y Eslovenia suministraron
a Israel "armas ligeras", esto es, aquellas que requieren de dos
a tres personas para manejarlas, como bombas, torpedos o
artilugios explosivos, por valor de otros 23 millones y medio de
euros.
Bélgica, Francia y Rumanía también enviaron a Israel aviones y
material relacionado con ellos por valor de 18 millones y medio
de euros. A París le corresponden 10 millones de esta cantidad.
En una muy amplia cuarta categoría de armamentos en el informe
de la UE, "equipamiento electrónico" (que se refiere a
componentes electrónicos especialmente modificados para uso
militar, navegación y equipamientos de teledirección, y sistemas
satélite), fueron exportados por valor de unos 94 millones de
euros por Francia (89 millones) y Alemania (5 millones).
El resto hasta los 200 millones de euros consiste en armas que
entran en otras categorías menores que no sean las de armas
pequeñas, ligeras, aviones y componentes electrónicos.
Italia, que tradicionalmente es un importante exportador de
armas, sólo suministro armas a Israel por valor de medio millón
de euros en 2007. España, otro importante vendedor en este
sector, también vendió a Tel Aviv armamento por valor de 4
millones y medio de euros.
Suecia, otro importante productor europeo de armamento, y otros
ocho Estados miembro no vendieron nada al Estado judío.
En toda la UE sólo se denegaron 28 licencias de exportación por
razones relacionadas con los derechos humanos, la seguridad
interna o la estabilidad regional.
Kaye Stearman, de la Campaña contra el Comercio de Armas con
base en Reino Unido, señaló a esta página web: “Naciones Unidas
y observadores imparciales han documentado regularmente cómo las
acciones militares de Israel han violado el derecho humanitario
internacional. A pesar de que el propio Criterio Consolidado de
Licencias de Exportación de Armas de la UE y Nacional de Reino
Unido se supone que evalúa tanto el impacto que tienen las
ventas de armas en la paz, la seguridad y la estabilidad
regionales, como los antecedentes de respeto de los derechos
humanos del país, parece que todo esto se ignora en el caso de
Israel. Gran Bretaña debe dejar inmediatamente de vender armas,
incluyendo sus componentes, a Israel y también debe dejar de
comprar armas a compañías israelíes, armas que han sido
“probadas” en laboratorios de los territorios ocupados”.
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