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Crímenes de guerra: Claves
210109 - Tlaxcala
- Gilles Devers - Traducido
por Manuel Talens
Ahora que Israel está en tela de
juicio, resulta doloroso recordar que la primera definición de
crimen de guerra de la cual se tiene noticia se encuentra en el
estatuto del
Tribunal de Nuremberg.
En el Derecho de la
Guerra, la
línea divisoria sigue siendo la Alemania
nazi. Las convenciones internacionales que trataban de la guerra,
–fechadas en 1899 y 1907– se ocupaban esencialmente de los soldados y,
de manera indirecta, de las poblaciones civiles. Con los nazis, el orden
de las cosas se invirtió: la muerte de civiles se convierte en una
realidad y en un fin de la guerra.
De ahí proviene la primera reacción, plasmada en el artículo 6 del
estatuto del
Tribunal de Nuremberg de 1945. El crimen de guerra queda en él
definido como una violación grave de las leyes y costumbres de la
guerra, cometida durante un conflicto armado. El artículo enumera:
«Asesinato, malos tratos o la deportación para realizar trabajos
forzados o para otros objetivos en relación con la población civil de un
territorio ocupado o en dicho territorio, el asesinato o malos tratos a
prisioneros de guerra o a las personas en alta mar, el asesinato de
rehenes, el robo de bienes públicos o privados, la destrucción sin
sentido de ciudades o pueblos, ola devastación no justificada por la
necesidad militar».
Se impuso luego la voluntad de consolidar este avance y se hizo a través
de las convenciones de Ginebra, de las cuales la 4ª, que se ocupa a la
protección de las personas civiles en tiempo de guerra, fue concluida el
12 de agosto de 1949 y ha sido ratificada hasta la fecha por 194
Estados, entre los cuales está
Israel.
La convención retoma la referencia a las violaciones graves del Derecho
de la Guerra y las enumera en su artículo 147: «…el homicidio
intencional, la tortura o los tratos inhumanos, incluidos los
experimentos biológicos, el hecho de causar deliberadamente grandes
sufrimientos o de atentar gravemente contra la integridad física o la
salud, la deportación o el traslado ilegal, la detención ilegal, el
hecho de forzar a una persona protegida a servir en las fuerzas armadas
de la Potencia enemiga, o el hecho de privarla de su derecho a ser
juzgada legítima e imparcialmente según las prescripciones del presente
Convenio, la toma de rehenes, la destrucción y la apropiación de bienes
no justificadas por necesidades militares y realizadas a gran escala de
modo ilícito y arbitrario».
Y el artículo 146 precisa que los Estados firmantes «se comprometen a
tomar todas las oportunas medidas legislativas para determinar las
adecuadas sanciones penales que se han de aplicar a las personas que
hayan cometido, o dado orden de cometer, una cualquiera de las
infracciones graves contra el presente Convenio».
Los Estados firmantes aceptan la obligación de «buscar a las personas
acusadas de haber cometido, u ordenado cometer, una cualquiera de las
infracciones graves, y deberá hacerlas comparecer ante los propios
tribunales, sea cual fuere su nacionalidad.» Y, sí, la responsabilidad
es personal y los Estados deben demandar judicialmente a las personas
responsables de crímenes de guerra que dependen de su autoridad.
Dicho lo cual, cada uno puede analizar como quiera los acontecimientos
de
la
Franja de Gaza
con respecto a sus implicaciones militares, diplomáticas y de política
interna. No es ésa mi intención.
Por el contrario, hay realidades objetivas que saltan a la vista. Quiero
precisar que, si bien
Israel
controla las imágenes, la cadena de televisión Al Jazzera emite toda la
información necesaria para mostrar lo evidente: estos días
Israel
está cometiendo crímenes de guerra en la
Franja de Gaza.
Y existe recidiva. La convención de 1949 sanciona igualmente en el
artículo 49 la construcción de colonias en territorios ocupados y, en el
artículo 53, la destrucción de propiedades en ausencia de imperativos
militares. La instalación de colonias y la edificación del muro en
territorio palestino son, por lo tanto, contrarias a la convención, tal
como lo afirmó la Corte Internacional de Justicia en una opinión
jurídica emitida el 9 de julio de 2004. Y la masacre de Sabra y Chatila
en septiembre de 1982 –por no citar más que eso– nunca ha sido juzgada
por un tribunal.
Me parece oír las protestas: ¡Pero si fue
Hamas
quien empezó! ¿Acaso se ha olvidado de los misiles que lanza sobre
Sderot? ¿Y de Condoleezza Rice, que imputa la responsabilidad a
Hamas?
¿Y de Mahmoud Abbas, que deplora la ruptura de la tregua? ¿Y qué me dice
de esas fuerzas peligrosas que apoyan a
Hamas?
Hamas
está dividiendo al mundo árabe...
Ése no es el problema. Israel no tiene derecho a pisotear la convención
que firmó. Convención que, para que las cosas queden bien claras, indica
que está redactada para los tiempos de guerra y que las reglas fijadas
no pueden ponerse en entredicho por motivos de seguridad.
Artículo original publicado el 30 de diciembre de 2008: Qu'est-ce qu'un
crime de guerre ? (Actualités du droit)
El escritor español
Manuel Talens
es miembro de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala, la red de
traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede
reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar
al autor, al traductor, al revisor y la fuente.
210109 -
BBC -
Crímenes de guerra: Claves
- El surgimiento de conflictos bélicos como el que tiene lugar en
Gaza vuelve a poner sobre el tapete el tema de los crímenes de
guerra. ¿Se cometieron en este caso? Y si así fuera, ¿qué se hará al
respecto?
Sin embargo, la noción es reciente y está llena de
matices en constante evolución.
BBC Mundo ofrece algunas claves para entender qué se entiende por
"crimen de guerra", cómo se lo juzga y qué consecuencias puede
acarrear su comisión.
Algunos antecedentes necesarios
Por mucho tiempo se asumió que las atrocidades derivadas de un
conflicto eran parte de su naturaleza misma.
Dos textos básicos comenzaron a marcar una nueva pauta: los
convenios de la Haya de 1899 y 1907, y las convenciones de Ginebra,
a partir de 1949.
Los convenios La Haya pasaron a la historia como uno de los
esfuerzos internacionales primigenios para formalizar "las leyes y
costumbres" del conflicto bélico. Los de Ginebra establecieron un
estándar de derecho humanitario.
Sin embargo, no fue sino hasta después de la
II Guerra Mundial
que la actuación de los individuos fue puesta bajo la lupa. Con el
Tribunal de Nuremberg de 1945, contra funcionarios del régimen nazi, se abrió
el espacio para juzgar la responsabilidad personal en las acciones
de los Estados.
Más modernamente, los procesos por las guerras de Los Balcanes
(los conflictos surgidos tras la desaparición de la antigua
Yugoslavia) y el conflicto en Ruanda actualizaron límites y
definiciones.
Estos antecedentes están recogidos en el Estatuto de Roma, que
gobierna el
Tribunal Penal Internacional para juzgar
crímenes contra
la humanidad, crímenes de guerra y genocidio, que entró en
existencia en 2002.
¿Qué constituye un crimen de guerra?
"Lo mejor es utilizar el Estatuto de Roma", le explicó a BBC
Mundo Federico Andreu, consejero de la Comisión Internacional de
Juristas con sede en Ginebra.
El artículo 8 del estatuto contiene una lista exhaustiva, que
contempla:
Homicidio intencional, la
tortura o los tratos inhumanos, detención ilegal, toma de rehenes y
la destrucción y la apropiación de bienes no justificadas por
necesidades militares y realizadas a gran escala de modo ilícito y
arbitrario.
Ataques
intencionales contra la población y los bienes civiles (incluidos
aldeas e infraestructura que no sean objetivos militar y edificios
dedicados a la religión, ciencia o beneficencia que no sean
objetivos militares), que no estén defendidos ni participen
directamente en el conflicto. Ataques contra personal e
instalaciones de misiones de paz.
Lanzar ataques
intencionados a sabiendas de que causará daños de carácter civil o
al medioambiente "que serían manifiestamente excesivos en relación
con la ventaja militar concreta y directa de conjunto que se
prevea".
Matar a traición,
atacar a quien se ha rendido, trasladar o deportar a la población
civil, hacerla pasar hambre, negarle el derecho a juicio u obligarla
a emprenderla contra su propio bando; cometer actos de violación o
esclavitud sexual forzada o reclutar a menores de 15 años, someter a
mutilaciones o experimentos médicos y científicos a personas que
estén en poder de una parte adversa.
El saqueo de
ciudades y plazas.
El empleo de ciertas
armas y gases.
Con todo, recuerda Federico Andreu, "siempre
saldrán zonas oscuras que la misma jurisprudencia irá
esclareciendo".
Un ejemplo de esto es la definición de tortura, que fue revisada por
el Tribunal especial para la ex Yugoslavia. Este tribunal estableció
que la violación sexual era una forma de tortura.
Hasta ese
momento, se consideraba que una violación era un crimen de guerra
cuando el objetivo era extraer información o castigar a la víctima,
pero el tribunal estableció que era un crimen en todos los casos y
no sólo cuando se tenían los objetivos mencionados.
¿Quién puede ser juzgado por un crimen de guerra?
"Básicamente, no hay dónde esconderse", le explicó a la BBC el
experto de la Comisión Internacional de Juristas.
"Cualquier persona que haya participado en un crimen de guerra o
que lo haya ordenado, o siendo el superior y debiendo tener el
efectivo control no hizo nada por evitarlo o ponerle fin a la
situación, es responsable bajo el derecho internacional".
En suma, "no se puede invocar la
actuación bajo órdenes superiores
ni invocar el hecho de que se tiene un estatus de gobernante o jefe
de Estado".
¿Cómo se abre un juicio por crimen de guerra?
Es un campo abierto. De acuerdo con el derecho internacional, los
crímenes de guerra están sometidos al principio de la jurisdicción
internacional, independientemente de la nacionalidad de las partes y
de dónde ocurrió el hecho.
Éste es un aspecto del derecho internacional que cada vez más
países están adoptando, señala Federico Andreu.
En consecuencia -- y en teoría -- todo Estado puede ejercer el
derecho a abrir juicios por estos crímenes, sin importar de dónde
son los acusados y las víctimas.
La práctica es más complicada:
cómo se garantiza un proceso justo, incluida la cooperación de las
naciones e individuos involucrados. Esto representa un desafío de
alto calibre.
La otra ruta es el
Tribunal Penal Internacional, pero ahí también
hay limitaciones.
Por una parte, el Tribunal sólo puede tomar la iniciativa en
casos que involucren a los países signatarios. Hasta julio de 2008,
se contaban 108 naciones. La lista no incluye ni a
Israel ni a
Estados Unidos.
También puede actuar si se lo pide
Naciones Unidas. Pero esto
implica una votación en el
Consejo de Seguridad, de acuerdo con lo
que le explicó a la BBC el jurista Andreu.
¿Cuáles son las sanciones por cometer
crímenes de guerra?
Hay dos tipos de sanciones: las individuales o personales y las
que aplican al Estado agresor.
Pero, según señala el experto de la comisión internacional de
juristas, el castigo en sí depende del tribunal que juzga y de las
leyes y estatutos que aplican en el país donde tiene lugar el
juicio.
En el caso del
Tribunal Penal Internacional, las sanciones
individuales son básicamente de cárcel. Y en cuanto toca a los
Estados, se refieren a reparaciones de daños.
Pero los antecedentes son pocos. Y en esto el concepto también
sigue evolucionando.
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