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070409 - El FMI
está de vuelta: La parábola imperial con el zorro en el
gallinero
En forma práctica y efectiva, los "préstamos" del nuevo
FMI
reciclado por el
G-20 (solventados con dinero público y garantía del Estado)
van a estar destinados a salvar a las mismas corporaciones y
bancos privados trasnacionales que generaron la crisis en los
países subdesarrollados y emergentes.
El Fondo Monetario
Internacional (FMI), considerado en gran medida
"irrelevante" hace seis meses, fue el mayor ganador de la cumbre
de líderes del
Grupo de los 20,
según coinciden medios y analistas internacionales.
"El
FMI
está de vuelta", dijo el director gerente de este organismo
financiero,
Dominique Strauss-Kahn. "Hoy tenemos la prueba", señaló al
conocer la potencialización del
FMI
por la cumbre.
Los líderes mundiales del
G-20
acordaron cuadriplicar la capacidad financiera del
FMI
a US$1 billón (millón de millones) para "manejar las crisis" y
auxiliar a las entidades quebradas en los países "en
desarrollo", y le encomendaron (como en los viejos tiempos) el
"monitoreo" para verificar si sus miembros están estimulando sus
economías suficientemente y reformando sus sistemas
regulatorios.
En su comunicado el
G-20
anunció además una inyección de "emergencia" de US$ 500.000
millones en el
FMI,
además de aumentar en US$ 250.000 millones sus emisiones de
giro, es decir, el dinero que puede desembolsar el organismo
multilateral.
"Si se tiene en cuenta que los otros dos temas de la cumbre -el
estímulo fiscal coordinado y la regulación financiera- fueron
despachados con una mera enunciación de principios, no cabe duda
que el
FMI
se lleva la parte del león de la cumbre", señala la cadena BBC.
"Decidieron aplicar la misma medicina que está matando al
paciente: un billón de dólares, más dinero para un hueco sin
fondo; pero no sólo eso, sino que decidieron fortalecer a uno de
los grandes culpable de la crisis que es el FMI, que por el
contrario habría que cerrarlo", señaló el presidente de
Venezuela,
Hugo Chávez.
La Cumbre cuadruplicó las reservas del
FMI
en US$ 1 billón, que convierte al organismo multitaleral en lo
más similar a un Banco Central del mundo que interviene en
última instancia para evitar el derrumbe de sus miembros
acosados por la crisis recesiva global.
Así como los bancos centrales de las metrópolis imperiales de
Estados Unidos y Europa pilotean
los "rescates" de empresas y bancos quebrados (con dinero
publico y garantía estatal), de la misma manera el
FMI
va a cumplir el mismo rol a escala de los gobiernos de los
países "emergentes" y "subdesarrollados" del Sur periférico.
Esto arroja una primera señal: Además de convertirse en un
"banco central mundial" de la crisis, la nueva función del
FMI
tendrá como aspectos centrales:
A) asegurar que el dinero prestado vaya prioritariamente en
auxilio de los bancos quebrados (salvar al sistema financiero es
la prioridad), y
B) monitorear el cumplimiento de las obligaciones
"condicionantes" que conllevan el otorgamiento de los préstamos.
El historial de intervenciones del
FMI
no suele tranquilizar a los países receptores porque sus
programas de ayuda vienen con las llamadas "condicionalidades",
es decir, recetas económicas que se deben aplicar para hacerse
acreedores de los préstamos.
Mark Weisbrot codirector del Centro de Investigación Económica y
de Políticas de Washington, señala que en los nueve acuerdos que
el
FMI
negoció desde septiembre de 2008 con distintos países (de
El Salvador a
Pakistán) las recetas no
cambiaron: Contracción del gasto público, aumento de las tasas
del interés y reducción salarial.
En tiempos de crisis recesiva y de achicamiento del consumo como
la presente, estas "condicionalidades" pueden potenciar y
agravar los colapsos económicos en los países subdesarrollados y
provocar estallidos sociales como el de
Venezuela
de 1989 y
Argentina
en 2001.
Según The Wall Street Journal, los analistas todavía están
estudiando cómo se financiarán estos nuevos fondos del
FMI,
pero nadie duda del primer destino que tendrán: Europa del Este.
La situación de varios países del ex bloque comunista - Letonia,
Hungría, Ucrania - es muy crítica y podría generar un nuevo
efecto "vodka" por la presencia de bancos austríacos, italianos
y suecos en la región.
Para un conjunto de analistas, la situación de los países de
Europa del Este en el contexto de la crisis regional se puede
comparar con la de América Latina en la década del 80.
Cuando en 1982 se desató la "crisis de la deuda", el sistema
financiero sionista internacional ingresó en un colapso por la
crisis con peligro de "cesación de pagos" en que ingresaron
países como México,
Brasil y
Argentina.
La intervención del
FMI,
como ahora sólo orientada a salvar al sistema bancario, terminó
de hundir a América Latina en lo que se llamó la década perdida.
La presente crisis financiera recesiva, con caída del consumo y
despidos laborales, exportada originalmente desde
EEUU y la Unión Europea, se
contagia aceleradamente a las llamadas economías "emergentes" y
"subdesarrolladas" de Asia, África y América Latina.
En las regiones periféricas del planeta capitalista, según lo
describen los últimos informes y estudios, la desaceleración
económica viene acompañada con el peor de los fantasmas: La
desocupación laboral, con aumento de la marginación y peligro de
estallidos sociales.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que
habrá 50 millones de desempleados a fin de año, el propio Fondo
Monetario Internacional (FMI)
estima que por primera vez desde la posguerra el crecimiento
económico será negativo (entre el 0,5 y el 1%) y nadie sabe
exactamente cuánto "activo tóxico" (deuda incobrable) está dando
vuelta en el planeta.
Como efecto del derrumbe globalizado, los países
"subdesarrollados" y "emergentes" de Asia, África y América
Latina se están acoplando al tsunami financiero-recesivo,
mientras la baja del petróleo y las materias primas, agregada a
la suba imparable del dólar, preanuncia una mayor agudización
del proceso recesivo con baja del consumo y aumento de despidos
en las empresas transnacionales.
De acuerdo con lo que ya se verifica en la realidad, se están
quemando etapas: En América Latina como en los países de la
periferia asiática y africana, la crisis financiera ya devino
(por medio de la recesión) en crisis estructural, y rápidamente
se dirige hacia la crisis social (el emergente de los despidos
laborales) de mano de la desocupación que empieza a extenderse a
escala planetaria.
En este escenario, el
G-20
(bajo presión directa de EEUU),
con un
FMI
reciclado y convertido en "banco mundial" de la crisis, decidió
lanzar un nuevo proceso de endeudamiento del sur periférico para
salvar prioritariamente al sistema financiero colapsado.
Como en los países centrales, los "rescates" (realizados con
endeudamiento solventado con dinero público) no van a estar a
orientados a restablecer la producción y el consumo, sino a
salvar a los bancos y entidades privadas quebradas y a reactivar
un macro negocio financiero con la crisis.
Con un detalle: Los bancos y empresas quebradas en el mundo
"subdesarrollado" o "emergente" son filiales de las
corporaciones trasnacionales imperialistas que tienen sus casas
matrices en
EEUU
o en Europa, que han "exportado" la crisis financiera recesiva a
las áreas emergentes.
Así como las potencias centrales (con
EEUU
y la UE a la cabeza) son las grandes exportadoras de crisis
mundial, los bancos y empresas transnacionales imperiales son
los grandes exportadores de desocupación masiva a escala global.
Esas empresas y bancos trasnacionales, que hegemonizan el
control mayoritario del sistema económico productivo en los
países subdesarrollados o emergentes, son los principales
generadores del colapso financiero recesivo con crisis social
que ya se expande desde el centro a la periferia del mundo
capitalista.
En forma práctica y efectiva, los "prestamos" del nuevo
FMI
reciclado por el
G-20
(solventados con dinero público y garantía del Estado) van a
estar destinados a salvar a las mismas corporaciones y bancos
privados trasnacionales que generaron la crisis en los países
subdesarrollados y emergentes.
En este escenario, la presencia "salvadora" del banco central de
la crisis equivale a la del zorro custodiando el gallinero. -
IAR Noticias
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