010909 -
Diego Hernán Córdoba - El porqué
de las bases militares en Colombia (Gentileza
de
Carlos Pereyra Mele)
El objetivo es… ¡Brasil!
Expertos argentinos explican las razones últimas de las bases militares
en
Colombia, como necesidad estratégica de
EE.UU.: de potencia global a
potencia regional.
Para algunos analistas el objetivo es lograr la capitulación del poder
nacional brasileño
En los centros del trazado estratégico estadounidense saben que pasó el
tiempo de la potencia única y global. Para enfrentar a la
Unión Europea
(UE), China y
Rusia, Washington quiere asegurarse el control de América
Latina. El problema lo tiene en el Sur, por ello pretende acabar con
Brasil. Las posibilidades de resistencia con que cuenta la región. El
rol de UNASUR y otras iniciativas de integración. Sobre esos puntos se
expresaron, en entrevista exclusiva con APM, los politólogos y expertos
en geopolítica Marcelo Gullo - autor de los libros “Argentina-Brasil: La
gran oportunidad” y “La insubordinación fundante. Breve historia de la
construcción del poder de las naciones” - y
Carlos Pereyra Mele,
del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos.
El interés geopolítico de
EE.UU. consiste en retrasar el paso de
ser una potencia global a una potencia regional”, dijo Gullo.
La crisis que atraviesa Estados Unidos -manifestó- no es coyuntural,
sino estructural, porqué, por primera vez desde 1970, se han disociado
los intereses de la alta burguesía norteamericana con el Estado. A
partir de la década del ´80 las industrias estadounidenses, buscando
pagar salarios más bajos, se van al Asia para producir con destino al
mercado norteamericano, lo cual produjo un lento proceso de desindustrialización dentro del propio territorio.
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Bases militares. Es sencillo
observar la estratégica
situación geográfica de Colombia |
“Todo ello generó un enorme proceso de gente sin trabajo. Ese sería el
eje conceptual de la
crisis financiera global, dejando a
EE.UU. desindustrializado, sin suficientes empleos suficientes y
con 40
millones de pobres”, destacó.
Estados Unidos aspira a mantener un papel protagónico y por consiguiente
intenta expulsar a
China de África e impedir la alianza entre
Rusia y
Europa occidental. “Esas dos grandes estrategias están fracasando, por
eso tiene la necesidad de que América Latina sea su zona de influencia
exclusiva; por tal motivo pone un pie en
Colombia”, subrayó Gullo.
Estados Unidos sólo produce el 15 por ciento de la energía que consume y
América Latina le provee el 25 por ciento de sus necesidades en materia
de recursos.
En tanto,
Pereyra Melee precisó que “Colombia
es un país bioceánico, es
vecino del que le vende el 15 por ciento del petróleo -
Venezuela - y
además limita con Ecuador, también país petrolero. Desde las bases
navales de Málaga y Cartagena de Indias, Washington tiene rápido acceso
al mayor punto de comunicación comercial del mundo, el canal de
Panamá”.
La importancia geopolítica que tiene Colombia para
Estados Unidos se
expresa en lo táctico y en lo estratégico, explicó Gullo.
Desde el punto de vista táctico, dijo: el complejo industriar militar
necesita crear focos bélicos, para justificar la producción y renovación
del material bélico. Sin tal esquema, ese aparato no tiene con que
justificar su existencia.
Y desde una mirada estratégica, continuó, el objetivo es lograr la
capitulación del poder nacional brasileño, y para ello traza un cerco en
su derredor, comenzando en Colombia y con la idea de continuar por
Bolivia y
Paraguay.
En ese marco, América Latina está obligada a reforzar sus acuerdos
regionales, como
UNASUR, CAN y MERCOSUR, para evitar fracturas y
controlar las turbulencias domesticas (como el
golpe de Estado en
Honduras), que posibiliten la expansión de las Fuerzas Armadas
estadounidenses en el área.
Según
Pereyra Mele, la solución al problema que plantea el avance
estadounidense sobre América del Sur pasa por la defensa irrestricta de
las áreas por donde fluyen y se conectan los tres sistemas hidrográficos
más importante: el Orinoco, Amazonia y del Plata.
“Para ello se deben desarrollar políticas internacionales coherentes,
dentro de las limitaciones que nos plantea la potencia hegemónica. Es
muy importante profundizar el MERCOSUR y ampliarlo, darle mayor
presencia a
UNASUR
y a los organismos de defensa regionales. Es necesaria la
creación de un complejo industrial militar argentino-brasilero, para
mejorar nuestras capacidades de defensa, sin dependencia externa,
incorporando a otros países”, concluyó
Pereyra Mele.
Para Marcelo Gullo, América Latina conforma una ecumene cultural única.
“Lamentablemente, desde el punto de vista político está partida en dos.
Por un lado México, América Central y el Caribe, zona de influencia
exclusiva de Estados Unidos, y por el otro América del Sur”, subrayó.
Quizá podría agregarse respecto de esta última reflexión que el odio
sistémico de los poderes estadounidenses a la Revolución Cubana quedaría
explicado por haber sido ella la única experiencia concreta de freno a
la hegemonía de Washington sobre las regiones Norte, Central y Caribe de
América Latina.
Ante el desafío hasta aquí expuesto, “la responsabilidad principal es de
Brasil, por ser la entidad con mayor poder relativo del área. El
problema está en que la clase dirigente brasileña no comprende
adecuadamente que para resistir la agresión estadounidense no necesita
socios débiles, sino socios fuertes. Deben comprender que lo importante
no es su industrialización aislada, sino la industrialización de toda
América del Sur”, concluyó Gullo.
Los cambios de políticas militares que
Barack Obama prometió en su
campaña presidencial hasta ahora no se han cumplido. A menos que alguien
crea que lo identitario pasa exclusivamente por la pigmentación de la
piel, ni siquiera podemos decir que un afro-americano llegó a la
presidencia.
Más allá de las palabras,
Barack Obama
le solicitó al Congreso de Estados
Unidos 83.400 millones de dólares en fondos extras, para financiar las
aventuras bélicas en Irak y
Afganistán; avanza con la instalación de
nuevas bases militares en Colombia y mantuvo una posición más que
ambigua respecto del
golpe de Estado en
Honduras.
El presupuesto que maneja el Pentágono es 50 veces superior al total de
gastos militares que efectúa el conjunto de países del sistema
internacional. Por supuesto, realiza las mayores inversiones a nivel
mundial en investigaciones bélicas y espaciales. Semejante
disponibilidad de recursos le permite a estados Unidos acometer en forma
simultánea con injerencias bélicas en diferentes áreas del orbe. -
PrensaMercosur