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Parte 1 /
Parte 2
021011 - Miguel
Giribets - Mientras que el PIB mundial es de 70
billones de dólares, el mercado de obligaciones es de 95.000
billones de dólares (más de 1.000 veces más), las bolsas “valen”
50.000 billones de dólares (casi 1.000 veces más) y los
derivados “valen” 466.000 billones de dólares (más de 6.500
veces). Una situación insostenible. Lo que hay detrás de las
cifras de obligaciones, valores de bolsa y derivados es un
capital especulativo que es varios miles de veces superior a la
economía real. Ante esta masa de capitales, la tasa de beneficio
tiende a cero de forma imparable, pues los beneficios salen -a
fin de cuentas- de la economía real. El sistema capitalista va
hacia el colapso. Cada 2,4 horas se mueve un monto de dinero en
el mundo ¡equivalente a todo el PIB de un año!.
Una forma de fondo especulativo son los
Hedge Funds. El 60% de ellos están en paraísos fiscales, lo
que quiere decir que no tienen control de gobierno alguno. En
los paraísos fiscales está la mitad de las reservas mundiales de
dinero. “Las Islas Cayman, la Ciudad de Londres, las islas del
Caribe, Suiza, Luxemburgo, la estadounidense Delaware,
Estados Unidos,
Singapur o la isla de Jersey” (1) son la sede de los paraísos
fiscales más importantes. Casi todos estos fondos se gestionan
desde los
Estados Unidos
(un 80%) y Londres (un 20%). Los
Hedge Funds son los grandes responsables de la burbuja
inmobiliaria y, en la actualidad, de la especulación sobre la
deuda pública de los países europeos.
(Ver:
La Unión Europea y los «hedge
funds» (Fondos buitres): ¿regulación o abandono del territorio europeo?)
(Ver:
¿Qué es un fondo buitre? (Hedge Funds))
Además de los
Hedge Funds, el resto de fondos de inversión tiene nombre y
apellidos: fondos de pensiones, fondos mutualistas, fondos de
seguros, fondos de riqueza soberana, fondos de capital privado,
fondos negociables en el mercado y fondos de grandes
patrimonios. Estos fondos están controlados por entidades
financieras, que también tienen nombre y apellidos: Axa,
Blackrock, Deutsche Bank, JP Morgan,
Goldman Sachs, BNO Paribas, ING. Un 50% se controla desde
entidades norteamericanas. Los fondos de pensiones y los de
capitales privados suman más de la mitad del total. Pero los más
especulativos son los
Hedge Funds, pues no están sujetos a control ni legislación
alguna. El total de todos estos fondos asciende a 119 billones
de dólares, lo que equivale a casi el doble del PIB mundial.
(fuente de estos datos: Alejandro Quesada, Los enemigos de la
democracia en cifras)
¿Cómo se monta un ataque especulativo?
Veamos el caso reciente
de julio de 2011 en Italia, la tercera economía europea y la
séptima mundial: los fondos de los paraísos fiscales comienzan
vendiendo valores italianos (títulos, bonos, acciones) en
grandes cantidades, las agencias de calificación rebajan la nota
de la deuda pública del país y desde
Wall Street y la banca norteamericana se realiza una fuga de
capitales a gran escala. Consecuencia: Italia ha de vender su
deuda pública más cara (*) -proporcionando ingentes beneficios a los
especuladores- y rendirse a lo que le ordenen desde el
FMI y la
Unión
Europea -recortes sociales, etc.- para
garantizar el pago de esos beneficios.
(Ver:
Cómo Wall Street domina al gobierno de Estados
Unidos)
La estructura del
Banco Central Europeo facilita la especulación. En efecto,
el
Banco Central Europeo puede prestar a bancos privados a un
interés del 1%, pero no puede hacerlo a los Estados, que han de
recurrir a las entidades privadas a través de deuda pública a
unos intereses mucho más altos. De esta forma, los bancos
privados pueden recoger préstamos del
Banco Central Europeo a bajo interés y comprar deuda pública
a intereses mucho más altos.
(Ver:
Desmundialización: el debate prohibido)
SE ESTA APLICANDO UN POLÍTICA ECONÓMICA QUE BENEFICIA A LOS
ESPECULADORES Y HUNDE LA ECONOMÍA DE LOS PAÍSES
La receta “de libro” para atajar la crisis en estos momentos
debería pivotar en torno a dos ejes:
a) inversión pública y gasto público y
b) reforma fiscal. Las políticas económicas están haciendo lo
contrario:
favorecer a las grandes fortunas mediante una fiscalidad en la
que los ricos pagan en impuestos cada vez menos y los
trabajadores pagamos en impuestos cada vez más; tampoco se
combate el fraude fiscal de los más poderosos.
favorecer a los especuladores, que tienen su punto de atención
en dos temas:
a) la deuda pública (se trata de especular sobre los intereses
para que sean cada vez más altos, aunque hundan la economía de
los países) y
b) el precio de los alimentos y de las materias primas (aunque
millones de personas estén muriendo de hambre).
Liquidar el gasto social y la inversión pública, como garantía
de que los Estados tendrán dinero para pagar los intereses y el
capital de esa deuda pública.
Con todo ello, la crisis no sólo no se va a superar, sino que
será cada día mayor. Esta la nueva lógica de un sistema que ya
no funciona ni puede funcionar y que está poniendo en peligro el
futuro de la Humanidad.
En este sentido se manifestó recientemente Heiner Flassbeck, de
la UNCTAD (Organismo de la
ONU para el Comercio y el Desarrollo), diciendo que "si los
gobiernos se apegan a las políticas de ajuste fiscal y siguen
recortando gasto público terminaremos en una recesión
permanente. Eso es absolutamente inevitable porque no se puede
crear crecimiento de la nada" y que estas políticas “están
ahogando el consumo, destruyendo las expectativas del sector
público y de los hogares y paralizando las inversiones.” (2)
La crisis de estos años ha dejado sin empleo a unas 30 millones
de personas. En la zona euro la media del desempleo está en
torno a un 10%, superada en países como España con un desempleo
del 20%. En total, estamos hablando de más de 20 millones de
personas sin trabajo. En
Estados Unidos
se da la cifra de desempleo del 9%, aunque la realidad debe ser
mucho mayor. En todo el mundo y según datos “oficiales” de la
OIT -que dicen que el mercado laboral está hundido-, el paro
supera la cifra de 200 millones de personas. Se habla de
“reformar” el mercado laboral para hacerlo más competitivo, pero
la realidad nos asegura lo contrario: “Los países que durante la
crisis aumentaron más su desempleo (su tasa de aumento de
desempleo fue mayor) fueron Irlanda y
Estados Unidos,
además de España, que son los
países que tienen mercados de trabajo más desregulados (es más
fácil despedir a los trabajadores por parte del empresario) y
donde los sindicatos son más débiles.” (3)
De momento, Europa ha perdido 170.000 empleos públicos (fuente:
OIT). Sólo Francia se ha
propuesto haber liquidado 181.000 puestos de funcionarios para
2013. Alemania ha bajado los
salarios un 2,5% y reducido 10.000 puestos de trabajos de
funcionarios; España ha sufrido
una rebaja del 15% en los salarios y la disminución creciente
del número de trabajadores públicos. La revista británica The
Economist recalcaba en enero pasado que el próximo objetivo eran
los funcionarios públicos y sus sindicatos y que se podía
manipular a la opinión pública con el hecho de que los
funcionarios tienen su empleo “de por vida”, mientras que el
resto de trabajadores tienen su empleo colgando de un hilo,
enfrentando a unos contra otros.
En la
Unión
Europea el desempleo juvenil es del 21%,
destacando países como España
con un 42,8%, Eslovaquia con el 37,3%, sur de
Italia con el 35% e Irlanda con
el 29%. Se habla de una generación “ni-ni” (jóvenes que ni
estudian ni trabajan), a la que la OIT y el
FMI han calificado como una “generación perdida”.
Las políticas de recortes no relanzan la economía sino que la
hunden aún más. Así se ha demostrado con los impresionantes
recortes del gasto público y de los salarios en Grecia,
España, Portugal e Irlanda: el
crecimiento económico no se ve por ningún lado, pero sí han
crecido el paro y la deuda pública. Y aún nos quieren hacer
creer que ello es debido a que los recortes son han sido
suficientemente fuertes. Como ejemplo, digamos que España estaba
en 4 millones de parados antes de las reformas y ahora está en 5
millones.
Letonia es el país europeo más machacado por las medidas del
FMI. Los empleados públicos han perdido el 30% de su salario
y también el resto de trabajadores ha visto como sus salarios
descendían, el gasto público ha caído un 20%; su PIB cayó un 25%
en 2008-2009. La fiscalidad sobre los salarios es del 68% y más
del 12% de la población ha tenido que emigrar al extranjero. Se
dice que el nivel de vida anterior a la crisis no se recuperará
hasta 2016; sobre la recuperación del nivel de vida de la época
soviética, nadie se atreve a hacer cálculos. Rumanía redujo los
salarios de los trabajadores públicos un 25% y subió el Iva del
19 al 24%, para poder acceder a un préstamo de 20.000 millones
de dólares.
“La economía japonesa está por los suelos, la economía
estadounidense, contra lo que algunos pensaban, no ha conseguido
levantar cabeza (con una tasa de crecimiento esperada de apenas
el 2% para el primer trimestre) y la economía europea anda
rezagada por su propio declive.” (4) Aún en los momentos de
crecimiento en estos años de crisis, no se han conseguido unas
cifras suficientes como para relanzar la economía: se estima en
que la economía crece realmente (se crean puestos de trabajo)
cuando lo hace a un índice superior al 2%. En 2010 la Unión
Europea creció un 1,7%, pero esto después de que el año anterior
tuviera un crecimiento negativo del -4,1%.
En Europa se anunció a bombo y platillo en junio pasado el
llamado “pacto del euro”. Como para echarse a temblar. Es un
acuerdo sobre moderación salarial, recorte de pensiones y
prestaciones sociales, flexibilidad laboral y coordinación de
políticas fiscales. Se vincula el salario a la productividad y
no a la inflación, negociación de convenios en el marco de la
empresa y no en sectores productivos; se fijan limitaciones al
déficit público, para limitar el gasto social. El “pacto del
euro” sella la quiebra económica de la
Unión
Europea.
EL PROBLEMA DE LA DEUDA PUBLICA TIENE SU ORIGEN EN EL
SALVAMIENTO DE BANCOS Y EMPRESAS A CONSECUENCIA DE LA BURBUJA
INMOBILIARIA
El rescate de la banca y empresas afectadas por la burbuja
inmobiliaria alcanzó, por lo menos, los 25 billones de dólares.
Pero hace poco que “el Government Accountability Office (un
instituto del congreso de los EUA) descubrió que el Tesoro
norteamericano entregó 16 mil millones de dólares en préstamos
secretos a grandes empresas. No se trata de poca cosa, ya que es
más que el PIB de los EUA lo que se estaba entregando
secretamente a los grandes bancos. No hubo ninguna crisis,
ninguna prisión. Es probable entonces que la cifra total de
“ayuda” llegue a 40 o 50 mil millones de dólares, aproximándose
así a todo el PIB mundial. “(5) Sólo en los últimos dos años, la
Fed (especie de Banco Central norteamericano) ha empleado para
salvar a sus bancos 2,5 billones de dólares (15% del PIB) y la
Unión
Europea 1,4 billones de dólares (11% del PIB).
Para poder financiar estos “regalos”, los Estados se han tenido
que endeudar. “El endeudamiento público en los países ricos
romperá la barrera del 100% del PIB este año por primera vez
desde la
Segunda Guerra Mundial: los Estados del mundo desarrollado
deberán más de lo que producen sus países en un año, según el
Fondo.” (6)
Pero la deuda pública es sólo parte del problema. Hemos de
referirnos obligatoriamente a la deuda privada que se ha
generado al adquirir deuda pública (los bancos nacionales
adquirían deuda pública de su país con préstamos de la banca
alemana y francesa básicamente) y aquella que se contrajo
“alegremente” en los años en que la banca facilitaba el crédito
para titularizar las deudas y así remunerar a los capitales
especulativos. La banca alemana tiene deuda pública de
Grecia, Portugal e Irlanda por importe de 25.000 millones de
euros y la banca francesa llega a los 30.000 millones de euros:
no son cantidades que deban preocupar. Lo importantes es que la
banca alemana tiene préstamos a cobrar “140 mil millones de
euros sobre bancos y compañías privadas de esos países, y nada
menos que otros 100 mil millones de dólares en títulos y bonos
que protegen las inversiones realizadas (derivados)” (7). La
banca inglesa tiene préstamos a cobrar por 200.000 millones de
euros en
Grecia, Portugal e Irlanda, de los que sólo el 10%
corresponde a deuda pública. La banca norteamericana tiene otros
200.000 millones de euros a cobrar en esos países, de los que
sólo 7.000 millones son deuda pública. “Los bancos del conjunto
de la zona euro más
Estados Unidos,
poseen deuda de esos países en el orden de un billón de euros,
de los cuales la deuda pública en sus manos no supera los 50 mil
millones de euros.” (8)
Aunque la mayor parte de la deuda pública de Irlanda,
Grecia
y Portugal está en manos de bancos de los propios
países, la adquirieron recurriendo a préstamos de bancos
extranjeros en un 60% y otros préstamos más para otras
inversiones en el sector privado. La deuda pública de estos
países es de 650.000 millones de euros. Así, la deuda privada
española es el doble de su deuda pública y el triple de la deuda
pública de Irlanda,
Grecia y Portugal
A nivel mundial, la deuda externa es de 60,28 billones de
dólares, sumando la pública a la privada. La deuda pública en
Europa es mucho más baja que la de
Estados Unidos;
en este país, con una deuda pública superior al PIB, sólo la
deuda pública y el déficit de California son mayores que los de
Grecia.
El caso más extremo es Japón,
con una deuda pública del 229% del PIB, y destacan
Grecia (152%), Italia
(120%), Irlanda (114%) e Islandia (103%). El promedio de la
eurozona es del 80%.
Italia es un foco de atención, pues en los próximos 5 años
renegociará un total de 900.000 millones de dólares de deuda
pública, lo que representa el 20% de su PIB.
Italia está muy expuesta a las
maniobras especulativas, puesto que “los bancos europeos
(incluidos los del Reino Unido) tienen 167.000 millones de euros
en bonos italianos (sobre todo en
Francia -74.000 millones- y
Alemania -39.000 millones-). Los bancos y aseguradores
italianos tienen 245.000 millones de deuda pública. Si tomamos
en cuenta todo esto (aseguradores, empresas de gestión de
activos…), las exposiciones extranjeras a la deuda pública
italiana se acercan a 806.000 millones.” (9)
LA BURBUJA ALIMENTARIA ES LA OTRA CARA DE LA ESPECULACIÓN
FINANCIERA
En la actualidad se producen alimentos que servirían para dar de
comer al doble de la población del planeta. El problema, pues,
no es que no haya alimentos. Por ejemplo, las existencias de
cereales han pasado de 428 millones de toneladas en 2007-2008 a
525 millones de toneladas en 2011. Pero cada 5 segundos un niño
menor de 10 años muere de hambre.
Seis multinacionales controlan la agricultura mundial y en una
serie de bolsas - Chicago, New York y Londres, básicamente- se
fijan los precios de los productos agrícolas. Una de las grandes
multinacionales es Cargill, que controla en 70% del comercio
mundial de comida; sus directivos dicen que los motivo de su
éxito está en “saber leer los mercados” y que así están
consiguiendo cada año más beneficios que el año anterior desde
2008 (los beneficios del último semestre de 2010 fueron de 4.000
millones de dólares). A veces el cinismo llega a cotas
insospechadas.
El “pastel” del mercado alimentario se reparte entre las
siguientes empresas: “Cargill y Bunge en la producción y
comercialización;
Monsanto, DuPont y Syngenta, en la producción de semillas;
Mosaic Corporation (propiedad de Cargill) y Potash Corp. en la
industria de fertilizantes químicos; Nestlé y Unilever, en el
procesamiento de alimentos; Wal-Mart, Tesco y Carrefour, grandes
distribuidoras, entre otras.” (10)
(Ver: El Mundo según Monsanto.
Introducción y
película documental)
Y el “pastel” financiero queda como sigue: “En el primer
trimestre de 2011, cinco SIM (Sociedades de Intermediación
Inmobiliaria: JP Morgan, Bank of America, Citibank,
Goldman Sachs, HSBC Usa) y cinco bancos (Deutsche Bank, UBS,
Credit Suisse, Citycorp-Merrill Lynch, BNP-Parisbas) han
obtenido el control sobre más del 90% del total de los títulos
derivados: SWAPS sobre las tasas de cambio, los CDO (Collateral
debt obligations) y los CDS (Collateral defauld swaps).” (11)
Paralelamente al clímax y al estallido de la burbuja
inmobiliaria, se ha ido formado la burbuja alimentaria. Entre
2006 y 2008 subieron los precios de los productos agrícolas,
especialmente trigo, maíz y arroz. Los dos primeros casi
doblaron y el tercero casi triplicó el precio en este periodo.
Cuando hubo una ola de disturbios por todo el planeta, los
precios bajaron sin causa económica o climática que lo
explicara.
Pero en diciembre de 2010 los precios de los alimentos
alcanzaron su máximo histórico, para seguir subiendo a partir de
entonces. La FAO (Organización de Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación) habla de “alarma”, pero nadie
hace nada. Las subidas son del 40% en productos básicos en la
alimentación de millones y millones de personas, como son el
maíz y el trigo. En enero de 2011 los precios alcanzan un nuevo
máximo histórico: en un mes, los precios subieron un 3,4%.
Los economistas de derechas explican los motivos de estas
subidas aludiendo a diversas causas, alguna de ellas
surrealistas: las malas cosechas en Rusia y En
Estados Unidos,
la inestabilidad política en países como Costa de Marfil
(productor del 40% del cacao mundial), el hecho de que las
economías y las familias chinas e hindúes consumen cada más
alimentos y materias primas…
El motivo de la subida de precios es la especulación financiera,
que, como señala Caroline Bain, de The Economist, se debe a la
baja rentabilidad en que se mueve la actividad económica en
general. Por su parte, Heiner Flassbeck, economista en jefe de
la UNCTD (Conferencia de la
ONU para el comercio Mundial y el Desarrollo) ha declarado
recientemente que la especulación en los mercados financieros de
futuros es la causa de la escalada de precios de los productos
agrarios y las materias primas. Así se explica que en 2010,
mientras las cosechas han sido de las mayores de la Historia, el
precio de los productos agrarios creció sin parar.
El volumen de negocio de los mercados de futuros ha pasado de
los 13.000 millones de dólares en 2003 a los 260.000 millones de
dólares en 2008 (fuente:
Lehman Brothers).
En 2010 el
Goldman Sachs Commodity Index -que mide el movimiento del
mercado de futuros- subió un 50%; en los dos primeros meses de
2011, la subida es del 14%, lo que prefigura un crecimiento para
este año del 84%.
(Ver:
Los engaños contables de Lehman Brothers y
Ernst & Young)
“El índice
Goldman Sachs Commodity Index pasó de una inversión de 8 000
millones de dólares en el año 2000 a 100 000 millones de dólares
en la actualidad, que invierte contra la evolución de las
materias primas (incluido el petróleo). Solo en 2010, el índice
se revalorizó un 50 %. En los dos primeros meses de 2011, el
ascenso roza el 14 %.” (12)
“Un solo ejemplo que ilustra esa ambición de lucrar en
detrimento del hambre en el mundo: El fondo Armajaro (Hedge
Funds) tiene controlado hace meses a todos los productores
de chocolate del orbe pues compró en una sola transacción, en
julio del pasado año, 240 000 toneladas de cacao, equivalente al
7 % de la producción mundial. La compra, que se hizo en el
mercado Euronext, donde no hay límites sobre este tipo de
materia, disparó el precio del cacao hasta sus máximos desde
1977. Las miles de toneladas de ese producto siguen acumuladas
en los almacenes de Hamburgo, Amberes y Ámsterdam. Armajaro ha
apostado por el cacao, ya que uno de sus principales
cosechadores, Costa de Marfil, está en guerra civil, y por tanto
el producto escaseará.” (13)
La inflación está subiendo en muchos países del
Tercer Mundo debido a la crecida del precio de los
alimentos, con lo que la especulación alimentaria no sólo trae
más hambre y pobreza, sino también mayores dificultades para de
este pozo de miseria.
En la actualidad hay unos 250 millones de hambrientos más que
hace 3 años, repartidos en 80 países calificados como “con
déficit de alimentos”. Los que están en peor situación son:
Burkina Faso, Mali, Mauritania, Níger, Senegal, Chad y
Haiti. La cifra de hambrientos ya
sobrepasa los 1.000 millones de personas en todo el mundo.
Las multinacionales han hundido la agricultura de los países del
Tercer Mundo introduciendo los productos por debajo del
precio de coste. A continuación, obligan a estos países a
importar (a los precios que las multinacionales fijan) unos
productos que antes ellos producían suficientemente. “Es el caso
de Honduras, autosuficiente en arroz antes del huracán Mish. El
desastre liberó el ingreso a toneladas de arroz norteamericano,
subsidiado al 80%. Los precios no se recuperaron y la producción
nacional murió. Es notorio el caso de Haití, porque el
Presidente Bill Clinton reconoció su culpa en la destrucción de
la agricultura haitiana, cuando impuso su ayuda alimentaria
“manu militari” y obligó al gobierno de
Haiti a obedecer la receta del
FMI y bajar su arancel del 35% al 3%” (14)
(Ver:
Haití, país ocupado)
Además, se están comprando cantidades enormes de tierra en el
Tercer Mundo. La excusa era que en el Primer Mundo ya no hay
suficiente tierra cultivable. La realidad es el dominio de la
agricultura por un puñado de multinacionales, que han comprado
más de 40 millones de hectáreas, la mitad en África. “Las nuevas
personas y entidades propietarias de las granjas y fincas
agrarias son personas gestoras de fondos privados de capital,
operadoras especializadas en fondos de tierra agraria, fondos de
pensiones, bancos, etc. Lo que buena parte de la ciudadanía de a
pié no sabemos es que parte de los dólares o euros empleados
para este acaparamiento son los ahorros para la jubilación de
colectivos de maestros/as, funcionarios/as y trabajadores/as de
países como los
Estados Unidos
o el Reino Unido, por lo que dichos colectivos
están directamente involucrados, lo sepan o no, en estos
procesos.” (15) De esta manera también se está fomentando el
trabajo esclavo, pues muchos grandes empresarios de los países
afectados por las compras de tierras no pueden competir con las
multinacionales e incrementan la rentabilidad de sus negocios
aumentado el grado de explotación de sus trabajadores.
La especulación con las materias primas, especialmente el
petróleo, es otra fuente de beneficios de la economía
especulativa. La gasolina sube y sube y nadie nos explica por
qué. “Las principales compañías petroleras obtuvieron más de 36
mil millones de dólares en el primer trimestre del año mientras
el ciudadano estadounidense promedio está alarmado por el alza
de los precios de la gasolina. (…) Chevron, Shell US, BP America,
ConocoPhillips, y ExxonMobil son las corporaciones acusadas de
enriquecerse a expensa del estadounidense promedio y que en los
últimos años incrementaron sus ganancias.” (16)
* Nota de Atajo:
(El Estado puede vender deuda pública (cambiar títulos por
dinero) para así reducir la cantidad de dinero en circulación)
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