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1006 - Los
sandinistas no deben confundirse: el FSLN de Daniel Ortega no es el
sandinismo, sino su traición. Votar por Daniel es votar por Alemán Ellos
tienen un pacto que no se ha disuelto.
Por ese pacto Daniel ha gobernado junto con Alemán. Ellos controlan la
Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Nacional, la Contraloría, el
Ministerio Público, la Procuraduría de los Derechos Humanos y el Consejo
Supremo Electoral. A ese pacto se debe que Alemán, condenado a 20 años,
esté libre y Byron Jerez haya sido absuelto de todo. Por eso Alemán pudo
robar descaradamente todo lo que quiso, sin ninguna oposición sandinista,
y al mismo tiempo se han enriquecido desmesuradamente los del bloque de
empresarios sandinistas, se han mantenido los megasalarios, no ha habido
oposición a las imposiciones del Fondo Monetario y el Banco Mundial. Y
de ahí la pobreza en que estamos.
¿Y han visto la plataforma de gobierno de Daniel, además de la alianza
con Alemán? En ella hay contras (de los que torturaron y asesinaron) y
somocistas y guardias de la EBBI. Incluso Daniel ha tenido acercamiento
con "El Chigüín", quien ha dicho que le causó muy buena impresión.
Sandinistas: ¡Voten por el verdadero sandinismo!
El verdadero sandinismo es el del partido de Herty Lewites, su candidato
espiritual, y el de Mundo Jarquín, escogido por él, y Carlos Mejía
Godoy. De la comandante guerrillera Dora María Téllez, presidenta del
partido, y los comandantes de la Revolución Henry Ruiz (Modesto), Víctor
Tirado López y Luis Carrión, la comandante guerrillera Mónica Baltodano,
el comandante guerrillero Hugo Torres, el comandante guerrillero René
Vivas, Víctor Hugo Tinoco, Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Luis Enrique
Mejía Godoy, Luis Rocha, Fernando Cardenal, Carlos Tünnermann, Miguel
Ernesto Vigil, Daisy Zamora, Vidaluz Meneses y tantos otros escritores,
artistas, embajadores y ministros de gobierno de la revolución; los que
no participaron de la piñata y los que no pactaron con el enemigo, y
mucho pueblo humilde.
La bandera del sandinismo de Daniel (que nunca hubiera aceptado Sandino)
es que no hay enemigos. UNIDA, NICARAGUA TRIUNFA es el lema de su
campaña, que está por todo el país. Tres palabras cortas que son tres
grandes mentiras. Admirable que en tan pocas palabras haya tanta
mentira. UNIDA es una palabra falsa. Daniel ha desunido al sandinismo. A
Herty lo expulsó por intentar postularse como candidato de su partido. Y
su caudillismo ha apartado a miles del partido. NICARAGUA aquí no quiere
decir nada. Para Daniel esa palabra son él y la Rosario y el pequeño
grupo de la piñata. TRIUNFA es una palabra que no tiene sentido, tan
sólo quiere decir que sería el triunfo de él y la Rosario y los
piñateros, mientras toda Nicaragua pierde.
Y hablar de "Nicaragua unida" no es revolucionario. ¿Unión de
explotadores con explotados? ¿Unión con ladrones? ¿Con somocistas? ¿Con
criminales? ¿Abrazo de ricos y pobres, con los ricos siendo siempre
ricos y los pobres siempre pobres? ¿Es esto la revolución? ¿Es esto
sandinismo? La paz que predican es traición. Como la del Espino Negro.
Recordemos a Sandino: "La lucha sigue".
El programa Ortega-Murillo está lleno de palabras de amor,
reconciliación, unión, piedad religiosa, pero en el fondo lo que hay es
rencor, deseo de venganza, prepotencia, intolerancia. Detrás de ellas se
trasluce la falta de ética, la hipocresía y locuras rosado chicha.
Otra alianza de Daniel ha sido con el Cardenal Obando, que odió
visceralmente al sandinismo y le hizo tanto daño, y por su
antisandinismo es que llegó a Cardenal. Nos ha llenado de estupor esa
campaña en la radio, la televisión y las grandes mantas desplegadas por
todas partes: Obando, príncipe de la reconciliación, el FSLN te apoya.
Como también la petición de Daniel de que se diera el Premio Nobel de la
Paz a ese campeón del antisandinismo y protector de la contra. Y es a
Daniel que se debe que el presidente del Consejo Supremo Electoral sea
Roberto Rivas, el protegido de Obando.
Daniel en cada elección se cambia de ropa, y hace creer que con eso ha
cambiado. La verdad es que no hay ninguna verdad en él. A la revolución
la ha traicionado. Primero le quitó al himno sandinista la línea de "el
yanqui enemigo de la humanidad", y después quitó del todo el himno
sandinista y lo ha reemplazado por otras músicas. La bandera rojinegra
la cambió por el color rosado.
Con su demagogia (que contradice sus hechos) Daniel ha engañado a
líderes de la izquierda latinoamericana, que creen que él representa
aquí la izquierda. Por estar lejos comprendemos que puedan estar
engañados, pero los sandinistas nicaragüenses no pueden estar engañados.
Es cierto que nuestras masas han estado por mucho tiempo abandonadas
políticamente, y a eso se debe que muchos estén sumisos ante el
caudillismo de Ortega. Pero al ir a votar deben tener presente que
Daniel y Alemán son socios. Los dos ellos actúan al margen de la ley.
Son dos mafias. Está esa bochornosa fotografía que todo el país ha
visto: los dos juntos en primer plano sentados a la misma mesa, alegres
como en un festín.
Es falso que los sandinistas deban ahora "cerrar filas"
Como revolucionarios ahora deben rebelarse.
Si se les ha comprado con cualquier soborno, o se les amenaza con
cualquier chantaje, recuerden que a la hora de votar el voto es SECRETO.
Ésta es la ocasión de librarnos de los caudillos, Daniel y Alemán.
¿A quiénes se debe que la Cementera Nacional haya sido devuelta a la
familia Somoza?
Ustedes han visto cómo los narcotraficantes están viniendo a Nicaragua.
Algunos viniendo con todo un avión cargado de coca, al que después dejan
abandonado. Y no hay ningún narcotraficante preso. Cada narcotraficante
capturado tiene su precio. Muchos para quedar libres tienen que pagar
millones de dólares. Recuerden bien esto: no hay ningún narco preso.
No crean esos discursos de una demagogia a gritos que por su misma voz
hueca y engolada y sonsonete anticuado suenan falsos. Como muy bien ha
dicho Gioconda Belli: "No podemos creer en las promesas de los que ya
nos fallaron". ¿Cómo creer a Daniel Ortega cuando grita que está con los
pobres y se presenta en los barrios pobres en un Mercedes Benz?
Es triste ver guerrilleros que admiramos y que ahora son los nuevos
ricos de Nicaragua. Ahora son empresarios millonarios. Uno de ellos es
ahora una de las personas más ricas de Centroamérica. ¿Y qué decir de
los que en un bautizo, una fiesta de quince años o una boda gastan
15,000 ó 20,000 dólares? ¿Para eso se derramó tanta sangre?
Hay potentados sandinistas que tienen hijos en el extranjero con becas
que fueron creadas para los pobres que no pueden pagarse esos estudios.
Eso es quitarles becas a los pobres. Daniel Ortega tiene un hijo con una
beca del gobierno español que era para los pobres.
La gran gesta del FSLN, de Carlos Fonseca y de miles de héroes y
mártires ahora está reducida al matrimonio Ortega-Murillo, y allí nadie
manda más que ellos.
Pero si es un gran mal que el FSLN se hubiera corrompido hasta ese
punto, un mal mucho mayor es que ese FSLN así de corrompido vuelva a
gobernar. Muy malo es que hubiéramos perdido la revolución, pero mucho
más malo es una falsa revolución. Y mucho más malo todavía es que una
revolución falsificada nos gobierne.
El Frente Sandinista debe volver a ser lo que fue, para que los que
murieron por esa causa no hayan muerto en vano.
Herty Lewites, el del alegre rostro (y tan simpático que hasta de sus
enemigos se hacía querer), estando con el corazón enfermo, arriesgó su
vida por el Rescate del Sandinismo, y dio la vida por ello. Un gran
golpe fue su muerte. Pero ahora es el candidato espiritual de ese
movimiento. Lo ha sustituido Mundo Jarquín, a quien él había escogido
para vicepresidente. Un profesional comprometido con los pobres toda su
vida, y que sabrá gobernar profesionalmente, sin ningún pacto más que
con el pueblo. Es el único candidato con las manos limpias, como acaba
de decir Bianca Jagger, mujer muy bella, por lo que ha sido famosa en el
mundo entero, pero tiene una fama mejor que es la de defender todas las
causas bellas del mundo. Y como vicepresidente tendríamos a Carlos Mejía
Godoy, el gran cantautor nacional de Nicaragua y gran cantor de la
revolución.
Cada quien es libre de votar por el que quiera, pero no debe votar
contra su conciencia. Si es sandinista no debe votar por los que
traicionaron el sandinismo, y a nuestros muertos.
El futuro de Nicaragua es el que está en juego, y el del gran movimiento
que generó Sandino.
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