Ortega
llegó al acto de ascensión acompañado de su esposa y portavoz,
Rosario Murillo, quien encabezó la organización de los actos de la
toma de posesión.
Una vez
instalado en el lugar, saludó a los presidentes
Hugo Chávez
(Venezuela),
Evo Morales(Bolivia),
Álvaro Uribe (Colombia),
el presidente electo Rafael Correa (Ecuador),
el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, entre otros mandatarios.
Al son
de 21 cañonazos, el líder sandinista recibió de manos del presidente
de la Asamblea Nacional, el diputado René Núñez, la banda que lo
acredita como nuevo mandatario de la nación nicaragüense.
Seguidamente, Jaime Morales Carazo, se juramentó como vicepresidente
de la República. Tal nombramiento ha sido calificado como una
muestra de apertura por parte de Ortega, en esta nueva oportunidad
de gobierno, dada la tendencia política del recién nombrado
funcionario, que otrora fuera considerado enemigo del régimen
sandinista.
Presidente Ortega
''Estamos firmando y rubricando los acuerdos presidenciales en los
que nombramos a ministros y nuevos cargos. Es fundamental para
juramentarme ante la memoria de
Augusto César Sandino, el poeta
Rubén Darío y ante Dios y la Patria'', fueron las primeras
palabras del líder sandinista durante el acto protocolar.
Ortega
tomó juramento a las autoridades militares, policiales y
gubernamentales.
Posteriormente y de manera novedosa, el ahora presidente de
Nicaragua, condecoró a los jefes de Estado y de Gobierno que
asistieron a su investidura con la Medalla de la Unidad
Latinoamericana 2007, Nicaragua Libre.
Agradeció la presencia de los presidentes que asistieron a su
investidura, en especial al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a
quien le reconoció su esfuerzo de estar en Nicaragua este miércoles
10 de enero, también día de su toma de posesión.
''Somos
gemelos. Nacimos de nuevo un diez de enero, en nuestra toma de
posesión'', dijo.
Compromisos gubernamentales
Desde
la Plaza de la Fe y ante un estimado de 200 mil personas,
Ortega ratificó su compromiso de trabajar por lograr una nación
próspera y unida en la lucha contra los grandes y pequeños problemas
que aquejan por igual a todos los nicaragüenses.
''Hemos
encontrado una gran disposición de los sectores nicaragüenses, desde
los que más tienen hasta los que no tienen nada, para librar esta
batalla en contra de la pobreza y contra la falta de energía, sin
embargo, insto a que trabajemos juntos para vencer los males que
aquejan a todos los nicaragüenses'', señaló.
Dijo
que ''esta tarde histórica, hemos regresado al gobierno después de
16 largos años'', años a los que se refirió como ''retroceso'',
tomando en cuenta que la aplicación del modelo neoliberalista no
funcionó, toda vez que ''en el país aumentó la pobreza, el hambre,
el analfabetismo, el desempleo, entre otros'', pero advirtió que
''este pueblo ha tenido el coraje, el valor y la resistencia en
medio de la incertidumbre''.
Defendió la soberanía de Nicaragua, toda vez
que propuso la cohesión ''bajo la bandera azul y blanco, para unir
al pueblo''.
''Tenemos que velar por la repartición equitativa de nuestras
tierras, del cuidado del medio ambiente y de nuestros recursos
naturales'', dijo.
Al respecto, precisó que ''no podemos permitir
que nuestros recursos naturales se pierdan o se destruyan, mucho
menos que se privaticen. El agua no puede ser privatizada. De esto
he conversado bastante con Hugo Chávez, porque estoy tratando el
problema de la energía, porque si falta la energía nos afectamos
todos, desde las grandes empresas, los grandes capitales, los más
pobres, los muchachos para estudiar''.
Por
otro lado, resaltó la necesidad de unidad latinoamericana y
caribeña. ''Si en Europa lograron conformar la Unión Europea, con
las diferencias de lenguas, culturas y razas; no veo porque nosotros
no podríamos lograrlo. Es imperante''.
En ese
sentido, sostuvo que ''mañana mismo (jueves) nos vamos adherir al
Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA)'', como muestra de
la disposición nicaragüense de unificarse con los pueblos hermanos.
Dispuesto a la
reconciliación
Destaca TeleSUR que
Ortega ha admitido que mantendrá el tratado de libre comercio con
Estados Unidos y que impulsará las inversiones privadas y
extranjeras como vía para el desarrollo del país, de cinco millones
de habitantes.
El presidente electo insiste en una política fiscal responsable para
una macroeconomía estable, con inflación controlada, generación de
empleo y recursos a programas sociales en educación, salud y
alimentación.
El proyecto de Ortega incluye créditos a la pequeña industria, las
cooperativas, al sector agropecuario y los artesanos, que han sido
relegados frente al sector comercial y servicios. El dirigente
sandinista prometió, además, una reestructuración de las deudas y
una renegociación de los créditos vencidos.
El programa de gobierno de Daniel Ortega también ofrece priorizar la
descentralización municipal y fortalecer el régimen de autonomía
para la costa caribeña nicaragüense.
Ortega ganó la presidencia en los
comicios del 5 de noviembre con 37,99 por ciento de los votos en
su cuarto intento como candidato, ahora de la alianza Unida
Nicaragua Triunfa, encabezada por el Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN).