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Textos
de Herbert Mujica Rojas |
0302 - Siempre voy a recordar que cuando los peruanos
estaban por decidir entre tirarse al lado izquierdo o derecho del abismo
—elegir como presidente a Alejandro Toledo o Alan García—, un funcionario
de Wall Street que catalogaba los riesgos de las inversiones en
Latinoamérica, interrogado por una agencia de prensa sobre cual era su
preferido, el dijo que, simplemente, no le importaba quien ganara siempre
y cuando el 'ministro de economía sea Pedro Pablo Kuczynski'.
¿Porqué el funcionario dijo eso?
Una mente febril puede pensar muchas cosas, pero al final es solo eso:
ideas. De manera que hay que referirnos a un hecho concreto para poder
tener una idea de por qué PPK es el favorito —desde la época de Fernando
Belaúnde— entre la elite del mundo financiero que, vale decir, se
beneficia enormemente con los cobros de la deduda externa de
Latinoamérica.
He aquí el hecho:
El 14 de octubre de 1991, la revista 'Forbes' en su volumen 148, número 8,
página 214, publicó un artículo sobre la privatización de empresas
estatales en América Latina escrito por Joel Millman —era la época de la
fiebre por la privatizaciones en Latinoamérica—. El artículo versaba sobre
las actividades que le permitieron al 'First Boston International' —uno de
cuyos directivos era el señor Pedro Pablo Kuczynski— percibir, por lo
menos, 50 millones de dólares en honorarios por la participación de esa
institución en la venta de las empresas estatales latinoamericanas. El
artículo mostraba además una foto del señor Kuczynski, con la siguiente
leyenda:
'First Boston's Pedro-Pablo Kuczynski, 'Latin America could become the
tail that wags the dog'.
La leyenda se traduce así:
'Pedro-Pablo Kuczynski del First Boston: 'América Latina puede convertirse
en la cola que menee al perro'.
¿A que se refería con esto el voceado futuro ministro?
El artículo describe con claridad el decidido interés del señor Kuczynski
por la salud de la economía norteamericana, que podría consolidarse
canalizando en provecho propio los recursos generados por las ventas de
las empresas públicas de América Latina. La lógica explicada a 'Forbes'
por el señor Kuczynski era sencilla:
Si América Latina vende sus empresas estatales obtendrá a cambio de ellas
recursos en moneda extranjera. Entonces, esos recursos en moneda
extranjera serán utilizados por los países de América Latina para importar
bienes producidos por los Estados Unidos y, principalmente, para pagar la
deuda externa o, mejor dicho, los intereses de la deuda. De esa manera, la
privatización de las empresas públicas latinoamericanas contribuirá a la
salud de los entens financieros que tienen a sus negociadores en Wall
Street.
Esto puede demostrar que el interés primordial del señor Kuczynski —quien
también ostenta la ciudadanía de los Estados Unidos— no es la salud
económica del Perú. A él, lo que le interesaba en 1991 y lo que le sigue
interesando el día de hoy es la solidez de las compañías financieras donde
tiene sus intereses personales.
¿Tiene dudas? Bueno he aquí otro hecho del porque PPK es el favorito de
Wall Street.
Una bandera peruana adornaba la oficina en Nueva York del banco de
inversión JP Morgan, el seis de febrero del 2002. Ese día, luego de 74
años, el Perú volvió al mercado de valores internacional. La ciudad de los
rascacielos fue el escenario donde se realizó la controvertida emisión de
bonos soberanos [denominados Globales 2015] y canje de bonos Brady de la
deuda externa de Perú. El artífice de este 'milagro': El ministro de
Economía y Finanzas Pedro Pablo Kuczynski.
De acuerdo con PPK, se emitieron bonos por US$ 1,414 millones, de los
cuales US$ 500 millones ingresaron a la caja fiscal y US$ 931 millones
sirvieron para canjear bonos Brady, cuyo valor nominal era de US$ 1,212
millones. El canje permitió ahorrar US$ 330 millones. Como resultado de
ambas operaciones, sin embargo, la deuda aumentó en US$ 170 millones.
Un especialista en deuda externa, Guillermo Runciman Saettone, comentó que
los acreedores lo consideran un éxito porque con este canje recibieron a
cambio un papel por el que se le pagó una tasa más alta. Sin embargo, es
bueno para ellos, pero para el Perú es mayor gasto, a pesar de que a veces
el canje signifique comprar los papeles viejos más baratos del valor
nominal. Pero, 'por el lado de las tasas de interés hay un
encarecimiento', dijo el especialista.
De acuerdo a los datos oficiales del Banco Mundial, a fines de los años
1970's la deuda externa del gobierno peruano ascendía a 2.7 mil millones
de dólares, y a 19.8 mil millones de dólares a finales de 1989 [durante el
gobierno de Alan García, para quienes no lo recuerdan]. El gran incremento
de la deuda entre ambos periodos fue casi totalmente por lo préstamos del
sector público, es decir del los gobiernos que pasaron por la Casa de
Pizarro —aunque al tipo ya lo desalojaron de la placita de al lado.
Y esta historia tampoco cambió mucho en la década siguiente, en estos
tiempos, como resultado del Fujimorismo, en gran medida, y del Toledismo,
la deuda externa del Perú asciende a unos 27.7 mil millones de dólares a
finales de septiembre pasado. Y de acuerdo a las cifras oficiales, se
estima que el servicio de la deuda —o sea el pago de los intereses por
esos préstamos del exterior que pide el gobierno— es de alrededor de los 2
mil millones de dólares anuales.
Así, con esta historia a cuestas, el gato vuelve a las despensa. ¿Hasta
cuando?
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