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070805 - Fue trasladado de prisión, según "rutina",
Antauro Humala, el líder
etnocacerista de beligerante presencia. ¿Es común trocar a los
detenidos de centro penitenciario y, con ello, promover que cualquier
"gatillo loco" le dispare o aniquile por tanta irresponsabilidad
criminal? El señor Humala está siendo juzgado por los sucesos que
iniciaron el año con hechos de sangre en Andahuaylas. Que el proceso siga
su curso pero ¡no alentemos hechos que pueden llevarnos a lamentos tardíos
y explosiones de indignación por un suceso sumamente peligroso!
No me extrañaría que los "vladimiritos" o fautores de psico-sociales a
la usanza fujimorista y que bailan al son de los dólares que les paga
el gobierno, hayan fabricado una cortina de humo con el tema Antauro
Humala y su cambio de lugar reclusorio. Pero ¡el o los que juegan con
fuego terminan quemándose a la larga o a la corta! Y se trata de un ser
humano con sus virtudes o defectos. ¿Qué, no se le ha abierto proceso a
Antauro Humala?
¡No hay rutina que valga ni lógica que la sostenga, si con ello se
alienta la posibilidad de un accidente o un infarto calibre 45! Mi
impresión sobre los tristes acontecimientos de Andahuaylas las emití
al día siguiente en enero. Y sigo sosteniendo que cualquier acto
insurgente si carece de plan estratégico, coordinación nacional y
entrenamiento de combate, estará huérfano de apoyo popular y puede
discurrir por las avenidas nada recomendables del aventurerismo o el
petardeo de poca o mínima repercusión en las fibras íntimas del dolor de
un pueblo. Todo indica que algo de eso ocurrió.
Ahora es imprescindible pedir opinión a los líderes políticos y que
los medios reflejen esos sentires disímiles que retraten a sus
emisores. Aunque parezca repetitivo: ¡no se está hablando o haciendo
desmanes con objetos sino con la vida de Antauro Humala quien está siendo
juzgado por la comisión de sus actos! ¡Y aún no hay nada claro porque no
hay sentencia! Dura lex, sed lex. Dura es la ley, pero es la
ley.
Los medios de comunicación, cuasi aherrojados al poder dinerario de
las transnacionales, los bancos y sus cipayos locales, operadores de
mil y un entuertos, han acostumbrado a la gente a condenar sin juicio
y a zaherir sin probanza de los supuestos yerros o crímenes. Pero, es
con algunos. Los otros, los vendepatrias que mal negocian el TLC, los
burócratas insensibles que regalan el país desde los ministerios a
través de las licitaciones o privatizaciones con nombre propio ¡son
por el contrario ensalzados como pro-hombres republicanos cuando no son
sino traidores miserables! Cierto partido político hasta está
considerando poner al gringo PPK en su plancha presidencial. ¿No es
esto un terrible insulto a todos aquellos que murieron en nombre de la
justicia social y que purgaron decenas de años de carcelería por razón de
sus ideas?
Puede endilgársele a Antauro Humala mil y un dicterios. De repente él
podrá, con sus equipos, responder a las acusaciones. Pero tiene
derecho, como cualquier peruano, a un proceso limpio que le condene o
libere según la actuación de las pruebas más rigurosas. Que los
vendepatria o corifeos en los medios le hayan condenado de antemano no
vale nada porque esos defienden lo que sus mandantes comisionan a través
de abultados sueldos contantes y sonantes.
¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!
¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!
¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
Herbert Mujica Rojas
es investigador |
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