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En Perú, cualquier cosa puede suceder…
Jorge Paredes Romero
arielperu@hotmail.com

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Perú Al día - Textos sobre Deuda Externa

270806 - Desde Perú - Quizá por escribir esto muchos podrían catalogarme como un antipatriota, resentido o simplemente un amargado, pero es cuestión de tener sentido común para poder comprender que lo que aquí en mi país sucede es cotejable con las noticias que tenemos en red y justamente lo que sucede es la consecuencia de lo que inteligentemente previeron muchas personas hace muchísimos años, incluso San Martín, previendo el tener que endeudarse, es decir refiriéndose a la deuda externa, dijo lo siguiente:

¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?" El 16 de agosto de 1816, nació Mercedes Tomasa de San Martín, la única hija de la pareja. A principios de 1817 comenzó el heroico cruce de los Andes. "Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer cono podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje." José de San Martín

Pues si, aquí en Perú puede suceder cualquier cosa que sería apropiada de colocarla en el Libro Guiness, por ejemplo, algunos policías roban, secuestran, asaltan, violan y están libres; Sedapal te sube las tarifas mensuales y te corta el agua; Electrolima desperdicia la energía teniendo por semanas enteras, teniendo encendidos los focos de las calles; Telefónica te oferta servicios de mejor velocidad en Internet (Speedy) pero las máquinas se vuelven lentas, eso si, el cobro es por adelantado, incluyendo la inexplicable “renta básica” y encima te atosigan con ofertas telefónicas que irrumpen a lo largo del día en tu línea telefónica; subes a un microbús o “combi” y si te duermes violan a tu esposa; algunos niños son violados en las escuelas; en esas escuelas donde se pierden los útiles escolares, donde los textos escolares vienen plagados de errores, libros que supuestamente han sido revisados por el Ministerio de Educación antes de ser publicados y que incluso son nuevamente revisados por maestros titulados en los colegios, donde luego son “recomendados” para su compra.

Refirámonos brevemente a Telefónica, Sedapal y Electrolima, la primera en manos de españoles, la segunda de chilenos  la tercera en la desesperada búsqueda de privatizarla. Telefónica nos viene cobrando por siempre la cantidad de S/. 60.00 nuevos soles mensuales por concepto de renta básica y S/. 3.50 por mantenimiento. Veamos, si uno tiene en casa una conexión de un servicio se supone paga por esa instalación, en caso de un teléfono a nosotros nos costó en los años 90 la suma de S/. 1,200.00 soles, hoy es menos, por ese concepto tienes en casa un aparato telefónico conectado a una central, luego te cobran la suma de S/. 60.00 soles por mes y puedes recibir llamadas, ya que si haces una llamada tendrás que abonar el importe de esa llamada por los minutos que dure, luego de haber agotado 60 minutos libres que te conceden, pero si no hiciera ni una sola llamada al mes debo siempre pagar esa suma, es decir renta básica por tener un aparatito en casa.

Electrolima tiene la libertad de realizar cortes cuantas veces se le ocurra, a ellos no les importa lo que significa las sobrecargas en los aparatos electrodomésticos que tenemos en casa, ni mucho menos si estás realizando un trabajo valioso en la computadora y peor si saliste de casa y dejaste una lavadora programada, con la confianza que al regreso estará la ropa seca y  mucho menos si dejaste un aparato conectado y de vital importancia para un paciente en casa, ellos realizan cortes a cualquier hora del día. Encima te llaman durante el día ofertando servicios, en mi caso frecuentemente me llaman ofreciendo Internet, cuando yo dispongo de ese servicio contratado hace varios años, pero igual, ellos llaman como si no dispusieran de información nuestra.

Sedapal sube las tarifas con el cuento de que requiere fgondos para ampliar las fronteras de servicio, pero una vez instalados esos servicios los beneficios retornan íntegramente a Sedapal y los precios siguen altos, es una empresa que amplía con dinero del pueblo y se enriquece a espalda de los usuarios y encima tiene tarifas altas, se equivoca en la facturación y realiza cortes antes de los horarios establecidos.

Pues si, aquí en Perú puede suceder cualquier cosa, en Perú las calles están adornadas de huecos, y los montículos de basura son un elemento “florido”, algunos jirones y avenidas ya son oficialmente sitio de féminas que venden caricias y algo más, las cabinas de Internet no tienen reparo en permitir a menores de edad hurgando paginas pornográficas, los puestos de periódicos tienen en lugares muy visibles las revistas de sexo y los mismos diarios vienen adornados con titulares de crimen, engaño y sexo.

Los asesinatos están a la orden del día, en polladas, hostales y callejuelas, se viene desenvolviendo una cultura de violencia y latrocinio, de secuestro y descuartizamiento, de violaciones de menores y su asesinato. Se ha encendido la mecha de una bomba de tiempo alrededor de la “pena de muerte”, tema que preocupa desde el Presidente de la República hasta el cargador de papas en La Parada.

La venta de droga se realiza en todos los barrios de Lima, incluso a “delivery”, la venta de alcohol es un gran negocio, de allí que las nuevas marcas de cerveza tienen luz verde y hasta surgen fabricas domésticas de esa barrial bebida embriagante.  

La irresponsabilidad cunde a todo nivel, desde un juez que vive de la coima hasta un cura pederasta al que solo le cambian de parroquia como “castigo” y es que la sociedad se ha tornado concupiscente y lasciva, gracias al “buen trabajo” realizado por los medios de comunicación que compiten por ver cuál novela o serie sea más intrigante y perniciosa, donde haya mas crímenes, robos, lucha callejera y sexo; las artistas son cada vez generosas en mostrar su cuerpo, la prostitución es el tema preferido en el libreto del escritorcillo de turno y el travestismo un excelente recurso para presentar ridículos roles en la pantalla de televisión. ¡Qué desperdicio de tiempo, recursos humanos!

Algunos broadcaster están en los pasillos judiciales, otros en carceletas, ya que la caja del diablo, como ha venido a llamarse la televisión, es un magnifico negocio, allí se publicitan las bebidas alcohólicas, el cigarro y el sexo, disimulándolo en programetes de travestidos y bataclanas.

Algunos pueblos cercanos a la capital carecen de energía eléctrica, de servicios de salubridad como agua potable y alcantarillado, las carreteras son peligrosas y los accidentes son noticia de todos los días, aparte de la vulnerabilidad de los vehículos que son utilizados para el transporte interurbano, las encomiendas se pierden en las rutas y existen lugares del país que son inaccesibles por los medios comunes, por ejemplo Loreto, cuya capital Iquitos tiene un alto índice de olvido y desatención, distritos y provincias del Cusco, que tienen líos judiciales por la construcción de un puente o la permanencia de hoteles en zonas turísticas, que lograron privilegios gracias a ciertas recomendaciones que se hicieron de poder político.

En la propia capital tenemos la noticia de policías en servicio, en vehículos del estado en el cual prestan servicio, cometen delitos de extorsión a una pareja de turistas canadienses. Estos jóvenes turistas extranjeros, regresaron a su país y dudo que vuelvan a Perú y menos que nos recomienden como destino turístico. Desde dentro de la misma institución policial se denuncian casos de inmoralidad y corrupción, incluso un ex ministro del interior lo reitera en los medios televisivos, en donde insiste, que existe una mafia organizada alrededor del tema de la gasolina o los traslados, incluso de oficiales de alta graduación disciplinados que recuperan el cargo vía judicial, en donde fácilmente se compran sentencias al mejor postor.

Es decir todo esto refleja que Perú es un país vulnerable, por eso es que los comerciantes de países vecinos (Ecuador, Colombia, Brasil, Bolivia, Chile) pueden realizar contrabando de alimentos, combustibles, artefactos y cuanto sea imaginable ya que no hay autoridad, no hay respeto a la legalidad. 

Las cárceles son otro foco de corrupción donde se compran privilegios de entrada y salida, es decir puede organizarse en su interior, fiestas con alcohol, mujeres y drogas o puede lograrse salir de paseo, quizá fugas enmascaras en motines o libertad comprada bajo una serie de modalidades.

Probablemente muchos puedan decir que estoy exagerando, inventando o simplemente especulando, pero no es así, basta revisar las noticias para percatarse que no alcanzo a cubrir todo el miasma que se da cada día. La comidilla se da incluso en los mismos corrillos del espectáculo y la noticia, donde el reportaje se mueve entre amores y desamores de conductores de programas, entre denuncias de coprolalia, amenazas de muerte y problemas de paternidad.

Temas mas graves son los que se suscitan en pasadizos políticos, en donde se revelan asuntos de dinero, instalaciones, sueldos y asesores, hay quienes se rebelan frente a la disminución de sueldos y privilegios y sencillamente utilizan el mejor idioma para dorar la píldora de la desvergüenza y es que acceder a la política se ha convertido en un negocio muy rentable y para ser congresista o tentar a cargos como alcalde, presidente regional, se necesitan ingentes sumas de dinero, que se consiguen en bolsas aportadas por quienes luego reclamarán privilegios. De allí que un político de renombre hable de renunciar, porque el nivel que se aprecia en el congreso ha bajado a estándares por debajo de la tolerancia, en el hemiciclo está ausente la inquietud social, no brilla ya el verbo dialéctico, las propuestas legislativas tienen nombres y apellidos y hasta se bajan de Internet.

El tema de salud es álgido, la sociedad se siente desprotegida, al ver que los mismos médicos denuncian las carencias hospitalarias, son insuficientes el equipo, materiales, infraestructura y logística. Personalmente he conversado con muchos médicos y noto la frustración que les oprime al ver que poco o nada pueden hacer con el insuficiente respaldo que aspira tener un profesional en la salud,  en un sistema insensible y de poco apego por el bienestar social. Un pueblo enfermo y desatendido es fácil víctima del subdesarrollo social, el mismo que no le permite acceder al estudio, trabajo y goce de la vida, la cual es precaria y de supervivencia, donde solo pueden tener salud quienes tienen dinero. Incluso una congresista lo dice a viva voz, que ella no se haría atender en la Seguridad Social de país, es obvio el desprecio que reflejan sus palabras y sus gestos, menos mal, el Presidente de la República se adscribe a la Seguridad Social, lo cual significa que la garantiza y lógicamente será mejorada. ¡Eso esperamos!.

 

 

La educación es mediocre y carente de seriedad, nuestros niños van a las escuelas a perderse entre el desorden, la abulia y aprendizaje de conductas erradas. Desorden propiciado por muchachos originarios de hogares con problemas, abulia frente a la no satisfacción de sus expectativas y vivencias de agresiones y cleptomanías, que va distorsionando sus afectos y valores. Y estamos hablando de colegios particulares, ni que decir de muchos de los estatales, donde fácilmente se dan delitos mayores, muchachos que portan armas, cigarrillos, bebidas alcohólicas y que amenazan a sus maestros.

Mientras el estado no ponga orden en sus estratos más altos, no podrá cambiar los estratos en formación; mientras coexistamos con jueces coimeros, policías corruptos, curas pederastas, políticos violadores,  alcaldes malversadores, presidentes regionales corruptos, maestros mediocres; mientras la educación siga siendo un negocio, funcionen escuelas en edificios domésticos y el maestro improvise los contenidos que se convertirán en los aprendizajes para sus alumnos; mientras la ciudadanía no sienta que hay seguridad en las calles y que la autoridad sea honesta y represente la verdad y la justicia; mientras al acudir a una comisaría demandando protección, nos sintamos mas amenazados y vulnerables; mientras no tengamos la seguridad que nuestro país se encuentre en buenas manos, entonces viviremos en una terrible incertidumbre y quienes somos padres, veamos como crecen nuestros hijos, que dejarán de ser niños para transformarse en piezas de estas enormes ruedas humanas, que sufrirán el atropello y el abuso de quienes hacen uso de métodos brutales para conseguir sus objetivos.

¿De que vale enseñar a nuestros hijos a ser honrados, cuando ellos tendrán que ser testigos de que solo acceden a cargos y ascensos aquellos que mienten y utilizan el dinero para lograr beneficios? Entonces ¿qué debemos enseñar a nuestros hijos, quizá a defenderse en medio de ese brutal mundo que les espera?

Nos esforzamos por protegerlos de enfermedades y desnutrición, mas tarde ellos estarán expuestos a una seguridad social endeble y a sueldos que no cubrirán sus necesidades alimentarias y de vestido y lo que es peor, tarde o temprano caerán en las garras de la putrefacta sociedad corrupta, que los envolverá en sus entrañas y si es que permanecen incorruptibles, pues serán excluidos y segregados.

Por eso me preocupo, ya que tenemos que hablar a nuestros hijos acerca de los peligros que les espera, es lamentable, pero es la verdad. Es una pena tener que recomendar a nuestras hijas, cuando van a solicitar un trabajo, que se cuiden de sus contratantes, o de los jóvenes que van a un puesto policial, para que no se asombren de lo que podrían ver, escuchar allí o quizá ser expuestas al peligro de malos elementos que visten uniforme. Lo que trato de decir es que resulta muy triste tener que vivir a la defensiva, de una sociedad que lejos de protegernos nos arremete y violenta, sus representantes o autoridades resultan perniciosos. La noticia nos refleja como el hermano de un presidente de la república resulta un coprolálico y agresor de polendas; que el hermano de un alcalde no es más que un delincuente tramitador de licencias; aún dentro del cuerpo policial, algunos malos miembros protegen a los delincuentes haciendo desaparecer pruebas del delito o amenazando a quienes si cumplen con su deber.

¿Qué hacer para no dejar de preocuparnos por el futuro que les espera a nuestros niños? Muchos me dirán: ¡Enséñeles a defenderse!, ¿es entonces ese nuestro destino? ¿Vivir a la defensiva? El negocio de cerrajería es bueno en Perú, las casas cuentan con rejas y más rejas, ventanas de hierro, chapas cada vez más fuertes, cercos eléctricos, contrata de seguridad en el barrio, algunos se premunen de armas. ¿Qué es esto? ¿A dónde vamos a llegar?

Quisiera ser el portavoz del grito que suena en millones de hogares peruanos, que los maestros recobren ánimo y vuelvan a ser los apóstoles, en quienes con gusto confiemos los padres; que los policías reflejen honestidad y justicia; que el cura sea un pastor espiritual; que el congresista realmente nos represente y luche por sus electores; que la autoridad sea reflejo de equidad y protección; que el estado vele por la salud de la niñez, jóvenes,  ancianos y por las madres que luchan a la par de sus esposos por hacer de sus hogares un templo de cuidados y honestidad, lo cual no debe ser trastocado al salir a las calles de cada comunidad.

Eso esperamos, que cambie nuestra sociedad, nosotros nos esforzamos por enseñar a nuestros hijos valores y reforzar los aprendizajes que reciben en las escuelas, pero queremos que el sistema comprenda que si esto sigue así, solo nos convertiremos en un país de sobrevivientes, en donde la ley de la selva se apodere de todos nosotros y la barbarie y la anarquía se enseñorearán de nuestras almas.

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