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191107 - “Perú es
un mendigo sentado en un banco de oro”, frase atribuida a Don
Antonio Raymondi, célebre naturalista italiano que visitó Perú a
mediados del siglo XIX. Sea cierta o no la autoría, si es
correcto observar que nuestras riquezas nos sitúan en posición
ventajosa en cuanto a producción, somos quintos en producción
mundial de oro, segundo de plata, tercero de cobre y zinc, y
cuarto de plomo, sin embargo tenemos enorme pobreza y
deficiencias en la satisfacción de las necesidades básicas de
nuestra población, sea salud, educación, vivienda o nutrición.
Es decir que resulta cierto aquello del refrán.
Alguien dijo, refiriéndose a nuestra excelente posición
geográfica, que más bien estas riquezas en materias primas, se
han transformado en una maldición para el país, ya que nos ha
convertido en obreros mal pagados y explotados en socavones y
túneles, bebiendo los desechos arrojados a los vertederos y
comiendo las sobras que dejan caer los ricos de sus mesas.
Nuestros jóvenes huyen a otras latitudes, porque Perú es solo
productor de materias primas, aquí no se pueden ejercer
profesiones técnicas, ya que el valor agregado se da en otras
naciones y nuestras originales materias primas retornan por los
puertos con ese valor agregado adquirido en otros continentes
¡Qué paradoja! Y encima de ello si protestamos nos matan, Tupac
Amaru reclamaba lo que sabía nuestro...
Es cierto, tenemos una enorme superficie de tierras, cuencas
hidrográficas vastas, costas con presencia de naves extranjeras
pescando en nuestras narices, naves extrañas surcando los aires
y los mares en transporte de pasajeros y cabotaje, modernos
encomenderos que han parcelado nuestras tierras, concesionadas
con población incluida, para que sirvan como en los tiempos de
la colonia de mineros forzados. Importamos trigo, arroz, maíz,
productos lácteos y carne y nuestras exportaciones básicas son
minerales.
Somos un país minero, después de haber sido un país
eminentemente agricultor, que satisfacía sus necesidades
alimenticias con holgura, hoy nuestras tierras están
envenenadas, en manos de minifundistas sin recursos, los que
podrían cultivar esas tierras o están en las minas trabajando,
en un camino corto a la muerte a la cual arrastran a sus
familiares o huyeron al exterior, unos a ser trabajadores
domésticos, incluso otros a cultivar tierras extrañas, a
pastorear ganados y una regular parte a estudiar, para después
ejercer en el extranjero. Ese es el destino de muchos padres
peruanos y latinos, procrear hijos para luego enviarlos al
exterior. Perú es una incubadora gigante, de futura mano de obra
barata.
Los inversionistas conocen dónde están los minerales e
hidrocarburos en nuestro país, esto fue desde siempre, por eso
es que los chilenos en 1879 tenían puestas sus ambiciones en
Arequipa y Moquegua por sus minas y en Puno por sus aguas del
lago, pero solo llegaron a usurpar Antofagasta y Tarapacá, hoy
frente a la necesidad energética e hídrica, pretenden repetir la
“hazaña” del siglo XIX. Apoderarse de esos recursos les ha
llevado incluso a recurrir a ciertas asociaciones que nos
sorprenden. Hay un capitalista peruano que tiene acciones en un
puerto de Arica y también pretendió apoderarse de una serie de
puertos peruanos, claves en el recorrido de las dos
transoceánicas, la norte y la sur, inclusive han invadido
nuestros mercados en una serie de temas, alimentos, banca,
seguros, transporte aéreo, marítimo, etc.
Los ingleses, con habilidad, y haciendo uso de sus influencias,
lograron enfrentar a dos países: Perú y Chile, en una contienda
que se ha prolongado por mas de 120 años y el país sureño
continúa en su ambición hegemónica al norte de su territorio.
Ellos en aquel entonces, 1879, ya tenían información acerca de
las riquezas que existían en el sur peruano, para ello requerían
anular la presencia de Bolivia como límite fronterizo y lograron
“matar dos pájaros de un tiro”, pero ahora ansían energía y
agua...
La información obtenida por satélite acerca de las fuentes de
recursos y energéticos, son vendidas a grandes inversionistas,
de tal manera que ellos tienen un mapa de los recursos de cada
país, cada región y en base a ello invierten y proponen a
diversos gobiernos, para proceder a la explotación de esos
recursos. Esa historia fue de siempre, aun cuando no existían
los satélites, gente muy preparada viajaba a cada país,
enmascarados con etiquetas de “institutos lingüísticos”,
“estudiosos” “misioneros”, para de esa manera investigar sin
tropiezos sobre las riquezas de cada región. A nuestro país
llegaron hace siglos muchos de esos “estudiosos” y se llevaron
cuantiosa información para ser vendida al mejor postor, incluso
fue así como se “descubrió” Machupicchu y el tal Hiram Bingham
se transformó de la noche a la mañana en un arqueólogo de
renombre, doctorado en Yale, que en 1912 se llevó cuantiosos
fardos, conteniendo las riquezas arqueológicas encontradas en la
región de Cusco.
Respecto a este incidente lo vemos anotado en las siguientes
líneas:
Durante el primer gobierno del presidente Leguia ocurrieron las
actividades de Bingham en el Perú; los problemas políticos,
económicos y sociales que afrontaba no le permitieron
probablemente enterarse de la magnitud del saqueo que estaba
siendo objeto el Perú, en 1911-12 no había carretera, trasporte
automotor, ni avión y el viaje a Cusco duraba muchos días,
además del voluntario ocultamiento de Bingham, quien solo
comunicaba los acontecimientos a nivel de su representación
diplomática, el Rector norteamericano también callaba los
sucesos, limitándose a realizar dos expediciones como ya vimos,
pero como no podía pasar desapercibida la presencia en el Perú
de una legión de ciudadanos extranjeros "asistentes" de la
expedición Bingham, que iban y venían del Cusco, las autoridades
de Lima empezaron a tomar nota; los problemas ocasionados por un
motín surgido en el puerto de Mollendo a fines de 1911,
publicado en "La Nación" de Argentina, suplemento dominical de
30-1-1938, por la folklorista Argentina Ana S. de Cabrera,
condenando a la expedición Bingham, que motivó el referido motín
popular, debido al subrepticio envío de cajones rotulados como "sherds",
no eran si no momias completas con todo su ajuar funerario u
otros materiales, por supuesto el funcionario aludido
desapareció del cargo, se trataba entonces del quinto voluminoso
despacho de cajones, bajo la fuerte custodia de ciudadanos
norteamericanos expresamente comisionados por Bingham para su
salida al exterior. (sic)
En realidad Bingham sólo fue un aventurero financiado por las
entidades norteamericanas consignadas líneas antes; ni siquiera
era arqueólogo, pues en un arrebato de única sinceridad confiesa
que:
" La arqueología estaba fuera de mi campo y sabía muy poco de
los incas, excepto la fascinante historia contada por Prescott,
en su famosa "conquista del Perú"..." (Bingham,1970;p.170). No
fue una agradable introducción al reconocimiento arqueológico,
especialmente para mí, que no tenía experiencia ni conocía mis
deberes. Por fortuna tenía conmigo el libro extremadamente útil
"Sugerencias para viajeros" En uno de sus capítulos Royal
Geographical Society. En uno de sus capítulos descubría que se
debía hacer cuando uno se encuentra frente a un sitio
prehistórico; tomas cuidadosamente mediciones, muchas
fotografías y describes cuidadosamente como sea posible los
hallazgos" (Bingham 1970:p.187). (sic)
Bingham consiguió sacar casi 5,000 piezas gracias a que el Perú
se las prestó, primero por un año y después por seis meses
adicionales. Bingham murió en junio de 1956 y, desde entonces la
Universidad de Yale, depositaria de este patrimonio del Perú
entregado en calidad de préstamo, no las devuelve. Dieciocho
meses que se han extendido por casi un siglo.
Según la investigadora Yazmín López, docente de la Universidad
de San Marcos, Bingham tenía el deseo de subir a la montaña más
alta de Latinoamérica que erróneamente creía que era el Coropuna.
Luego de enterarse que la también alpinista Annie Peck tenía el
mismo propósito que él, Bingham quiso ser el primero en hacerlo.
Así, "más por un espíritu aventurero de escalar y de sortear
dificultades de carácter geográfico” que encontrar verdaderas
zonas arqueológicas llega a Machu Picchu, y arma una expedición
con la apariencia de científica para adentrarse al corazón de
América Latina.
Perú, como muchos países latinoamericanos, ha sido sometido a
diversos actos de pillaje por siglos, tanto en tiempo de paz
como en guerra y es que desde que Colón llegó a América con
tripulación convocada en los penales de su país y embajadas
coloniales de mujeres nada calificadas, fue con esa estirpe la
que inició la colonización de Perú y otras regiones de América.
Eso no sucedió con América del Norte, allí llegaron personas con
estudios y escuela, gente con base espiritual más rescatable,
eran los protestantes que huían de Europa. Peregrinos,
Anglicanos que eran personas diferentes a los ibéricos que
llegaron a Sudamérica, aunque ello no les alejó de ser
segregacionistas e implementaron las reservas para los cientos
de culturas que encontraron en Norteamérica, hasta
exterminarlos, pero esa es otra historia.
En América del sur en la costa del Pacifico llegaron los
hispanos, para la costa atlántica los portugueses, en Argentina
y Chille fueron otras razas, italianos, alemanes, ingleses,
franceses. Bien, los ibéricos debilitaron nuestra agricultura ya
que requirieron de enormes masas de gente para trabajar las
minas, de manera que les obligaron a abandonar la agricultura
para encerrarlos engrillados en minas y socavones, con el fin de
extraer oro y plata para llevarla en galeones a Europa ¡ Un robo
descarado! Exterminio programado, ¿derechos humanos?
Hoy día los explotadores contratan a los peruanos con el cuento
de darles trabajo y los van exterminando a pausas, dándoles por
paga míseros sueldos. Sería bueno que exploten las minas con
obreros extranjeros y que les paguen los sueldos que les dan a
los peruanos, con el mismo trato, a ver si vienen los obreros
extranjeros....
Del mismo modo que se quejan de la producción de droga en Perú,
cuando ellos, los extranjeros son los compradores, los
motivadores, son la demanda. Desaparezcan a sus enfermos
drogadictos y entonces al desaparecer la demanda se acabará la
oferta y no vengan a imponer sus métodos de erradicación,
burriers etc.
Los españoles consideraban que el territorio “descubierto” les
pertenecía, tierras, habitantes, etc., de manera que les eran
asignadas en esas condiciones y el hispano pasaba a ser dueño,
amo y señor de tierra, gente y ganado (de todas esas “cosas).
Ese sistema se llamaba “encomienda”; mientras que la “mita” era
un sistema de trabajo en las minas, en donde prácticamente los
indígenas lo hacían hasta morir, para ser reemplazados por otros
indígenas, mientras el “yanaconazgo” era una especie de castigo
para los rebeldes o fugitivos, que pasaban a ser una especie de
esclavos. Con esta gente es la que los hispanos extraían las
riquezas de las minas y solo cultivaban lo necesario para
subsistir, de esa manera se descuidó la agricultura en nuestro
territorio, procedimiento que permanece hasta el día de hoy en
que nuevos “encomenderos” se apropian de extensiones de tierra
“concesionadas” para ser explotadas mediante una modera “mita”
que tiene rezagos de yanaconaje.
La población fue diezmada y llegó el momento de reemplazarla por
negros traídos de África, quienes se dedicaron a los viñedos y
algodonales de la costa, mientras los quechuas eran enterrados
en los socavones, por su resistencia y fortaleza. Empezaron a
traerlos a Perú desde inicios del siglo XVI, hasta ser
literalmente liberados en 1854 por Ramón Castilla.
A partir de 1849 empezó la llegada de coolies chinos, quienes
por un contrato de 8 años servían a sus contratantes, para luego
retirarse a las ciudades en donde empezaban una nueva vida,
trataron de restablecer en algo una agricultura incipiente, pero
al final llegaron a convertirse en dueños de negocios
alimenticios, entre los cuales conocemos los chifas.
En el siglo XIX, 42 años después de ser vencidos en Junín y
Ayachucho, los ibéricos tentaron retornar a América y explotar
las riquezas que aquí sabían que existían, pero el 2 de Mayo de
1866 fueron expulsados políticamente, más luego retornaron con
poder financiero, para hoy tener empresas e inversiones en
diversos rubros, como telefonía, puertos, medios de transportes,
etc. y persisten en prevalecer como sucedió en Chile en la
cumbre Iberoamericana, en donde el Sr. Juan Carlos Rey de
España, quizá rememorando a sus ancestros, mandó callar a un
gobernante sudamericano, tal vez equivocó su situación y
pretendió ejercer su monarquía en donde ya la ha perdido, sin
embargo fue una buena oportunidad para que no uno sino varios
presidentes latinoamericanos le dijeran mas de una verdad al
señor rey.
¿Por qué no te callas?", son cinco palabras que resonarán por
mucho tiempo en los oídos de mucha gente, como el epíteto
adecuado para una monarquía que pretende reverdecer su status en
un continente en el que hace siglos ya dejó de ejercer autoridad
política, aunque la económica es algo a lo que se aferra, con la
complicidad de muchos políticos americanos, que le hacen coro a
esa frase que debió sonar muchas veces en el virreinato "¿Por
qué no te callas?"...
Por otro lado, Perú está prácticamente lotizado, ya se sabe a
ciencia cierta donde esta el petróleo, gas y minerales, lo único
es encontrar el momento y el personaje político propicio para
coger lo que ya tienen escogido. De allí que la propuesta de
Venezuela de invertir en la explotación de hidrocarburos en Perú
es magnifica, creemos que es un acierto unir esfuerzos con un
país latinoamericano que tiene amplia experiencia en el tema y
eso permitirá obtener mejores precios y acceder a la riqueza con
manos y técnicos latinoamericanas. Paralelamente a ello
requerimos tener una moneda, establecer un bloque económico como
la Unión Europea y el Euro, que ahora resulta un hueso duro de
roer para el imperialismo yanqui y su dólar.
La presencia de Botnia en Uruguay y el pase que supuestamente
otorgará Argentina para la explotación de la papelera en esa
región, será el punto de partida para establecer otros centros
de producción de celulosa en otros países latinoamericanos,
quizá esa sea la intención de empresas por comprar extensas
zonas madereras en diversos países como Perú por ejemplo, sin
embargo ello nos traerá nuevos problemas de contaminación a los
que debemos estar alertas.
Perú es candidato forzoso para esta tentativa, de allí que
cualquier movida de piezas en el tablero financiero debe
tenernos atentos, la contaminación puede evitarse con la
utilización de tecnología de punta, en la cual no quieren
invertir los que extraen minerales en Perú, pero ¿la celulosa y
su obtención?
Que existen hidrocarburos en Perú no es ya para nadie un
secreto, este mapa nos permitirá dar lectura a algo que me
sorprendió allá por el año 2002 cuando conversaba con Daniel
Vera Ballón, sobre hidrocarburos frente a Mollendo y Moquegua,
para entonces no tenía ese mapa lo conseguí después de ardua
investigación, después de 5 años de tenerlo publicado en una
pagina de Mollendo, creo que debemos aclarar ciertos puntos,
probablemente Uds., tengan mas información al respecto, debemos
compartirla como también dar opiniones y compartir información,
para tener a nuestra gente mejor informada, con verdaderos
instrumentos que les permitirán defenderse en el momento
propicio.
Pero ahora tengo dos mapas, uno del 2002 y otro que es
actualizado. el análisis de estas dos imágenes puede ser motivo
de un extenso comentario. Esa diferencia de lotes explotados ha
dado una diferencia económica, ¿verdad? ¿Tenemos mas petróleo?
¿Bajaron los precios de los combustibles para nosotros los
dueños de esas fuentes energéticas? Hummmm
Imágenes de:
http://mirror.perupetro.com.pe/exploracion01-e.asp
Creemos que la inversión extranjera debe ser aceptada, pero las
reglas de juego deben ser claras, honestas, sinceras, y nuestros
políticos deben defender con firmeza los derechos laborales,
comunitarios y tributarios que corresponden a la riqueza
extraída y no darle el mango de la sartén al inversionista a
cambio de un plato de lentejas.
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