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121207 - Codalco -
Durante varios años he escrito una serie de comentarios sobre
la realidad de nuestro país, en algunos de ellos he dado
alternativas para lograr el cambio y el desarrollo, pero han
surgido una serie de noticias y he leído escritos de otras
personas, incluso he analizado palabras de nuestros políticos y
creo que toda la sociedad peruana debe hacer un trabajo en
conjunto, para emerger a un desarrollo sostenido y dejar atrás
todo aquello que nos ha venido perjudicando, quizá no todo por
culpa nuestra, sino por la engañosa manera como se ha manipulado
la conciencia de la población y la perversa forma de cómo
algunos administran el país que se les confió.
Cierto día encontré en Internet un escrito, con el titulo: “la
hermosa realidad de Perú”, que si bien no es la realidad de
nuestro pueblo, si es una de sus aristas y lamentablemente son
las noticias negras de algunos medios de comunicación que las
resaltan, por considerarlas dignas de titulares, una mala manera
de mercadear un diario o revista. No estoy de acuerdo con lo que
dice esta persona, porque considero que en medio de sus
contradicciones, esos párrafos viscerales quizá puedan tener un
trasfondo muy íntimo, que solo un psicoanalista podría
solucionar. Nos tilda de lo peor, de ser muy negativos y faltos
de valores, puede que haya quien me diga que no vale la pena ni
siquiera transcribir este párrafo.
Bajo ese título, pensé habrían otras palabras, porque mi país si
tiene la hermosa realidad de sus pueblos, sus atractivos
naturales que son muchísimos, incontables, sin necesidad de
nombrar a Machupicchu. Perú es hoy en día el centro de la
atención de muchísima gente alrededor del mundo, por su
privilegiada situación en el entorno Asia – Pacífico, por sus
innumerables campeones deportivos, lo del fútbol es nota aparte,
rastro de la inmoralidad que destila la propia elite dirigencial
y política de nuestro país, pero tenemos otras áreas deportivas,
incluso de gente con condiciones especiales que nos dan lauros
por muchos años, citemos solo a Sofía Mulanovich y Jimmy Eulert
Pinto, pero tenemos decenas de ejemplos. Además, existen muchos
pueblos regados a lo largo y ancho de nuestro amplio territorio,
que con una hospitalidad sui géneris, acoge a visitantes y
participa con ellos de su mesa y hasta sus hogares, de modo que
Perú es una fuente inagotable de singularidad y carisma.
Pero, debemos superar ciertos errores que se vienen cometiendo y
que lamentablemente son motivo de comentarios como el que
mencioné líneas arriba y es una pena, que hayamos sido parte de
la noticia cuando se nos detectó como postreros en nivel
educativo y ello debe hacernos reaccionar a toda la población,
ya que la tarea educativa compete a todos, ello se refleja
cuando hablamos de la Comunidad Educativa: Promotores, Maestros
Alumnos y Padres de Familia, de manera que todos estamos
insertos en este equipo y nadie puede soslayarse de las
responsabilidades que nos corresponde. De allí que evaluar a los
maestros es lícito, todo empleador requiere evaluar a su
personal, para cuidar la buena marcha de la empresa, en este
caso la enorme población estudiantil confiada a miles de
maestros, maestros que no siempre responden a ciertas
expectativas, al ver los frutos de un trabajo, que puede tener
mejores resultados, sino excelentes.
Cuando queremos hablar de moralidad en el Poder Judicial, en la
Policía Nacional, en las Municipalidades, Gobiernos Regionales,
en el Congreso de la República, en la Seguridad Social, etc.,
etc., es decir en todo estamento del sistema en el que tengamos
participación, la SUNAT, las aduanas, los bancos, sistemas
crediticios, desde una playa de estacionamiento a una oficina
gubernamental; desde la organización de una actividad escolar
por los Comités de Aula, hasta la buena pro en una obra comunal
o distrital, es decir, en todo acto privado o público debe
primar el respeto a los valores, la ética, la ley y las buenas
costumbres, todo acto realizado por un ciudadano, profesional o
artesano, debe ser ajustado a la ley y a la moral, solo así
podremos crecer, desde no botar un papel en las calles, hasta
acceder a los buses en sus paraderos reglamentarios, desde
respetar horarios de atención, hasta el cumplimiento de nuestros
impuestos, desde el acceso a un concurso escolar hasta el
respeto de las normas para un concurso público con el estado.
Ello requiere el compromiso de todos, desde gobernantes al más
humilde ciudadano, desde autoridades a subalternos, de los
empleados públicos a los usuarios y tributantes.
De allí que el llamado del Dr. Alan García como Presidente de la
República es válido, oportuno y consecuente con lo que requiere
nuestro país, quien instó a los dirigentes populares a combatir
"desde abajo" a la burocracia en el Estado, ya que "el ministro
no puede solo desde arriba". García Pérez indicó que es la
burocracia la que retrasa el cumplimiento de sus promesas.
"Queremos que los dirigentes nos ayuden a garantizar la calidad
de la educación y otros servicios. El ministro no puede solo
desde arriba", sostuvo el mandatario al celebrar la creación en
la Plaza de Acho el "Día del Dirigente Popular" ante unas 18 mil
personas. "No queremos que se dé a nuestros hijos una educación
mediocre, no queremos estar en el fondo de la cola de la
educación del mundo, tenemos que exigir a los maestros
evaluación y capacitación", anotó el jefe del Estado.
Este párrafo es parte del discurso del Mandatario, pronunciado
en la ceremonia de suscripción del decreto supremo que declara
el 7 de diciembre como “Día del Dirigente Popular”, acto
realizado en Palacio de Gobierno y que contó con la presencia de
dirigentes populares de diversas localidades del país.
Comprendemos que son los dirigentes populares quienes deben
orientar a las masas, para que sean el punto de partida de esta
moralización del país, lógicamente son los dirigentes los
primeros llamados en cumplir con esta recomendación, para con el
ejemplo exigir a las masas hacer lo propio, de otra manera las
palabras del mandatario caerán en un saco roto y el proceso de
cambio quedará interrumpido o será insuficiente para producir
frutos dignos de notar, no solo en las estadísticas, sino en la
imagen del país hacia el exterior, pero sobre todo con lo que
concierne a nuestra autoestima y capacidad valorativa de nuestra
comunidad, que se nutre del comportamiento familiar y esta a su
vez, de la conducta de las personas, que desde niños son
formados en valores y respeto a si mismo y a los demás.
Tenemos que aumentar nuestra autoestima y en base a ello estimar
a nuestro vecino, a nuestros amigos y a quienes cada día toman
contacto con nosotros, en los mercados, negocios, eventos,
escuelas, oficinas públicas, etc., solo así tomaremos parte en
el proceso de emerger, que todo país requiere para surgir al
desarrollo sostenido.
No debemos tomar parte en la corrupción al pagar coimas, ni dar
efectivo sin exigir comprobantes de pago, evitar la compra de
artículos de contrabando, este correcto proceder redundará a
favor de ver crecer nuestra patria. Debemos incentivar a
nuestras autoridades a respetar las leyes, ya que algunos de
ellos acostumbran transgredirlas o permiten que otros lo hagan,
a sabiendas y eso también debe ser penado. Debemos procurar que
el camino al desarrollo de nuestro país signifique el respeto a
la vida y a la ecología, no debemos apoyar a quienes osan
transgredir las leyes que favorecen el futuro de la tierra, a
partir de la destrucción de zonas intangibles para la procura de
bienes, tal es el caso de la zona de Candamo por ejemplo y es
algo que ha venido sucediendo con otras zonas en Perú y que
significa una amenaza a otras zonas que son el pulmón del mundo,
aparte de ser zonas reservadas por su necesidad de conservarlas
y no por el afán de explotar “riquezas”, que al final ni
siquiera redunda en beneficio del país, sino que pasa a engrosar
las cuentas de algunos inversionistas (evasores), malos
políticos (coimeros) y planillas doradas (privilegios).
Las comunidades, los dirigentes y las masas organizadas deben
hacer sentir su presencia, en foros donde se discuten estos
temas y buscar el reconocimiento de quienes corresponde, tomar
nota de estos excesos y abusos en la administración desde el
momento de la concesión, exploración, explotación y firma de
contratos con las empresas, que asumen la responsabilidad en
zonas determinadas de nuestro suelo patrio.
Las mayor preocupación en la formación de nuestros niños debe
ser definir la escala de valores en su conciencia, los maestros
deben considerar una figura en su tarea pedagógica, esta debe
ser como una línea férrea, dos vías paralelas: una formativa y
la otra informativa, de otro modo solo tendremos niños
sabihondos, competitivos, sin importarles de qué se valen para
conseguir sus propósitos. Si tan solo motivamos en nuestros
niños afán por ser competitivos, estaremos formando
probablemente personas sin escrúpulos, pero si paralelamente les
imbuimos respeto por sanos valores, entonces tendremos jóvenes
competentes. Una persona competitiva vendría a ser una especie
de gladiador, a quien solo le interesan los resultados,
recordemos que en la época de los romanos los gladiadores muchas
veces tenían que luchar con sus amigos, a quienes generalmente
tuvieron que matar, era su vida contra la del otro, una persona
competente es la que utiliza sus conocimientos para realizar un
trabajo de buenos resultados, pero respetando principios, leyes
físicas, morales y naturales, no acostumbra transgredir ni
destruir, no es de aquel que piensa que “el fin justifica los
medios” ni el que pierde de vista el bien o bienestar común,
frente al beneficio personal o individual de si mismo o de
alguien que le contrata. El competitivo disfruta venciendo,
obteniendo los primeros lugares, logrando resultados sin
importarle los medios, el competente disfruta con su trabajo, lo
hace bien, disfruta con el proceso y es solidario.
Estamos en Diciembre del 2007 y en Lima Perú se han suscitado
una serie de acontecimientos bochornosos alrededor de la
selección de fútbol, algo que sinceramente ha llenado de
vergüenza al ambiente deportivo y de aficionados, porque no de
la población en general, toda la admiración que existía por
ciertos jugadores de fútbol se ha transformado en indignación,
al ver la realidad clara y concisa de lo que significaba asumir
la responsabilidad, de defender los colores patrios, para
quienes militan en clubes extranjeros recibiendo millonarias
ganancias, por declaraciones que muchos escucharon. Desdeñan la
casaquilla nacional porque “la selección no paga”, entonces
surge la posibilidad de aceptar venir a integrar la selección
solo por hacer turismo, lucir sus glorias, que tienen méritos
pero no para vanagloria, mucho menos para armar fiestas, orgías
en el hotel donde se hospedan y “concentran”. Con razón los
vemos en los partidos con gastritis o falta de aire, con
desgarros musculares y otras disculpas para demostrar las
capacidades que si lucen en Europa, aquí solo vinieron al
vacilón, al desorden y al escándalo. No tenemos valores e
integridad futbolística desde México 70, las dos participaciones
subsiguientes no fueron mejores que la de 1970. Dieciocho
oportunidades, cuatro clasificaciones, todo en cerca de ochenta
años.
Copa Mundial de Fútbol
1930: 10º lugar
1934: Retiro
1938: Sin participación
1950: Retiro
1954: Retiro
1958: No clasificó
1962: No clasificó
1966: No clasificó
1970: 7º lugar
1974: No clasificó
1978: 8º lugar
1982: 20º lugar
1986: No clasificó
1990: No clasificó
1994: No clasificó
1998: No clasificó
2002: No clasificó
2006: No clasificó
De manera que todos tenemos que poner el hombro para lograr que
nuestro país trace una ruta al desarrollo sostenido, ello solo
será posible en la medida que todos pongamos desde el mas mínimo
esfuerzo, por lograr que la moralidad recupere su cauce, que el
respeto a las leyes sea nuestro pan cotidiano, que nuestro
comportamiento como ciudadanos empiece en el seno de la familia,
solo así podremos tener el substrato suficiente para construir
una nueva sociedad, la cual tendrá la autoridad suficiente para
exigir de nuestros representantes el mismo comportamiento, sean
estos líderes políticos, dirigentes, maestros, jueces, policías
o líderes religiosos, porque hasta esto ha sido trastocado, se
negocia con la fe y se estafa a muchas personas que buscan
solucionar sus problemas, aferrándose a la fe, lo cual es
explotado por timadores, que se visten de santidad para embaucar
a crédulos, que caen en las garras de organizaciones seudo
religiosas, que utilizan artimañas para recaudar fondos con
fines desconocidos.
Somos un país inmensamente rico, que se dedica solo a producir
insumos primarios y a exportarlos y estamos hablando de
minerales, productos agrícolas, frutales, peces, mariscos,
hortalizas, etc., perdiendo la oportunidad de darles valor
agregado, que significarían cuantiosas utilidades, mayor empleo,
mejores salarios y por ende una mejor caja fiscal para suplir
nuestras necesidades de salud, educación, etc., etc. Hay quienes
dicen que aún con los ingresos que tenemos, si fueran
correctamente administrados, tendríamos mejor atención a la
salud y educación y no tener que estar en la situación postrera
que las estadísticas nos señalan, ni mucho menos con la precaria
atención sanitaria que tenemos, en donde ni los mismos
asegurados, que ciertamente son un pequeño sector de la
población, cuentan con la seguridad social que corresponde y
vemos sus servicios tugurizados y a punto de colapsar. Por
ejemplo el hospital Almenara es un hormiguero de gente enferma,
que no es debidamente atendida, con falta de medicamentos o los
que tiene no aparentes, que muchas veces siguieron una ruta
extraña y terminaron fuera de las farmacias con recetas giradas
a pacientes inexistentes, de allí que se está realizando una
minuciosa revisión de cada receta reclamada en la farmacia, nos
parece muy acertado.
Todos debemos esforzarnos para moralizar el país, empleados,
obreros, estudiantes, para coincidir con lo expresado por la
jefa de la Oficina Nacional Anticorrupción, Carolina Lizárraga y
tener la fe y confianza que si se puede moralizar el país, que
lo que una profesional que personifica la lucha contra la
corrupción e inmoralidad nos dice, signifique que efectivamente
hay voluntad para vencer esa lacra que tanto daño nos hace, y si
hay quienes dudan del efecto que tenga el trabajo de la Dra.
Lizárraga, entonces empiecen a preparar reflexiones de mea
culpa, para en su momento reconocer que si se puede, que si hay
esperanzas y que si habrá resultados. Empecemos por nosotros
mismos, cambiemos nuestras conductas, nuestros pensamientos y
veremos que todo alrededor tendrá otro color y cada amanecer
será diferente y cada atardecer, cuando enrumbemos a nuestros
hogares, retornemos y descansemos con límpida conciencia, con la
certeza que mañana será un día diferente, mas claro, en donde la
verdad y la honestidad brille con más nitidez, porque es nuestra
decisión coadyuvar al gran cambio en nuestra nación, como la
gran suma de voluntades de muchos peruanos que aman vivir en un
país progresista y en desarrollo.
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