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Debemos ayudar al desarrollo del Perú
Jorge Paredes Romero - Otros textos del autor

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121207 - Codalco - Durante varios años he escrito una serie de comentarios sobre la realidad de nuestro país, en algunos de ellos he dado alternativas para lograr el cambio y el desarrollo, pero han surgido una serie de noticias y he leído escritos de otras personas, incluso he analizado palabras de nuestros políticos y creo que toda la sociedad peruana debe hacer un trabajo en conjunto, para emerger a un desarrollo sostenido y dejar atrás todo aquello que nos ha venido perjudicando, quizá no todo por culpa nuestra, sino por la engañosa manera como se ha manipulado la conciencia de la población y la perversa forma de cómo algunos administran el país que se les confió.

Cierto día encontré en Internet un escrito, con el titulo: “la hermosa realidad de Perú”, que si bien no es la realidad de nuestro pueblo, si es una de sus aristas y lamentablemente son las noticias negras de algunos medios de comunicación que las resaltan, por considerarlas dignas de titulares, una mala manera de mercadear un diario o revista. No estoy de acuerdo con lo que dice esta persona, porque considero que en medio de sus contradicciones, esos párrafos viscerales quizá puedan tener un trasfondo muy íntimo, que solo un psicoanalista podría solucionar. Nos tilda de lo peor, de ser muy negativos y faltos de valores, puede que haya quien me diga que no vale la pena ni siquiera transcribir este párrafo.
Bajo ese título, pensé habrían otras palabras, porque mi país si tiene la hermosa realidad de sus pueblos, sus atractivos naturales que son muchísimos, incontables, sin necesidad de nombrar a Machupicchu. Perú es hoy en día el centro de la atención de muchísima gente alrededor del mundo, por su privilegiada situación en el entorno Asia – Pacífico, por sus innumerables campeones deportivos, lo del fútbol es nota aparte, rastro de la inmoralidad que destila la propia elite dirigencial y política de nuestro país, pero tenemos otras áreas deportivas, incluso de gente con condiciones especiales que nos dan lauros por muchos años, citemos solo a Sofía Mulanovich y Jimmy Eulert Pinto, pero tenemos decenas de ejemplos. Además, existen muchos pueblos regados a lo largo y ancho de nuestro amplio territorio, que con una hospitalidad sui géneris, acoge a visitantes y participa con ellos de su mesa y hasta sus hogares, de modo que Perú es una fuente inagotable de singularidad y carisma.

Pero, debemos superar ciertos errores que se vienen cometiendo y que lamentablemente son motivo de comentarios como el que mencioné líneas arriba y es una pena, que hayamos sido parte de la noticia cuando se nos detectó como postreros en nivel educativo y ello debe hacernos reaccionar a toda la población, ya que la tarea educativa compete a todos, ello se refleja cuando hablamos de la Comunidad Educativa: Promotores, Maestros Alumnos y Padres de Familia, de manera que todos estamos insertos en este equipo y nadie puede soslayarse de las responsabilidades que nos corresponde. De allí que evaluar a los maestros es lícito, todo empleador requiere evaluar a su personal, para cuidar la buena marcha de la empresa, en este caso la enorme población estudiantil confiada a miles de maestros, maestros que no siempre responden a ciertas expectativas, al ver los frutos de un trabajo, que puede tener mejores resultados, sino excelentes.
Cuando queremos hablar de moralidad en el Poder Judicial, en la Policía Nacional, en las Municipalidades, Gobiernos Regionales, en el Congreso de la República, en la Seguridad Social, etc., etc., es decir en todo estamento del sistema en el que tengamos participación, la SUNAT, las aduanas, los bancos, sistemas crediticios, desde una playa de estacionamiento a una oficina gubernamental; desde la organización de una actividad escolar por los Comités de Aula, hasta la buena pro en una obra comunal o distrital, es decir, en todo acto privado o público debe primar el respeto a los valores, la ética, la ley y las buenas costumbres, todo acto realizado por un ciudadano, profesional o artesano, debe ser ajustado a la ley y a la moral, solo así podremos crecer, desde no botar un papel en las calles, hasta acceder a los buses en sus paraderos reglamentarios, desde respetar horarios de atención, hasta el cumplimiento de nuestros impuestos, desde el acceso a un concurso escolar hasta el respeto de las normas para un concurso público con el estado. Ello requiere el compromiso de todos, desde gobernantes al más humilde ciudadano, desde autoridades a subalternos, de los empleados públicos a los usuarios y tributantes.

De allí que el llamado del Dr. Alan García como Presidente de la República es válido, oportuno y consecuente con lo que requiere nuestro país, quien instó a los dirigentes populares a combatir "desde abajo" a la burocracia en el Estado, ya que "el ministro no puede solo desde arriba". García Pérez indicó que es la burocracia la que retrasa el cumplimiento de sus promesas. "Queremos que los dirigentes nos ayuden a garantizar la calidad de la educación y otros servicios. El ministro no puede solo desde arriba", sostuvo el mandatario al celebrar la creación en la Plaza de Acho el "Día del Dirigente Popular" ante unas 18 mil personas. "No queremos que se dé a nuestros hijos una educación mediocre, no queremos estar en el fondo de la cola de la educación del mundo, tenemos que exigir a los maestros evaluación y capacitación", anotó el jefe del Estado.
Este párrafo es parte del discurso del Mandatario, pronunciado en la ceremonia de suscripción del decreto supremo que declara el 7 de diciembre como “Día del Dirigente Popular”, acto realizado en Palacio de Gobierno y que contó con la presencia de dirigentes populares de diversas localidades del país.
Comprendemos que son los dirigentes populares quienes deben orientar a las masas, para que sean el punto de partida de esta moralización del país, lógicamente son los dirigentes los primeros llamados en cumplir con esta recomendación, para con el ejemplo exigir a las masas hacer lo propio, de otra manera las palabras del mandatario caerán en un saco roto y el proceso de cambio quedará interrumpido o será insuficiente para producir frutos dignos de notar, no solo en las estadísticas, sino en la imagen del país hacia el exterior, pero sobre todo con lo que concierne a nuestra autoestima y capacidad valorativa de nuestra comunidad, que se nutre del comportamiento familiar y esta a su vez, de la conducta de las personas, que desde niños son formados en valores y respeto a si mismo y a los demás.

Tenemos que aumentar nuestra autoestima y en base a ello estimar a nuestro vecino, a nuestros amigos y a quienes cada día toman contacto con nosotros, en los mercados, negocios, eventos, escuelas, oficinas públicas, etc., solo así tomaremos parte en el proceso de emerger, que todo país requiere para surgir al desarrollo sostenido.

No debemos tomar parte en la corrupción al pagar coimas, ni dar efectivo sin exigir comprobantes de pago, evitar la compra de artículos de contrabando, este correcto proceder redundará a favor de ver crecer nuestra patria. Debemos incentivar a nuestras autoridades a respetar las leyes, ya que algunos de ellos acostumbran transgredirlas o permiten que otros lo hagan, a sabiendas y eso también debe ser penado. Debemos procurar que el camino al desarrollo de nuestro país signifique el respeto a la vida y a la ecología, no debemos apoyar a quienes osan transgredir las leyes que favorecen el futuro de la tierra, a partir de la destrucción de zonas intangibles para la procura de bienes, tal es el caso de la zona de Candamo por ejemplo y es algo que ha venido sucediendo con otras zonas en Perú y que significa una amenaza a otras zonas que son el pulmón del mundo, aparte de ser zonas reservadas por su necesidad de conservarlas y no por el afán de explotar “riquezas”, que al final ni siquiera redunda en beneficio del país, sino que pasa a engrosar las cuentas de algunos inversionistas (evasores), malos políticos (coimeros) y planillas doradas (privilegios).

Las comunidades, los dirigentes y las masas organizadas deben hacer sentir su presencia, en foros donde se discuten estos temas y buscar el reconocimiento de quienes corresponde, tomar nota de estos excesos y abusos en la administración desde el momento de la concesión, exploración, explotación y firma de contratos con las empresas, que asumen la responsabilidad en zonas determinadas de nuestro suelo patrio.
Las mayor preocupación en la formación de nuestros niños debe ser definir la escala de valores en su conciencia, los maestros deben considerar una figura en su tarea pedagógica, esta debe ser como una línea férrea, dos vías paralelas: una formativa y la otra informativa, de otro modo solo tendremos niños sabihondos, competitivos, sin importarles de qué se valen para conseguir sus propósitos. Si tan solo motivamos en nuestros niños afán por ser competitivos, estaremos formando probablemente personas sin escrúpulos, pero si paralelamente les imbuimos respeto por sanos valores, entonces tendremos jóvenes competentes. Una persona competitiva vendría a ser una especie de gladiador, a quien solo le interesan los resultados, recordemos que en la época de los romanos los gladiadores muchas veces tenían que luchar con sus amigos, a quienes generalmente tuvieron que matar, era su vida contra la del otro, una persona competente es la que utiliza sus conocimientos para realizar un trabajo de buenos resultados, pero respetando principios, leyes físicas, morales y naturales, no acostumbra transgredir ni destruir, no es de aquel que piensa que “el fin justifica los medios” ni el que pierde de vista el bien o bienestar común, frente al beneficio personal o individual de si mismo o de alguien que le contrata. El competitivo disfruta venciendo, obteniendo los primeros lugares, logrando resultados sin importarle los medios, el competente disfruta con su trabajo, lo hace bien, disfruta con el proceso y es solidario.

Estamos en Diciembre del 2007 y en Lima Perú se han suscitado una serie de acontecimientos bochornosos alrededor de la selección de fútbol, algo que sinceramente ha llenado de vergüenza al ambiente deportivo y de aficionados, porque no de la población en general, toda la admiración que existía por ciertos jugadores de fútbol se ha transformado en indignación, al ver la realidad clara y concisa de lo que significaba asumir la responsabilidad, de defender los colores patrios, para quienes militan en clubes extranjeros recibiendo millonarias ganancias, por declaraciones que muchos escucharon. Desdeñan la casaquilla nacional porque “la selección no paga”, entonces surge la posibilidad de aceptar venir a integrar la selección solo por hacer turismo, lucir sus glorias, que tienen méritos pero no para vanagloria, mucho menos para armar fiestas, orgías en el hotel donde se hospedan y “concentran”. Con razón los vemos en los partidos con gastritis o falta de aire, con desgarros musculares y otras disculpas para demostrar las capacidades que si lucen en Europa, aquí solo vinieron al vacilón, al desorden y al escándalo. No tenemos valores e integridad futbolística desde México 70, las dos participaciones subsiguientes no fueron mejores que la de 1970. Dieciocho oportunidades, cuatro clasificaciones, todo en cerca de ochenta años.

Copa Mundial de Fútbol
1930: 10º lugar
1934: Retiro
1938: Sin participación
1950: Retiro
1954: Retiro
1958: No clasificó
1962: No clasificó
1966: No clasificó
1970: 7º lugar
1974: No clasificó
1978: 8º lugar
1982: 20º lugar
1986: No clasificó
1990: No clasificó
1994: No clasificó
1998: No clasificó
2002: No clasificó
2006: No clasificó

De manera que todos tenemos que poner el hombro para lograr que nuestro país trace una ruta al desarrollo sostenido, ello solo será posible en la medida que todos pongamos desde el mas mínimo esfuerzo, por lograr que la moralidad recupere su cauce, que el respeto a las leyes sea nuestro pan cotidiano, que nuestro comportamiento como ciudadanos empiece en el seno de la familia, solo así podremos tener el substrato suficiente para construir una nueva sociedad, la cual tendrá la autoridad suficiente para exigir de nuestros representantes el mismo comportamiento, sean estos líderes políticos, dirigentes, maestros, jueces, policías o líderes religiosos, porque hasta esto ha sido trastocado, se negocia con la fe y se estafa a muchas personas que buscan solucionar sus problemas, aferrándose a la fe, lo cual es explotado por timadores, que se visten de santidad para embaucar a crédulos, que caen en las garras de organizaciones seudo religiosas, que utilizan artimañas para recaudar fondos con fines desconocidos.

Somos un país inmensamente rico, que se dedica solo a producir insumos primarios y a exportarlos y estamos hablando de minerales, productos agrícolas, frutales, peces, mariscos, hortalizas, etc., perdiendo la oportunidad de darles valor agregado, que significarían cuantiosas utilidades, mayor empleo, mejores salarios y por ende una mejor caja fiscal para suplir nuestras necesidades de salud, educación, etc., etc. Hay quienes dicen que aún con los ingresos que tenemos, si fueran correctamente administrados, tendríamos mejor atención a la salud y educación y no tener que estar en la situación postrera que las estadísticas nos señalan, ni mucho menos con la precaria atención sanitaria que tenemos, en donde ni los mismos asegurados, que ciertamente son un pequeño sector de la población, cuentan con la seguridad social que corresponde y vemos sus servicios tugurizados y a punto de colapsar. Por ejemplo el hospital Almenara es un hormiguero de gente enferma, que no es debidamente atendida, con falta de medicamentos o los que tiene no aparentes, que muchas veces siguieron una ruta extraña y terminaron fuera de las farmacias con recetas giradas a pacientes inexistentes, de allí que se está realizando una minuciosa revisión de cada receta reclamada en la farmacia, nos parece muy acertado.

Todos debemos esforzarnos para moralizar el país, empleados, obreros, estudiantes, para coincidir con lo expresado por la jefa de la Oficina Nacional Anticorrupción, Carolina Lizárraga y tener la fe y confianza que si se puede moralizar el país, que lo que una profesional que personifica la lucha contra la corrupción e inmoralidad nos dice, signifique que efectivamente hay voluntad para vencer esa lacra que tanto daño nos hace, y si hay quienes dudan del efecto que tenga el trabajo de la Dra. Lizárraga, entonces empiecen a preparar reflexiones de mea culpa, para en su momento reconocer que si se puede, que si hay esperanzas y que si habrá resultados. Empecemos por nosotros mismos, cambiemos nuestras conductas, nuestros pensamientos y veremos que todo alrededor tendrá otro color y cada amanecer será diferente y cada atardecer, cuando enrumbemos a nuestros hogares, retornemos y descansemos con límpida conciencia, con la certeza que mañana será un día diferente, mas claro, en donde la verdad y la honestidad brille con más nitidez, porque es nuestra decisión coadyuvar al gran cambio en nuestra nación, como la gran suma de voluntades de muchos peruanos que aman vivir en un país progresista y en desarrollo.

 

 

 

 

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