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030507 -
BBC Mundo -
El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan,
pidió al Parlamento su aprobación para convocar a elecciones generales
anticipadas el 24 de junio.
Erdogan criticó la decisión de la Corte Constitucional de
anular la elección parlamentaria, a finales de abril, de un nuevo
presidente.
Los partidos de la oposición, apoyados por el ejército,
boicotearon el voto parlamentario para evitar que el ministro de
Relaciones Exteriores, a quien acusan de querer poner fin al
secularismo
en Turquía, se convirtiera en presidente.
¿Por qué varios partidos de la oposición y el ejército turco están
tan interesados en defender el secularismo?
El secularismo, es decir la separación de la religión
y el Estado, es fundamental para la identidad de Turquía como
nación.
Turquía fue fundada en 1923 por el general Mustafá
Kemal Ataturk, sobre las bases de lo que había sido el Sultanato
Otomano.
Como resultado, desapareció formalmente el Imperio
Otomano.
Ataturk, como primer presidente, consideraba que este
país mayoritariamente musulmán debía ser moderno y laico, por lo que
introdujo una serie de reformas, como un código jurídico, la
abolición de instituciones islámicas, la emancipación de la mujer,
el uso de ropas occidentales y la introducción de un alfabeto basado
en las letras latinas para sustituir al alfabeto turco otomano, de
origen árabe.
La elite gobernante de Turquía y su poderoso ejército
consideran que es esencial proteger el legado de Ataturk.
El ejército ha encabezado tres golpes de Estado
contra gobiernos electos, al considerar que el secularismo corría
peligro.
Cuando, hace diez años, Turquía eligió a su primer
partido pro-islámico, el Partido del Bienestar, el ejército hizo una
campaña en su contra para sacarlo del gobierno. El año siguiente, el
partido fue prohibido por los tribunales.
¿Corre peligro el secularismo?
A pesar de los esfuerzos del ejército y otros
sectores, parece que los partidos islámicos son populares en
Turquía.
En 2002, el Partido de Justicia y Desarrollo (AK),
del actual primer ministro Recep Tayyip Erdogan, tuvo una victoria
arrolladora en las elecciones.
Este partido tiene sus raíces en el Islam político,
pero insiste en que respeta los principios seculares de la
constitución.
El ejército ha tolerado su posición en el gobierno,
pero le preocupa la perspectiva de que uno de sus miembros pueda
convertirse en presidente de Turquía.
La elite secular dice que Ataturk se revolcaría en la
tumba si el estado moderno que fundó lo llegara a encabezar un
presidente cuya esposa use el velo islámico.
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Nota de Atajo
La
secularización es el
proceso que experimentan las sociedades a partir del momento
en que la religión y sus instituciones pierden influencia
sobre ellas. Con la secularización, lo sagrado cede el paso
a lo profano y lo religioso se convierte en secular. Proceso
por el cual la religión va perdiendo influencia en la
sociedad, de modo que otras esferas del saber van ocupando
su lugar. Un ejemplo claro de secularización es, en el caso
del cristianismo, la Ilustración. La secularización implica
una “mundanización” (sin querer dar a esta palabra ningún
sentido peyorativo) de la religión y la sociedad, y sigue
siendo también un tema de interés filosófico, sobre todo a
la hora de plantear las relaciones que debe haber entre la
religión, la política y la ética.
«Secularización» proviene
del latín seculare, que significa "siglo" pero
también "mundo”. De ahí que secular se refiera a todo
aquello que es mundano, por oposición a lo espiritual y
divino. De saeculum también deriva la palabra
«seglar», con la que se designa a los miembros de la Iglesia
que no son clérigos. Así pues, «secular» se opone a
«religioso», como «profano» se opone a «sagrado». |
¿A qué se debe la actual crisis constitucional?
La Corte Constitucional anuló los resultados de la
primera vuelta de las votaciones para elegir a un nuevo presidente,
llevadas a cabo el 27 de abril en el Parlamento.
Los partidos seculares de la oposición, con el apoyo
de los militares, cuestionaron el proceso ante ese tribunal para
impedir que Abdullah Gul, actual ministro de Relaciones Exteriores y
candidato oficialista a la jefatura de Estado, ganara la votación en
una segunda ronda.
Estos partidos acusan a Gul de mantener una agenda
islamista secreta que, en su opinión, podría amenazar la tradición
secular de la Turquía moderna.
El presidente de Turquía, como jefe de Estado, puede
vetar cualquier ley del país y designar a algunas figuras clave
dentro del gobierno.
En la actualidad, su elección está en manos de los
legisladores.
El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, quiere que
se haga un cambio en la Constitución para que el presidente pueda
ser elegido directamente por voto popular.
¿Cómo podría afectar esta situación las
perspectivas de Turquía de ingresar a la Unión Europea?
El actual debate sobre el secularismo en
Turquía podría tener repercusiones negativas sobre sus
aspiraciones de ingresar a la Unión Europea (UE)
Diversas encuestas sugieren que la mayoría de
la población europea se opone al ingreso, tanto por
diferencias religiosas, como por temor a que se desate una
ola migratoria de Turquía hacia los países más ricos.
En el actual clima de preocupación por el
fundamentalismo islámico, muchos europeos verían como una
amenaza a sus democracias liberales la posibilidad de que
Turquía deje de ser un estado secular, ya que, con sus 71,1
millones de habitantes (ONU, 2006), si pasa a formar parte
de la UE se convertiría en el país con más votos en el
Consejo Europeo.
En 1999, Turquía presentó su candidatura,
pero se le impuso una serie de condiciones, entre ellas que
mejorara la situación de los derechos humanos y aplicara
reformas financieras.
Desde entonces, los turcos abolieron la pena
de muerte, introdujeron medidas drásticas en contra de la
tortura y, en el ámbito económico, aplicaron un programa de
recuperación pactado con el Fondo Monetario Internacional.
En octubre de 2005, la UE inició oficialmente
las conversaciones, que podrían tomar hasta 15 años, sobre
el ingreso de Turquía al bloque.
Otro de los temas candentes es la exigencia
de que Turquía reconozca a Chipre, miembro de la UE desde
2004.
Chipre se encuentra dividida desde 1974,
cuando Turquía invadió el norte de la isla, como respuesta a
un golpe militar apoyado por el gobierno griego.
Turquía reconoce sólo a las autoridades
turco-chipriotas y mantiene cerca de 30.000 soldados en el
norte de la isla, por lo que esa parte del país no se
beneficia de la membresía en la UE.
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