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211007 - BBC -
Pam O´Toole
- El Partido de los Trabajadores del Kurdistán
(PKK) ha sido durante décadas un quebradero de cabeza para
Turquía.
Este grupo, de inspiración leninista-marxista, fue fundado a
finales de los años '70. En 1984 inició una campaña armada
contra el gobierno de Turquía con el objetivo de conseguir la
creación de un estado kurdo independiente dentro de ese país.
Desde que se inició el conflicto han muerto más de 37.000
personas y miles de aldeas han sido destruidas en el sudeste y
este de Turquía, de mayoría kurda.
La confrontación, que alcanzó su punto álgido a mediados de los
años '90, obligó a miles de kurdos a huir a otras regiones del
país.
En 1990 el PKK modificó su demanda de creación de un estado
independiente por la petición de más autonomía para los kurdos.
Y en 1999 sufrió un duro golpe cuando su máximo líder,
Abdullah Ocalan, fue arrestado.
Violencia en aumento
Poco después esta organización inició un alto al fuego
unilateral por un periodo de cinco años y adoptó una serie de
pasos para intentar mejorar su imagen y aumentar su popularidad,
cambiando su nombre en diversas ocasiones, hasta decidirse por
el de Partido de los Trabajadores del Kurdistán.
También suavizó sus demandas, pidiéndole a Ankara la posibilidad
de estar más involucrado en la vida política del país, el
incremento de los derechos culturales de los 15 millones de
kurdos que se estima viven en Turquía, y la liberación de sus
miembros encarcelados.
Por aquél entonces se llegó a hablar de divisiones en el seno
del PKK.
Pero Turquía, que, al igual que algunas naciones occidentales
considera al PKK como una organización terrorista, se negó a
negociar y ofreció una amnistía limitada a sus miembros.
En 2004 el PKK reanudó su campaña de violencia, que ha ido en
aumento en los últimos dos años pese a la declaración de varios
altos al fuego unilaterales.
La reciente muerte de 13 soldados turcos en enfrentamientos con
el PKK y de 12 civiles en una emboscada a un autobús han sido
los peores incidentes de los últimos años.
Pese a que el partido en el gobierno de Turquía, el Partido AK,
ha ganado influencia en el sudeste del país, los kurdos y la
Unión Europea consideran que el gobierno todavía tiene que hacer
más para mejorar los derechos de la minoría kurda del país.
Grupos escindidos
El PKK goza de una alta popularidad entre la población kurda,
algo que queda demostrado cada año en el festival de primavera
Nowruz, en el que los kurdos aprovechan para manifestarse a
favor del líder encarcelado del PKK, Abdullah Ocalan.
Además, el grupo Halcones de la Libertad del Kurdistán,
supuestamente escindido del PKK, ha asumido la responsabilidad
de una serie de atentados con bomba en Estambul y en diversos
complejos turísticos de la costa mediterránea turca.
Éste grupo también ha proclamado su lealtad a Ocalan.
En los últimos años también ha surgido la organización hermana
Pejak, que ha llevado a cabo ataques contra Irán.
Turquía cree que el PKK tiene varios miles de combatientes en
las montañas del norte de Irak, un territorio en el que también
se considera que hay una base del Pejak.
Con el aumento de la violencia en el sudeste de Turquía, y
mientras Estados Unidos y los kurdos de Irak parecen incapaces
acabar con las bases del PKK en territorio iraquí, el gobierno
turco amenaza solucionar este asunto por su cuenta.
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