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La Unión Europea y los «hedge funds» (Fondos buitres): ¿regulación o abandono del territorio europeo?

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. La regulación engañosa de los hedge funds
. Ataques especulativos: cómo funcionan los “hedge funds”
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Hedge funds

060211 - Jean-Claude Paye* - Red Voltaire - La Unión Europea acaba de adoptar, a bombo y platillo, una reglamentación des hedge funds destinada a limitar el riesgo sistémico que representan para la economía. En realidad, según observa Jean-Claude Paye, la nueva directiva está llena de huecos y tendrá un efecto inverso al anunciado. Su verdadero objetivo no es otro que garantizar el control de los fondos europeos mientras que abre la puerta a los fondos estadounidenses, que son los que tendrán la posibilidad de especular sin límites, en detrimento de los europeos.

(Ver:
La economía mundial volverá a estallar en 2012 (o antes)

La City de Londres, caballo de Troya de los depredadores capitalistas estadounidenses dentro de la
Unión Europea.
Al contrario de lo que sucede con las instituciones financieras, como bancos, compañías de seguros y grupos de inversiones que recurren públicamente a los fondos de ahorro, no existen sistemas específicos de control para los hedge funds. Estos últimos pueden utilizar absolutamente todas las dispensas y excepciones previstas en los textos reglamentarios.

Sin embargo, si los fondos especulativos no son la causa de la actual crisis, causa que se encuentra más bien en el relajamiento de las condiciones del crédito bancario y la creación de moneda a la que da lugar, el riesgo sistémico que los hedge funds implican para el sistema financiero en su conjunto ha salido a la luz. En efecto, para importantes resultados recurren a un efecto de palanca. Piden préstamos masivos a los bancos para compensar la debilidad de su propia apuesta lo cual, en caso de producirse algún problema, multiplica los desequilibrios.

Al no establecer un marco que limite la posibilidad de endeudarse y de crear burbujas financieras, la Unión Europea evita abordar el principal problema. La directiva sobre los hedge funds designa formalmente un chivo expiatorio: los fondos especulativos. Sin embargo, la directiva no mejora la vigilancia sino que, por el contrario, elimina de hecho las posibilidades de control por parte de las autoridades nacionales.

Una regulación engañosa

Este proyecto simplemente aparente ejercer un control sobre los hedge funds [1] y no establece ningún tipo de vigilancia a nivel comunitario. Por el contrario, la directiva extiende el nivel nacional de acreditación de dichos fondos al permitir que los organismos domiciliados en un Estado miembro tengan acceso, sin autorización de cada autoridad nacional, al conjunto de territorios nacionales que componen la Unión Europea. Contrariamente al efecto anunciado, el texto refuerza a la nación dominante en el plano financiero y, por consiguiente, la posición de la City londinense, que administra la mayor parte de los fondos especulativos ubicados en suelo europeo.

También se presenta esta directiva como un instrumento de la lucha contra los paraísos fiscales cuando, en realidad, a través de la City, lo que hace es abrirles la puerta de la Unión Europea sin ningún control por parte de los Estados miembros, fuera de las complacientes regulaciones de las autoridades inglesas.

Después de su aceptación, el 26 de octubre [2], la proposición sobre la directiva AIFM (Alternative Investment Fund Manager) [3] fue finalmente aprobada en el Parlamento Europeo el 11 de noviembre de 2010.
Se pide a esa asamblea que legitime un texto marco que extiende poderes discrecionales a la Comisión. La directiva deja un gran margen de maniobra a la Comisión en cuanto a determinar o no precisar los puntos clave de la legislación, como la determinación de los niveles máximos de palanca, los procedimientos de evaluación, las restricciones en las operaciones de ventas al descubierto y todo ello en el momento de la entrada en aplicación de la directiva así como después de su instalación [4]. Se trata, para el Parlamento, de extender un cheque en blanco a la Comisión, así como a la «autorregulación» del sistema financiero.

El texto impone formalmente un marco europeo a los hedge funds, al instaurar un «pasaporte» que permite la comercialización de los fondos en toda la Unión Europea, sin tener que obtener una autorización en cada país.
Los administradores europeos podrán comercializar libremente sus fondos a partir de 2013. Se concederá el pasaporte a los organismos offshore (fuera de fronteras) en 2015. Sólo se le concederá a los vinculados a países firmantes de acuerdos de cooperación fiscal y de lucha contra el lavado de dinero.

La cuestión del «pasaporte» era el tema central de las negociaciones sobre la directiva AIFM. Esas negociaciones comenzaron hace año y medio entre la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento Europeo. El conflicto enfrento formalmente al Reino Unido, reticente a toda forma de regulación de los hedge funds, a Francia y el Parlamento de la Unión Europea.

Una llave que da acceso a todo el conjunto del mercado europeo

El pasaporte da acceso a todo el territorio europeo en su conjunto, pero dependerá única y exclusivamente de autoridades nacionales de supervisión. Lo entregará la Autoridad de Supervisión del país de origen, cuando esta última esté acreditada por la futura Autoridad de Regulación Comunitaria de los Mercados Financieros (ESMA), que a su vez entrará en funciones a principios de 2011. La ESMA manejará además el registro de administradores de fondos autorizados a operar en la Unión Europea, dispondrá de autoridad para servir de árbitro en los conflictos entre autoridades nacionales sobre la naturaleza de un fondo y las garantías que proporciona.

Como toda plaza financiera situada en un Estado miembro de la Unión Europea, la City de Londres, donde están domiciliados entre un 70 y un 80% de los hedge funds, dependerá únicamente de la estructura británica de control.
De esa manera, en vez de conformar un marco regulador europeo, la directiva favorece la competencia entre los Estados miembros de la Unión Europea. Nada impide a los administradores escoger el país donde van a registrarse en función del grado de tolerancia que les ofrecen las autoridades nacionales.

Los administradores de fondos están ahora obligados a definir una palanca de endeudamiento máximo. Esa información se transmite a las autoridades nacionales del país europeo donde está registrado el administrador. Pero no hay nada en la directiva que obligue a la autoridad nacional a actuar cuando se considera que la palanca es excesiva. Y la ESMA, el regulador europeo de los mercados financieros, tampoco dispone de autoridad para obligar a la autoridad nacional a tomar medidas.

La directiva no establece los medios que permitirían controlar realmente el nivel de endeudamiento, aunque es precisamente el nivel de endeudamiento lo que da origen al riesgo sistémico que crean los fondos especulativos. Estos últimos poseen, en efecto, muy pocos capitales propios y recurren a los bancos para obtener préstamos masivos. La resultante es una acción cuya repercusión sobre los mercados, en comparación con la [modesta] envergadura de sus capitales, es realemente excesiva.

En realidad, la directiva no modifica el mecanismo de endeudamiento. Simplemente obliga a los fondos especulativos a comunicarlo a sus autoridades de control, sin obligar a estas últimas a intervenir en caso de que surja algún problema. Se trata, sobre todo, de mantener la independencia del conjunto del sistema financiero. Como señala Guido Bolliger, chief Investment Officer de Olympia Capital Management [5]: «en vez de recurrir a una directiva, hubiese sido más sencillo limitar el efecto de palanca que los bancos de inversiones pueden imprimir a los hedge funds aumentando la carga de capital en la palanca acordada para las operaciones de prime brokerage.»

Un predominio de las finanzas anglosajona

Una disposición del acuerdo está siendo presentada como un medio de lucha contra los paraísos fiscales. Los fondos especulativos situados en países que no garanticen un intercambio activo de información, específicamente de información fiscal, no podrán comercializarse en la Unión Europea. Se trata de una cuestión importante cuando se sabe que el 80% de los hedge funds están situados en centros fuera de fronteras.

Sin embargo, debido a las presiones de Londres, el texto final limita el campo de la directiva a la llamada comercialización «activa». Eso significa concretamente que nada impedirá a un inversionista europeo, un banco, una compañía de seguros o un organismo colectivo de inversiones comprar porciones de fondos situados fuera de la Unión Europea que no hayan obtenido el pasaporte europeo por no respetar algún criterio de la directiva. Esa disposición abre por lo tanto el acceso al territorio europeo a los capitales depositados en paraísos fiscales relacionados con la City, como los territorios anglonormandos y las Islas Caimán o, por ejemplo, los que se encuentran bajo la administración directa de Estados Unidos, como el Estado de Delaware en los EEUU.

Se trata de una violación del espíritu de la legislación ya que, en ese caso, no se transmitirá ningún tipo de información a los reguladores, que no podrán por lo tanto evaluar el riesgo al que se exponen los «inversionistas» europeos. Pero se trata, sobre todo, de un nuevo abandono de los países miembros de la Unión Europea frente al poderío de las finanzas anglosajonas. Y no será la posibilidad, puramente formal, que se reconoce a cada Estado de la Unión Europea de presentar un recurso ante la ESMA, en caso de que surjan diferencias entre la autoridad y un tercer país, lo que logre modificar la correlación de fuerzas.

Esta directiva se inscribe también en la estructuración de los mercados financieros, revelada por el G20 fe abril de 2009 sobre «la lucha contra la defraudación fiscal» [6], o sea en la legitimación del control anglosajón sobre el sector financiero europeo. Sin embargo, si la supremacía de la City en la Unión Europea, en lo tocante a la administración de los fondos especulativos, resulta abrumadora (el 80% de la industria de esos fondos es británica cuando Francia dispone sólo de un 5%), hay que relativizar ese poderío.

Los fondos ingleses representan 212 millardos [1 millardo = mil millones. NdT.] de dólares, relativamente a un monto de 1 000 millardos para los situados en Estados Unidos. Por lo tanto, la plaza londinense parece ser ante todo el caballo de Troya de los Hedges funds estadounidenses.

* Jean-Claude Paye - Sociólogo. Últimas obras publicadas: Global War on Liberty, Telos Press, 2007; El Final Del Estado De Derecho: La Lucha Antiterrorista: Del Estado De Excepción A La Dictadura, Argitaletxea Hiru, 2008

Notas:

[1] « Quand l’Europe fait semblant de réguler les fonds spéculatifs », Blog Libération, le 26 octobre 2010.

[2] « Les 27 enfin d’accord sur la régulation des hedge funds », par Clémentine Forissier, EurActiv.fr, le 20 octobre 2010.

[3] Proposition de directive du Parlement européen et du Conseil sur les gestionnaires de fonds d’investissements alternatifs et modifiant les directives, 2004/39/CE et 2009/.../CE.

[4] « Comment réguler les hedge funds ? », par David Thesmar, Telos, le 18 février 2009.

[5] « La régulation européenne des hedge funds, vers des anomalies dangereuses pour le secteur », par Imen Hazgui . Easybourse.com, le 11 mai 2010.

[6] Lire : « G-20: definiendo quien manda en los mercados financieros » et « UBS et l’hégémonie du dollar », par Jean-Claude Paye, Réseau Voltaire, 9 navril et 21 octobre 2009 .

La regulación engañosa de los hedge funds - Jean Claude Paye - Diagonal

El sociólogo, Jean Claude Paye, autor de ’El final del Estado de derecho’ analiza la propuesta de directiva Alternative Investment Fund Manager ratificada el día 11 por el Parlamento Europeo, que establece un "pasaporte" para la comercialización de hedge funds (fondos especulativos) en la UE.

El nuevo proyecto de directiva de la Unión Europea sobre los fondos especulativos (hedge funds) nos es presentado como un avance en materia de regulación de los mismos, y por ende, como una medida de protección frente a sus efectos desestabilizadores sobre el sistema financiero. Esa visión está en completo desacuerdo con los hechos. Esa directiva simplemente simula ejercer control sobre los hedge funds y no genera vigilancia alguna en el ámbito comunitario. No hace más que reforzar el nivel nacional de acreditación de dichos fondos, permitiendo a los organismos con sede en un Estado miembro tener acceso, sin autorización de cada Estado miembro, al conjunto de los territorios nacionales que componen la UE. Al contrario que el efecto anunciado, el texto refuerza a la nación dominante desde el punto de vista financiero, y por consiguiente la posición de la City londinense, que gestiona la mayoría de los hedge funds europeos.
También se presenta la directiva como inscrita en la lucha contra los paraísos fiscales, mientras que, en realidad, a través de la City, les abre la puerta de la Unión Europea sin control alguno por parte de los Estados miembros, con excepción de las condescendientes autoridades inglesas.

Tras haber sido aprobada el 26 de octubre, la propuesta de directiva Alternative Investment Fund Manager (AIFM) fue ratificada por el Parlamento Europeo el 11 de noviembre. El texto fija formalmente un marco europeo para los hedge funds que establece un “pasaporte” que permite la comercialización de los fondos en toda la UE, sin tener que obtener autorización en cada país. Así pues, los gestores europeos podrán comercializar libremente sus fondos a partir de 2013. En 2015 se concederá el pasaporte a organismos llamados “offshore”. Quedará reservado a aquellos que dependan de Estados firmantes de acuerdos de cooperación en materia de cooperación fiscal y lucha contra el blanqueo de fondos.

La cuestión del "pasaporte" era el tema central de las negociaciones sobre la directiva AIFM entabladas hace un año y medio entre la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento Europeo. El conflicto opuso formalmente al Reino Unido, reticente a cualquier forma de regulación de estos fondos especulativos, frente a Francia y el Parlamento de la UE.

Aunque el pasaporte otorgue acceso al conjunto del territorio europeo, dependerá exclusivamente de las autoridades de supervisión nacionales. El pasaporte europeo lo concederá la Autoridad de supervisión del país de origen, una vez que ésta haya sido autorizada por la futura Autoridad de regulación comunitaria de los mercados financieros (ESMA). Ésta estará operativa a principios de 2011. La ESMA gestionará además el registro de los gestores de fondos autorizados para operar en la Unión, y el de las solicitudes denegadas. Dispondrá de la facultad de arbitraje en caso de conflicto entre autoridades nacionales sobre la naturaleza y las garantías que ofrezca un fondo.

Como cualquier emplazamiento financiero situado en un Estado miembro, la City de Londres, donde están domiciliados el 70-80% de los fondos especulativos, dependerá únicamente de la estructura británica de control. De este modo, en lugar de asegurar un marco regulador europeo, la directiva propicia la competencia entre los Estados miembros. Nada impedirá a los gestores escoger su país de registro en función del grado de complacencia con ellos de las autoridades nacionales.

Ahora los gestores de fondos tienen la obligación de definir un techo de endeudamiento máximo. Dicha información se transmite a las autoridades nacionales del país europeo en que esté registrado el gestor. Pero ningún aspecto de la directiva obliga a éste a actuar cuando ese techo es excesivo. Y la ESMA, regulador europeo de los mercados financieros, tampoco tendrá poder para constreñir a la autoridad nacional a que lo haga.

La directiva no se otorga medios para controlar realmente el nivel de endeudamiento. Y sin embargo éste es el origen del riesgo sistémico inducido por los hedge funds. Efectivamente, tienen muy poco capital propio y lo toman prestado masivamente a los bancos. De ello resulta una capacidad de acción multiplicada sobre los mercados, que no guarda proporción con sus capitales.

Una disposición del acuerdo se está presentando como un medio para luchar contra los paraísos fiscales. Los fondos especulativos situados en países que no garantizan un intercambio efectivo de información, especialmente fiscal, no podrán ser comercializados en la Unión Europea. Este aspecto es muy importante, cuando es sabido que el 80% de los fondos especulativos están situados en esos centros offshore.

No obstante, a consecuencia de las presiones de Londres, el texto final limita el campo de acción de la directiva a la comercialización denominada “activa”. Esto significa, en la práctica, que nada impedirá a un inversor europeo, un banco, una compañía de seguros o un organismo de inversión colectiva comprar partidas de fondos situados fuera de la Unión Europea que no hayan obtenido el pasaporte europeo por motivo de no respetar los criterios de la directiva. Así pues, la disposición da acceso al territorio europeo a los capitales situados en paraísos fiscales relacionados con la City, como los territorios anglonormandos y las islas Caimán o, por ejemplo, los que gestionan directamente los Estados Unidos, como Delaware.

Se trata de una violación del espíritu de la legislación, pues en ese caso, no se transmitirá información alguna a los reguladores, que no podrán evaluar la exposición al riesgo de los “inversores” europeos. Pero sobre todo se trata de un abandono más de los países miembros de la UE a las todopoderosas finanzas anglosajonas. Desde luego la posibilidad formal, para un Estado miembro de la UE, de presentar recurso ante la ESMA en caso de diferencias con la autoridad nacional de un tercer país, no podrá modificar la relación de fuerzas.

Esa directiva europea se inscribe así en la jerarquización de los mercados financieros revelada por el G20 de abril de 2009 sobre “la lucha contra el fraude fiscal”, es decir, en la legitimación del control anglosajón sobre las finanzas internacionales.

Traducción Cristina Ridruejo - AEIOU traductores

Ataques especulativos: cómo funcionan los “hedge funds”

Los fondos especulativos de alto riesgo (hedge funds) juegan a ganar mucho dinero y pronto. Como las bajadas suelen ser mas abruptas que las subidas, por el pánico, intentan ganar dinero generando ellos mismos el pánico, buscan países, valores, que puedan ser fácilmente llevados a ese estado de pánico, es decir que tengan ya de por sí problemas reales que puedan ser maximizados. Islandia, Argentina, Grecia o España.

La apuesta es la siguiente, pongamos por ejemplo la deuda soberana, los bonos del tesoro. Esos bonos cotizan con el interés que van a generar, por ejemplo el 4%. Si se espera que haya poca inflacción son una apuesta segura, y la gente está dispuesto a comprarlos perdiendo un poco de esa rentabilidad, pongamos al 3%. Si por contra hay otras inversiones mas atractivas, la bolsa, y se espara mucha inflacción los bonos pierden atractivo y necesitan ofrecer más interés para resultar atractivos, pongamos el 5%. El bono español suele compararse con un bono ideal en euros, el alemán, el diferencial con el bono alemán es cuanto más de interés tiene que pagar el bono para resultar atractivo, ya que a igual precio se prefiere el alemán.

Al lío, los hedge funds detectan un bono sobre el que se puede generar pánico, maximizando problemas reales, piden prestados bonos y los venden masivamente, en pocos días, los que hace que el interés que se tiene que pagar por bono suba espectacularmente (un 0,2%) todo esto se suele acompañar de una fanfarria de datos malos, cambio de calificación crediticia, dos premios Nobel diciendo esto es el “apocrilisis”, el Financial Times inventando un nuevo acrónimo como PIGS… La combinación de datos malos, problemas reales, y desplome del bono genera un pánico vendedor que se alimenta solo. Unos días después los fondos recompran los bonos que pidieron prestados, los devuelven y se quedan con la enorme diferencia que han generado, que en términos porcentuales puede ser ridiculo, un 0,8%, pero es un pastizal. Detrás dejan un país que tiene que pagar miles de millones más en intereses pero eso se la viene como sudando.

En el caso actual la apuesta ha salido rana, en el intento de generar pánico en el bono español aumentó el diferencial con el alemán hasta mas del 1%, y los seguros para impago de deuda soberana se dispararon dando la sensación de que los problemas reales de España eran de lejos mucho más serios que la realidad. Tras fallar en crear la ola vendedora, hay que devolver los bonos que se han pedido prestados y hay que comprarlos por lo que valgan. Eso genera una contraola como la de ayer y hoy, que ha reducido el diferencial 20 puntos básicos, un 0,2%. Han perdido pasta, y a buscar otro país para el siguiente meneo.

La mayoria de hedge funds que conozco operan desde la city, Londres, y yo los he visto actuar en el mercado del petróleo, esperando un incidente para generar el pánico, un caso que conozco es la guerra de Israel-Líbano, que fue aprovechada para un despege espectacular del precio del petróleo.

Yosebilla, en Menéame

 

Hedge funds - http://ec.europa.eu

En el nuevo Reglamento1 de la Ley de instituciones de inversión colectiva (IIC) el legislador español define las IIC de inversión libre (denominación elegida para designar a los comúnmente conocidos como hedge funds, «fondos que realizan inversiones en productos derivados, con un mayor riesgo que los tradicionales acciones o bonos»2) y las IIC de IIC de inversión libre [sic]. Estas farragosas expresiones no han impedido que, en la práctica, se siga utilizando el genérico «fondos» para referirse a las IIC, como lo demuestra una simple consulta de las páginas de economía de cualquier periódico:

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se propone dar luz verde a la creación de fondos que inviertan en fondos domiciliados en paraísos fiscales. Así lo dispone en el último borrador de circular sobre fondos de inversión libre y fondos de fondos de inversión libre que el regulador de los mercados está sometiendo a consulta entre las distintas entidades del sector.3

La expresión «fondo de fondos» (fund of funds) alude, por lo general, a fondos domiciliados en paraísos fiscales, en los que, en la práctica, tienen su sede las sociedades gestoras (con funciones puramente administrativas) del 95 % de los hedge funds del mundo, aunque sean los llamados «asesores» (investments advisors) quienes toman, desde Londres o Nueva York, las decisiones de inversión.

Nuestros compañeros de la traducción española del Parlamento Europeo (en un excelente y conciso estudio sobre este asunto, publicado en su Flash terminológico nº 67) recuerdan que estas inversiones alternativas existen desde hace décadas y han dado lugar, inevitablemente, a diferentes soluciones en las traducciones de textos de la UE:

El término hedge funds tiene varias traducciones en los documentos comunitarios y en los diccionarios especializados: «fondos de protección» (Lozano Irueste; Consejo Europeo de Viena, 11-12.12.1998), «fondos de cobertura» (Alcaraz/Hughes), «fondos de alto riesgo» (Consejo ECOFIN, Oviedo, 12-13.4.2004), «fondos especulativos», «fondos alternativos», «fondos de gestión alternativa», «fondos hedge», etc.

En el mencionado Flash terminológico se proponen soluciones no solo para traducir hedge funds, sino también otros términos relacionados: private equity, exchange-traded fund (ETF) y tracker fund.

Nos sumamos a la propuesta de nuestros compañeros del PE de mantener la traducción «fondos de cobertura» para los hedge funds, por las mismas razones de coherencia terminológica que aducen ellos, ya que fue el término utilizado en el Libro Verde sobre la mejora del marco de la UE para los fondos de inversión4, de 12 de julio de 2005. Esta opción nos plantea ahora la necesidad de reconocer la sinonimia de facto entre esta expresión (usada en el ámbito comunitario), la que recoge la legislación española («IIC de inversión libre») y la más usual en la prensa española («fondos de inversión libre»). En cualquier caso, estamos convencidos de que solo la preferencia de una expresión breve y específica, como lo es «fondos de cobertura», puede evitarnos caer en el préstamo crudo de los hedge funds.

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