011008 -
Pablo
Siris Seade - Lo gastado en planes
de rescate hubiera servido para acabar con el hambre por 50 años
La FAO solicitó a
los líderes mundiales en junio, 30 mil millones de dólares anuales para
relanzar la agricultura y evitar amenazas futuras de escasez de los
alimentos. Sólo recolectó 7 mil 500 millones de dólares pagaderos en
cuatro años. Contraste esto con los 700 mil millones del plan de rescate
de EEUU, sin incluir los de Europa.
Los gobiernos de Estados Unidos y
Europa gastaron en una semana el equivalente al monto que se necesita
para paliar el hambre en el mundo por casi 50 años.
El pasado 30 de junio, en la apertura de la Cumbre de la Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus
siglas en inglés) realizada en Roma, el presidente de esta institución
multilateral, Jacques Diouf, solicitó a los líderes mundiales 30 mil
millones de dólares anuales para relanzar la agricultura y evitar
amenazas futuras de escasez de los alimentos.
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La FAO sólo recolectó en esa oportunidad
-y con mucho esfuerzo- 7 mil 500 millones de dólares pagaderos en cuatro
años, cifra que se traduce en unos mil 875 millones de dólares anuales.
Dicho monto representa tan sólo unos dos
dólares anuales por cada persona hambrienta en el planeta.
En contraste, durante la semana
transcurrida entre el 30 de septiembre y el 8 de octubre, Estados Unidos
aprobó $700 mil millones en el “paquete de rescate financiero”; Alemania
salvó un banco inyectándole 50 mil millones de euros (unos $70 mil
millones), además de la decisión de Gran Bretaña de comprar acciones en
siete bancos por unos $90 mil millones, así como poner a disposición de
los bancos unos $350 mil millones en garantías crediticias.
“Frente a este telón de fondo, como explicamos a personas con sentido
común y buena fe que no es posible encontrar 30 mil millones de dólares
al año que permitan a 862 millones de personas hambrientas disfrutar del
más elemental de los derechos humanos, el derecho a la alimentación”,
decía Diouf en junio pasado.
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de Kirchner en Nueva York
El monto destinado en esta semana a la
inyección de capitales en el mercado financiero mundial hubiera
permitido alimentar y desarrollar programas de producción de alimentos y
seguridad alimentaria por aproximadamente 50 años. Por si este panorama
no fuera suficientemente desolador, anualmente se desperdicia comida por
valor de 100 mil millones de dólares y el exceso de consumo por parte de
los obesos asciende a otros 20 mil millones a nivel mundial.
Por otro lado, la industria bélica movilizó el año pasado unos 1,2
billones de dólares, y seguramente este año la cifra se verá
incrementada. Para la industria de la guerra y el rescate de bancos
probablemente siempre habrá suficientes recursos, mientras se le pedirá
a la gente que corra un agujero en el cinturón.
En cambio, parece que la ayuda alimentaria aparecerá sólo “cuando los
desposeídos y los excluidos” salgan “a la
calle para expresar su descontento y desesperación”, según expresó Diouf.
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