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031108 -
En una tienda de regalos para turistas en
el centro de Washington D.C., los artículos del candidato republicano
John McCain se vendían a mitad de precio, mientras que los productos del
aspirante demócrata Barack Obama no tenían ningún descuento.
Este pequeño detalle refleja el ambiente electoral que se vive en EE.UU.
cuando se aproxima el día de las elecciones.

El senador de Arizona, sin embargo, no se da por vencido. El domingo,
McCain se lanzó en una gira vertiginosa por tres estados que pueden
inclinar la balanza a su favor: Pensilvania, Nueva Hampshire y Florida.
El lunes, el último día de campaña, entre él y su compañera de fórmula
Sarah Palin, recorrerán 11 estados finalizando la jornada con un evento
a media noche en Arizona.
Según el jefe de campaña de McCain, Rick Davis, el estado que hay que
observar ahora es Pensilvania.
"Es un estado que creo podemos arrebatar a los demócratas y que será
parte de nuestra coalición en las elecciones", enfatizó.
Los republicanos tienen esperanza en este estado, que tradicionalmente
es de tendencia demócrata, porque Obama no ha logrado borrar de la mente
de muchos electores sus comentarios sobre cómo algunos se "aferran a sus
armas y a su religión" porque las cosas no les han ido bien.
Cambio de color
Pero si McCain cree que puede cambiar de color el estado de Pensilvania,
los demócratas aseguran que muchos estados rojos, es decir republicanos,
se pintarán de azul este 4 de noviembre.
Uno de ellos sería Ohio, un estado que votó por George W. Bush en 2004
por un estrecho margen.
Barack Obama concentró sus eventos el domingo en tres ciudades de este
estado y el lunes cerrará su campaña en Virginia, que ha votado
republicano desde 1964.
Varios sondeos dan la ventaja al senador de Illinois a nivel nacional.
Una encuesta de AP-Yahoo da 51% a Obama frente a 43% de McCain. Gallup
calculó que el margen de ventaja de Obama es de diez puntos
porcentuales: 52% frente a 42%.
Además de los sondeos, Obama también lidera en el apoyo que ha recibido
por parte de los periódicos que suelen recomendar a sus lectores a un
candidato.
Por ahora, al demócrata lo han apoyado más de 18 grandes medios
impresos, como The Washington Post, The New York Times, Los Angeles
Times e incluso The Anchorage Daily News, el diario más importante de
Alaska.
A McCain por su parte lo apoyan 14, entre ellos The Boston Herald, The
New York Post, el Dallas Morning News y el Arizona Republic.
Grandes expectativas
El senador de Illinois, quien se podría convertir en el primer
afroestadounidense que llega a la presidencia en EE.UU., está intentando
evitar los fracasos de sus dos predecesores -Al Gore y John Kerry- que,
pese a las altas expectativas, perdieron frente a George W. Bush.
Por eso, pese a su supuesta ventaja, no da respiro a McCain y el domingo
transmitió una propaganda en la televisión a nivel nacional donde
enfatiza los lazos de McCain con el impopular vicepresidente Dick
Cheney.
"Estoy encantado de apoyar a John McCain", dice Cheney en el anuncio,
donde también elogia a Sarah Palin.
"Ese no es el cambio que necesitamos", dice después el locutor de la
propaganda.
McCain, quién también intensificó los anuncios por televisión en estos
últimos días, no tiene el dinero con el que cuenta Obama que rompió el
récord en recaudación.
El candidato republicano también ha tenido que conformarse con menos
apoyo de su partido que ha tenido que salir a auxiliar financieramente a
legisladores que pueden perder su puestos.
Este 4 de noviembre no sólo está en juego la Casa Blanca, sino también
toda la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 11
gobernaciones.
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