Y no es sólo la prensa la que
quiere saber cuál es la postura de Obama frente a la crisis, y qué
es lo que planea hacer en pocos días, ya como presidente, para
dirigir la política de Estados Unidos, un país clave en cualquier
negociación que involucre a Israel, que recibe 3 mil millones de
dólares anuales de Washington.
El silencio de
Barack Obama, quien
emitió un comunicado luego de los atentados en Mumbai y opinó muy
específicamente sobre el conflicto entre Rusia y Georgia, es para
algunos activistas un claro abandono del punto de vista de
palestino.
"El presidente electo debería
tener como prioridad pedir un alto al bombardeo indiscriminado de
Gaza, y también que Hamas detenga sus cohetes", declaró Ann Wright,
integrante del grupo Veteranos por la Paz, y quien participó en una
de las primeras manifestaciones contra la ofensiva israelí frente al
lugar donde Obama pasaba sus vacaciones, en Hawai.
Protestas de Hawai a
Chicago
Las protestas siguieron a
Obama a su residencia en Chicago, donde los manifestantes,
bloqueados por el Servicio Secreto, llegaron a su barrio bajo la
consigna de:
"No guardaremos silencio, no queremos masacres en
nuestro nombre".
En los blogs progresistas
también se ha reaccionado contra la cautela de Obama, argumentando
que su silencio es un indicio de que el nuevo gobierno seguirá la
política de respaldo incondicional a Israel que defiende la
administración Bush.
"Obama tiene un capital
político masivo, y podría haberse involucrado en esta crisis antes
de que ocurriera... y podría haber prestado su credibilidad a una
situación que está peligrosamente fuera de control", escribió Ben
Cohen, editor del conocido blog The Daily Banter.
"Su posición única de poder
hablar a nombre de un pueblo amargamente oprimido se ha
desperdiciado en nombre de la conveniencia política", agregó Cohen.
Bush si habla
Por su parte, el todavía
presidente Bush no tuvo problema en marcar claramente su punto de
vista sobre la crisis.
"Yo comprendo el deseo de
Israel de protegerse y que la situación ahora en Gaza fue causada
por Hamas...Yo sé que la gente está diciendo: tengamos un cese al
fuego, y esas son nobles ambiciones. Pero cualquier cese al fuego
tiene que tener condiciones para que Hamas no utilice a Gaza como un
lugar de donde lanzar cohetes", dijo Bush.
Además de las declaraciones
del presidente, la Casa Blanca y el Departamento de Estado, han
respaldado la postura israelí desde el primer día de las más
recientes hostilidades y Estados Unidos bloqueó este fin de semana
un intento por negociar un cese al fuego desde las Naciones Unidas.
¿Qué ha dicho
Barack Obama?
Algunas claves sobre cuál
será la posición de la administración Obama hacia
Israel, los
palestinos y el Medio Oriente, se pueden encontrar en sus mismas
palabras.
En una entrevista con The New
York Times, el verano pasado, Obama dijo que para ningún país "sería
aceptable tener misiles lloviendo sobre las cabezas de sus
ciudadanos", y que sería muy difícil negociar con
Hamas, un grupo
que "consistentemente usa el terror como arma".
Ante el poderoso lobby judío
de EE.UU., conocido como AIPAC (American Israel Public Affairs
Committee), Obama dijo como candidato que él era un "verdadero amigo
de Israel" y que como presidente llevaría "a la Casa Blanca un
consagrado compromiso a la seguridad de Israel... Voy a asegurarme
que Israel se pueda defender de cualquier amenaza de Gaza a
Teherán", agregó.
Además, algunos consejeros
claves en el gabinete de Obama, como Hillary Clinton, secretaria de
Estado, y Rahm Emanuel, jefe de personal, llevan décadas apoyando la
causa israelí.
Pero sea cual sea su política, a partir del 20 de enero ya no podrá
dejarla en manos de Bush.