|

Scott Walker |
080311
- Roberto Torres
Collazo - Si se deja de repetir
como papagayo el discurso de los principales medios de comunicación
social y por el contrario se analiza cuidadosamente los conflictos y
contradicciones de clase sociales se caerá en cuenta de que
Estados Unidos es una plutocracia, es
decir, un gobierno dirigido por los ricos y para los ricos. Gobernado
por los multimillonarios, propietarios de bancos, corporaciones,
comunicaciones y del enorme complejo industrial militar. Los principales
responsables que dieron origen a la crisis en que estamos metidos.
Ellos lloran cuando
supuestamente pierden ganancias y por esto van en lujosos jets a pedir
limosna al Congreso para que les preste un dinerito de nuestros
impuestos, como cuando le pidieron en el 2008 al gobierno $700 mil
millones de dólares estimular la economía estadounidense. El supuesto
“estímulo” no ha dado los resultados que se esperaban en la mayoría de
los casos. Las víctimas no son obviamente los millonarios y ricos, el
blanco central de esta crisis son los trabajadores: servidores públicos,
maestros, enfermeras y los pobres quienes siempre pagan los platos
rotos.
El 14 de Febrero, el gobernador republicano Scott Walker de
Wisconsin presentó un proyecto de ley anti-democrático
que entre otras cosas eliminaría casi todos los derechos a la
negociación colectiva de la mayoría de los empleados públicos y
recortaría los sueldos y beneficios de dichos sectores. El gobernador
defendió sus proyecto declarando que era necesario para equilibrar el
déficit presupuestario de tres mil 600 millones de dólares en los
próximos dos años. En otras palabras, los trabajadores tienen que pagar
una cuota mayor en sus seguros médicos y sus fondos de pensiones. Y de
paso barre de un zarpazo los sindicatos (excepto los de los bomberos y
policías) y el derecho a la negociación.
(Ver:
La conexión El Cairo / Wisconsin)
Este proyecto le ha ganado una enorme oposición por parte de los
trabajadores. El sábado 26 de Febrero tuvo lugar una protesta de 100,000
trabajadores y sus familias en Madison en contra de la propuesta. En
esos días 600 manifestantes durmieron en el ayuntamiento, el gobernador
Walker pidió que fueran removidos, pero la policía se negó a cumplir
ordenes porque entendían que tenían derecho a protestar. Las protestas
se han extendido a Indiana, Ohio, Idaho... En las protestas habían
pancartas que decían “Fuera Hosni Walker” en alusión al exdictador
egipcio
Mubarak Hosni.
(Ver:
Se prende la llama de la protesta en el estado de Wisconsin)
Los medios oficiales de comunicación social le han dado muy poca
atención a esas movilizaciones. Por otro lado, en defensa de los ricos,
desde el pasado enero el gobernador Walker otorgó una amnistía fiscal a
empresas multinacionales que cuesta a las arcas del estado 170 millones
de dólares.
Un reciente estudio de El Centro de Presupuestos y Prioridades que
analiza las propuestas de presupuestos para el próximo año fiscal 2012
que de aprobarse en 41 estados demócratas y republicanos serían
devastadoras. Demócratas y Republicanos están exigiendo que la crisis
que hicieron los poderosos la lleven en la espalda los trabajadores.
Posiblemente, a menos que los gobernadores encuentren una oposición
social muy fuerte y bien organizada, una de las área más afectadas serán
la educación. Otra área que podrá afectarse en 23 estados
significativamente será la salud. En otros estados de aprobarse su
presupuesto los servidores públicos perderían miles de sus empleos,
perderían sus beneficios de pensiones y habrán cortes en los programas
gubernamentales para ancianos y niños pobres.
Estados Unidos gasta en la guerra alrededor de $2.000 millones de
dólares a la semana ¡solamente en
Afganistán!; lo que representa unos $104.000 millones de dólares al
año, esto sin incluir Irak. Millones
que muy bien debería ir a los estados en lugar de ir a las guerras y
corporaciones. Frente a la realidad que experimentamos y que se puede
agudizar, es necesario en
Estados Unidos que la
clase trabajadora considere fundar una alternativa verdaderamente
socialista, independiente de las corporaciones y de los partidos
tradicionales. Que exija la crisis la paguen los ricos y millonarios.